Reiki

Reiki, energía universal
 

El termino reiki proviene del japonés en donde REI significa universal y KI energía vital, dando a entender que el reiki se trata de la energía vital universal. Se trata de un tratamiento alternativo que intenta llegar a la sanación mediante el acercamiento de las manos del practicante hacia la zona de dolencia del paciente con el fin de realizar una transferencia de la energía universal canalizada en las palmas de la mano del practicante.

Fuente: http://www.tratamientosalternativos.com/reiki/

El termino reiki proviene del japonés en donde REI significa universal y KI energía vital, dando a entender que el reiki se trata de la energía vital universal. Se trata de un tratamiento alternativo que intenta llegar a la sanación mediante el acercamiento de las manos del practicante hacia la zona de dolencia del paciente con el fin de realizar una transferencia de la energía universal canalizada en las palmas de la mano del practicante. La práctica del reiki como tratamiento de enfermedades, dolencias y malestares de encuentra fundamentada por un canal que a través de las palmas de sus manos transmite el reiki a un receptor que bien puede tratarse de él mismo o de otra persona, con la finalidad de eliminar dichas molestias.

Sin embargo, teniendo en cuenta que el reiki representa a la energía universal, los tratamientos pueden transmitirse a otros organismos vivientes tales como las plantas y los animales. El método reiki se encuentra basado en la creencia hinduista acerca de los chakras que son los encargados de transmitir el estado de salud en los organismos vivientes. Según dicha creencia, el bloqueo o mal funcionamiento de alguno de los chakras, o bien de varios al mismo tiempo, provoca un agravamiento en la salud del organismo, pudiendo producirse enfermedades o trastornos diversos.

En este caso, el reiki consiste en dirigir la energía universal a los chakras del organismo que se encuentra enfermo, logrando desbloquearlos, y potenciando la recuperación del mismo. Si bien el reiki es considerado un tratamiento alternativo sin aval científico, la práctica del mismo puede ser complementaria a algún tratamiento medico, pero nunca sustituto. Como todo tratamiento, el reiki posee algunas contraindicaciones que resultan importantes de considerar; en primer lugar debemos mencionar el hecho de que no se debe aplicar esta técnica durante procesos quirúrgicos ya que por la propia naturaleza del reiki, la finalidad es reparar los daños existentes, y en este contexto, se podría llegar a provocar alguna hemorragia pudiendo interferir con los cortes de sangrado que realiza el cirujano. Por otro lado, si se trata de aplicar reiki sobre una fractura, es importante considerar que el mismo acelerará el proceso de recuperación y el soldado de dicha fractura, por ello, la técnica debe ser aplicada después de que los huesos hayan sido correctamente acomodados e inmovilizados por un médico. Por lo tanto el reiki deberá ser aplicado sobre el yeso.

Historia y orígenes del Reiki
Si bien no existen documentos ni registros históricos que hablen de los orígenes del reiki, se sabe que se trata de una práctica milenaria cuya sabiduría ha sido transmitida de maestro a maestro en forma piramidal. Además, el reiki fue redescubierto en el año 1870, por un médico japonés llamado Makro Usui, que a su vez oficiaba de sacerdote enseñando historia cristiana en la universidad cristiana de Doshisha en Kyoto, Japón. La historia del reiki dice que un día, los alumnos le preguntaron de qué manera Jesús sanaba a los enfermos y Usui no supo cómo responder a esta pregunta.

Teniendo en cuenta que el código de honor japonés obliga a los profesores a responder todas las preguntas formuladas por sus discípulos, comenzó una búsqueda que duraría alrededor de 10 años y que lo conduciría a sentar las bases del Reiki.


Finalmente, y después de una larga investigación, Usui se encontró con unos documentos que relataban como Buda había utilizado en curaciones ciertos procedimientos similares a los de Jesús, que consistían en posar las manos a cierta distancia de la zona de malestar de algún enfermo. Una vez ocurrido este hallazgo, el sacerdote se lo comunicó a sus jerarquías dominicales y los mismos lo obligaron a recluirse en meditación y ayuno por tres semanas, y una vez situado en el lugar de meditación, colocó 21 piedras para determinar el transcurso de los días. Durante los 20 días que pasaron no ocurrió nada significativo, pero el día 21 Usui vio como se le comenzó a acercar una esfera de luz que penetró por su tercer ojo marcando en su frente los símbolos correspondientes a la técnica del Reiki. A partir de allí y habiendo absorbido todos los conocimientos de esta técnica milenaria, comenzó a practicarla y enseñarla hasta el día de su fallecimiento en el año 1930.

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