El arte de la naturaleza para mejorar nuestra salud mental

Si bien son relativamente recientes las investigaciones que se vienen realizando con respecto a la exposición a la naturaleza y los beneficios que esta trae para la salud física, mental y social, en la antigüedad la naturaleza formaba parte de la vida de los hombres, no solo por su carácter sagrado, sino también por las bondades que esta traía para su cuerpo y espíritu. De hecho, su actitud reverencial hacia la naturaleza, los obligada a asumir una gran responsabilidad de cuidado y protección.
Actualmente, esta actitud reverencial ha desaparecido y han tenido que aumentar los índices de trastornos como la depresión, el sobrepeso, el estrés o la ansiedad, para darnos cuenta de que debemos volver a rescatar el cuidado y la interacción con la naturaleza, ya que como bien dice Richard Powers en cuanto a los ecosistemas del bosque “no es necesario introducir ninguna mejora porque todo es perfecto”, y gracias a esta perfección es que se viene demostrando que con solo pasar unas horas por un entorno natural, los niveles de estrés disminuyen, se reduce de forma inmediata la presión arterial y se produce una mayor sensación de restauración mental (Cox, D. 2017).

La importancia de interactuar con la naturaleza

Comprender los beneficios que tiene interactuar con la naturaleza es importante para mantener y mejorar el bienestar humano en un mundo en rápida urbanización; por tanto, si quiere mejorar su salud física, mental y social, regálese un paseo por un entorno natural o ponga en práctica lo que los japoneses llaman shinrin-yoku o baño de bosque, ya que los beneficios están garantizados.
Es lógico que la salud mental esté vinculada intrínsecamente con la naturaleza, debido a que durante cientos de miles de años el cerebro ha estado en contacto continuo con entornos naturales y se necesitan muchas generaciones para recablear el cerebro. Es decir, que al ser tan reciente el vivir en espacios urbanos nuestro cerebro se estresa, ya que no le ha dado el suficiente tiempo para adaptarse a todos los estímulos nuevos que contiene la ciudad. De hecho, se encontrado que cuando las personas van a espacios naturales, el cerebro se relaja, hasta el punto que se ha comprobado que la actividad en algunas áreas cerebrales cambia, como, por ejemplo, en el área del córtex prefrontal (Mark Nieuwenhuijsen, 2019).

Beneficios de interactuar con la naturaleza

1. Mejora la memoria a corto plazo

Investigadores de la Universidad de Michigan encontraron que, a diferencia de los ambientes urbanos, que contienen una estimulación de abajo hacia arriba, por ejemplo, el ruido del tráfico, que capta la atención de manera dramática y adicional -ya que se requiere atención dirigida para superar dicha estimulación ambiental-, caminar por entornos naturales requiere una atención de arriba hacia abajo, lo cual mejora en un 2 % la memoria a corto plazo. Al interactuar con la naturaleza, específicamente con estímulos tan fascinantes como puede ser una puesta de sol, se reduce la fatiga mental, al tiempo que se recupera y potencializa la atención dirigida, lo cual genera posteriormente un mejor desempeño en tareas que dependen de estas habilidades.

2. Mejora el bienestar psicológico

Se ha encontrado que hacer ejercicio en entornos naturales mejora significativamente la autoestima y el estado de ánimo. Esto sugiere que, si bien es cierto que el ejercicio es uno de los granes aliados para la salud física y mental, también puede ofrecer mayores beneficios cuando se realiza en presencia de la naturaleza.
En relación con lo anterior, las investigaciones han encontrado que entre mayor sea el tiempo y la frecuencia que se pase en entornos naturales, mayor es el bienestar mental y físico, pero también el social, ya que los espacios naturales favorecen las actividades sociales como el establecimiento de nuevos vínculos afectivos. Por ejemplo, J. Kingsley y otros (2006), encontraron que las personas que participaron en un jardín comunitario, describieron como elementos positivos el apoyo social, las conexiones y las redes sociales, lo que puede indicar que los huertos comunitarios fomentan una mayor cooperación y cohesión social.

Actividades al natural

Las interacciones intencionales con la naturaleza, como la jardinería y la observación de la fauna silvestre, también promueven el bienestar psicológico, ya que los jardines proporcionan lugares donde las personas pueden experimentar otros componentes multisensoriales de la naturaleza que pueden ser beneficiosos para la salud, como la luz solar y el aire fresco. Además, se ha encontrado que independientemente de la edad, el nivel socioeconómico o de ingresos, y una amplia gama de otros factores sociodemográficos, las personas que viven en vecindarios con más aves, arbustos y árboles son menos propensas a sufrir de depresión, ansiedad y estrés (Daniel Cox).

Con respecto a lo anterior, específicamente lo que se ha encontrado, es que los niveles más bajos de depresión, ansiedad y estrés no están asociados con un tipo de aves en concreto; sino con la cantidad de aves que la gente puede ver en horas de la tarde.
Dar un paseo o simplemente sentarse bajo los árboles, relaja el cuerpo y reduce los niveles de estrés y ansiedad; además, calma la mente, lo cual contribuye a parar los pensamientos obsesivos y dejar de darle vueltas a las preocupaciones. También se ha encontrado que las personas que caminan por una zona verde se muestran más atentos y felices que los que caminan por zonas donde hay tráfico (Gregory Bratman).

Plantas en espacios interiores

Otros estudios realizados sobre los efectos de las plantas de interior en entornos de oficina, han demostrado que su presencia puede mejorar la salud y reducir la aparición de enfermedades. Específicamente lo que se ha encontrado es que tener plantas en oficinas o en los lugares de trabajo, se correlaciona con una reducción de la piel seca, garganta ronca, tos y fatiga, lo que sugiere que la introducción de plantas de follaje en un ambiente interior, puede reducir los síntomas de malestar físico y mejorar la salud (T. Fjeld 1998).

3. Ayuda a recuperarse más rápidamente después de una cirugía

En un estudio realizado en un hospital de Pensilvania, se informó que los pacientes quirúrgicos asignados a habitaciones con ventanas que daban a una escena natural, tuvieron estadías hospitalarias postoperatorias más cortas y tomaron menos analgésicos para el dolor, que aquellos enfermos que solo podían contemplar una pared. Esto permite concluir que ver los árboles a través de una ventana puede ayudar a los pacientes a recuperarse más rápidamente de una cirugía (Roger Ulrich, 1984).

4. Mejora el bienestar en los niños y su salud mental en la etapa adulta

La interacción con la naturaleza también trae beneficios psicológicos específicos para el bienestar de los niños. En un estudio sobre la salud mental y social de los niños, C.J. Maller (2009) encontró que las actividades de los planes de estudio en las escuelas basadas en la naturaleza, tenían un impacto positivo en la autoestima y el bienestar mental de los niños; además, un mejor rendimiento y capacidad de atención, y resolución de problemas (Jordi Sunyer). También se ha encontrado que la presencia de la naturaleza alrededor del hogar puede influir positivamente en la función cognitiva de los niños (N.M Wells, 2000), mejorar su salud emocional y aumentar su capacidad para afrontar fenómenos estresantes en su vida infantil.
Un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona, encontró que los beneficios de estar expuestos en la infancia a espacios naturales, perduran en la edad adulta. Concretamente, lo que se ha descubierto es que cuando son adultos tienen un mejor bienestar mental y un riesgo menor de desarrollar alguna enfermedad mental, en comparación con aquellos que han estado menos expuestos a entornos naturales y azules.

Referencias

Berman, M.G.; Jonides, J.; Kaplan, S. (2008). The Cognitive Benefits of Interacting With Nature. Psychological Science. 19(12):1207-1212
Shanahan. D.; Astell–Burt, T.; Barber, E.; Brymer, E.; Cox, D.; Dean, J. (2019). Nature–Based Interventions for Improving Health and Wellbeing: The Purpose, the People and the Outcomes. Sports-Open Access Journal, 7(6): 141. doi: 10.3390/sports7060141
Cox, D.; Shananan, D.; Fuller, R. (2017). Doses of Nearby Nature Simultaneously Associated with Multiple Health Benefits. Int J Environ Res Public Health, 14(2): 172. doi: 10.3390/ijerph14020172
Powers, R. (2019). El clamor de los bosques. Editorial Alianza de novelas (AdN).

 

Fuente: http://elartedesabervivir.com/ Por Dra. Nancy Castrillón

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