{"id":9738,"date":"2010-05-31T23:32:02","date_gmt":"2010-06-01T02:32:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/relaciones-familiares-2\/"},"modified":"2010-05-31T23:32:02","modified_gmt":"2010-06-01T02:32:02","slug":"relaciones-familiares-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/relaciones-familiares-2\/","title":{"rendered":"Relaciones familiares"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9737\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/12b4a0ebdb2ebd7c2749eeab3df12810.jpg\" alt=\"\" width=\"231\" height=\"200\" \/><\/p>\n<h4>Segundas familias: convivir con pap\u00e1s y hermanos &#8220;nuevos&#8221;\u00a0\u00a0<br \/>\u00a0<\/h4>\n<p>La convivencia al interior de las nuevas familias de padres separados no siempre es f\u00e1cil. Los ni\u00f1os y adolescentes deben enfrentar la llegada a sus vidas de madrastras, padrastros y nuevos hermanos. Si el pap\u00e1 biol\u00f3gico est\u00e1 ausente, estos nuevos integrantes pueden potenciar un desarrollo integral para los ni\u00f1os que antes no ten\u00edan una figura masculina, pero puede presentarse un conflicto, al menos en un comienzo, si el pap\u00e1 y el padrastro quieren participar.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.padresok.cl\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.padresok.cl<\/a><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u201cNo es mi pap\u00e1\u201d, o \u201ct\u00fa no eres mi mam\u00e1 para mandarme\u201d, son las frases t\u00edpicas con las que se expresa usualmente la dificultad de integraci\u00f3n, conviviendo o no, en las nuevas familias formadas por los padres, despu\u00e9s de una separaci\u00f3n o viudez.<\/p>\n<p>En esta estructura familiar acechan las trampas y los peligros como, invadir o ser invadido en el espacio personal, excluir y ser excluido, rivalizar con los hermanos y hermanastros, odiar o amar a la pareja del pap\u00e1 o la mam\u00e1, sentir culpas eternas, competir con los hijos del marido o esposa por su atenci\u00f3n y su tiempo.<\/p>\n<p>Todas estas emociones pueden potenciar cualquier conflicto que el ni\u00f1o estuviera viviendo antes, incluso, el de la separaci\u00f3n. As\u00ed, un ni\u00f1o t\u00edmido puede, por ejemplo, reaccionar completamente al contrario con sus hermanastros si se ve agredido en su espacio. O un ni\u00f1o que siempre fue el regal\u00f3n de la familia, puede retraerse frente a esta nuevo escenario familiar.<\/p>\n<p>\u2018La mujer de mi pap\u00e1\u2019<\/p>\n<p>Para las amigas Pati y Emilia, ambas de 11 a\u00f1os y estudiantes del colegio Madrigal de Santiago, ser hijas de parejas separadas no es algo extra\u00f1o, ya que la mayor\u00eda de sus compa\u00f1eros est\u00e1 en la misma situaci\u00f3n. Es tan normal para ellas que el t\u00e9rmino madrastra ni siquiera existe en su vocabulario.<\/p>\n<p>Cada una ha vivido de forma diferente la relaci\u00f3n con sus padres y las nuevas parejas. Mientras Emilia siente que la nueva familia no interfiere en su vida cotidiana, y puede aceptar las normas de las dos casas, para Pati ha sido insoportable la adaptaci\u00f3n a la segunda familia, la de su padre. \u201cLa relaci\u00f3n que tengo con mi pap\u00e1 y mi mam\u00e1 son distintas. Con mi mam\u00e1 somos m\u00e1s pegotes, nos abrazamos mucho m\u00e1s, nos damos besos. En cambio con mi pap\u00e1 es diferente, porque est\u00e1n mis otros hermanos y la mujer de mi pap\u00e1. Ella no me cae bien porque es pesada conmigo, pero no se lo he dicho ni a ella ni a mi pap\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con las madrastras y padrastros generalmente es compleja. La psic\u00f3loga infanto-juvenil, Patricia Fern\u00e1ndez, afirma que este rol siempre es ingrato para quien lo ocupa \u201cporque hay que tener en cuenta que lo que le interesa al ni\u00f1o es mantener la relaci\u00f3n con el padre y con la madre, incluso cuando se separan. Siempre existe una esperanza de reconstruir la familia y ven en la madrastra el impedimento\u201d, agrega la especialista.<\/p>\n<p>Para Pati la relaci\u00f3n con su madrastra es muy dif\u00edcil. \u201cMe carga cuando reta a mi pap\u00e1 y \u00e9l no le dice nada, me da pena. Yo tom\u00e9 conciencia de que mis padres no iban a volver cuando conoc\u00ed a esa mujer\u201d, contesta resignada. Sin embargo, no se acostumbra a la idea de ver a su madre con una pareja luego de 5 a\u00f1os. \u201cNo puedo soportar una pareja de mi mam\u00e1. Mi pap\u00e1 si puede, porque no vive conmigo\u201d. Emilia tambi\u00e9n coincide con su amiga. \u201cNo me importa que mi mam\u00e1 tenga pololo, pero ahora que est\u00e1 sin pareja \u201ces toda para m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>No es el caso de Sebasti\u00e1n, de 15 a\u00f1os, quien dice tener \u201cla mejor de las relaciones con su padrastro\u201d. \u201cComo mi pap\u00e1 se fue, yo adopt\u00e9 a mi padrastro\u201d, se r\u00ede, \u201cpero aunque he intentado llamarlo pap\u00e1, \u00e9l me dice que le diga su nombre o t\u00edo. Eso me da pena, pero entiendo porque tiene otro hijo grande\u201d.<\/p>\n<p>Sea amor u odio, lo cierto es que en las nuevas familias se establecen sistemas de v\u00ednculos diferentes. Por ejemplo, Carla, de 8 a\u00f1os, llama \u2018t\u00edo\u2019 a su padrastro, mientras su primo Carlos, de 18, lo llama por el nombre. Cada uno de ellos tiene hermanastros, como tambi\u00e9n los tienen Emilia y Pati, y no siempre les resulta f\u00e1cil quererlos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la psic\u00f3loga y directora del Centro Integral de Atenci\u00f3n y Estudios Psicol\u00f3gicos, Espiral, Andrea Pom\u00e9s, \u201ca los ni\u00f1os que tienen m\u00e1s de una familia les suceden miles de cosas cr\u00edticas en un solo momento, mientras que otras familias viven por etapas los problemas que pueden presentarse en el ciclo vital de la vida. Es decir, hay pareja nueva, hermanos nuevos, casa nueva, etc. Es complejo, pero si se permite que los ni\u00f1os expresen lo que sienten de verdad como rabia, lata y pena, las segundas parejas y los hermanastros pueden ser recursos en la vida y una ganancia m\u00e1s que un problema\u201d.<\/p>\n<p>Pap\u00e1s y padrastros<\/p>\n<p>Otra situaci\u00f3n viven los ni\u00f1os que tienen padres y padrastros presentes. Muchas veces \u00e9stos quieren participar en la educaci\u00f3n, en la organizaci\u00f3n de las actividades y no se pierden oportunidad para estar con los hijos o con los hijos de su pareja. Seg\u00fan la psic\u00f3loga cl\u00ednica, Mariana Ruiz, los ni\u00f1os tienen muy claro qui\u00e9n es el padre y qui\u00e9n el padrastro, ya que incluso estructuran el lenguaje incluyendo a uno y a otros. \u201cPor ejemplo un ni\u00f1o que est\u00e1 trabajando con su padrastro le dice: \u2018mi pap\u00e1 tambi\u00e9n tiene un computador\u00b4, y as\u00ed demarca el territorio que tiene cada uno en su mente\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, si el padre biol\u00f3gico ha mantenido una relaci\u00f3n estable y bien definida tanto en lo emocional como en el aspecto cotidiano con el hijo, las actividades de las que participa el padrastro no tienen por que llevar a conflicto al ni\u00f1o. No importando que actividades se realicen, el ni\u00f1o podr\u00e1 participar libremente de ellas si no percibe contradicci\u00f3n en lo que los adultos le plantean. Por el contrario, ocurren conflictos cuando en la familia existe espacio para la descalificaci\u00f3n de unos hacia otros, cerrando el paso a la participaci\u00f3n de otros adultos en la crianza.<\/p>\n<p>Otro de los conflictos que se produce si padre y padrastro mantienen una buena relaci\u00f3n con el ni\u00f1o, es cuando lo hacen elegir entre uno u otro. Por ejemplo, le preguntan con qui\u00e9n prefiere ir al cine, o con qui\u00e9n quiere pasar el fin de semana. \u201cEsto puede producir da\u00f1o en el ni\u00f1o por la responsabilidad emocional que significa elegir, pero si esta definido de antemano por los adultos qui\u00e9n participa en qu\u00e9 durante la crianza, no se producir\u00e1 ning\u00fan conflicto de lealtad\u201d, indica la psic\u00f3loga Ruiz. Si el ni\u00f1o escoge realizar una actividad con el padrastro, los padres deben ser capaces de entenderlo y no considerarlo una traici\u00f3n.<\/p>\n<p>El problema contrario se produce cuando se les obliga a relacionarse de igual manera con el pap\u00e1 y con el padrastro en una especie de pseudo-justicia. Seg\u00fan la especialista de PadresOk, la psic\u00f3loga Karen Mo\u00ebnne, \u201clo ideal es que le permitan relacionarse espont\u00e1neamente con ambos o con todos los miembros de la familia nuclear y la nueva, no forz\u00e1ndolos. Que sean ellos quienes vayan escogiendo c\u00f3mo quieren relacionarse y qu\u00e9 es lo que quieren hacer con cada uno. Lo importante es siempre tener claro que las relaciones se construyen a trav\u00e9s del tiempo, y no de un minuto a otro\u201d.<\/p>\n<p>Una Nueva Familia<\/p>\n<p>Seg\u00fan Andrea Pom\u00e9s, independiente de lo complejo que puede llegar a ser una segunda familia, cada vez existe m\u00e1s gente que ha tenido buenas relaciones en estos casos. \u201cLas familias ensambladas han sido en algunos casos una bendici\u00f3n y una buena posibilidad de vivir v\u00ednculos buenos en un espacio protegido\u201d.<\/p>\n<p>Pero lamentablemente no es una tarea f\u00e1cil, ya que la mayor\u00eda de los ni\u00f1os siente una desprotecci\u00f3n frente al mundo que los rodea y experimentan sentimientos encontrados: pueden vivir con sensaci\u00f3n de abandono del padre o madre biol\u00f3gico o envidia y rabia, porque ven que \u00e9ste cuida a otros ni\u00f1os m\u00e1s que a ellos. Sienten, en general, que perdieron por todos lados.<\/p>\n<p>La psic\u00f3loga Pom\u00e9s se\u00f1ala que la ayuda terap\u00e9utica \u201cest\u00e1 relacionada con animar a esos ni\u00f1os a expresar lo que les est\u00e1 sucediendo, porque tienen una pena que nunca han podido decir que es pena, o una rabia que no han podido vivir como rabia\u201d. Seg\u00fan su experiencia, si la mam\u00e1 permite que sus ni\u00f1os expresen lo que sienten y act\u00faen de acuerdo a sus sentimientos, sin forzarlos, se est\u00e1 trabajando para que incluyan, poco a poco, a nuevas personas en sus vidas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<br \/>El D\u00eda del Padre<\/p>\n<p>A Manuela de 5 a\u00f1os, se le cre\u00f3 un grave problema en el jard\u00edn infantil. Le dijeron que ten\u00eda que elaborar un porta-l\u00e1pices para el d\u00eda del padre. Fue entonces que comenzaron las preguntas y el dolor apareci\u00f3 cuando la mam\u00e1 decidi\u00f3 contarle que su pap\u00e1 se hab\u00eda ido para siempre.<\/p>\n<p>Para la psic\u00f3loga Fern\u00e1ndez, las tradiciones como \u00e9stas son lamentables y s\u00f3lo sirven para discriminar a\u00fan m\u00e1s a los ni\u00f1os que sufren la separaci\u00f3n. La especialista indica que en esta fecha el \u00edndice de consultas se acrecienta, \u201cporque se parte de la base que todos los ni\u00f1os tienen un padre presente siendo que un alto porcentaje no lo tiene. Esto es irreal y recuerda la herida que tienen gran parte de los ni\u00f1os chilenos\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los conflictos cotidianos<\/p>\n<p>En la convivencia con adolescentes los problemas y conflictos se potencian. Mientras el ni\u00f1o se relaciona m\u00e1s aut\u00e9nticamente con el cari\u00f1o que pueda recibir de una persona \u201csimilar\u201d a su padre y responde a la calidad de este sentimiento, el adolescente tiene un pensamiento mucho m\u00e1s complejo que le impide, en ocasiones, soltar sus sentimientos.<\/p>\n<p>Es usual que estos ni\u00f1os tiendan a identificarse con el padre que m\u00e1s sufre o es v\u00edctima de la situaci\u00f3n. La psic\u00f3loga Pom\u00e9s cuenta el caso de un paciente que tiene 15 a\u00f1os, que ve con terror que su mam\u00e1 encuentre otra pareja, porque el padre est\u00e1 desecho con la separaci\u00f3n. \u201cEl ni\u00f1o se al\u00eda con la v\u00edctima que no tiene pareja y proyectan en la nueva pareja parte de la rabia, la pena y la impotencia de ver tan mal a su mam\u00e1 o pap\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Asimismo, es complejo imponer reglas de convivencia a los adolescentes. Basta con pensar que si dos hermanos biol\u00f3gicos adolescentes pelean, no es f\u00e1cil lograr que se entiendan hermanastros que fueron acostumbrados a ser \u00fanicos.<\/p>\n<p>\u201cEs lo mismo que cuando nace un hermano nuevo. Si lo miras desde el punto de vista que le est\u00e1s quitando algo a tu hijo y todo est\u00e1 construido de esa manera, as\u00ed va a ser vivido. Si t\u00fa lo significas desde el punto de vista que le est\u00e1s entregando algo, hay negociaciones que hacer y no debiera ser m\u00e1s que una etapa a vivir y superar\u201d, indica la especialista Pamela Pom\u00e9s.<br \/>\u00a0<br \/>\u00a0<br \/>Las Visitas<\/p>\n<p>Otro tipo de conflicto lo constituyen las visitas. Los ni\u00f1os tienen que salir de sus casas, de su ambiente y de sus costumbres, para sumergirse en otro sistema de reglas. Pati todav\u00eda no puede acostumbrase a tener que dormir en la casa de su padre. A los 4 a\u00f1os present\u00f3 un caso de angustia frente al hecho de tener que visitar a su padre una vez a la semana.<\/p>\n<p>Ahora ella piensa \u201csiempre he esperado el d\u00eda en que sea mayor de edad y le diga a mi pap\u00e1 que nunca me ha gustado ir para su casa y que siempre lo he pasado mal por alg\u00fan motivo, porque no pasa fin de semana que \u00e9l y su se\u00f1ora no peleen\u201d.<\/p>\n<p>Para la psic\u00f3loga Fern\u00e1ndez el sistema de visitas es complejo, pero es una realidad. \u201cMuchos padres dejan solos a sus hijos y no entienden que las visitas son para estar con los hijos, para traspasarle valores y cari\u00f1o. No es una pelea de gallitos con la ex mujer para ver cu\u00e1nto gano en horas\u201d.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, la especialista propone que las visitas debieran m\u00e1s flexibles y ordenadas. \u201cPerfectamente se pueden quedar en la casa del padre y no dejar de hacer las actividades que ten\u00edan programadas. Hay padres que se quedan con los ni\u00f1os y duermen una siesta eterna o le proh\u00edben ir al cumplea\u00f1os para que est\u00e9n con ellos. Eso no puede ser\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Segundas familias: convivir con pap\u00e1s y hermanos &#8220;nuevos&#8221;\u00a0\u00a0\u00a0 La convivencia al interior de las nuevas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":9737,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[503],"tags":[],"class_list":["post-9738","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relaciones-humanas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9738"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9738"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9738\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9737"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}