{"id":9734,"date":"2010-05-12T21:53:11","date_gmt":"2010-05-13T00:53:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/parentalidad-2\/"},"modified":"2010-05-12T21:53:11","modified_gmt":"2010-05-13T00:53:11","slug":"parentalidad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/parentalidad-2\/","title":{"rendered":"Parentalidad"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9733\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/281f744b98757c0971d91a65a5ed2edd.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/281f744b98757c0971d91a65a5ed2edd.jpg 200w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/281f744b98757c0971d91a65a5ed2edd-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/281f744b98757c0971d91a65a5ed2edd-180x180.jpg 180w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/281f744b98757c0971d91a65a5ed2edd-55x55.jpg 55w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/p>\n<h4>Crecer con los hijos<\/h4>\n<p>&#8220;El interior de los ni\u00f1os encierra la sabidur\u00eda que moldear\u00e1 los tiempos venideros. No hemos de confundir la falta de conocimientos infantil con la ignorancia, pues aquella permitir\u00e1 que \u00e9stos imaginen todo lo que los adultos no han acertado a concebir y creen lo que los mayores siempre reputaron imposible. Debido a su misma ignorancia, el ni\u00f1o se extra\u00f1a, se interesa, y anda detr\u00e1s de todo lo que ya no causa sorpresa en el adulto. &#8220;<br \/>Haruchika Noguchi<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0 <a href=\"http:\/\/www.concienciasinfronteras.com\/PAGINAS\/CONCIENCIA\/hijos.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.concienciasinfronteras.com\/PAGINAS\/CONCIENCIA\/hijos.html<\/a><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Una de las tareas mas apasionantes de esta vida es la crianza y formaci\u00f3n de nuestros hijos e hijas. Son nuestro legado. Personifican en toda su amplitud \u201cla posibilidad de\u201d, mientras que nosotros como adultos que somos, queramos o no reconocerlo, representamos como mucho la media posibilidad. Ellos est\u00e1n de subida y nosotros de bajada. El futuro con todo lo que esto lleva impl\u00edcito, es de los ni\u00f1os y ni\u00f1as.<\/p>\n<p>Por todo ello resulta triste, cuando no indignante, que la crianza sea el patito feo de nuestras tareas, que los guardemos-dejemos en espacios masificados, que los instruyamos pero no los eduquemos, que entendamos m\u00e1s de f\u00fatbol y de coches que de los hijos, m\u00e1s de t\u00e9cnicas de respiraci\u00f3n que de criarlos. Nuestros hijos e hijas son nuestra asignatura pendiente, la verdadera oportunidad para crecer. Abogo pues, por una crianza gozosa, interesante, llena de emoci\u00f3n y de sorpresas.<\/p>\n<p>Dicho esto, pong\u00e1monos en marcha, comencemos a hacernos las preguntas que guiar\u00e1n nuestra intuici\u00f3n: \u00bfde qu\u00e9 modo realizar esta traves\u00eda que llamamos crianza para llegar a buen puerto? \u00bfc\u00f3mo poner todos los recursos de nuestra inteligencia: capacidad de persuasi\u00f3n, espera, ternura, reflexi\u00f3n, juego, resistencia, etc., para llegar frescos al final del trayecto? \u00bfqui\u00e9nes son nuestros hijos e hijas? \u00bfc\u00f3mo podemos incrementar la comunicaci\u00f3n con ellos?<\/p>\n<p>Bien, querido lector o lectora, una vez que sabes de qu\u00e9 va el art\u00edculo, comienzo pues.<\/p>\n<p>De todo, menos indiferencia<\/p>\n<p>Los hijos pueden enfadarnos, cansarnos, hacer que se nos caiga la baba, aflorar la ternura que ya consider\u00e1bamos enterrada en alg\u00fan lugar rec\u00f3ndito de nuestro coraz\u00f3n, o tambi\u00e9n asustarnos de cu\u00e1nta irritaci\u00f3n son capaces de descubrir en nosotros. Pueden hacer que se acorte la respiraci\u00f3n del maestro Zen, o que se enerve el yogui. En fin, de todo pueden hacernos sentir. De todo menos indiferencia.<\/p>\n<p>Los infantes est\u00e1n llenos de ki, de energ\u00eda fresca, son la medida m\u00e1s palpable y fiable de cu\u00e1n cerca o lejos estamos los adultos de una vida intensa. Ellos, precisamente por su ingenuidad, son capaces de descubrir que somos gigantes con pies de barro. Suelo decir en mis cursos para padres y madres, que formar a adultos es, en comparaci\u00f3n con la crianza, algo f\u00e1cil y menos intenso, pues los alumnos y el profesor o maestro han pactado t\u00e1citamente unos esquemas que rara vez se cambian. Los ni\u00f1os no entienden de esquemas, todav\u00eda no. En cierta ocasi\u00f3n un maestro de una pr\u00e1ctica oriental me dijo que el \u00fanico que le hab\u00eda hecho dar un paso m\u00e1s en su b\u00fasqueda personal, despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de pr\u00e1ctica, hab\u00eda sido su hijo. Las expresiones de los ni\u00f1os est\u00e1n llenas de intensidad, o la sabemos vivir y encauzarla o no, pues no hay esquemas t\u00e1citos que mediatizan la vivencia. \u201cYo estaba instalado -me dec\u00eda este maestro-, en mi rol, yo era el maestro y todos los dem\u00e1s los alumnos, despu\u00e9s de a\u00f1os sab\u00eda estar y deduzco que no lo hac\u00eda mal, creo que he ayudado a mucha gente en su b\u00fasqueda personal, pero esto, en el fondo, es una actividad c\u00f3moda comparada con la crianza, pues casi ning\u00fan alumno cuestiona seriamente a quien considera su maestro, precisamente porque \u00e9ste simboliza, acertadamente o no, su oportunidad para salir de la situaci\u00f3n en la que est\u00e1. Esto que afirmo no es extra\u00f1o, sucede en cualquier relaci\u00f3n humana: con la pareja, entre el psicoterap\u00e9uta y el paciente, con los amigos, etc. Sin embargo mi hijo con su inocencia, desparpajo, salidas de tono, etc. me mostraba cuan vulnerable era mi capacidad de percibir el ki, y te confieso que despu\u00e9s me sent\u00eda avergonzado ante mis alumnos cuando les hablada de la energ\u00eda vital. A veces, una tarde-noche con mi hijo era m\u00e1s intensa que 15 de d\u00edas a 12 horas diarias de retiro y meditaci\u00f3n con mi maestro\u201d. Desde luego esta persona supo dar vida a su paternidad, supo encontrar un sitio -su sitio- ante aquella presi\u00f3n y no eludir su deseo de cuidar. Conozco a otros que optaron por ignorar a sus hijos y seguir siendo \u00fanicamente maestros.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00e9sta es s\u00f3lo una cara de la moneda, pues ser padres no significa que ya no somos quienes \u00e9ramos. \u00bfAcaso tenemos que abandonar todos nuestros deseos al tener un hijo? \u00bfqu\u00e9 hacemos con nuestra necesidad de realizarnos en el trabajo, con nuestros amigos, con nuestra pareja etc.? Es evidente que todo este mundo \u00edntimo hay que seguir teni\u00e9ndolo en cuenta, no se trata de olvidarlo o anularlo, sino de resituarlo junto con la nueva vida que comenzamos, de poner a la crianza junto con las otras inquietudes que ya ten\u00edamos y cultivarlas, dentro de lo posible, sin excluir a ninguna. Desde luego alg\u00fan precio habremos de pagar, pero acaso&#8230; \u00bfno pasa esto con todo? Si tenemos pareja nos faltan las ventajas del soltero, si lo que queremos es trabajar, dejaremos de tener todas las ventajas del estudiante, etc. Lo que creo que es un error es hacer de los hijos una carga, que sean el punto por donde se parte la cuerda. Es necesario pues aprender, porque la misma intensidad de la crianza hace que no podamos seguir siendo los mismos, y precisamente por ello, porque nos impide seguir sin mejorar, es por lo que hay que tomar el toro por los cuernos.<\/p>\n<p>Los padres se sienten perdidos<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de padres y madres se sienten perdidos a la hora de encarar la crianza, pues la cultura que hemos creado no considera la formaci\u00f3n de los progenitores como algo imprescindible. Nuestros padres no nos ense\u00f1aron a ser eso, padres o madres, y tampoco hay escuelas para aprender a hacer interesante la crianza, (\u00e9ste es uno de mis proyectos). Hemos creado una cultura basada en promover la intervenci\u00f3n paliativa: se apoya el parto en los hospitales, el fr\u00edo biber\u00f3n en lugar de la c\u00e1lida teta, a los pediatras, psic\u00f3logos, etc., en lugar de una formaci\u00f3n y cultura que nos ayude a saborear y realizar la crianza.<\/p>\n<p>Por ello, es en parte comprensible que con estas condiciones muchos padres y madres se sientan perdidos, deduzcan que sus hijos son un rollo y no degusten el mundo que traen consigo. Sin embargo, una vez que se toma la determinaci\u00f3n de criarlos, lo dif\u00edcil se vuelve interesante, el miedo ante una duda se convierte en un aliado que incrementa nuestra sensibilidad, una enfermedad es una oportunidad para profundizar en nuestro acercamiento y entrega. Sus juegos son una invitaci\u00f3n a vivir la ternura, sus extralimitaciones una ocasi\u00f3n para aprender la importancia de enfadarse. Se trata pues, de tomar las riendas.<\/p>\n<p>La Observaci\u00f3n, la Reflexi\u00f3n, la Intervenci\u00f3n:<br \/>los tres pilares de la crianza<\/p>\n<p>Todo padre o madre no puede seguir siendo el mismo, los esquemas de adulto no sirven para tratar con el mundo de los ni\u00f1os, pues ellos no hablan el mismo lenguaje. Han de cultivar y solidificar los que, a mi modo de ver, son los tres pilares que sostienen la crianza: Observaci\u00f3n, Reflexi\u00f3n, Intervenci\u00f3n. Estos tres recursos de nuestra inteligencia creadora son imprescindibles no s\u00f3lo para la crianza, sino para cualquier actividad humana. Un buen padre o una buena madre ha de aprender a observar, es decir a distinguir lo esencial de todo aquello que percibe. Tambi\u00e9n a reflexionar, pensar y reconsiderar los conceptos desde los cuales vemos la vida. Y por \u00faltimo aprender a intervenir, para que el ni\u00f1o en lugar de obedecer, descubra cu\u00e1les son sus deseos y c\u00f3mo llevarlos a cabo.<\/p>\n<p>Cuidar la atm\u00f3sfera y nuestras expresiones<\/p>\n<p>Llamo atm\u00f3sfera a un ambiente cotidiano que contenga la posibilidad de que el ni\u00f1o pueda encontrar un espacio para comprender una determinada experiencia. No propugno pues un ambiente costoso, ideal o falto de problemas. La atm\u00f3sfera que rodea al ni\u00f1o sotiene su crianza, es su cimiento. Debido a que sus \u201csensores\u201d todav\u00eda no est\u00e1n formados, los infantes no saben discriminar determinados est\u00edmulos, y por ello todo lo indirecto le entra con m\u00e1s facilidad.<br \/>Hemos de estar, por tanto, atentos a los ejemplos que les damos, a nuestras actitudes, comportamientos con nuestra pareja, con los amigos, etc.<\/p>\n<p>\u00bfSon los ni\u00f1os adultos en peque\u00f1o?<\/p>\n<p>Uno de los errores m\u00e1s frecuentes en la crianza es tratar a los ni\u00f1os como si no fueran eso, ni\u00f1os. As\u00ed, con toda nuestra buena intenci\u00f3n, podemos robarles su infancia permitiendo que entren en el mundo de los adultos cuando todav\u00eda no lo son. Por ejemplo cuando se les permite estar presentes en las discusiones con nuestra pareja o con alg\u00fan amigo, cuando vemos pel\u00edculas que pueden confundirle, o hablando delante de ellos de temas que son susceptibles de ser malinterpretados. La razones que se aducen para mantener esta actitud no tienen ninguna consistencia, son proyecciones de nuestra propia inseguridad. Por ejemplo se aduce que es para que no se sientan marginados. Un ni\u00f1o no se siente marginado por ser ni\u00f1o, es m\u00e1s, al apoyar su ni\u00f1ez impidiendo que entre en el mundo de los adultos, ritualizamos su crecimiento y por lo tanto su capacidad de aprender a responsabilizarse y cuidar de los dem\u00e1s. As\u00ed llegado el momento oportuno, podemos decirle: \u201choy puedes estar delante, pues ya te est\u00e1s haciendo una mujer\/un hombre\u201d . Parece evidente que del mismo modo que un ni\u00f1o de tres a\u00f1os no puede asir o lanzar una pelota con soltura, debido a la falta de desarrollo en su aparato locomotor, tampoco puede asimilar est\u00edmulos ps\u00edquicos que requieren una estructura conveniente. Hemos de tener cuidado con nuestras buenas intenciones, pues podemos ocasionarles mucho da\u00f1o inmediato o a largo plazo, al hacerles prec\u00f3zmente viejos.<\/p>\n<p>El arte de persuadir<\/p>\n<p>En otros momentos, igualmente con la mejor intenci\u00f3n, queremos que comprendan algo y lo \u00fanico que hacemos es calentarles la cabeza. Estos d\u00edas presenci\u00e9 la siguiente escena: una madre le dec\u00eda a su hijo de unos cinco a\u00f1os que no comiera m\u00e1s helado, pero el ni\u00f1o insist\u00eda, la madre tratando de que lo entendiera sin tener que reprimirlo, s\u00f3lo se le ocurri\u00f3 explicarle que: \u201clos helados tienen unos bichitos que cuando llegan a la barriga se hacen grandes y entonces se te hincha, se te hincha y&#8230; f\u00edjate lo que te puede pasar\u201d. El ni\u00f1o, con los ojos de par en par, espantado seguramente por la imagen de su barriga llena de bichos, trag\u00f3 saliva, mientras miraba intermitentemente a su madre y al helado, sintiendo probablemente que se le estaban helando las entra\u00f1as.<\/p>\n<p>Reivindico pues persuadir en lugar de convencer o imponer. La persuasi\u00f3n no implica lucha, sino comunicaci\u00f3n con la otra persona de tal modo, que \u00e9sta se ponga en movimiento por s\u00ed misma. <br \/>En fin, por todo lo que hemos visto parece claro que nuestros hijos reflejan cu\u00e1n poco nos conocemos. Por ello, ante las OPCIONES de vivir la crianza como si fuera un lastre, o de vivirla a medias, simplemente cumpliendo, parece m\u00e1s inteligente, aunque a veces sea m\u00e1s inc\u00f3modo, tomarla como una oportunidad para mejorar, para descubrirnos y posibilitar que nuestro hijo saque lo mejor de s\u00ed.<\/p>\n<p>Si tomamos esta \u00faltima opci\u00f3n hemos estar atentos a no reproducir los cuestionables esquemas que nos aplicaron nuestros padres, o por el contrario, a no reaccionar y\u00e9ndonos al lado opuesto, es decir a comportarnos con nuestros hijos consinti\u00e9ndoles todo, incapaces de decirles basta, etc. De vez en cuando estar\u00eda bien recordar que Educar no es guiar a los hijos seg\u00fan como sople el viento, el universo o lo que sea, es acompa\u00f1arlos y orientarlos en su crecimiento para que descubran sus limitaciones y potencialidades, para que sepan vivir sus fracasos y aciertos, para que llegados a adultos su coraz\u00f3n siga latiendo con ilusi\u00f3n, para que puedan ver -como dice J. A. Marina- una salida donde todos los indicios muestran que no la hay. Y esta tarea, no s\u00f3lo nos toca cumplirla como padres que somos, sino, adem\u00e1s, hacerla interesante y llena vida.<\/p>\n<p>Quedan en el tintero, (en la actualidad en lugar del tintero, habr\u00eda que decir en el ordenador), otros temas apasionantes como son la vivencia de la enfermedad y la salud, el rega\u00f1o y el elogio, los celos en la pareja o con los otros hijos, las mentiras, la rebeld\u00eda, los juegos, la imaginaci\u00f3n, etc. etc., pero d\u00e9monos tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crecer con los hijos &#8220;El interior de los ni\u00f1os encierra la sabidur\u00eda que moldear\u00e1 los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":9733,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[503],"tags":[],"class_list":["post-9734","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relaciones-humanas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9734"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9734"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9734\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9733"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}