{"id":9505,"date":"2013-10-22T15:35:23","date_gmt":"2013-10-22T18:35:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/10-valores-que-ensenar-a-los-hijos-2\/"},"modified":"2013-10-22T15:35:23","modified_gmt":"2013-10-22T18:35:23","slug":"10-valores-que-ensenar-a-los-hijos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/10-valores-que-ensenar-a-los-hijos-2\/","title":{"rendered":"10 valores que ense\u00f1ar a los hijos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9504\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/8510c1d80ad0564ec5927fdaa5505e47.jpg\" alt=\"\" width=\"401\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/8510c1d80ad0564ec5927fdaa5505e47.jpg 401w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/8510c1d80ad0564ec5927fdaa5505e47-241x300.jpg 241w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/8510c1d80ad0564ec5927fdaa5505e47-300x374.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 401px) 100vw, 401px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">10 valores que ense\u00f1ar a los hijos<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca nos dejar\u00e1 satisfechos la forma en que hemos querido educar. Pero la misma insatisfacci\u00f3n significa voluntad de mejorar. Lo peor es la autocomplaciencia y el echarle las culpas de nuestros fracasos a los dem\u00e1s o a las circunstancias. Tampoco hay que pasarse en el sentimiento de culpabilidad contra nosotros mismos, algo a la que las mujeres somos muy propensas. Como en todo, hay que buscar el equilibrio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente : <a href=\"http:\/\/www.abc.es\/\">http:\/\/www.abc.es\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Repasamos, de la mano de la fil\u00f3sofa Victoria Camps, una serie de conceptos decisivos para la educaci\u00f3n de la prole<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro \u00abQu\u00e9 hay que ense\u00f1ar a los hijos\u00bb (Editorial Proteus) no es ni un tratado de pedagog\u00eda ni uno de los muchos libros de autoayuda que pretenden dar recetas para ir resolviendo los problemas de la educaci\u00f3n que surgen cada d\u00eda. Es el repaso personal que hace de una serie de valores la catedr\u00e1tica de Filosof\u00eda, premio Nacional de Ensayo 2012 y madre de tres hijos Victoria Camps. Felicidad, buen humor, car\u00e1cter, autoestima, buenos sentimientos, obendiencia&#8230; \u00abYo dir\u00eda que todos son importantes. En realidad, constru\u00ed el contenido del libro a partir del primer valor, que es la felicidad. Todos los padres dicen que lo \u00fanico que quieren que sus hijos es que sean felices. Del an\u00e1lisis de ese concepto, en realidad tan borroso, fueron surgiendo otras ideas como el buen humor, la formaci\u00f3n del car\u00e1cter, la manera de enfrentarse al dolor, la autoestima&#8230; etc. Son conceptos encadenados que se van complementando y creo que el conjunto explica que es eso de la felicidad\u00bb, apunta la autora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ense\u00f1arlos, dice Camps, no hay ninguna receta. \u00abNo hay f\u00f3rmulas m\u00e1gicas para educar bien. S\u00f3lo se me ocurre proponer la reflexi\u00f3n y la autocr\u00edtica. Nunca nos dejar\u00e1 satisfechos la forma en que hemos querido educar. Pero la misma insatisfacci\u00f3n significa voluntad de mejorar. Lo peor es la autocomplaciencia y el echarle las culpas de nuestros fracasos a los dem\u00e1s o a las circunstancias. Tampoco hay que pasarse en el sentimiento de culpabilidad contra nosotros mismos, algo a la que las mujeres somos muy propensas. Como en todo, hay que buscar el equilibrio\u00bb, concluye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho es que no es f\u00e1cil educar en valores hoy en d\u00eda. \u00abEst\u00e1 en manos de nadie. As\u00ed como para ense\u00f1ar matem\u00e1ticas o lengua tenemos personas expertas, para ense\u00f1ar \u00e9tica no hay expertos, se necesita a toda la sociedad. La incoherencia entre los valores que creemos defender como prioritarios \u2014libertad, igualdad, solidaridad\u2014 y lo que realmente transmite la sociedad competitiva y de consumo es el mayor obst\u00e1culo para la educaci\u00f3n en valores\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, estas son algunas de sus propuestas, extra\u00eddas de su libro:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) Felicidad. La autora detecta en nuestra sociedad varios riesgos que crean malentendidos sobre lo que es una vida feliz. Para combatirlos, habr\u00eda que tener claro lo siguiente;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Que la felicidad no consiste en tenerlo todo ni en conseguir todo lo que uno se propone. Ser ambicioso es positivo, pero dado que no todo saldr\u00e1 a nuestro gusto, es preciso aprender a superar y vencer las adversidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014La felicidad solo se consigue en compa\u00f1\u00eda. Necesitamos a los otros para vivir y ser un poco felices.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hay una b\u00fasqueda de felicidad que acaba siendo autodestructiva porque convierte en fin lo que s\u00f3lo era un medio. La adicci\u00f3n a las drogas, la promiscuidad sexual&#8230; son mitificaciones de placeres que, a falta de control, acaban volvi\u00e9ndose contra uno mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014La satisfacci\u00f3n de cualquier capricho, el recurso a los regalos como soluci\u00f3n del aburrimiento, el consumo sin l\u00edmites, favorecen la confusi\u00f3n de la felicidad con la satisfacci\u00f3n inmediata. De esta forma el ni\u00f1o acaba convenci\u00e9ndose de que solo teniendo y comprando cosas se puede ser feliz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) Buen humor. La felicidad no es lo mismo que el buen humor, pero el buen humor es una de las manifestaciones de la felicidad. No perder el humor es, sobre todo, un signo de inteligencia y supone un recurso para aceptarse a s\u00ed mismo y para remontar las adversidades que nunca faltan. El humor cura, ayuda a sobrevivir y es liberador. Se aprende por la influencia de las constumbres y del entorno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3) Car\u00e1cter. Tendemos a pensar que el car\u00e1cter es inmutable, que uno tiene el car\u00e1cter que Dios le ha dado y no tiene m\u00e1s remedio que conformarse con su buena o mala suerte. Tampoco es que el ni\u00f1o sea una p\u00e1gina en blanco, lo que llegar\u00e1 a ser est\u00e1 medio escrito por su informaci\u00f3n gen\u00e9tica, por herencia, porque nace en el seno de una cultura&#8230; pero al final el resultado es siempre una inc\u00f3gnita. Entonces, \u00bfc\u00f3mo se forma el car\u00e1cter? Los maestros lo saben bien: inculcando al ni\u00f1o h\u00e1bitos, con la repetici\u00f3n de actos, acostumbrando al ni\u00f1o a que le guste y le atraiga no lo primero que le venga en gana, sino lo que le debe gustar. Haciendo que se adapte a las costumbres que creemos que son buenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4) Responsabilidad. \u00bfC\u00f3mo puede aprender un ni\u00f1o a responder de sus actos si no hay normas? \u00bfC\u00f3mo ense\u00f1ar que algo est\u00e1 mal si no se produce al mismo tiempo un sentimiento de rechazo hacia lo malo? \u00abLa moral no es una cuesti\u00f3n de raz\u00f3n, sino de sentimientos. El ni\u00f1o no aprender\u00e1 a comportarse correctamente si no siente, al mismo tiempo que sabe, que ciertas cosas son mejores que otras\u00bb, asegura la autora del libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5) Dolor. La pedagog\u00eda paterna no tiene m\u00e1s remedio que entrar en ese campo: ense\u00f1ar a enfrentarse y a responder al dolor, a aceptarlo cuando es inevitable o cuando puede producir un bien mayor, y a rechazarlo, en cambio, cuando es in\u00fatil y superfluo. Aceptar el dolor inevitable es una primera lecci\u00f3n. La segunda va en sentido contrario: hay mucho dolor en el mundo evitable pues depende de nosotros que disminuya o desaparezca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6) Autoestima. El fin \u00faltimo de la educaci\u00f3n es que la persona sea capaz de desenvolverse por s\u00ed misma sin demasiadas dificultades y con el m\u00e1ximo de satisfacciones posible. Ese fin supone algo fundamental, que es la autoestima: Nadie se atrever\u00e1 a vivir por su cuenta y riesgo si no se quiere a s\u00ed mismo, si carece de confianza y de seguridad en sus capacidades. Es muy importante para que un ni\u00f1o se acepte a s\u00ed mismo que empiecen por aceptarlo sus padres. Que no lo idealicen ni proyecten en \u00e9l lo que no es, ni quiz\u00e1 pueda llegara a ser nunca. Educar es intentar extraer lo mejor de cada uno mismo. Y eso que es lo mejor y que el ni\u00f1o dif\u00edcilmente reconocer\u00e1 por s\u00ed mismo, llegar\u00e1 a descubrirlo con la ayuda de sus padres si \u00e9stos saben darle la imagen m\u00e1s favorable y menos falsa de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7) Buenos sentimientos. Pensamos que el sentimiento es lo m\u00e1s espont\u00e1neo y natural que hay en el hombre. Sin embargo, los sentimientos tambi\u00e9n se educan y es posible aprender a gobernarlos. Es decir, que la solidaridad con el que sufre y que no es mi hermano ni mi amigo, por ejemplo, no se produce por arte de magia, sino que precisa un aprendizaje y un entrenamiento. En este caso, la regla de oro de la moralidad se remonta a Confuncio: \u00abNo hagas a los dem\u00e1s lo que no quieras que te hicieran a t\u00ed\u00bb. Esa es la base de los buenos sentimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8) Buen gusto. \u00bfC\u00f3mo? \u00bfTambi\u00e9n hay que educar el gusto? \u00bfNo nos dicen que el gusto es subjetivo y adem\u00e1s, que sobre gustos no hay nada escrito? Pues el gusto se educa, y es fruto de un aprendizaje. Existe el buen gusto y el mal gusto en m\u00fasica, en literatura, dise\u00f1o, en el vestir o en el hablar. Adem\u00e1s, no s\u00f3lo hay un buen gusto referido a la Cultura con may\u00fascula. Tambi\u00e9n hay un buen gusto en las reglas de convivencia m\u00e1s cotidianas. Es lo que se llama \u00absaber estar\u00bb. Y es preciso que los ni\u00f1os aprendan a \u00absaber estar\u00bb, que se den cuenta de que no todo vale en cualquier sitio ni para cualquier ocasi\u00f3n. Los adultos no tenemos m\u00e1s remedio que ense\u00f1\u00e1rselo con los modelos y las pautas que hemos hecho nuestros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9) Generosidad. Estamos, seg\u00fan la autora, ante otra virtud \u00abdemod\u00e9e\u00bb: \u00abPreferimos hablar de solidaridad. Pero me temo que la solidaridad es otra cosa. La solidaridad puede ser el punto de llegada, pero se empieza por la generosidad. Lo dir\u00e9 de otra forma, el modo de ense\u00f1ar a nuestros hijos a ser solidarios es ense\u00f1\u00e1ndoles a ser generosos\u00bb. Ense\u00f1arle a un ni\u00f1o a ser generoso, prosigue Camps, \u00abes ense\u00f1arle a no vivir tan apegado a lo suyo, ense\u00f1arle a dar, y no solo a recibir. La generosidad es tambi\u00e9n el ant\u00eddoto del egoismo entendiendo por tal la adherencia exagerada al yo y a todas sus pertenencias o intereses. Significa poner lo que uno tiene al mismo tiempo al servicio de aquel que tiene menos o al que le faltan muchas cosas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10) Amabilidad. Aprender a escuchar, a sonreir, a mostrarse agradecido y de buen humor, hacer que el otro se sienta a gusto y no ser siempre una molestia para los dem\u00e1s, es un rasgo elemental de la buena educaci\u00f3n, sea o no aut\u00e9ntico, expone Victoria Camps. \u00abLa obsesi\u00f3n por lo aut\u00e9ntico es tan absurda como la obsesi\u00f3n por la natural. La amabilidad no es, pues, una merma de autenticidad, sino una exigencia social. \u00a1No nos rasgemos las vestiduras!\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>10 valores que ense\u00f1ar a los hijos Nunca nos dejar\u00e1 satisfechos la forma en que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":9504,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[502],"tags":[],"class_list":["post-9505","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-evolutivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9505"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9505"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9505\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9504"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}