{"id":9485,"date":"2016-08-01T04:00:00","date_gmt":"2016-08-01T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/competir-o-colaborar-3\/"},"modified":"2016-08-01T04:00:00","modified_gmt":"2016-08-01T07:00:00","slug":"competir-o-colaborar-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/competir-o-colaborar-3\/","title":{"rendered":"Competir o colaborar"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9484\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/6923b87b33bf5bdc641fc5442582f5a8.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"173\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/6923b87b33bf5bdc641fc5442582f5a8.jpg 292w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/6923b87b33bf5bdc641fc5442582f5a8-130x78.jpg 130w\" sizes=\"(max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza est\u00e1 llena de ejemplos de rivalidad entre los seres vivos, pero tambi\u00e9n de cooperaci\u00f3n<br \/>En sus primeros argumentos, el darwinismo conjugaba el verbo competir con cierto entusiasmo, pero hoy sabemos que la evoluci\u00f3n no solo funciona a golpe de feroces competencias sino tambi\u00e9n de sofisticadas cooperaciones. La competencia afila las armas, apura los l\u00edmites, traza fronteras, inventa t\u00e1cticas, pero deja la cuneta del camino plagada de v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>La cooperaci\u00f3n, en cambio, inventa nuevas armas, aleja los antiguos l\u00edmites, difumina fronteras y explora estrategias innovadoras, aunque, eso tambi\u00e9n, al alto precio de sacrificar alguna identidad ancestral. La siguiente pregunta es: \u00bfqu\u00e9 ha pesado m\u00e1s en los m\u00e1s de 3.000 millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n, la competencia o la colaboraci\u00f3n? La competencia, se dir\u00eda, precede a la cooperaci\u00f3n, pero a la larga la segunda es m\u00e1s estable, eficaz y sostenible que la primera.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JORGE WAGENSBERG<br \/>Facultad de F\u00edsica de la Universidad de Barcelona<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo que comparten todos los seres vivos: la ilusi\u00f3n por seguir viviendo. De ah\u00ed quiz\u00e1 la universal prioridad de lo propio sobre lo ajeno y el recelo con el que un individuo vivo se mira de entrada a cualquier vecino. Inicialmente se impone la competencia, pero cuando esta se pasa de rosca vivir se puede convertir para algunos en una misi\u00f3n penosa con alto riesgo de fracaso. Surge entonces un mecanismo poderoso y recurrente: la cooperaci\u00f3n. Ocurre, por ejemplo, cuando ciertos individuos desesperados deciden colaborar para crear una nueva individualidad mejor pertrechada para lidiar contra la incertidumbre que les ha tocado. Si los individuos son similares entre s\u00ed el resultado es un colectivo cuyo grado de individualidad puede ser bajo (como una manada), alto (como un hormiguero) o m\u00e1ximo (como un organismo pluricelular). Si los individuos son muy distintos el fen\u00f3meno se llama simbiosis y la cooperaci\u00f3n puede cristalizar en una individualidad tan fuerte e irreversible como los l\u00edquenes (engendrados por hongos y algas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos par\u00e1sitos desaparecen por no encontrar la manera de negociar con sus hospedadores, es decir, por su incapacidad para pactar a tiempo una situaci\u00f3n intermedia de beneficio mutuo, o sea, por no saber reconvertir a tiempo su parasitismo en una simbiosis. Durante miles de millones de a\u00f1os el planeta estuvo habitado solo por bacterias y la evoluci\u00f3n no dio su siguiente gran zancada hasta que diferentes tipos de bacterias firmaron acuerdos de \u00edntima e irreversible cooperaci\u00f3n. Es la simbiog\u00e9nesis, gracias a la cual apareci\u00f3 la c\u00e9lula con n\u00facleo y, con ella, el camino hacia las plantas y los animales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta tendencia, seg\u00fan la cual individuos en crisis cooperan para inventar una nueva individualidad viable, explica en parte la fabulosa diversidad que hoy admiramos. En sus primeros argumentos, el darwinismo conjugaba el verbo competir con cierto entusiasmo, pero hoy sabemos que la evoluci\u00f3n no solo funciona a golpe de feroces competencias sino tambi\u00e9n de sofisticadas cooperaciones. La competencia afila las armas, apura los l\u00edmites, traza fronteras, inventa t\u00e1cticas, pero deja la cuneta del camino plagada de v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cooperaci\u00f3n, en cambio, inventa nuevas armas, aleja los antiguos l\u00edmites, difumina fronteras y explora estrategias innovadoras, aunque, eso tambi\u00e9n, al alto precio de sacrificar alguna identidad ancestral. La siguiente pregunta es: \u00bfqu\u00e9 ha pesado m\u00e1s en los m\u00e1s de 3.000 millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n, la competencia o la colaboraci\u00f3n? La competencia, se dir\u00eda, precede a la cooperaci\u00f3n, pero a la larga la segunda es m\u00e1s estable, eficaz y sostenible que la primera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dilema entre competencia y cooperaci\u00f3n se replantea, por selecci\u00f3n cultural, en la convivencia humana. \u00bfC\u00f3mo decidir en cada caso si competir o cooperar? \u00bfC\u00f3mo tratar al compa\u00f1ero, al colega, al adversario\u2026? \u00bfLas empresas compiten m\u00e1s que colaboran? Las farmac\u00e9uticas, las editoriales, las orquestas, las naciones, las ciudades, los servicios secretos, las universidades, los artistas, los pol\u00edticos, los profesores o los alumnos\u2026 \u00bfqu\u00e9 hacen m\u00e1s, competir o colaborar? El instinto y los genes piden competencia. La inteligencia y la memoria, m\u00e1s bien colaboraci\u00f3n. \u00bfY los cient\u00edficos? En principio, todo cient\u00edfico se beneficia de la ganancia de conocimiento, proceda este de donde proceda. La estrategia de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica a trav\u00e9s de los tiempos y de las culturas solo puede ser de colaboraci\u00f3n. Pero a veces la t\u00e1ctica contradice la estrategia y no es poca la competencia que emerge entre universidades, entre grupos de investigaci\u00f3n de una misma universidad, incluso entre los miembros de un mismo grupo de investigaci\u00f3n. Existe tanto la competencia sana y virtuosa como la colaboraci\u00f3n enfermiza y viciosa, s\u00ed, pero \u00bfqu\u00e9 pesa m\u00e1s en la adquisici\u00f3n de nuevo conocimiento, competir o colaborar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo de la ciencia se pueden encontrar ejemplos de todos los colores. Uno de los casos m\u00e1s notables fue protagonizado por dos cient\u00edficos que empezaron cooperando y admir\u00e1ndose mutuamente pero acabaron por aborrecerse en una de las rivalidades a la vez m\u00e1s productiva y vergonzosa de la historia de la ciencia. Los paleont\u00f3logos O.C. Marsh y E.D. Cope se disputaron el t\u00edtulo de padre de los dinosaurios americanos coincidiendo con la \u00e9pica y cinematogr\u00e1fica conquista del Oeste. Entre ambos llegaron a definir 142 especies nuevas de dinosaurios, pero fue a costa de arruinar sus vidas espiando, sobornando, robando e incluso destruyendo f\u00f3siles, obsesionados como estaban por desprestigiarse el uno al otro. La construcci\u00f3n de la f\u00edsica cu\u00e1ntica, en cambio, a principios del siglo pasado, fue un bell\u00edsimo ejemplo de cooperaci\u00f3n entre grandes pensadores: Planck, Einstein, Bohr, Schr\u00f6dinger, Heisenberg, Born, Dirac&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 15.808px;\">Fuente : <\/span><a style=\"font-size: 12.16px; line-height: 15.808px;\" href=\"http:\/\/www.elperiodico.com\/\">http:\/\/www.elperiodico.com\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La naturaleza est\u00e1 llena de ejemplos de rivalidad entre los seres vivos, pero tambi\u00e9n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":9484,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[502],"tags":[],"class_list":["post-9485","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-evolutivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9485"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9485"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9485\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}