{"id":9455,"date":"2012-12-18T16:05:15","date_gmt":"2012-12-18T19:05:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/resiliencia-2\/"},"modified":"2012-12-18T16:05:15","modified_gmt":"2012-12-18T19:05:15","slug":"resiliencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/resiliencia-2\/","title":{"rendered":"Resiliencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9454\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/15267278960d6e9dc9bfcf4ab3f6ca09.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/15267278960d6e9dc9bfcf4ab3f6ca09.jpg 226w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/15267278960d6e9dc9bfcf4ab3f6ca09-55x55.jpg 55w\" sizes=\"(max-width: 226px) 100vw, 226px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Resiliencia<\/h4>\n<div style=\"text-align: justify;\">Resiliencia es una palabra que curiosamente proviene de las ciencias duras, de la F\u00edsica, y que en ese campo alude a \u201ccierta capacidad que oponen los cuerpos, en especial los metales, a su ruptura por choque o percusi\u00f3n\u201d.Y es lo que me viene a la mente cada vez que me pregunto acerca de por qu\u00e9 es tan importante tratar de mejorar las relaciones de colaboraci\u00f3n entre padres y maestros, y quiero una respuesta breve. Es, b\u00e1sicamente, para generar y desarrollar esa capacidad. No s\u00f3lo en los ni\u00f1os sino tambi\u00e9n en los adultos; no s\u00f3lo en la escuela sino tambi\u00e9n en la familia. Porque no s\u00f3lo hay personas m\u00e1s o menos resilientes, sino tambi\u00e9n grupos e instituciones. Y, a nuestro juicio, es una metadestreza, que hace posible a todas las dem\u00e1s.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Autor: Rolando Marti\u00f1\u00e1<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Cuando una de mis nietas ten\u00eda poco m\u00e1s de un a\u00f1o, comprobamos durante unas vacaciones que le fastidiaban mucho las moscas. Una vez agotados nuestros recursos para luchar infructuosamente contra el \u201cfactor externo\u201d, a su abuela (mi esposa) se le ocurri\u00f3 una alternativa: le dijo que su mam\u00e1, que era italiana, cuando ella era chica le hab\u00eda ense\u00f1ado en su idioma unas palabras m\u00e1gicas que hac\u00edan desaparecer las moscas, si uno adem\u00e1s mov\u00eda los brazos: las palabras eran: \u00a0\u201cVia, via\u201d (fuera, fuera, en italiano). El asunto se transform\u00f3 en un juego que la ni\u00f1a buscaba repetir, encantada con hablar en otro idioma (fue bastante precoz con el propio), y convencida de sus poderes frente a las moscas, que efectivamente hu\u00edan \u201cespantadas\u201d(\u00a1). Se hab\u00eda modificado el \u201cfactor interno\u201d, se hab\u00eda creado una nueva destreza, se hab\u00eda reforzado un v\u00ednculo significativo y siempre lo comentamos como un bello ejemplo de soluci\u00f3n creativa.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la cosa no qued\u00f3 all\u00ed. Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde, habiendo sido picada por mosquitos, pregunt\u00f3 a su madre (mi hija), por qu\u00e9 los mosquitos nos picaban. La madre le explic\u00f3 que se alimentaban de nuestra sangre. Ella se fue, pens\u00f3 un rato y luego volvi\u00f3 con una propuesta: \u201cY si nos sacamos un poco de sangre, la ponemos en un platito y as\u00ed comen y no nos tienen que picar?\u201d Nos divertimos mucho con la an\u00e9cdota y no dejamos de asociarla con la anterior( no s\u00f3lo por motivos zool\u00f3gicos). Nos pareci\u00f3 que formaban parte de una interesante secuencia de aprendizaje de la capacidad de negociar creativamente con la realidad, a\u00fan en situaciones adversas, aprovechando la experiencia anterior. (Aunque no pudimos dejar de sospechar que en alg\u00fan momento, por suerte m\u00e1s adelante, la ni\u00f1a descubrir\u00eda que hay en el mundo seres que gustan picar, porque s\u00ed&#8230;)<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La capacidad desarrollada por la peque\u00f1a en ambos casos, es un buen ejemplo de lo que se conoce hoy en d\u00eda en el \u00e1mbito de las ciencias de la conducta, como resiliencia. Es una palabra que curiosamente proviene de las ciencias duras, de la F\u00edsica, y que en ese campo alude a \u201ccierta capacidad que oponen los cuerpos, en especial los metales, a su ruptura por choque o percusi\u00f3n\u201d.Y es lo que me viene a la mente cada vez que me pregunto acerca de por qu\u00e9 es tan importante tratar de mejorar las relaciones de colaboraci\u00f3n entre padres y maestros, y quiero una respuesta breve. Es, b\u00e1sicamente, para generar y desarrollar esa capacidad. No s\u00f3lo en los ni\u00f1os sino tambi\u00e9n en los adultos; no s\u00f3lo en la escuela sino tambi\u00e9n en la familia. Porque no s\u00f3lo hay personas m\u00e1s o menos resilientes, sino tambi\u00e9n grupos e instituciones. Y, a nuestro juicio, es una metadestreza, que hace posible a todas las dem\u00e1s: si la vida est\u00e1 llena de \u201cmoscas y mosquitos\u201d y sucumbo o huyo al primer contacto con ellos, no tendr\u00e9 demasiadas chances de seguir adelante. Y, en realidad, de eso se trata fundamentalmente: de c\u00f3mo seguir adelante.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Claro que para adoptar esta posici\u00f3n frente a la vida, hay que superar al menos dos grandes obst\u00e1culos ( que seg\u00fan la misma visi\u00f3n, ser\u00edan est\u00edmulos): uno m\u00e1s gen\u00e9ricamente cultural y otro m\u00e1s espec\u00edfico referido a las ciencias de la salud. El primero consiste en una cierta respetable desconfianza acerca de la validez ideol\u00f3gica del procedimiento. O sea: si trato de desarrollar los \u201crecursos interiores\u201d no me estoy resignando a la maldad de los \u201cexteriores\u201d? No estoy renunciando de hecho a modificarlos? El segundo se vincula a cierta resistencia al cambio de paradigma que consiste en enfocar los aspectos positivos m\u00e1s que los negativos. En tomar cierta distancia de los diagn\u00f3sticos patol\u00f3gicos (y patologizantes), para centrar los esfuerzos en desarrollar los recursos que permiten a la gente afrontar con \u00e9xito la adversidad.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">A lo primero podr\u00edamos responder, en principio, que vale la pena hacerse la pregunta. Pero que las perspectivas no son necesariamente opuestas o excluyentes; y que, adem\u00e1s, inevitablemente la vida sigue y no es infinita. En el caso de las moscas, por ejemplo, deber\u00edamos haber dedicado todo el resto de nuestras vacaciones para recorrer los alrededores y cada vez lugares m\u00e1s lejanos, para finalmente encontrar el m\u00e1gico producto que eliminara de una vez y para siempre a las causas del problema? Quiz\u00e1 alguien se est\u00e9 encargando o se encargar\u00e1 alguna vez de eso; pero nosotros, los que est\u00e1bamos ah\u00ed, deber\u00edamos haber apostado a luchar (o esperar) hasta que \u201clas moscas desaparecieran de la faz de la tierra\u201d; y a\u00fan cuando hubiera sido posible, a qu\u00e9 costo? Y mientras tanto, la pobre ni\u00f1a y todos a su alrededor, penando? Y ella perdi\u00e9ndose de aprender palabras y juegos? Para jugarlos con su querida abuela, adem\u00e1s?<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Para superar lo segundo, nos apoyamos en primer lugar en uno de los fundadores del concepto de resiliencia, B Cyrulnik; neuropsiquiatra y et\u00f3logo, ni\u00f1o sobreviviente de Auschwitz, autor de un impresionante libro po\u00e9ticamente llamado \u00a0\u201cLa maravilla del dolor\u201d. All\u00ed se lee que&#8230;\u201dla desgracia nunca es algo puro. Tampoco la felicidad. Pero apenas la convertimos en relato, damos un sentido al sufrimiento y comprendemos, mucho tiempo despu\u00e9s, c\u00f3mo pudimos transformar una desgracia en maravilla, ya que todo hombre herido se ve forzado a la metamorfosis&#8230;\u201d M\u00e1s adelante rastrea en la literatura: de Ch. Dickens a M. Gorki, de Tolstoi a R. Kipling; y en el cine, del F. Truffaut \u00a0de \u201cLos cuatrocientos golpes\u201d, al R. Benigni de \u201cLa vida es bella\u201d. Luego en los estudiosos de la psique humana, como Anna Freud, con sus hu\u00e9rfanos de la guarder\u00eda de Hamspstead, en la Segunda Guerra; las confirmaciones de F. Dolt\u00f3 en \u201cLa dificultad de vivir\u201d y el enorme legado de John Bowlby, \u00a0creador de la \u201cteor\u00eda del apego\u201d, precursor sin duda de estos derroteros, quien cuestiona seriamente un \u201ca priori\u201d de la psicolog\u00eda \u00a0que sugiere que \u201ccuanto m\u00e1s dura es la vida, m\u00e1s posibilidades hay de que nos produzca depresi\u00f3n\u201d.\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Para poder apostar a la resiliencia, seg\u00fan Cyrulnik, debemos aceptar el oximoron, la contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos, como en el propio t\u00edtulo de su libro: \u201cLa maravilla del dolor\u201d. Debemos aceptar que \u00a0&#8211; como hemos dicho ac\u00e1 varias veces \u2013 la vida no es lineal y las cosas a veces no son como parecen ser. Que en lo humano las relaciones causa-efecto no son mec\u00e1nicas y que siempre funciona el \u201cefecto bisagra\u201d en un sentido o en otro. Y que muchas veces la cultura les agrega a los resilientes un problema adicional: no aceptarlos como tales, no quererlos sino como v\u00edctimas. Creyendo que as\u00ed \u2013 y s\u00f3lo as\u00ed \u2013 se podr\u00e1 hacer justicia.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Yo, sin embargo, le dir\u00eda a mi nieta: \u201cya habr\u00e1 tiempo de sobreponerse tambi\u00e9n al dolor de comprobar que hay quien \u201cpica por picar\u201d. Por ahora, juguemos a que nuestras \u00a0palabras y nuestros gestos espantan a las moscas y a que \u00a0nuestra inteligencia nos ayuda, al menos imaginariamente, a buscar la mejor forma de no dejarnos \u00a0picar. (Escribir\u00e1 ella alguna vez un relato titulado: \u201cLa divertida historia de las \u00a0fastidiosas moscas y los mosquitos hostiles\u201d? O algo as\u00ed?) (*)&#8230; \u00a0(Querr\u00e1 el lector disponer de unos minutos para evocar alguna historia similar..?)<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sea o no alguna vez escrito, este relato refleja en una notable s\u00edntesis muchos de los llamados fuentes o factores m\u00ednimos, fundantes de la resiliencia, seg\u00fan algunos de sus expositores (1), (2), m\u00e1s all\u00e1 de los predisponentes gen\u00e9ticos a\u00fan poco conocidos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0 _ \u00a0Sost\u00e9n afectivo: presencia de, al menos, un adulto atento a las necesidades del chico. Alguien consistente y confiable. Que no \u201cpesque por \u00e9l, pero que le ense\u00f1e a pescar\u201d. Alguien que haga \u201csentir\u201d la pertenencia a un mundo relativamente seguro y estable, donde las dificultades son tomadas como problemas y no como cat\u00e1strofes. Y, si forma parte de una red m\u00e1s amplia, mejor a\u00fan. Alguien que ofrezca modelos de comportamiento y no s\u00f3lo indicaciones o prescripciones verbales. Alguien que est\u00e9 disponible, a quien se pueda recurrir, no s\u00f3lo cuando hay problemas sino tambi\u00e9n cuando se necesita un compa\u00f1ero de aventuras o de diversi\u00f3n. Alguien que \u201cquiera abrir la puerta para ir a jugar..\u201d<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Aprendizaje: la importancia cognitiva y emocional de avistar un nuevo escorzo del mundo. Un nuevo punto de vista, una nueva posibilidad. La demostraci\u00f3n palmaria de que el relato est\u00e1 en perpetua construcci\u00f3n, que no forma parte de un destino ni de una fatalidad. Que la vida es algo pl\u00e1stico, algo que se puede modelar; donde \u00a0se pueden establecer nuevas conexiones internas y nuevas relaciones con las cosas del exterior. Que se puede descubrir e inventar.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Autonom\u00eda: la constancia transferible del \u00a0poder de influencia sobre la realidad. La autovaloraci\u00f3n favorable y el sentimiento correlativo de \u201cestar a bien con los esp\u00edritus\u201d, de ocupar un buen \u201clugar en el mundo\u201d. La capacidad de introspecci\u00f3n y reconocimiento de los propios recursos y de la posibilidad de ampliarlos o mejorarlos. La capacidad de sostener las propios preferencias y los propios rechazos, m\u00e1s all\u00e1 de las opiniones ajenas; junto a la capacidad de vincularse con esas opiniones cuando se vislumbre en ellas la intenci\u00f3n de ampliar el relato y no de restringirlo. El sentimiento de tener el control ( relativo, como todo) sobre las propias cosas y las que pueden llegar a importar.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Juego: disposici\u00f3n al placer, al humor, a la imaginaci\u00f3n. A la manipulaci\u00f3n de la realidad, a la sustituci\u00f3n, a las alternativas, a la creatividad. Aptitud para descubrir, inventar y jugar juegos de \u201cganar-ganar\u201d, juegos de suma no cero, donde la ganancia de uno no suponga inevitablemente la derrota del otro. Aptitud para tomar las mejores decisiones dentro de las razonables: \u201cno huir de los mosquitos, ni matarlos, pero tampoco resignarse simplemente a quejarse y \u00a0padecerlos\u201d. Aptitud para construir relatos, o al menos para tener la inteligencia de incluirse en alg\u00fan buen relato en curso. El mejor de los relatos en curso que se encuentre a disposici\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n de la toma de decisiones merece, a nuestro juicio, un p\u00e1rrafo especial, porque cada vez que tomamos una decisi\u00f3n, de alg\u00fan modo, conciente o inconcientemente, ponemos en juego nuestras capacidades y tambi\u00e9n nuestras carencias. Iniciamos un relato o nos incluimos en alguno. Con mayor o menor c\u00e1lculo de los riesgos y las ventajas, pero partiendo de la base de que \u2013 desde que nacemos \u2013 estamos incluidos autom\u00e1ticamente en un relato, o mejor dicho en dos: el gran relato de nuestra sociedad, nuestro tiempo, nuestra cultura y el peque\u00f1o relato de nuestra familia. De ah\u00ed obtenemos los significados esenciales para nuestras primeras decisiones y para los relatos que \u2013 en el mejor de los casos \u2013 seremos capaces de crear. Y eso va constituyendo el significativo relato que llamamos identidad, que no es otra cosa que la secuencia ramificada, relativamente coherente, de nuestras decisiones, internas o externas. Y esa es una de las razones de por qu\u00e9 nos cuesta tanto cambiar. Porque hacerlo significa tomar una o m\u00e1s decisiones que de alg\u00fan modo contrar\u00edan la innumerable cantidad de decisiones ya tomadas durante mucho tiempo. E impugnar, por eso, en bloque, nuestra capacidad y nuestra autovaloraci\u00f3n.\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0M\u00e1s de una vez, en tareas cl\u00ednicas o de asesor\u00eda hemos utilizado el siguiente recurso para ayudar a las personas o a las instituciones a indagar sobre sus decisiones: \u201cQu\u00e9 significa esto? Qu\u00e9 relato est\u00e1s comenzando? En qu\u00e9 relato te est\u00e1s incluyendo? Qu\u00e9 es previsible esperar del desarrollo y culminaci\u00f3n de ese relato? Qu\u00e9 pasa si realmente se cumpliera el deseo propio o ajeno que te impulsa a incluirte en \u00e9l? Es el mejor de los relatos posibles dentro de los razonables? Tal como viene( historia pasada) y como es previsible que contin\u00fae (historia futura), c\u00f3mo te ves dentro de \u00e9l? C\u00f3mo te ves fuera? Es un relato que narrar\u00edas con orgullo? Con verg\u00fcenza? Con cu\u00e1l de sus finales posibles te declarar\u00edas satisfecho?<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">No puedo dejar de mencionar ahora mi experiencia con el ajedrez, ese maravilloso juego que me atrap\u00f3 durante muchos a\u00f1os y que a\u00fan hoy me tienta. Recuerdo que cuando aprend\u00ed a jugarlo (a trav\u00e9s de un adulto significativo que le dedic\u00f3 horas a eso!), hice lo que hac\u00edamos en general los chicos y que Piaget (3) describi\u00f3 tan ajustadamente en su teor\u00eda de la adaptaci\u00f3n: actuar \u201ccomo si fuera el juego de damas\u201d; o sea, tratar de comer la mayor cantidad de piezas adversarias posibles y\/o , ya un poco m\u00e1s adelante, dar \u201cjaque mate\u201d lo m\u00e1s pronto posible, para lo cual dispon\u00edamos de un truco bastante conocido entre los jugadores, que, para tener \u00e9xito, requiere de una enorme torpeza del adversario: \u201cel jaque mate pastor\u201d. Era la etapa de \u201cver el \u00e1rbol y no ver el bosque\u201d. Y de no disfrutar del juego, s\u00f3lo de ganar. Era una primera simplificaci\u00f3n.\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En una segunda etapa ( tambi\u00e9n gracias a otro adulto significativo!), \u201cdescubr\u00ed el bosque\u201d. Me fui enterando de por qu\u00e9 lo llamaban \u201cel juego ciencia\u201d y tambi\u00e9n de por qu\u00e9 algunos especialistas hablaban de \u201cbellas\u201d movidas o \u201chermosas\u201d partidas. Reconoc\u00ed su complejidad, sus m\u00faltiples variantes y \u00a0relaciones y las infinitas probabilidades que se abr\u00edan en cada partida, aunque desde hac\u00eda siglos el tablero de sesenta y cuatro casillas era el mismo y las treinta y dos piezas tambi\u00e9n. Aprend\u00ed a tener en cuenta no s\u00f3lo mi juego sino tambi\u00e9n el de el otro. A anticipar mis movimientos y los de \u00e9l, a la vez que conservaba en la memoria el desarrollo previo de la partida. O sea, empec\u00e9 a pensar en t\u00e9rminos estrat\u00e9gicos. Le\u00ed libros; me enfrent\u00e9 con la dura realidad de que lo que yo cre\u00eda a veces inventos eran jugadas o conjuntos de jugadas que se conoc\u00edan y se estudiaban desde hac\u00eda a\u00f1os. Me adiestr\u00e9 en el reconocimiento de mis buenas jugadas y las ajenas. Y tambi\u00e9n de las malas. Aprend\u00ed a ganar con sobriedad y a perder con hidalgu\u00eda. Pero a menudo me confund\u00eda o me cansaba teniendo que considerar tantas cosas a la vez. Renegaba de la complejidad, y anhelaba una nueva simplificaci\u00f3n. ( Y m\u00e1s de una vez estuve tentado de \u201cpatear el tablero&#8230;\u201d)<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En realidad, el tercer paso no fue una simplificaci\u00f3n sino el arribo a una sana y \u00fatil simplicidad. Me di cuenta de que si me quedaba demasiado en la etapa anterior podr\u00eda llegar a convertirme en una gran \u201cte\u00f3rico\u201d del juego, pero seguramente no llegar\u00eda a ser un buen jugador. Y de que pese a tan engorrosas complicaciones e inagotables posibilidades, finalmente hab\u00eda, entre las miles de jugadas posibles, unas pocas razonables, dos o tres m\u00e1s o menos buenas y una que era la mejor. Y que de vez en cuando suced\u00eda que \u201cesa\u201d la mejor, no hab\u00eda sido nunca ejecutada, era un invento, un fruto de mi capacidad de creaci\u00f3n. Y que si no entend\u00eda claramente eso y lo llevaba a la pr\u00e1ctica, el reloj seguir\u00eda avanzando inexorablemente y me arriesgaba a perder. \u00a0Porque en esa \u00e9poca, ya m\u00e1s grande, jugaba torneos en serio, de adultos, es decir \u00a0\u201ccontra reloj\u201d ( como la propia vida, no?).<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El arribo a esta nueva etapa no s\u00f3lo me abri\u00f3 nuevas posibilidades como ajedrecista, sino que me ayud\u00f3 a ser m\u00e1s modesto y a valorar las simplicidades de los otros, sabiendo por qu\u00e9 complejidades hab\u00edan debido pasar antes. Me ayud\u00f3 a comprender que si permanec\u00eda en la primera simplificaci\u00f3n corr\u00eda el riesgo de cometer muchas torpezas, de subestimar al adversario, y sobre todo de estancarme en el dominio del juego. Y si permanec\u00eda demasiado en la segunda etapa, \u00a0pod\u00eda convertirme, en el mejor de los casos, en un buen analista de partidas, un te\u00f3rico, un acad\u00e9mico. Y en el peor, \u00a0en lo que hemos llamado en otra parte \u201cun pensador de clase B\u201d. En cualquier caso, no llegar\u00eda a ser un protagonista, no llegar\u00eda a construir mis propios relatos. S\u00f3lo podr\u00eda repetir los de otros. Descubr\u00ed \u2013 con cierto horror, es verdad \u2013 que de un modo u otro las decisiones ser\u00edan tomadas. Y que si uno no toma las que puede tomar, deber\u00e1 depender de quien s\u00ed las toma. Deber\u00e1 incluirse en otro relato, deber\u00e1 resignar poder. Lo cual realmente no ser\u00eda tan grave si uno lo elige concientemente y no cae en eso simplemente forzado por el reloj. O por cualquier otra cosa(*)&#8230;( Quisiera el lector recordar alg\u00fan episodio o proceso que pueda vincular con lo anterior?)<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Muchos a\u00f1os despu\u00e9s comprend\u00ed que, en realidad, siempre construimos alg\u00fan relato y siempre nos incluimos en alguno o algunos otros. Y que lo que podr\u00edamos llamar inteligencia resiliente consiste, en principio, en asumir que en el mejor de los casos, nuestra familia nos esperaba. Pero el mundo no. Que nadie es tan importante para que el reloj se pare a esperarlo, y que el mundo puede seguir perfectamente adelante con nuestras decisiones o sin ellas. Y que es a cada uno de nosotros que debe importarle \u201chacerse un buen lugar en el mundo o renunciar a \u00e9l\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n entend\u00ed que ese lugar siempre tendr\u00e1 que ver con los otros. Pero que una de las decisiones fundamentales que debemos tomar es cu\u00e1l es el modo en que, en cada caso, nos vincularemos con los dem\u00e1s. Para ejemplificarlo vienen al recuerdo dos ideas pertenecientes a dos grandes del conocimiento de la psique humana, Fritz Perls, inspirado creador de la \u201cPsicolog\u00eda Gest\u00e1ltica\u201d y Ronald Laing, antipsiquiatra, uno de aquellos rebeldes setentistas que dej\u00f3 la marca de su genio m\u00e1s all\u00e1 de su coyuntura hist\u00f3rica y cultural. Del primer recuerdo siempre un peque\u00f1o poema que dice as\u00ed: \u201c yo soy yo y t\u00fa eres t\u00fa. Yo no estoy en el mundo para cumplir tus expectativas y t\u00fa no est\u00e1s en el mundo para cumplir las m\u00edas. Ni yo soy t\u00fa, ni t\u00fa eres yo. Si nos encontramos, ser\u00e1 hermoso. Si no, no puede remediarse\u201d. Un canto a la unicidad y la autonom\u00eda humanas. El segundo proclama: \u201csiempre mi conducta ser\u00e1 una experiencia para los otros. Y la conducta de los otros, ser\u00e1 siempre una experiencia para m\u00ed\u201d. \u00a0Un canto a la inevitable e imprescindible relaci\u00f3n con los otros, que nos hizo humanos y \u00a0a trav\u00e9s de la cual \u00a0podremos humanizarnos cada vez m\u00e1s.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Finalmente, reparo en que esta fruct\u00edfera idea de la resiliencia nos abre la posibilidad de hilvanar en una red de sentido, a la mayor\u00eda de las ideas que han ido se\u00f1alando los hitos de esta obra: Crisis \u2013 Inteligencia \u2013 Desaf\u00edo \u2013 Adaptaci\u00f3n de primero y segundo grado \u2013 Pensamiento sist\u00e9mico \u2013 Complejidad \u2013 Progreso moral \u2013 Aprendizaje \u2013 Juego y Cultura \u2013 Civilizaci\u00f3n \u2013 Negociaci\u00f3n \u2013 Cultura del Cuidado.\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed, el autor. En el pr\u00f3ximo y \u00faltimo cap\u00edtulo una nueva mesa redonda, pero esta vez con directivos y docentes de tres escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">AYUDAMEMORIA<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Moscas, mosquitos y juegos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ La resiliencia y c\u00f3mo lograrla. Obst\u00e1culos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Fuentes de resiliencia.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Relatos propios y ajenos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ El ajedrez y la toma de decisiones. Las etapas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_\u201cEl reloj no se para a esperarnos&#8230;\u201d<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Actividades.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Converse sobre el cap\u00edtulo con amigos o compa\u00f1eros.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Trate de elaborar un relato completando como usted quiera el modelo: \u201cLa divertida historia de las\/os fastidiosas\/os &#8212;&#8212;&#8211; y los\/as &#8212;&#8212;&#8211; hostiles\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">_ Elabore cinco preguntas que quisiera formularle al autor y env\u00edeselas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Notas:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">(1) \u201cResiliencia\u201d, de A. Melillo, \u00a0y E. Su\u00e1rez Ojeda, E. Paidos, Buenos Aires, 2001<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">(2) \u201cResiliencia: la esencia humana de la transformaci\u00f3n frente a la adversidad\u201d, varios autores, Concepci\u00f3n, Colombia, 2000. Extra\u00eddo de www.udec.cl<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">(3) Piaget,J: \u201cPsicolog\u00eda de la inteligencia\u201d, Psique, Buenos Aires, 1970<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Piaget,J e Inhelder, B: \u201cPsicolog\u00eda del ni\u00f1o\u201d, Morata, Madrid, 1969<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resiliencia Resiliencia es una palabra que curiosamente proviene de las ciencias duras, de la F\u00edsica, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":9454,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[502],"tags":[],"class_list":["post-9455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-evolutivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9455"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9455\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}