{"id":9151,"date":"2015-01-13T14:16:28","date_gmt":"2015-01-13T17:16:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/aprendizaje-y-emocionalidad-2\/"},"modified":"2015-01-13T14:16:28","modified_gmt":"2015-01-13T17:16:28","slug":"aprendizaje-y-emocionalidad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/aprendizaje-y-emocionalidad-2\/","title":{"rendered":"Aprendizaje y emocionalidad"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9150\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/abf584041f321d5f52601632cbc05493.jpg\" alt=\"\" width=\"276\" height=\"183\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprendizaje y Emocionalidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El &#8220;aprendizaje&#8221;, m\u00e1s que un sustantivo \u2013el resultado de ciertos procesos\u2013 es un verbo: el acto de dejarse seducir por las cosas, abrirse al asombro. Y el ense\u00f1ar, m\u00e1s que una acci\u00f3n \u2013ya sea planificaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n, etc.\u2013 es un &#8220;dejar&#8221;, un &#8220;permitir que pase&#8221;, un &#8220;abrir a&#8221;. Y el maestro, el encargado de abrir el espacio para dejar que ello pase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente : <a href=\"http:\/\/www.newfield.cl\/\">http:\/\/www.newfield.cl\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aldo Calcagni<br \/>Dr. Phil Aldo Calcagni<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;En cada uno de nosotros hay un r\u00edo de emociones;<br \/>cada gota de agua es otra emoci\u00f3n<br \/>y cada emoci\u00f3n depende de las dem\u00e1s para segur existiendo.<br \/>Para observarlas,<br \/>basta sentarnos en la orilla del r\u00edo<br \/>e irlas reconociendo a medida que aparecen, pasan y desaparecen&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Thich Nhat Hanh<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos viviendo en nuestro sistema educacional una singular situaci\u00f3n. Estamos convencidos de la relevancia del tema emocional en nuestros centros educacionales y escuelas. Incluso leemos libros, hacemos talleres y hablamos en clase del desarollo de la inteligencia emocional, su importancia para el desarrollo cognitivo, etc. A pesar de ello observamos que no se han producido las trasformaciones que esperamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que ello no se debe s\u00f3lo a una insuficiente informaci\u00f3n sobre los avances de la investigaci\u00f3n sobre el tema emocional, sino y por sobre todo, a que ella se ha incorporado como una faceta m\u00e1s, como un tema m\u00e1s, casi un mero agregado al resto de los contenidos curriculares. A nuestra tradicional concepci\u00f3n cognitiva sencillamente le sumamos un nuevo elemento:la emocionalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que sigue proponemos una perspectiva distinta como punto de partida para la incorporaci\u00f3n del tema emocional el en proceso educativo. Para ello creemos necesario recuparar la vieja tradici\u00f3n que coloca en el centro del fen\u00f3meno educativo, no tanto la trasmisi\u00f3n de contenidos o el entrenamiento de determinadas habilidades -la mayor de las veces cognitivas- sino el despliegue del ser de las personas. Desde all\u00ed, proponemos una mirada al fen\u00f3meno de las emociones. Concluiremos ofreciendo en esta ocaci\u00f3n s\u00f3lo algunas preguntas en referencia al sistema educativo en concreto, dejando para una nueva ocaci\u00f3n las posibles implicaciones de esta propuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.\u00bfCu\u00e1l es el fen\u00f3meno central del proceso educativo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El informe de la Unesco de 1996 \u201cLa Educaci\u00f3n encierra un tesoro\u201d responde esta pregunta abriendo el fen\u00f3meno educativo a cuatro dimensiones: Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser . Es, en primer lugar, una invitaci\u00f3n a trasladar el eje desde el proceso \u201cense\u00f1anza-aprendizaje\u201d al aprender. De la instrucci\u00f3n y de sus disciplinas colaterales, al modo de ser de los seres humanos: el aprender. De esta manera restituye una antigua interpretaci\u00f3n: la educaci\u00f3n es primaria y fundamentalmente un arte. A \u00e9l convergen variadas disciplinas y modelos te\u00f3ricos de diversas ciencias. Pero ellas est\u00e1n fundamentalmente a su servicio, no son ni pueden ser su substituto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l arte? El arte de generar espacios de aprendizaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acto de aprender tiene mucho m\u00e1s de un misterioso encuentro entre seres humanos que, conectados por enigm\u00e1ticos caminos, transitan por la realidad, reconoci\u00e9ndola, generando habilidades acerca de c\u00f3mo habitarla, y h\u00e1bitos y niveles de conciencia; en una palabra, en un abrirse a la experiencia del mundo. As\u00ed, decimos que tiene que ver mucho m\u00e1s con esta misteriosa fusi\u00f3n que llamamos comprensi\u00f3n \u2013sencillamente entendemos el mundo en que vivimos\u2013 que con la manipulaci\u00f3n de alg\u00fan proceso exclusivamente racional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arte de educar se centra, m\u00e1s que en el fen\u00f3meno del ense\u00f1ar, en la capacidad de aprender. Perm\u00edtanme formularlo de esta manera: Nadie puede ense\u00f1arle nada a nadie; fen\u00f3meno que ya conoc\u00edan nuestras abuelas, y que expresaban con un sabio dicho: &#8220;Ud. puede llevar un burro a la orilla de un r\u00edo, pero no puede obligarlo a beber&#8221;. O como dice la antigua canci\u00f3n alemana: &#8220;Die Gedanke sind frei&#8221;&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces \u00bfrenunciamos con esto a nuestra capacidad de ense\u00f1ar? De ninguna manera. Renuncio s\u00f3lo a la ilusi\u00f3n de que puedo generar aprendizaje en otro por mi mera voluntad. Mi posibilidad de ense\u00f1ar es otra muy distinta. Tiene que ver con el arte de abrir espacios donde otros quieran aprender. Con la generaci\u00f3n de espacios donde se pueda manifestar aquello que es posible para el aprendiz. De m\u00e1s est\u00e1 decir que, para aprendices distintos, lo posible es distinto, a\u00fan cuando compartan el mismo espacio de aprendizaje. Esto es lo que entendemos por \u201cense\u00f1ar\u201d Y esto tiene que ver con mi capacidad de conectar mi propia experiencia de aprendizaje, con mi capacidad de trasmutarla para ponerla al servicio del aprendizaje de los otros. Mart\u00edn Heidegger se refiere a ello se\u00f1alando:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;El ense\u00f1ar es m\u00e1s dif\u00edcil que el aprender porque ense\u00f1ar significa: dejar aprender. M\u00e1s a\u00fan: el verdadero maestro no deja aprender nada m\u00e1s que &#8216;el aprender&#8217;. Por eso que su obrar produce a menudo la impresi\u00f3n que propiamente no se aprende nada de \u00e9l, si por &#8216;aprender&#8217; se entiende nada m\u00e1s que la obtenci\u00f3n de conocimientos \u00fatiles&#8221;. Y contin\u00faa: &#8220;El maestro posee con respecto de los aprendices como \u00fanico privilegio el tener que aprender todav\u00eda mucho m\u00e1s que ellos, a saber: el dejar-aprender&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El &#8220;aprendizaje&#8221;, m\u00e1s que un sustantivo \u2013el resultado de ciertos procesos\u2013 es un verbo: el acto de dejarse seducir por las cosas, abrirse al asombro. Y el ense\u00f1ar, m\u00e1s que una acci\u00f3n \u2013ya sea planificaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n, etc.\u2013 es un &#8220;dejar&#8221;, un &#8220;permitir que pase&#8221;, un &#8220;abrir a&#8221;. Y el maestro, el encargado de abrir el espacio para dejar que ello pase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Permitanos aqu\u00ed un breve excurso. Uno de los espacios m\u00e1s valorados por nuestra cultura es justamente la capacidad de nuestros discursos de hablar &#8220;acerca de&#8221; las cosas, suponiendo un observador absoluto, intemporal, eterno, acultural, y por supuesto s\u00f3lo racional. El observador de la ciencia moderna, del modelo newtoniano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, el costo de esa perspectiva, al considerarla como la \u00fanica v\u00e1lida, es el dejar de lado justamente la experiencia de la fusi\u00f3n, del dejarse ense\u00f1ar por el mundo, por cada una de las cosas. Hace tiempo que acumulamos datos acerca del sol \u2013el tipo de estrella que es, los procesos que ocurren en su interior, las diversas temperaturas en su superficie, sus manchas, etc. \u2013; pero hace ya mucho que el sol dej\u00f3 de ser el astro rey, que nos ense\u00f1aba con su sacrificio la compasi\u00f3n, la auto inmolaci\u00f3n&#8230; Y as\u00ed, tampoco el r\u00edo nos habla ya m\u00e1s, nada tenemos que aprender de \u00e9l. Ni de los p\u00e1jaros o de los lirios del campo. Y si quedan rasgos de esa experiencia, est\u00e1 al modo de las figuras po\u00e9ticas o de las met\u00e1foras literarias. Hemos sustituido el aprender de las cosas, con las cosas por el tener informaci\u00f3n acerca de las cosas. Hemos perdido nuestros maestros m\u00e1s antiguos\u2026 Y no entendemos por qu\u00e9 todav\u00eda nos sigue conmoviendo Siddhartha o el Principito&#8230; Quiz\u00e1 porque nos conecta con otros espacios de apertura, de aprendizaje&#8230; con antiguas formas de saber, de saber vivir, de sabidur\u00eda. Pero, \u00bfc\u00f3mo se produce esta conexi\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Desde esta perspectiva, nuestro \u201csentido com\u00fan\u201d \u2013nuestra experiencia convertida en &#8220;ojo&#8221; o intuici\u00f3n\u2013 nos dice que en este proceso las emociones son fundamentales, a\u00fan cuando nuestros modelos te\u00f3ricos les concedan, a lo m\u00e1s, un papel subordinado a funciones m\u00e1s &#8220;importantes&#8221;, como el pensamiento racional, la voluntad&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que denominamos \u201csentido com\u00fan\u201d, m\u00e1s que una facultad o un nuevo sentido es el fen\u00f3meno fundamental que nos conecta con un modo de vivir, de habitar en el mundo. Modo propio de los seres humanos, que tiene que ver con esta particular acumulaci\u00f3n de experiencia, que llamamos aprender. Este sustrato est\u00e1 antes de toda teor\u00eda, y funda toda posible especulaci\u00f3n. Este sustrato nos permite actuar adecuadamente y con certeza a\u00fan all\u00ed, o mejor especialmente all\u00ed donde la teor\u00eda no nos da una respuesta consistente .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A modo de ejemplo, mi amigo, el f\u00edsico Carlos Fritlig, se\u00f1ala que los ingenieros muchas veces hacen cosas y saben c\u00f3mo hacerlas, a\u00fan cuando su modelo te\u00f3rico no pueda dar muy bien cuenta de ellas&#8230; Es decir, tengo un saber, incluso una maestr\u00eda es ese dominio, pero no puedo dar \u201crazones\u201d de por qu\u00e9 esa acci\u00f3n, en ese momento y circunstancia espec\u00edfica es la m\u00e1s adecuada. Este modo de actuar es reconocido en la medicina como el \u201cojo cl\u00ednico\u201d, en los negocios como el \u201colfato\u201d, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, sostenemos que este saber es un sustrato de car\u00e1cter fundamentalmente emocional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Pero, \u00bfqu\u00e9 es esto de las emociones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acerqu\u00e9monos a esta pregunta a partir de un fen\u00f3meno aparentemente desconectado de ellas: para poder actuar en alg\u00fan dominio, tenemos que ser capaces de distinguirlo como tal. As\u00ed, por ejemplo, para aprender F\u00edsica, mi primera acci\u00f3n consiste en distinguir ese dominio del resto de la transparencia de lo que es; es decir, reconocer la existencia de un dominio particular de acci\u00f3n llamado F\u00edsica. El acto mismo de distinguir nos proporciona el camino al fen\u00f3meno, nos los trae a la mano: el fen\u00f3meno queda as\u00ed determinado en sus l\u00edmites. L\u00edmite significa tanto barrera como frontera: por una parte lo distingue de otros dominios, y tambi\u00e9n lo circunscribe. Pues bien, sostenemos que los seres humanos nos constituimos como tales, al menos en tres dominios fundamentales: el dominio de las emociones, el del lenguaje y el de la corporalidad. Cada uno de ellos encierra su propia especificidad, irreductible a los otros. Y tambi\u00e9n, cada una de estas esferas se convierte en un camino de acceso a las otras. As\u00ed, tenemos diversas v\u00edas para llegar al mundo de las emociones .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A) Partamos se\u00f1alando que uno de los accesos fundamentales al dominio de de las emociones est\u00e1 en el estrato de lo biol\u00f3gico. Es en el dominio de la corporalidad, en su dimensi\u00f3n biol\u00f3gica, en que encontramos uno de los puntos de partida de este fen\u00f3meno. Las emociones pueden ser interpretadas como el resultado de procesos a nivel bioqu\u00edmico, que conecta diversos est\u00edmulos, tanto internos como externos (considerando estas palabras en su sentido m\u00e1s corriente), con los niveles centrales del sistema nervioso. Diversas investigaciones est\u00e1n de acuerdo en situar las emociones, al menos las m\u00e1s b\u00e1sicas, en el sistema l\u00edmbico, es decir, en la parte m\u00e1s arcaica del sistema nervioso, compuesto especialmente por las am\u00edgdalas y la corteza cingular anterior. Ellas ser\u00edan el origen de la respuesta emocional m\u00e1s r\u00e1pida, v\u00eda que involucrar\u00eda respuestas musculares y viscerales con el hipot\u00e1lamo, \u00f3rgano que conectar\u00eda tambi\u00e9n las respuestas emocionales con el sistemas endocrino, y por esta intermediaci\u00f3n con todo el sistema inmunol\u00f3gico. Una segunda v\u00eda, o v\u00eda lenta es la que conectar\u00eda la respuesta emocional con la parte pensante, conciente del cerebro: el neoc\u00f3tex. Esta doble v\u00eda ser\u00eda la explicaci\u00f3n biol\u00f3gica de por qu\u00e9 nos sentimos inundados por las emociones, y por qu\u00e9 son tan dif\u00edciles de controlar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De alg\u00fan modo, la observaci\u00f3n de los fil\u00f3sofos desde el Fedro de Plat\u00f3n en adelante, que reconoc\u00eda almas distintas, que ten\u00edan que ser controladas por el alma racional, o la sospecha que las emociones no proven\u00edan de la misma fuente que otras funciones, como el pensar y el sentir, encuentran ahora un fundamento en la arquitectura biol\u00f3gica de nuestro cerebro. Efectivamente si las emociones no tienen el mismo rango que los pensamientos es porque ocupan circuitos neuronales distintos \u2013y m\u00e1s antiguos\u2013 que los circuitos del neoc\u00f3rtez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien; cometer\u00edamos una gran injusticia \u2013con la tradici\u00f3n y la experiencia de la humanidad, as\u00ed como con el fen\u00f3meno emocional mismo\u2013 si consider\u00e1ramos que la dimensi\u00f3n biol\u00f3gica de las emociones es la \u00fanica, y que ella agota en lo fundamental el fen\u00f3meno. Ella ni siquiera agota la totalidad del dominio de la corporalidad. Hay otras dimensiones del cuerpo, como su dimensi\u00f3n social, sus implicancias culturales, el cuerpo como cuerpo vivido, como base de la auto-estima, de la obligaci\u00f3n, etc. Ellos generan diversos fen\u00f3menos emocionales, irreductibles al mero dominio biol\u00f3gico, tales como el fen\u00f3meno del \u201cg\u00e9nero\u201d \u2013conductas culturalmente adecuadas a un sexo determinado\u2013, el de sentirse bien con los signos que el medio social considera adecuados, dando origen al fen\u00f3meno de la moda, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B) Desde el dominio del lenguaje podemos acceder a otra dimensi\u00f3n de las emociones, a saber: si queremos referirnos a ellas, necesariamente esta referencia pasa por el lenguaje. Y esto genera el fen\u00f3meno del control. Desde anta\u00f1o se descubri\u00f3 que, si logr\u00e1bamos &#8220;detener&#8221;, &#8220;congelar&#8221; el fluir de la emoci\u00f3n, surg\u00eda una serie de posibilidades de &#8220;dirigirlas&#8221;. Si logro contar hasta diez antes de dar rienda suelta a mi ira, es posible que no golpee, o al menos suavice mi golpe&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues, \u00bfQui\u00e9n no ha tenido, la experiencia de una conversaci\u00f3n reconfortante, aquella que cambia el estado de \u00e1nimo en que me encuentro? \u00bfY qui\u00e9n no ha tenido tambi\u00e9n experiencias de ese otro tipo de conversaciones: aquellas que me dejan abatido, mal humorado, desganado? Distinguimos aqu\u00ed dos fen\u00f3menos distintos: aquel en que el contenido de la conversaci\u00f3n me cambia la emoci\u00f3n; por ejemplo, cuando el jefe anuncia un aumento de sueldo o d\u00edas de vacaciones pagadas; de aquel fen\u00f3meno en que la emocionalidad misma de la conversaci\u00f3n es la que me lo cambia: el amigo depresivo que me deja &#8220;pegado&#8221; su estado emocional, la profesora entusiasta que me deja animado para seguir estudiando una materia, etc. Pues bien, en este segundo fen\u00f3meno conversacional, que transforma la emocionalidad en que me encuentro, es el espacio donde se constituyen todas las terapias y las consejer\u00edas, desde las tradicionales como el psicoan\u00e1lisis y la gestalt hasta las m\u00e1s avanzadas como el coaching ontol\u00f3gico, la consultor\u00eda filos\u00f3fica, entre otras. Esto es tambi\u00e9n una de las habilidades b\u00e1sicas del arte de la educaci\u00f3n: generar el espacio emocional adecuado a la conversaci\u00f3n de aprendizaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si recordamos la coherencia entre los tres dominios b\u00e1sicos: lenguaje cuerpo y emoci\u00f3n, veremos que toda emoci\u00f3n tiene asociado un &#8220;relato&#8221; y una determinada corporalidad. No s\u00f3lo siento rabia. Mi rabia se trasforma en indignaci\u00f3n por sentir que se ha pasado a llevar lo que yo considero parte fundamental de mi ser, de mi integridad o de otras personas que yo valoro. No s\u00f3lo siento miedo ante este peligro inminente que me acecha; siento angustia por no poder asegurar que la decisi\u00f3n que estoy tomando ser\u00e1 la correcta en el futuro. M\u00e1s a\u00fan, como ya lo ve\u00edan los estoicos, no es lo que ha sucedido lo que me molesta, sino el juicio que hago sobre ello: &#8220;me humill\u00f3&#8221;, &#8220;me denigr\u00f3&#8221;, &#8220;me dej\u00f3 en verg\u00fcenza&#8221;, &#8220;no me reconoci\u00f3&#8221;. Esta posibilidad de reinterpretar los movimientos emocionales nos permite generar un nuevo nivel de emociones, que s\u00f3lo son posibles en la interacci\u00f3n de estos sentimientos b\u00e1sicos con una interpretaci\u00f3n. Ellas ser\u00edan las emociones m\u00e1s propiamente &#8220;humanas&#8221;, ya que no las compartir\u00edamos con el resto de los animales que tienen sistema nervioso central, especialmente los mam\u00edferos superiores. As\u00ed, aunque reconocemos en ellos emociones como el miedo, la alegr\u00eda, incluso los celos, dif\u00edcilmente reconocer\u00e9 en mi perro la ambici\u00f3n, el altruismo, la verg\u00fcenza, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta posibilidad del lenguaje de volver recurrentemente sobre las emociones y sus interpretaciones, generando as\u00ed nuevas &#8220;capas&#8221; de emocionalidad, permite que, seg\u00fan sea el desarrollo de la conciencia de cada cual, surjan nuevas emocionalidad, cada vez m\u00e1s refinadas, universales, por decirlo de alguna manera, a saber: la compasi\u00f3n universal, el amor incondicionado, y otras experiencias de las que nos hablan santos, m\u00edsticos y sabios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este entrecruce se origina de una de las interpretaciones m\u00e1s importantes en la deriva de Occidente con respecto de las emociones. Ya desde muy temprano aprendimos que no s\u00f3lo pod\u00edamos comprender el mundo emocional, no s\u00f3lo lo pod\u00edamos interpretar, agregando historias, que daban origen a otras emociones; no s\u00f3lo pod\u00edamos expandir nuestra conciencia, generando fen\u00f3menos emocionales insospechados. Ten\u00edamos tambi\u00e9n la posibilidad de conectar las emociones con un espacio de lo ideal en particular: el dominio del &#8220;deber ser&#8221;. Este dominio del lenguaje \u2013en particular relacionado con los actos de juzgar y de declarar\u2013 se abre a partir de aquella caracter\u00edstica de los juicios, que consiste en aparecer siempre en una estructura polar. As\u00ed el juicio de lo &#8220;alto&#8221;, trae consigo el de lo &#8220;bajo&#8221;; el de lo &#8220;oscuro&#8221; lo &#8220;claro&#8221;; y por supuesto, el juicio de lo &#8220;bueno&#8221;, lo &#8220;malo&#8221;. Estos \u00faltimos juicios abren el dominio de los juicios \u00e9ticos que, conectados con el espacio emocional, dieron origen a nuestra interpretaci\u00f3n de &#8220;emociones buenas&#8221; y emociones malas&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejemos esto en claro: desde el dominio puramente emocional, las emociones no son ni buenas ni malas; ellas est\u00e1n antes de la distinci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica entre lo bueno y lo malo. Pero una vez que conectamos el dominio emocional con el de la moral \u2013o el de las conductas \u201ccorrectas\u201d e \u201cincorrectas\u201d\u2013 aparecen tambi\u00e9n las emociones &#8220;correctas&#8221; o &#8220;adecuadas&#8221;; aparece todo el \u00e1mbito de experiencias ligadas al &#8220;controlar&#8221; las emociones \u201cinadecuadas\u201d; incluso aparece la fantas\u00eda de la &#8220;bondad&#8221; de no sentir ciertas emociones &#8220;negativas&#8221;&#8230; Surge as\u00ed todo una dimensi\u00f3n del comportamiento, todo un modo de valoraci\u00f3n. Arist\u00f3teles sintetiza magistralmente este punto en su famoso dicho en la \u00c9tica a Nic\u00f3maco: &#8220;El que se encoleriza por las cosas debidas y con quien es debido, y adem\u00e1s como, cuando y por el tiempo debido, es alabado&#8221; .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. La emergencia del fen\u00f3meno emocional.<br \/>Hasta ahora hemos visto que la emocionalidad aparece, incluso en las interpretaciones m\u00e1s recientes, como un resultado marginal de procesos biol\u00f3gicos o ling\u00fc\u00edsticos. El fen\u00f3meno emocional queda reducido en el mejor de los casos, a la experiencia del sentir individual, como un proceso secundario, pero que otorga cierta ventaja comparativa, a la hora de competir por la supervivencia de la especie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfes posible una mirada sobre las emociones que recupere e interprete el fen\u00f3meno desde s\u00ed mismo, y no reduci\u00e9ndolo a otro estrato?<br \/>Obviamente no negamos que exista la relaci\u00f3n del fen\u00f3meno emocional con otros dominios del ser humano. Queremos, sin embargo, llevar la atenci\u00f3n a lo propiamente humano del dominio emocional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los seres humanos somos los \u00fanicos seres que habitamos en el tiempo. Somos temporales, y por ello, hist\u00f3ricos. Sostenemos que el fen\u00f3meno emocional es primariamente un fen\u00f3meno temporal, y que es all\u00ed donde encontramos la clave de su interpretaci\u00f3n, desde s\u00ed mismo. Ya San Agust\u00edn, en el conocido texto de las Confesiones nos recordaba que tanto pasado como futuro no existen, sino como pasados y futuro de este presente. Heidegger, con una maravillosa met\u00e1fora, los denomina los ex-stasis de la temporalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo se entrelazan ex-stasis y emociones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el dominio del pasado-presente, encontramos a las emociones como pre \u2013 disposiciones para la acci\u00f3n. La rabia me predispone a castigar y la compasi\u00f3n a cuidar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente es el dominio de las vivencias de las emociones; ya me encuentro lanzado en un mundo desde una emoci\u00f3n determinada, ya abierto a ciertas disposiciones para la acci\u00f3n en las que ya me encuentro, transparente. Sencillamente vivo las emociones, estoy en ellas. M\u00e1s bien, ellas me poseen. No puedo &#8220;hacer&#8221; nada por tenerlas, y tampoco soy &#8220;responsable&#8221; porque surjan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el dominio futuro-presente, vivo las emociones como apertura o como inquietud; es el \u00e1mbito de mis posibilidades: el dominio emocional me abre a las posibilidades m\u00e1s propias, as\u00ed tambi\u00e9n a aquellas en que he ca\u00eddo, en las que me encuentro. Tambi\u00e9n aqu\u00ed aparece mi elecci\u00f3n: si bien no soy responsable de haber ca\u00eddo en una emoci\u00f3n determinada, si soy responsable de permanecer en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De alguna manera, esta interpretaci\u00f3n nos abre a una suerte de clasificaci\u00f3n: si bien todas ellas son, seg\u00fan el momento en que nos encontremos, tanto pre-disposiciones para la acci\u00f3n como vivencias y pre-ocupaciones, as\u00ed tambi\u00e9n, algunas est\u00e1n fundamentalmente conectadas con un dominio temporal y no tanto con otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la nostalgia, el remordimiento, la culpa, etc. son emociones que miran hacia el pasado, por decirlo as\u00ed; su enganche es desde el pasado, con un evento en el pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una serie de emociones que est\u00e1n especialmente conectadas con la apertura que significa el futuro: me refiero, por ejemplo, al miedo, al terror y al p\u00e1nico, cuando siento que mi integridad est\u00e1 en peligro; a la angustia, como la emoci\u00f3n que abre al modo de ser del hombre que llamamos el habitar, como ya lo mostr\u00f3 Heidegger. Encuentro tambi\u00e9n en esta conexi\u00f3n con el futuro emociones como la esperanza, el optimismo, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien todas las emociones est\u00e1n conectadas con este ex-stasis que es el presente \u2013desde este instante es en donde vivo lo que vivo\u2013 pareciera que hay ciertas emociones que se abren s\u00f3lo al presente. Tal es as\u00ed el caso del aburrimiento, en que vivenciamos el anonadamiento del ser mismo de los entes; o la paz, emoci\u00f3n que surge cuando el pasado est\u00e1 cerrado, sin dejar huellas en nuestro ahora, sin m\u00e1cula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero todav\u00eda hay un aspecto fundamental de la fenomenolog\u00eda de las emociones que hasta ahora s\u00f3lo hemos insinuado. La visi\u00f3n biol\u00f3gica, sumada a la interpretaci\u00f3n psicol\u00f3gica del mundo emocional, ha reducido el dominio de las emociones al territorio de lo individual \u2013y s\u00f3lo secundariamente y de modo marginal, a un fen\u00f3meno social, casi como mera repercusi\u00f3n \u2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sostenemos, en cambio, que el fen\u00f3meno emocional es fundamentalmente junto con otros, dado que el modo de ser de los seres humanos es originariamente social \u2013o como lo dice Heidegger, es parte de nuestra estructura fundamental el &#8220;ser-con&#8221; otros . Y en este encuentro con el otro es que aparecen una serie de emociones que, aunque encuentran su asiento en el individuo, no se reducen a \u00e9l: son sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed encontramos el origen de ciertas emociones en la constituci\u00f3n social de la realidad por parte de seres humanos, tanto en su experiencia interior -la experiencia de c\u00f3mo una comunidad vive ese dominio social determinado-, as\u00ed como en su expresi\u00f3n objetiva: las estructuras sociales que cada comunidad construye, desde la familia, ciudades y pa\u00edses; las organizaciones y sus relaciones, como la econom\u00eda, la educaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, podemos estructurar el mundo emocional tanto en su dimensi\u00f3n individual interior, intima como en su aspecto individual objetivo, que considera las descripciones conductuales y fenomenol\u00f3gicas de las diversas emociones. Es decir, todos los aspectos de la emoci\u00f3n que pueden ser observables, medibles, evaluables por los m\u00e9todos tradicionales de las ciencias. Y tambi\u00e9n su dimensi\u00f3n social, tanto vivencial como estructural objetiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos permite distinguir emociones que aparentemente est\u00e1n muy cercanas, o que en la vida cotidiana dif\u00edcilmente distinguimos. Por ejemplo, vemos que la culpa es una emoci\u00f3n individual interior, que tiene que ver con haber violado mis propios c\u00f3digos de valoraci\u00f3n, que aunque provengan de est\u00e1ndares y valores de mis tradiciones y creencias (el dominio comunitario), la vivo como un espacio de condena a m\u00ed mismo desde m\u00ed mismo. No as\u00ed, por ejemplo, la verg\u00fcenza, que tiene ver con el romper los est\u00e1ndares de mi comunidad, y que afecta, por tanto, mi identidad p\u00fablica. Por otra parte, podemos distinguir la verg\u00fcenza de la turbaci\u00f3n, en tanto que la se\u00f1al distintiva de la \u00faltima est\u00e1 asociada fuertemente a un componente exterior \u2013rojez sorpresiva, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pertenecer\u00e1n a la vida individual intima aquellas emociones m\u00e1s b\u00e1sicas: alegr\u00eda, tristeza, la serenidad, la seguridad, el arrepentimiento, etc. Y las podremos distinguir del aquellas emociones que me conectan con la comunidad, como la admiraci\u00f3n, la envidia, el desprecio, la l\u00e1stima, la compasi\u00f3n y los celos, pero tambi\u00e9n podemos encontrar aqu\u00ed la arrogancia, el pesimismo o la resignaci\u00f3n, etc. Hay una serie de emociones gatilladas por estructuras sociales a las que pertenecemos, aunque las vivimos como si fueran personales: me refiero a emociones como el orgullo patrio, la indignaci\u00f3n \u2013cuando est\u00e1 comprometida mi visi\u00f3n de la independencia, autonom\u00eda e individualidad, es decir, nuestra dignidad- etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta distinci\u00f3n nos abre a la inquietante hip\u00f3tesis que quiz\u00e1 haya emociones que vivo desde el espacio individual intimo, pero que pertenecen al dominio social, tanto a la comunidad en que vivo, o a la estructura social en que me encuentro. As\u00ed, mi resignaci\u00f3n o mi resentimiento quiz\u00e1 no provienen de mi propia vivencia sino del clima de mi lugar de trabajo, del barrio en que vivo, o de mi profesi\u00f3n, o del estado an\u00edmico del pa\u00eds, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sostenemos que el fen\u00f3meno emocional no se reduce as\u00ed al dominio individual, ni siquiera al dominio social, sino habr\u00eda dominio epocal que estar\u00eda influyendo en mis emociones y estados de \u00e1nimo. La investigaci\u00f3n de tal dominio quedar\u00eda fuera del campo de la psicolog\u00eda y de la biolog\u00eda, trascender\u00eda el campo de la sociolog\u00eda de las emociones y tendr\u00eda que ver m\u00e1s bien con una fenomenolog\u00eda y una historia de los modos de ser de los seres humanos\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Hemos echado s\u00f3lo un vistazo al fen\u00f3meno emocional. Podemos ver que este es el sustrato de todo el fen\u00f3meno del aprender. Que la apertura que los seres humanos somos -apertura a los nosotros mismos, a los otros, al mundo, a la trascendencia- es una apertura fundamentalmente emocional. Pues bien, \u00bfqu\u00e9 desaf\u00edos nos impone esta interpretaci\u00f3n sobre nuestro actual sistema educativo? \u00bfQu\u00e9 trasformaciones tendremos que hacer los docentes, para estar a la altura de nuestra misi\u00f3n como maestros? \u00bfY que significar\u00e1 estar en un sistema donde los alumnos dejen de serlo para convertirse en aprendices?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejemos resonar estas preguntas. Que ellas hagan su labor, antes de intentar responderlas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Delors, Jacques. La Educaci\u00f3n encierra un tesoro. Correo de la Unesco, Mexico, 1997.<br \/>Cfr. Simon, Josef. Filosof\u00eda del signo. Gredos Madrid 1998, p. 60 ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Heidegger, Mart\u00edn. \u00bfQu\u00e9 significa pensar? Ed. Nova. B.A. 1958; p. 20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente ha aparecido en el \u00e1mbito del management el inter\u00e9s por incorporar la dimensi\u00f3n emocional el las teor\u00edas de toma de decisiones. Esto se ha visto impulsado por una avalancha de libros, como la direcci\u00f3n por valores, procesos de calidad total, etc. Hago notar esto, pues han empezado a aparecer voces que se\u00f1alan que el \u00e1mbito m\u00e1s relevante en la innovaci\u00f3n de procesos de aprendizaje ya no son las escuelas, ni las universidades, sino se que se estar\u00eda produciendo en las organizaciones, particularmente en las empresas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este estrato fue puesto al descubierto por M. Heidegger en la estructura que denomina &#8220;estar-en-el-mundo\u201d. Sostenemos que la incorporaci\u00f3n de este estrato en la interpretaci\u00f3n del modo de ser de los seres humanos marca el fin de la concepci\u00f3n moderna de la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente reconocemos en la historia occidental una gran variedad de v\u00edas de acceso a nuestro fen\u00f3meno que aqu\u00ed no tocamos. Muchas veces estas interpretaciones aparec\u00edan como negando la validez de otras. Por ello todav\u00eda encoantramos en muchos manuales la interpreaci\u00f3n de la biolog\u00eda como contrapuesta a la de la psicolog\u00eda, o la econom\u00eda, etc. Nuestra intenci\u00f3n es ofrecer un marco te\u00f3rico m\u00e1s radical donde cada una de ellas tenga su lugar. En este caso lo opuesto a una gran verdad no es el error o la falsedad sino otra gran verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cfr. Antonio R. Damasio: El error de Descartes. La raz\u00f3n de las emociones. Ed. Andr\u00e9s Bello, Santiago de Chile, 1996 p. 157 ss. Este libro que tuvo el m\u00e9rito de poner nuevamente en el tapete el tema emocional desde la perspectiva biol\u00f3gica, \u2013junto al texto m\u00e1s bien de divulgaci\u00f3n de D. Goleman: La inteligencia emocional. Javier Vergara Ed. Madrid. B.A., 1996. Para la relaci\u00f3n entre el sistema nervioso y el sistema inmunol\u00f3gico y sus consecuencias, cfr. la interesante hip\u00f3tesis de Francisco Varela, por ejemplo en: \u201cLa autoidentidad del cuerpo\u201d en: Daniel Goleman y otros: La salud emocional. Conversaciones con el Dalai Lama sobre la salud, las emociones y la mente. Kairos, Barcelona, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles, \u00c9tica a Nic\u00f3maco, 1125b.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cfr. Damasio, Antonio: opus. cit. cap.7, especialmente p. 157 ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cfr. Damasio, Antonio. ibidem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cfr. Heidegger, Martin. Ser y tiempo, par\u00e1grafo 26.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proponemos aqu\u00ed una interpretaci\u00f3n inspirada en el conocido esquema de Wilber. Cfr. Wilber, Ken: Sexo, Ecolog\u00eda y Espiritualidad y Breve historia de todas las cosas. Kairos. Barcelona, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nhat Hanh, Thich. La paz est\u00e1 en cada paso. Sello Azul, Santiago, Chile. 2000,<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aprendizaje y Emocionalidad El &#8220;aprendizaje&#8221;, m\u00e1s que un sustantivo \u2013el resultado de ciertos procesos\u2013 es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":9150,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[500],"tags":[],"class_list":["post-9151","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-personal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9151"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9151"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9151\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}