{"id":8962,"date":"2013-12-16T14:56:40","date_gmt":"2013-12-16T17:56:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/psicologia-y-astrologia-2\/"},"modified":"2013-12-16T14:56:40","modified_gmt":"2013-12-16T17:56:40","slug":"psicologia-y-astrologia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/psicologia-y-astrologia-2\/","title":{"rendered":"Psicolog\u00eda y Astrolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8961\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/4723ef876aca4c7cd452b3e97715d01b.jpg\" alt=\"\" width=\"399\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/4723ef876aca4c7cd452b3e97715d01b.jpg 399w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/4723ef876aca4c7cd452b3e97715d01b-300x293.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/4723ef876aca4c7cd452b3e97715d01b-55x55.jpg 55w\" sizes=\"(max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Psicolog\u00eda y Astrolog\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La astrolog\u00eda ha sido uno de los primeros intentos humanos de encontrar el orden oculto tras la confusi\u00f3n y el caos aparente que exist\u00eda en el mundo. La raza humana aprendi\u00f3 a relacionar las experiencias de la vida con el esquema ordenado revelado por las rotaciones celestes. De este modo, la astrolog\u00eda se convirti\u00f3 en un lenguaje simb\u00f3lico con vitalidad suficiente para sobrevivir hasta nuestros tiempos; con la flexibilidad necesaria para desarrollarse con la propia raza humana. Su marco de referencia antiguo parece concordar maravillosamente con los modernos conceptos psicol\u00f3gicos, especialmente con los utilizados en las teor\u00edas de un psiquiatra eminente, el profesor Jung. Gracias a sus percepciones, y a las de sus numerosos seguidores, es posible dar una interpretaci\u00f3n puesta al d\u00eda de una gran parte del contenido de los s\u00edmbolos astrol\u00f3gicos; tanto m\u00e1s cuanto que las intuiciones y los descubrimientos junguianos retroceden a las experiencias originales de la humanidad, encerradas por numerosas culturas en <br \/>sus escrituras, tradiciones, mitolog\u00edas y cuentos de hadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente : <a href=\"http:\/\/alcione.cl\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/alcione.cl\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posted by fernanda on Nov 11, 2009 in Jung<br \/>Para captar el verdadero significado de la alquimia y la astrolog\u00eda, es necesario tener una concepci\u00f3n clara de la identidad y relaci\u00f3n interior del microcosmos y el macrocosmos, y de la interacci\u00f3n entre \u00e9stos. Todas las fuerzas del universo est\u00e1n potencialmente presentes en el hombre y en su cuerpo, y los \u00f3rganos humanos no son m\u00e1s que los productos y representantes de las potencias de la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PARACELSO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un enfoque psicol\u00f3gico<br \/>La astrolog\u00eda ha sido uno de los primeros intentos humanos de encontrar el orden oculto tras la confusi\u00f3n y el caos aparente que exist\u00eda en el mundo. La raza humana aprendi\u00f3 a relacionar las experiencias de la vida con el esquema ordenado revelado por las rotaciones celestes. De este modo, la astrolog\u00eda se convirti\u00f3 en un lenguaje simb\u00f3lico con vitalidad suficiente para sobrevivir hasta nuestros tiempos; con la flexibilidad necesaria para desarrollarse con la propia raza humana. Su marco de referencia antiguo parece concordar maravillosamente con los modernos conceptos psicol\u00f3gicos, especialmente con los utilizados en las teor\u00edas de un psiquiatra eminente, el profesor Jung. Gracias a sus percepciones, y a las de sus numerosos seguidores, es posible dar una interpretaci\u00f3n puesta al d\u00eda de una gran parte del contenido de los s\u00edmbolos astrol\u00f3gicos; tanto m\u00e1s cuanto que las intuiciones y los descubrimientos junguianos retroceden a las experiencias originales de la humanidad, encerradas por numerosas culturas en sus escrituras, tradiciones, mitolog\u00edas y cuentos de hadas.<br \/>Una y otra vez, determinados motivos parecen tener predominancia en las leyendas e historias infantiles de la literatura mundial. Esos motivos parecen ser casi universales, y se encuentran a menudo, incluso hoy, en las fantas\u00edas y los sue\u00f1os, en las alucinaciones de los pacientes enfebrecidos y en las ilusiones de las personas mentalmente perturbadas. Carl Jung ha buscado entre \u00e9stos y otros muchos fen\u00f3menos los materiales con los que construir un modelo de trabajo de la psique humana, y de este modo ha trazado important\u00edsimas distinciones entre la consciencia personal, el inconsciente personal y el inconsciente colectivo. El consciente y el inconsciente son dos esferas complementarias que muestran caracter\u00edsticas opuestas. Por as\u00ed decirlo, se equilibran una a otra. Pero las opiniones de Jung sobre el inconsciente eran totalmente distintas de las de su maestro Sigmund Freud. Desde el punto de vista de Freud, la mente inconsciente es aquello donde se almacena el material reprimido por el individuo, y dio el nombre de preconsciente a la capa de la mente de la que tenemos un recuerdo instant\u00e1neo. El t\u00e9rmino inconsciente personal de Jung cubre esencialmente los dos conceptos anteriores de Freud; su preconsciente y su inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jung introdujo adem\u00e1s una expresi\u00f3n nueva, inconsciente colectivo para denotar un compartimiento de la psique cuyos contenidos no son espec\u00edficos de nuestros egos individuales, ni el resultado de la experiencia personal, sino que derivan de la estructura heredada del cerebro y del potencial heredado del funcionamiento ps\u00edquico en general. Tal como est\u00e1 concebido, el inconsciente colectivo incorpora todos los tipos de reacci\u00f3n ps\u00edquica y todas las experiencias humanas desde el principio mismo de la humanidad. Esa es la raz\u00f3n de que se utilice la palabra colectivo. Se presupone que todos formamos parte unos de otros y que compartimos esta mente inconsciente con los dem\u00e1s hombres. Dentro del inconsciente colectivo est\u00e1 el origen de esos motivos que todo el mundo tiene en com\u00fan, motivos que pueden jugar tambi\u00e9n un importante papel en la psique individual. Jung explica, en un an\u00e1lisis detallado del inconsciente colectivo, c\u00f3mo tiene lugar ese proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arquetipo e Inconsciente Colectivo<br \/>Del mismo modo que heredamos nuestras caracter\u00edsticas f\u00edsicas de nuestros padres y antepasados, heredamos tambi\u00e9n arquetipos en cuanto material del inconsciente colectivo; se trata de una herencia que compartimos con el resto de la humanidad. Se ha discutido mucho sobre el significado de la palabra arquetipo, pues en sus rasgos principales no se ha captado todav\u00eda su aut\u00e9ntico significado. El propio Jung ofrece la siguiente definici\u00f3n:<br \/>El arquetipo es un elemento formal, vac\u00edo en s\u00ed mismo, que no es otra cosa que una facultas praeformandi, una posibilidad a priori de la forma en que aparece la idea. Lo que heredamos no son nuestras ideas, sino simplemente sus formas, las cuales, a este respecto, son los equivalentes exactos de los instintos, tambi\u00e9n formalmente determinados. Por eso los arquetipos, lo mismo que los instintos, no pueden mostrarse como presentes hasta que se manifiestan de modo concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto que el inconsciente colectivo, como depositario de todos los arquetipos, contiene todas las experiencias humanas desde los primeros d\u00edas de la humanidad. No es, a buen seguro, un almac\u00e9n de material muerto; todo lo contrario. Constituye la matriz de nuestra conducta y reacciones. Sin embargo, por lo que se refiere al origen de los arquetipos nos hallamos todav\u00eda en la oscuridad; su naturaleza sigue siendo inescrutable. S\u00f3lo podemos conocerlos cuando se manifiestan como im\u00e1genes en nuestra psique, pero no debemos cometer el error de pensar que esas im\u00e1genes son los propios arquetipos. Resulta dif\u00edcil estructurar una definici\u00f3n precisa del concepto arquetipo porque, adem\u00e1s de un contenido consciente tiene otro inconsciente que no es f\u00e1cil de describir con palabras. En el mejor de los casos, un arquetipo se puede comparar con una idea ra\u00edz o una idea desencarnada que exist\u00eda ya antes de haber sido revestida con una forma material; es lo mismo que decir que el potencial de formaci\u00f3n de cristales est\u00e1 ya presente en una soluci\u00f3n qu\u00edmica antes del inicio de la cristalizaci\u00f3n. Deducimos que el potencial est\u00e1 all\u00ed, pero s\u00f3lo lo reconocemos por su expresi\u00f3n en una forma material. Lo mismo sucede con los arquetipos. La forma est\u00e1 ah\u00ed potencialmente, antes de que el contenido ps\u00edquico se forme en pensamientos o im\u00e1genes mentales. En el sentido m\u00e1s profundo, un arquetipo es incambiable, sin embargo, se puede revelar de incontables modos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los arquetipos rigen los principios en la parte oculta de la psique humana; son campos y centros de fuerza que sirven para controlar los elementos que se sumergen en el inconsciente. Su actividad est\u00e1 fuera de nuestro campo consciente, pero ejerce un gran efecto sobre lo que hacemos o dejamos de hacer. Como dice Jolande Jacobi: Ciertamente, hasta ahora todas las expresiones de la vida, en cuanto que pertenecen a un tipo humano general, descansan sobre un fundamento arquet\u00edpico, con independencia que se manifiesten en un nivel biol\u00f3gico, psicobiol\u00f3gico o mental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que trazar una distinci\u00f3n clara entre arquetipo en el sentido de potencialidad de tomar forma y arquetipo en el sentido de una posibilidad que ya ha tomado forma: la imagen arquet\u00edpica. La literatura suele poner de relieve a esta \u00faltima. Ese ha sido uno de los numerosos motivos de confusi\u00f3n que complican una idea ya de por s\u00ed enga\u00f1osa. Los numerosos disfraces bajo los que aparecen los arquetipos crean tambi\u00e9n dificultades, al dar la impresi\u00f3n de que el t\u00e9rmino arquetipo es una casilla conveniente para todo aquello que en la psique humana desaf\u00eda una explicaci\u00f3n. Dicha impresi\u00f3n se ve fomentada por la tendencia a etiquetar muchas ideas como arquetipos, perdiendo de vista la diferencia entre lo que Jung llama los arquetipos como tales y la imagen arquet\u00edpica. El llamado arquetipo no se refiere m\u00e1s que a uno de los modos de manifestaci\u00f3n de los arquetipos como tales. Esta confusi\u00f3n entre la idea primaria y sus formas de expresi\u00f3n se encuentra tambi\u00e9n en los escritos del propio Jung. Utilizaba ya el t\u00e9rmino amplio de arquetipo en 1919, y no traz\u00f3 la distinci\u00f3n esencial hasta 1946. En todo lo que escribi\u00f3 antes de sus art\u00edculos de 1946, el lector mismo tendr\u00e1 que averiguar si est\u00e1 hablando del arquetipo como tal (es decir, el arquetipo real) o de una manifestaci\u00f3n arquet\u00edpica (es decir, un arquetipo que se ha convertido en imagen).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el arquetipo de la madre, que se almacena en el inconsciente colectivo sin ninguna forma dada, se puede revelar en el alma humana de innumerables modos. Es imposible discutir el arquetipo de la madre en toda su profundidad, pero mencionaremos aqu\u00ed, a modo de ejemplo, algunas de las posibilidades de su manifestaci\u00f3n. Uno de los principios primarios del arquetipo de la madre es la idea de lo maternal, lo que acaricia, suministra y protege. Tambi\u00e9n entra en este arquetipo el crecimiento y el proporcionar forma, pues el embri\u00f3n se forma en el \u00fatero y se desarrolla completamente por la madre, quien lo protege. Por tanto, cada objeto o idea que da al hombre un sentimiento de seguridad puede verse como un s\u00edmbolo del arquetipo de la madre. Podemos tomar a la iglesia como un ejemplo del modo en que el arquetipo de la madre se convierte en una imagen, pues la iglesia da a los creyentes protecci\u00f3n y seguridad espiritual. Otros ejemplos pueden ser la madre patria y la madre tierra. El sentimiento de verse abrigado por cualquier cosa en la que nos encontremos (como un ni\u00f1o en el \u00fatero) da a las formas huecas, como por ejemplo una cueva, el yoni (en el hinduismo designa a los genitales femeninos), o el \u00fatero mismo, la capacidad de ser un s\u00edmbolo del arquetipo heredado de lo materno. As\u00ed, en los sue\u00f1os, una cueva, aunque quiz\u00e1 pueda referirse a la madre del que sue\u00f1a, tambi\u00e9n puede representar la idea de la maternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enlazada al problema de trazar una distinci\u00f3n entre el arquetipo mismo y su manifestaci\u00f3n, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de si son o no comparativamente pocos los arquetipos que sirven como origen del gran n\u00famero de im\u00e1genes arquet\u00edpicas. Si no es as\u00ed, nos enfrentamos probablemente a una serie interminable de arquetipos. A este respecto, ha dicho Jolande Jacobi: Cada arquetipo puede desarrollarse y diferenciarse interminablemente. Puede tener ramas como un \u00e1rbol, y florecer mil veces. No parece haber respuesta a la pregunta de si hay muchos impulsos primitivos a la forma, es decir arquetipos. En un \u00faltimo an\u00e1lisis, podemos volver a las posibilidades inherentes a las experiencias fundamentales t\u00edpicas. Qui\u00e9n sabe? Quiz\u00e1 puedan reducirse a una unidad consistente de dos supuestos b\u00e1sicos, con la luz y la oscuridad o el cielo y la tierra, a la base de la propia creaci\u00f3n. Cuanto mayor sea la profundidad en que est\u00e1 en el inconsciente la capa en que se da un arquetipo, m\u00e1s simple ser\u00e1 su lenguaje metaf\u00f3rico y m\u00e1s significado residir\u00e1 en \u00e9l esperando a ser desplegado, y por tanto resultar\u00e1 el arquetipo m\u00e1s significativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edmbolos en la astrolog\u00eda<br \/>Cada arquetipo como tal es un s\u00edmbolo potencial, lo que quiere decir que la forma que adopta al manifestarse se puede representar por un s\u00edmbolo. Por ejemplo, el arquetipo de la madre puede simbolizarse como una fuente, un yoni, etc. As\u00ed, cada s\u00edmbolo est\u00e1 determinado por un arquetipo que en s\u00ed mismo no es perceptible. Tiene que tener esta base arquet\u00edpica para calificarse como s\u00edmbolo, aunque no ha de ser absolutamente id\u00e9ntico al arquetipo. Cada arquetipo como tal se puede materializar en cualquier momento como un s\u00edmbolo, siempre que est\u00e9 presente en el inconsciente una constelaci\u00f3n ps\u00edquica general o una situaci\u00f3n conformable. En esencia, un arquetipo es un centro comprimido de energ\u00eda ps\u00edquica, y se le une el s\u00edmbolo para hacerlo visible. Teniendo esto en cuenta, Jung describi\u00f3 un s\u00edmbolo como un aspecto y una imagen de la energ\u00eda ps\u00edquica. En otras palabras, por as\u00ed decirlo, el inconsciente nos proporciona formas arquet\u00edpicas vac\u00edas en s\u00ed mismas y que se hallan m\u00e1s all\u00e1 de nuestra concepci\u00f3n, y entonces la mente consciente las llena con im\u00e1genes similares o relacionadas de modo que podamos captarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goethe ha dado una notable descripci\u00f3n de la noci\u00f3n de simbolismo que se aproxima bastante a esto: el simbolismo convierte un fen\u00f3meno en una idea, y una idea en una imagen, de modo tal que la idea es interminablemente activa, pero inalcanzable en la imagen. Incluso aunque se expresen en todas las lenguas, sigue siendo inexpresable. De acuerdo con C. Jung, el uso del simbolismo presupone que la expresi\u00f3n elegida es la mejor f\u00f3rmula o designaci\u00f3n posible para una realidad m\u00e1s o menos desconocida, cuya existencia es admitida, o en cualquier caso, se considera como deseable. Por una parte, el s\u00edmbolo expresa el proceso ps\u00edquico interior de una forma representativa; por otra parte, cuando la imagen ha sido formada, se imprime en este proceso y hace avanzar as\u00ed la corriente de acontecimientos ps\u00edquicos.<br \/>Alguien so\u00f1\u00f3 una vez que era primavera pero que en el jard\u00edn las ramas de su \u00e1rbol preferido estaban desnudas. Ese a\u00f1o no dieron ni hojas ni flores. Este \u00e1rbol de la vida marchito hab\u00eda surgido de su mente inconsciente como s\u00edmbolo del hecho de que esa persona llevaba una vida muy intelectual y hab\u00eda perdido contacto con sus instintos naturales. De ese modo, el s\u00edmbolo no s\u00f3lo present\u00f3 al so\u00f1ador un determinado mensaje en forma de imagen, sino que eso mismo produjo una impresi\u00f3n en \u00e9l y le permiti\u00f3 modificar la direcci\u00f3n de su desarrollo psicol\u00f3gico al hacerle responder al sue\u00f1o y a su simbolismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con esto, debe mencionarse que un s\u00edmbolo es esencialmente diferente, en cuanto a contenido, que un signo. Este \u00faltimo es siempre una expresi\u00f3n que se coloca en el lugar de una causa conocida. Un buen ejemplo de esto nos lo da el propio Jung en su obra Tipos Psicol\u00f3gicos: la rueda alada que lleva en la gorra un trabajador del ferrocarril no simboliza a los ferrocarriles, es simplemente un signo de que \u00e9l pertenece al personal del ferrocarril. En este caso, la rueda es un modo breve de indicar algo totalmente conocido para la mente consciente. En cuanto que signo, es una indicaci\u00f3n simplificada o una analog\u00eda de lo que es familiar. Por otra parte, un s\u00edmbolo contiene siempre algo que es imposible de expresar ling\u00fc\u00edsticamente, es decir, con la herramienta del lenguaje de la raz\u00f3n. La palabra holandesa para s\u00edmbolos, Zinnebeeld, aclara esto bastante. El s\u00edmbolo, como Zinne, es decir, sentido o significado, se relaciona con el lado racional de la psique que reside en la consciencia, y como beeld, es decir, imagen, se relaciona con los contenidos del inconsciente. Mientras que un signo es simplemente un sin\u00f3nimo, un s\u00edmbolo es una alegor\u00eda: representa algo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo conocido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo astrol\u00f3gico de las ideas se puede interpretar como un conjunto de s\u00edmbolos significativamente ordenados, que descansa necesariamente sobre un fundamento arquet\u00edpico. Hemos visto que los arquetipos componen el inconsciente colectivo com\u00fan a todos los hombres. Los signos del zod\u00edaco, los planetas, las casas, etc., pueden redescubrirse en la psique de todos; son arquetipos que han asumido formas definidas, representantes de los procesos y el material ps\u00edquico que el hombre ha aprendido a enfrentar a lo largo de los siglos. Utilizando los cielos como una analog\u00eda ha construido un lenguaje simb\u00f3lico. Ha mirado al cielo para encontrar dise\u00f1os con los que encarnar las entidades arquet\u00edpicas extra\u00eddas de su propia profundidad, dise\u00f1os que ha reconocido como la expresi\u00f3n m\u00e1s precisa de sus experiencias y sus sentimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el que algo se sienta o no como un s\u00edmbolo depende totalmente de la actitud adoptada por la mente consciente del observador. El intelecto puede considerar una realidad dada en s\u00ed misma o como un veh\u00edculo para transmitir lo que hasta entonces se desconoc\u00eda. Sin embargo, el consciente puede rechazar la naturaleza simb\u00f3lica de una realidad dada, a pesar del consenso de opini\u00f3n contrario que exista. Como la variedad de los s\u00edmbolos es tan grande, algunos de ellos se convierten en objetos cotidianos y ordinarios. Por ejemplo, un \u00e1rbol puede ser considerado como un fen\u00f3meno puramente natural (en cuyo caso no es un s\u00edmbolo) o como representante de algo que no es, como por ejemplo una vida humana. Adem\u00e1s de los s\u00edmbolos tomados del mundo real est\u00e1n aquellos que no tienen una relaci\u00f3n directa con la experiencia por medio de los \u00f3rganos de los sentidos, sino que son im\u00e1genes que tienen por s\u00ed solas una fuerza simb\u00f3lica. El ejemplo m\u00e1s famoso de Jung es el del ojo dentro del tri\u00e1ngulo. Como tales cosas no se corresponden con la realidad cotidiana, nos vemos obligados a buscar su significado simb\u00f3lico, lo que no quiere decir que todos lo hagamos as\u00ed autom\u00e1ticamente. En gran parte, eso depende de lo que Jung llama el marco simb\u00f3lico de la mente, concepto \u00e9ste que elabora en su obra Tipos Psicol\u00f3gicos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edmbolos que no poseen su propia fuerza simb\u00f3lica tal como aqu\u00ed se ha explicado (nos referimos al ejemplo del ojo en el tri\u00e1ngulo) o bien est\u00e1n muertos, es decir han sido sustituidos por una f\u00f3rmula mejor, o son producciones cuyo car\u00e1cter simb\u00f3lico descansa en el punto de vista tomado por la mente consciente del observador. Para ser breves, podemos llamar a este punto de vista (que trata a un determinado fen\u00f3meno como s\u00edmbolo) el marco simb\u00f3lico de la mente. Encuentra su justificaci\u00f3n s\u00f3lo parcialmente en el estado actual de la investigaci\u00f3n, pues en mayor o menor medida es el resultado de una filosof\u00eda que tiende a unir significados a los acontecimientos e imparte a los significados un valor superior al que pose\u00edan en s\u00ed mismos los hechos desnudos. El enfoque opuesto al que pose\u00edan es aquel que enfatiza siempre m\u00e1s los hechos objetivos y subordina a \u00e9stos cualquier significado. En general, no puede haber s\u00edmbolos en este \u00faltimo enfoque, pues el simbolismo deriva totalmente del modo en que se consideran las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por as\u00ed decirlo, los s\u00edmbolos, que no son representaciones de las cosas reales, extienden su car\u00e1cter simb\u00f3lico al observador, pero depende de \u00e9ste el que el s\u00edmbolo sea vivo o no. Si tiene un significado profundo para la persona concernida, estar\u00e1 vivo para \u00e9l. Sin embargo, en la misma medida, el s\u00edmbolo le introduce en ideas hist\u00f3ricas o filos\u00f3ficas en las que ya no es un s\u00edmbolo en el sentido m\u00e1s profundo de la palabra. Por eso habr\u00e1 siempre personas que, por su marco mental simb\u00f3lico, ser\u00e1n capaces de penetrar el mundo de los s\u00edmbolos y descubrir el significado m\u00e1s profundo del mundo fenom\u00e9nico. El lenguaje simb\u00f3lico de la astrolog\u00eda apela a personas de este tipo, que ser\u00e1n quienes lo entiendan; en cada caso, la significaci\u00f3n se convierte para ellos en un s\u00edmbolo, lo cual servir\u00e1 de ayuda a su propio desarrollo psicol\u00f3gico.<br \/>Pero siempre habr\u00e1 individuos que no aprecien el simbolismo. Para ellos, los hechos y los fen\u00f3menos no tienen nada detr\u00e1s y permanecen, tal y como aparentan ser, en el mundo tangible de los sentidos. Aquellos cuya mente consciente no est\u00e1 incluida por el simbolismo entender\u00e1n muy poco, o nada, a aquellos que viven en un mundo de simbolismo. Para los individuos de la primera categor\u00eda, las estrellas no son m\u00e1s que estrellas, y como no tienen inclinaci\u00f3n al simbolismo condenar\u00e1n la astrolog\u00eda por considerarla absurda. Es un juicio comprensible si pensamos en el modo en que funciona su mente. Por otra parte, los individuos cuya mente est\u00e1 adaptada a un modo de pensamientos simb\u00f3licos tienen todav\u00eda menor comprensi\u00f3n con respecto a los primeros. Es dif\u00edcil para ellos imaginar que lo que consideran como una verdad simple a otras personas les parezca falso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos dos estados mentales, psicol\u00f3gicamente opuestos, con sus perspectivas totalmente diferentes sobre el mundo, est\u00e1 la causa m\u00e1s profunda de la gran controversia sobre la creencia en astrolog\u00eda y su posible utilidad. La astrolog\u00eda presenta muy pocos problemas a aquellos cuya mente consciente se ve orientada hacia el simbolismo, pero se convierte en un muro insuperable para aquellos que no tienen esa orientaci\u00f3n. Podemos concluir, por tanto, que el gran debate sobre la verdad y la demostrabilidad de la astrolog\u00eda no merece la pena en gran parte. Depende del tipo de mente consciente de una persona el que acepte la astrolog\u00eda, porque se encuentran a gusto con el simbolismo, o la rechace porque le resulta ajeno. La argumentaci\u00f3n desde puntos de vista opuestos s\u00f3lo puede conducir a un endurecimiento de las actitudes y a una in\u00fatil polarizaci\u00f3n, mientras que la tolerancia y la aceptaci\u00f3n de la existencia de otra perspectiva v\u00e1lida puede ser la clave de una percepci\u00f3n m\u00e1s profunda del fen\u00f3meno conocido como psique humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sincronicidad y Causalidad<br \/>La causalidad de nuestra visi\u00f3n cient\u00edfica del mundo lo divide todo en acontecimientos simples, y con el mayor cuidado trata de separar estos acontecimientos de todos los dem\u00e1s procesos paralelos. Esto es absolutamente necesario para obtener datos viables; pero considerado desde un punto de vista global tiene la desventaja de oscurecer parcial o totalmente la interrelaci\u00f3n universal de los acontecimientos, y produce un efecto crecientemente adverso sobre la adquisici\u00f3n de conocimientos concernientes a las relaciones a gran escala y a la unidad de la totalidad. Pues todo lo que sucede, sucede en el mismo mundo y a \u00e9l pertenece. Sobre esta base, los acontecimientos deben poseer un aspecto a priori de la unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed escrib\u00eda C. Jung, al final de su dilatada vida, en su obra Mysterium coniuntionis, despu\u00e9s de que hab\u00eda analizado ya ampliamente el principio iluminador de la sincronicidad en diversos libros, art\u00edculos y cartas. De este modo, repite en esencia la Gran Ley de la Analog\u00eda, descubierta y empleada en la antig\u00fcedad y expresada en el aforismo lo que est\u00e1 arriba es como lo que est\u00e1 abajo (Quod est superior est sicut quod est inferius. Cita alqu\u00edmica de la Tabla Smaradigne de Hermes), principio que ha sido siempre b\u00e1sico para la astrolog\u00eda desde sus primeros tiempos. La reaparici\u00f3n de esta antigua ley dentro de un marco de referencia de la ciencia occidental ha tenido un profundo significado. Nos ha permitido percibir situaciones y acontecimientos que parecen inexplicables en los t\u00e9rminos del principio de causalidad; es decir, en aquellos que no parecen entrar dentro de las relaciones de causa y efecto. No hay necesidad de apelar al principio de sincronicidad cuando la ley de causa y efecto demuestra que determinado acontecimiento es el resultado de otros acontecimientos con quienes est\u00e1 l\u00f3gicamente relacionado. Sin embargo, cuando no es aplicable la causalidad e interviene el azar, se necesita otro modo de explicar las cosas. Jung lo formul\u00f3 as\u00ed en una ocasi\u00f3n: Descubr\u00ed que hay conformidades ps\u00edquicas sin v\u00ednculo causal entre ellas que deben tener otro tipo de conexi\u00f3n. Me parece que el car\u00e1cter esencial de esta conexi\u00f3n es que los fen\u00f3menos se producen con bastante simultaneidad, de ah\u00ed el t\u00e9rmino de sincronicidad. Tras la prolongada experimentaci\u00f3n de J. B. Rhine en el campo de los fen\u00f3menos paranormales, le result\u00f3 evidente a C. Jung que nuestra imagen del mundo est\u00e1 de acuerdo con la realidad s\u00f3lo si deja lugar a las improbabilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino sincronicidad ha sido la causa de muchos malentendidos. En primer lugar, Jung no se refer\u00eda a una coincidencia de acontecimientos simult\u00e1nea; m\u00e1s bien estaba hablando de una simultaneidad relativa que s\u00f3lo es comprendida por una experiencia subjetiva personal. Lo decisivo es ese elemento subjetivo, es decir, la simultaneidad relativa. Sin embargo, igual importancia tiene el contenido significativo de lo que sucede; dicho de otro modo, lo que unifica en una \u00fanica totalidad acontecimientos que no est\u00e1n causalmente vinculados es el sentido de experimentar una conexi\u00f3n significativa. Deliberadamente, Jung evit\u00f3 el uso de la palabra sincronismo para describir el principio reci\u00e9n descubierto, prefiriendo el t\u00e9rmino sincronicidad para indicar que la simultaneidad es relativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, la definici\u00f3n del principio de sincronicidad contiene dos conceptos claves: el fen\u00f3meno objetivo de acontecimientos que se producen m\u00e1s o menos al mismo tiempo sin una conexi\u00f3n causal entre ellos, y el factor subjetivo por el que la persona siente que los acontecimientos son un accidente simple desprovisto de significado o que forman una experiencia muy significativa. Y en este punto, aparece en primer plano el contraste entre los dos tipos humanos de los que hemos hablado. El elemento subjetivo del principio sincronicista hace que sea inevitable que no todo el mundo encuentre significado en los acontecimientos que tienen lugar simult\u00e1neamente y que posiblemente mantienen una conexi\u00f3n significativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principio de sincronicidad no es una noci\u00f3n filos\u00f3fica, sino una idea emp\u00edrica que surge de la ausencia de cualquier modo apropiado de explicar el creciente n\u00famero de fen\u00f3menos imposibles de aclarar por las leyes de causa y efecto. La explicaci\u00f3n que da Jung de la ocurrencia de fen\u00f3menos sincron\u00edsticos es que hay en el inconsciente del hombre un tipo de conocimiento activo y a priori basado en una disposici\u00f3n correspondiente del microcosmos y el macrocosmos, en la cual los arquetipos funcionan como clasificadores. El inconsciente colectivo humano, que compartimos con todos los seres humanos, lo contiene todo. Est\u00e1 formado por los arquetipos, y su existencia es un pre-requisito para la formaci\u00f3n de todo lo que toma forma en nuestro mundo de la existencia, en donde introducen un cierto grado de orden. Si los arquetipos est\u00e1n realmente presentes en el inconsciente humano como factores aut\u00f3nomos y ordenadores, entonces es l\u00f3gica la hip\u00f3tesis de Jung de que el inconsciente lo sabe todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La correspondencia antes citada entre el microcosmos y el macrocosmos, aceptada tambi\u00e9n por Jung, puede verse asimismo como un modo de expresar el principio astrol\u00f3gico de que podemos leer c\u00f3mo toman forma sobre la tierra los acontecimientos peque\u00f1os si estudiamos los acontecimientos mayores de los cielos. Pero tambi\u00e9n esto presupone un principio que lo controle todo, una entidad trascendente, a la que nosotros llamamos Dios, que es reverenciada en todas las religiones y culturas dignas de ese nombre. Ese ser trascendente est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del alcance de nuestros t\u00e9rminos de referencia, el espacio y el tiempo, y m\u00e1s all\u00e1 por tanto de la comprensi\u00f3n humana. Como escrib\u00eda Jung en su Mysterium Coniuntionis: Este antecedente del universo como totalidad comparte en gran medida tanto la esfera f\u00edsica como la mortal, y por tanto no pertenece a ninguna, sino m\u00e1s bien es una tercera cantidad, de car\u00e1cter neutral, de la que el hombre s\u00f3lo puede hacerse en el mejor de los casos una idea vaga, pues en esencia es trascendental La sincronicidad se refiere a una conexionabilidad, e incluso a una unidad, de los acontecimientos ps\u00edquicos y f\u00edsicos que no est\u00e1n causalmente vinculados. Revela, por tanto, un aspecto de la unidad de la existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este principio y esta descripci\u00f3n, Carl Jung entrega a aquellos cuya mente consciente est\u00e1 habituada al pensamiento simb\u00f3lico una clave para entender mejor el por qu\u00e9 de esta antigua ciencia de la astrolog\u00eda, y proporciona al mismo tiempo una explicaci\u00f3n moderna de los principios que, antes de esa \u00e9poca, eran despreciados por muchas personas por considerarlos como ideas viejas y m\u00e1gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Karen Hamaker-Zondag<br \/>Extractado por Rodrigo Beltr\u00e1n de<br \/>Astro-Psicolog\u00eda.- Editorial Edaf,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; See more at: <a href=\"http:\/\/alcione.cl\/?p=335#sthash.KuenO9ZJ.dpuf\">http:\/\/alcione.cl\/?p=335#sthash.KuenO9ZJ.dpuf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psicolog\u00eda y Astrolog\u00eda La astrolog\u00eda ha sido uno de los primeros intentos humanos de encontrar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":8961,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[500],"tags":[],"class_list":["post-8962","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-personal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8962"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8962"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8962\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8961"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}