{"id":8805,"date":"2012-06-12T14:45:25","date_gmt":"2012-06-12T17:45:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/para-desarrollar-la-autoconciencia-2\/"},"modified":"2012-06-12T14:45:25","modified_gmt":"2012-06-12T17:45:25","slug":"para-desarrollar-la-autoconciencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/para-desarrollar-la-autoconciencia-2\/","title":{"rendered":"Para desarrollar la autoconciencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8804\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/3fcd8f90952a19354e6b0c4b58be99e3.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"253\" \/><\/p>\n<h4>Pr\u00e1cticas para desarrollar la autoconciencia \u00a0\u00a0<\/h4>\n<div style=\"text-align: justify;\">A medida que avanzamos con estas pr\u00e1cticas, evolucionamos hacia una mayor\u00a0madurez y nos sentimos m\u00e1s tranquilos frente a nosotros mismos y a los dem\u00e1s,\u00a0m\u00e1s sanos mental y hasta f\u00edsicamente. Podemos desprendernos de nuestros senti-pensamientos y verlos desde afuera, cesando nuestra identificaci\u00f3n con ellos.\u00a0Adquirimos tambi\u00e9n un gran poder de auto-transformaci\u00f3n, porque al desidentificarnos de nuestros senti-pensamientos, los podemos manejar en forma m\u00e1s consciente.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente :\u00a0<a href=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/sabiduria.es<\/a><\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Centrarse<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Centrarse consiste en tomar distancia de los propios senti-pensamientos, pudiendomirar, en forma serena, neutral, lo que acontece dentro y fuera de uno mismo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Implica la ubicaci\u00f3n temporal en el nivel cuatro de consciencia: identidad YOICA. Centrarse tiene dos componentes: Concentrarse en el momento presente y Aprender a meditar <\/div>\n<\/p><\/div>\n<div>Concentrarse en el momento presente<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Son muchos los pensadores de Oriente y Occidente que sostienen que concentrarse en el momento presente es el secreto de la paz.<\/div>\n<div>El pasado es memoria y el futuro imaginaci\u00f3n. Concentrarse en el presente quieredecir estar aqu\u00ed y ahora; tener la consciencia exactamente, donde se est\u00e1, no en otrolugar, en tiempo presente, no en el ayer o en el ma\u00f1ana. Es hacerse consciente enpresente de los propios senti-pensamientos, sin compararlos con lo queanteriormente se senti-pensaba y sin desear que fuesen distintos. Concentrarse en elpresente puede tambi\u00e9n entenderse como estar consciente de lo que se est\u00e1haciendo. Lo opuesto a esto es la dispersi\u00f3n de la mente.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Volver al presente, cuando nos alejamos de \u00e9l, equivale a una especie de moci\u00f3n de orden en la que nos conminamos a ubicarnos en el aqu\u00ed y ahora concentr\u00e1ndonos en laactividad que estemos desarrollando. Estar consciente del momento presente significa, por ejemplo, estar de cuerpo y mente en el acto de tomarse un caf\u00e9, en lugar de estar pensando o haciendo simult\u00e1neamente otras cosas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Cuanto m\u00e1s se viva en presente, m\u00e1s serenos estaremos, pues miedo, culpa,<\/div>\n<div>resentimiento y otras emociones perturbadoras, generalmente se dan cuando la<\/div>\n<div>mente se ubica en el pasado o en el futuro.Vivir en presente no significa no pensar en algo distinto a la experiencia presente,<\/div>\n<div>sino concentrarse en lo que est\u00e9 haciendo. Tampoco significa dejar de aprender laslecciones del pasado o no planear el futuro sino, m\u00e1s bien, percatarse de que ambos,pasado o futuro, s\u00f3lo existen en presente, porque es en presente que los<\/div>\n<div>convocamos. Planear sin preocuparse por el futuro, diferenciando entre pensamientoy angustia por los resultados, es la clave. En la cuarta pr\u00e1ctica, desapegarse deresultados, se examinar\u00e1 c\u00f3mo hacerlo sin abandonar el presente.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En cualquier momento en que se descubra que los senti-pensamientos est\u00e1n<\/div>\n<div>apart\u00e1ndonos del momento presente, devolvamos el centro de atenci\u00f3n al aqu\u00ed y alahora. Ello exige disciplinar la mente, logrando fijarla en lo que en cada momento, se est\u00e9 haciendo.<\/div>\n<div>La existencia se percibe en forma diferente, cuando la vivimos en presente.<\/div>\n<div>Ensay\u00e9moslo.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Aprender a Meditar<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En esencia, meditar consiste en dejar la mente vac\u00eda de senti-pensamientos.<\/div>\n<div>permaneciendo conscientes de nosotros mismos.<\/div>\n<div>Alcanzar el nivel cuatro de consciencia, la yoica, lo que algunos llaman ubicarse en la posici\u00f3n del YO-TESTIGO, es percatarnos de que somos el programador no el programa. La pr\u00e1ctica m\u00e1s importante para lograrlo es la meditaci\u00f3n contemplativa.<\/div>\n<div>Con la experiencia de la meditaci\u00f3n se busca comprender que se es un centro de<\/div>\n<div>consciencia que puede existir vac\u00edo de senti-pensamientos, sin que ello implique caer<\/div>\n<div>en la inconsciencia.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En etapas m\u00e1s avanzadas, desaparece la consciencia de un YO que observa y se llega a una fase contemplativa en la que se experimenta la unidad con todo lo que es, propia de la consciencia c\u00f3smica.<\/div>\n<div>Las formas de meditar que propongo, son las que me han dado resultado. Consisten en una combinaci\u00f3n de pensamiento y no-pensamiento, usando el pensamiento como medio para trascenderlo y llegar al no-pensamiento, sin embargo existen muchas m\u00e1s. El mejor sistema es el que m\u00e1s se adecua a nuestra personalidad.<\/div>\n<div>Realicemos la clase de meditaci\u00f3n que elijamos durante al menos treinta d\u00edas antes de ensayar otra, pues los efectos no se manifiestan en forma inmediata.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Una de las meditaciones de car\u00e1cter auto-reflexivo m\u00e1s conocida, es la que busca contestar la pregunta \u00bfQui\u00e9n soy yo?. Sugiero comenzar con ella pues la respuesta a este interrogante s\u00f3lo puede provenir de una mente en silencio que, vac\u00eda de senti-pensamientos, facilite al YO reconocerse a s\u00ed mismo.<\/div>\n<div>Es imposible describir la experiencia del YO-testigo en t\u00e9rminos verbales, tanto como lo es explicar qu\u00e9 es el amor. Por otra parte, cualquier contestaci\u00f3n que se d\u00e9 implica un sujeto tras la respuesta, alguien que vive la experiencia. Por tal motivo, la v\u00eda sugerida para acceder a la consciencia no condicionada por senti-pensamientos, propia del nivel cuatro, es descartar lo que no se es, facilitando as\u00ed una percepci\u00f3n directa, experiencial, de lo que s\u00ed se es.<\/div>\n<div>El primer paso para meditar es concentrarse. Busquemos un lugar propicio al<\/div>\n<div>silencio, adoptemos una posici\u00f3n c\u00f3moda y relajemos nuestro cuerpo. Acto seguido enfoquemos la atenci\u00f3n en la respiraci\u00f3n, haci\u00e9ndonos consciente de ella, sin forzarla, cerrando los ojos y dirigi\u00e9ndolos al entrecejo, hasta lograr sentirnos relajados y en paz.<\/div>\n<div>A continuaci\u00f3n, dediqu\u00e9monos a buscar diversas contestaciones a la pregunta<\/div>\n<div>\u00bfQui\u00e9n soy yo? Al ir obteniendo respuestas, exploremos qui\u00e9n es el que las est\u00e1<\/div>\n<div>dando, qui\u00e9n est\u00e1 tras las contestaciones. Tarde o temprano con este m\u00e9todo,<\/div>\n<div>adquiriremos consciencia que no somos el cuerpo, ni los roles sociales o<\/div>\n<div>profesionales que desempe\u00f1amos: padre, madre, hij@, espos@, m\u00e9dic@, etc.<\/div>\n<div>Tampoco las caracter\u00edsticas de personalidad: alegre, triste, estudios@, deportista etc. En forma similar se descubrir\u00e1 que no somos nuestros senti-pensamientos, ni actos. Detr\u00e1s de todas esas formas de expresar el ser, siempre est\u00e1 el que tiene un cuerpo, desempe\u00f1a un rol social y profesional, piensa y siente de tal o cual modo y se comporta de determinada manera, ese que esto lee.<\/div>\n<div>Llegar a percibir que en esencia se es un centro de consciencia proporciona una<\/div>\n<div>gran fuerza pues dejamos de identificarnos con el cuerpo, grupos y senti-<\/div>\n<div>pensamientos. Nos percatamos de que tenemos un cuerpo, somos uno con \u00e9l, pero no somos s\u00f3lo cuerpo. Pertenecemos a muchos grupos y desempe\u00f1amos m\u00faltiples roles sociales, pero podemos existir libres de cualquier papel. Tenemos senti-pensamientos, los experimentamos pero los trascendemos; se puede existir, ser, sin ellos. Hoy tenemos unos senti-pensamientos, ma\u00f1ana otros&#8230; estos van y vienen sin comprometer nuestra identidad b\u00e1sica. Teniendo en cuenta lo anterior, decir YO, cuando se trasciende la identificaci\u00f3n con los senti-pensamientos, es convocar un poder desconocido en las etapas de conciencia anteriores a la yoica.<\/div>\n<div>Otra meditaci\u00f3n dentro de la misma l\u00ednea de usar el pensamiento para trascenderlo, una vez se hayan agotado las posibilidades de la anterior, es observar los propios senti-pensamientos, fijando la atenci\u00f3n en aquellos que vayan surgiendo en la mente, sin efectuar evaluaci\u00f3n alguna. Una vez los hayamos identificados, volvemos al YO, a nuestro centro de observaci\u00f3n. Con el simple hecho de darse cuenta de sus propias actividades, es decir, sin necesidad de ninguna imposici\u00f3n, la mente se vuelve sorprendentemente tranquila. La meta es lograr espacios cada vez m\u00e1s largos entre pensamiento y pensamiento. All\u00ed en esos vac\u00edos somos consciencia pura, vac\u00eda de senti-pensamientos.<\/div>\n<div>Se recomienda meditar en forma regular. Una sesi\u00f3n diaria de m\u00ednimo treinta<\/div>\n<div>minutos o dos de veinte minutos cada una, en la ma\u00f1ana y en la noche. Sentir la propia identidad, es la esencia y el inicio de cualquier apuntalamiento del<\/div>\n<div>nivel yoico. La interpretaci\u00f3n que se d\u00e9 a esta experiencia depender\u00e1 del meta<\/div>\n<div>paradigma, metaf\u00edsica b\u00e1sica o cosmovisi\u00f3n de cada qui\u00e9n. Para unos ser\u00e1 el<\/div>\n<div>descubrimiento de la unidad con Dios, como sucede en los caminos integracionistas del hinduismo advaita y del budismo. Para otros el contacto con el alma, como pasa en las v\u00edas dualistas del juda\u00edsmo, el cristianismo y el islamismo. Para los que se adhieren a un paradigma materialista, ser\u00e1 el encuentro con el patrimonio com\u00fan de la humanidad: la auto-consciencia. En todo caso, se descubrir\u00e1 en cada persona a un hermano, independientemente de consideraciones de raza, grupos sociales, filosof\u00edas o religiones.<\/div>\n<div>Adem\u00e1s de la meditaci\u00f3n, es conveniente establecer una rutina que nos recuerde<\/div>\n<div>frecuentemente durante el d\u00eda qui\u00e9n se es, pudiendo entonces, desde la perspectiva privilegiada que este conocimiento otorga, permanecer m\u00e1s tiempo en lo que Deepak Chopra, m\u00e9dico de la corriente ayurv\u00e9dica y reconocido maestro espiritual, llama estado de auto-referencia.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Para hacerlo concentr\u00e9monos en la forma indicada anteriormente y ubiqu\u00e9monos en nuestro centro, ese punto en el que encontramos paz interna. Cuando lo logremos, repitamos seg\u00fan su meta paradigma: yo, yo soy yo&#8230; lo que sea, que nos recuerde lo que creemos ser. Convirt\u00e1moslo en una especie de mantra, us\u00e1ndolo con frecuencia, repiti\u00e9ndolo cuantas veces sea necesario hasta que inconscientemente, experimentemos la identificaci\u00f3n con aquello que sentimos que somos. Obligu\u00e9monos a mirar la existencia desde nuestro YO. Para la mayor\u00eda de nosotros dada nuestra actual etapa de desarrollo, no es posible hacerlo permanentemente, de pronto tampoco sea conveniente, pero en nuestra meditaci\u00f3n o cuando estemos descentrados, tomemos distancia de nosotros mismos y observemos nuestra vida desde all\u00ed volvi\u00e9ndonos un testigo de lo que pasa en nuestra personalidad, convulsionada por m\u00faltiples y contradictorios pensamientos y emociones, pero serena en el fondo, en las profundidades en donde el YO, que somos, tiene la posibilidad de observar lo que acontece en su periferia.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>OBSERVAR SIN JUZGAR<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La segunda pr\u00e1ctica, observar sin juzgar, consiste en hacernos consciente de la<\/div>\n<div>experiencia, momento a momento, en el \u00fdaqu\u00fc y ahora\u201d sin la interferencia de juicios y\/o reacciones mentales o emocionales; simplemente tomar nota. Por ejemplo, mirar en una obra de arte su belleza sin quedar atrapado en el deseo de poseerla, ser capaz de solamente observarla, sin describirla, evaluarla ni codiciarla.<\/div>\n<div>Observar sin juzgar s\u00f3lo puede efectuarse en tiempo presente; es dif\u00edcil, pero no<\/div>\n<div>imposible. Nombrar, en particular cuando usamos adjetivos calificativos, dificulta la observaci\u00f3n sin juicio, pues la palabra fragmenta, disocia. Adem\u00e1s la palabra no es la cosa sino lo que esta representa y, seg\u00fan el contexto en que la ubiquemos, puede asumir m\u00faltiples significados. Por ello es frecuente que no vivamos la experiencia, sino lo que senti &#8211; pensemos acerca de la misma. Vivirla implica, tomar consciencia de ella, sin pensarla, sin nominarla, sin calificarla; ser uno con ella.<\/div>\n<div>No se comprende lo que se juzga. Para evaluar se requiere, un deber ser contra el cual comparar lo que observamos. Para comprender es necesario suspender, por lo menos provisionalmente, el patr\u00f3n normativo de referencia, pues ello implica observar, solamente observar, sin ning\u00fan proceso consciente o inconsciente de evaluaci\u00f3n.<\/div>\n<div>Consecuente con lo anterior, en asuntos humanos el juzgar impide comprender el<\/div>\n<div>punto de vista del otro. Si queremos entenderlo hemos de hacerlo sin juicios y, si<\/div>\n<div>este es imprescindible, debe hacerse s\u00f3lo despu\u00e9s de haber comprendido, no antes, y siempre acerca de la conducta, no del ser; es decir, sobre lo que el otro hace y no sobre lo que es, usando la visi\u00f3n propia del nivel cuatro de consciencia que mira como distintos, aunque complementarios, el individuos y sus senti-pensamientos y\/o acciones.<\/div>\n<div>Una de las recomendaciones m\u00e1s poderosas para facilitar esta pr\u00e1ctica, es aceptar a los dem\u00e1s tal como son. Esto puede implicar algo m\u00e1s que la pasividad que proviene de la simple tolerancia. Se podr\u00eda convertir en complicidad, una forma de tolerancia activa, con la vida del otro. Tal vez sea esta el modo m\u00e1s profundo y m\u00e1s bello de relaci\u00f3n entre seres humanos que se aman.<\/div>\n<div>Observar en forma no evaluativa, no s\u00f3lo es necesario para comprender a los<\/div>\n<div>dem\u00e1s, sino tambi\u00e9n para aplicar la c\u00e9lebre y \u00fatil sentencia del or\u00e1culo de Delfos<\/div>\n<div>\u00fdcon\u00f3cete a ti mismo\u201d.<\/div>\n<div>Nuestra evoluci\u00f3n hacia formas m\u00e1s avanzadas de consciencia y de vida no es<\/div>\n<div>consecuencia de violentar nuestro ser, sino de comprender porqu\u00e9 hacemos lo que hacemos. Si no somos capaces de mirarnos sin evaluarnos, no podremos<\/div>\n<div>comprender qu\u00e9 es lo que en nosotros acontece.<\/div>\n<div>Dejemos que el juez descanse y tratemos de ser lo que somos Esta comprensi\u00f3n<\/div>\n<div>surgida de la ausencia de evaluaci\u00f3n, del no-juicio, puede ser profundamente<\/div>\n<div>transformadora de nuestros senti-pensamientos y\/o actos. No necesitamos estar en permanente vigilancia sobre nosotros mismos para que nuestra conducta se ajuste a lo que creemos es lo ideal, basta comprendernos, entonces cambiaremos sin mayor esfuerzo de nuestra parte.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>ESCUCHARSE A S\u00cd MISMO<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La tercera pr\u00e1ctica, la de escucharse a s\u00ed mismo, nos convierte en nuestros propios maestros. Ella implica encontrar dentro de uno, las respuestas a las preguntas que la vida nos plantee.<\/div>\n<div>Escucharnos a nosotros mismos tiene dos componentes:<\/div>\n<div>&#8211; Aprender a contactarnos con nuestro inconsciente, lo que Sigmund Freud llamo<\/div>\n<div>ELLO, a trav\u00e9s de la intuici\u00f3n, abri\u00e9ndonos a lo que nos quiera decir y<\/div>\n<div>&#8211; Dialogar con nuestro s\u00faper yo.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El primero est\u00e1 m\u00e1s asociado con nuestro mundo emocional; el segundo, con el<\/div>\n<div>racional-normativo. Ambos implican operar desde una consciencia yoica, pues s\u00f3lo desde ella podemos tomar distancia de nuestros senti-pensamientos.<\/div>\n<div>El psicoan\u00e1lisis nos familiariz\u00f3 con la idea del inconsciente. El hecho es que no nos percatamos, no somos conscientes, de la mayor parte de nuestros senti-<\/div>\n<div>pensamientos. Parad\u00f3jicamente son ellos, los inconscientes, los que m\u00e1s influyen en nuestra conducta.<\/div>\n<div>Damos demasiada importancia a nuestra informaci\u00f3n consciente, descuidando la inconsciente, que representa, usando el s\u00edmil del iceberg, las tres cuartas partes de nuestra mente. Pensamos demasiado y nos percibimos a nosotros mismos poco, casi nada. La utilidad del no pensar tanto, est\u00e1 vinculada al acceso a la consciencia no verbal de totalidad, propia de la etapa c\u00f3smica, tan valorada en el misticismo.<\/div>\n<div>Lo que sabemos hoy del funcionamiento de los hemisferios cerebrales tambi\u00e9n<\/div>\n<div>parece indicar que lo consciente tiene m\u00e1s que ver con el hemisferio izquierdo,<\/div>\n<div>anal\u00edtico y verbal, que con el derecho, globalizador y mudo. En el derecho se<\/div>\n<div>produce entre otras, la s\u00edntesis de la informaci\u00f3n que procesamos conscientemente con el izquierdo, pero a \u00e9sta s\u00f3lo tenemos acceso mediante la percepci\u00f3n directa, no verbal, de la misma; en otras palabras, con lo que algunos llaman intuici\u00f3n entendida en este contexto como procesamiento inconsciente de informaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La intuici\u00f3n es muda, nos habla desde el silencio. El conocimiento intuitivo es algo que no necesita de palabras pues las trasciende. La meditaci\u00f3n contemplativa de la que hemos hablado antes, es un buen entrenamiento para poder escucharla. Si no sabemos estar en silencio, se nos dificultar\u00e1 percibir su voz. An\u00e1lisis y s\u00edntesis se complementan funcionado en c\u00edrculo, el uno alimenta al otro.<\/div>\n<div>Entre mejores an\u00e1lisis mejores s\u00edntesis y viceversa.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La otra parte de nosotros mismos a la que podemos acceder es nuestro s\u00faper yo. \u00c9l representa ese lado de nuestra personalidad que indica, seg\u00fan la etapa evolutiva en la que estemos, qu\u00e9 es lo mejor para uno. Puede ser mirado como una especie de maestro o gu\u00eda interno.<\/div>\n<div>La voz interior no es infalible pues se alimenta de la informaci\u00f3n que le<\/div>\n<div>proporcionamos, nuestra capacidad de organizarla y extraer conclusiones de ella y de los paradigmas propios de nuestra educaci\u00f3n; pero representa, equivocada o no, lo mejor de nosotros mismos, nuestra gu\u00eda m\u00e1s confiable hacia nuestro pr\u00f3ximo estadio evolutivo. Tal vez por ello, la mayor parte de las religiones la consideran en asuntos de conciencia, el tribunal de \u00faltima instancia.<\/div>\n<div>El s\u00faper yo puede ser educado a trav\u00e9s del di\u00e1logo, desactivando las grabaciones obsoletas que a\u00fan funcionen en \u00e9l y program\u00e1ndolo con la informaci\u00f3n actualizada proporcionada por la propia experiencia existencial; de esta manera lo convertiremos en un aliado.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Una vez que hayamos consultado la intuici\u00f3n y dialogado con nuestro s\u00faper yo y<\/div>\n<div>llegado a una conclusi\u00f3n, seamos fieles a esa voz interior, y sig\u00e1mosla tan<\/div>\n<div>impecablemente como nos sea posible, sin permitir que nada externo nos aparte de ella, pues nuestra primera obligaci\u00f3n es ser fieles a nosotros mismos.<\/div>\n<div>En la pr\u00e1ctica, todo lo anterior implica menos pensamiento, m\u00e1s vac\u00edo; menos<\/div>\n<div>racionalidad, m\u00e1s instinto; m\u00e1s abandono, mayor confianza en las fuerzas<\/div>\n<div>impersonales que habitan nuestro ser. Dejar que la verdad que se halla dentro de<\/div>\n<div>nosotros gu\u00ede nuestro camino. Esa verdad que, vale la pena aclarar, no es la<\/div>\n<div>VERDAD, con may\u00fasculas, sino nuestra verdad, hecha a nuestra medida, ajustada a lo que somos.<\/div>\n<div>Seguir este sendero es comenzar a confiar m\u00e1s en la voz interior cuando busquemos respuestas; es decir, depender menos de los dem\u00e1s (padres, amantes, amigos, colegas etc.) Ni siquiera a nuestros maestros espirituales, si los tenemos, debemos seguirlo si contradice las conclusiones a las que llegamos en la consulta interna.<\/div>\n<div>Cada ser humano es para s\u00ed mismo, el \u00fanico maestro. Los dem\u00e1s son una ayuda y sus orientaciones v\u00e1lidas s\u00f3lo en la medida en que sean refrendadas por el propio ser. La responsabilidad por nuestro crecimiento es indelegable. Este es para m\u00ed el sentido de la frase &#8220;Si encuentras a Buda en tu camino, m\u00e1talo&#8221;. Ella sugiere liberarnos de dogmatismos, filosof\u00edas y religiones que sean ajenas a nosotros mismos, confiando en la verdad que descubramos dentro de nuestro ser. Exigir obediencia irrestricta, sin aceptar cuestionamiento alguno, prohibiendo dudar, es uno de los signos del falso profeta.<\/div>\n<div>Al tomar una decisi\u00f3n esperemos sentirnos totalmente identificados con ella, sin<\/div>\n<div>conflicto interno con la misma; solo en ese momento ejecut\u00e9mosla. El estado de<\/div>\n<div>calma al que finalmente llegamos es sintom\u00e1tico de que se ha logrado la armon\u00eda<\/div>\n<div>interior necesaria para poder asegurar que la decisi\u00f3n tomada representa en ese<\/div>\n<div>momento existencial, lo mejor para nosotros. En la duda, absteng\u00e1monos, hasta que la paz interior producto de la decisi\u00f3n a la que tentativamente hagamos llegado, se haga presente.<\/div>\n<div>Para Carl Rogers, destacado psic\u00f3logo contempor\u00e1neo ya fallecido, la pr\u00e1ctica de escucharse a s\u00ed mismo, correlaciona fuertemente con la creatividad. Para \u00e9l, basado en el postulado que establece que no hay dos personas iguales, el escucharnos nos torna irremediablemente creativos pues cada ser humano ve el mundo en forma diferente a cualquier otro; por consiguiente, el secreto de la creatividad radica en ser capaces de ser nosotros mismos. Para lograrlo, seg\u00fan sus planteamientos, debemos analizar la pertinencia de nuestros deber\u00edas, dejar de satisfacer expectativas ajenas, comenzar a auto orientarnos, y abrirnos a la experiencia. Esto, concluye, conducir\u00e1 gradualmente a confiar cada vez m\u00e1s en lo que somos y, al proyectar nuestra propia vivencia en los otros, a aceptar tambi\u00e9n lo que los dem\u00e1s son.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>DESAPEGARSE DE RESULTADOS<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Desapegarse de resultados consiste en no hacer depender de ellos el sentirnos bien o mal. Implica darle tanto valor al proceso como a los resultados. No significa no tenerlos en cuenta o no trabajar por objetivos, sino no esclavizarnos neur\u00f3ticamente a los resultados de nuestras acciones valor\u00e1ndonos excesivamente por nuestros logros, menospreciando nuestros esfuerzos exitosos o fallidos por alcanzarlos.<\/div>\n<div>Dado que la cultura empresarial es tan dada a la evaluaci\u00f3n por resultados, esta es una de las pr\u00e1cticas m\u00e1s dif\u00edciles de entender para gente familiarizada con la vida organizacional.<\/div>\n<div>Tal vez lo primero que hay que comprender es que en el mundo en que vivimos, los resultados son consecuencia de m\u00faltiples variables interdependientes. En muchos casos no tenemos el poder necesario para lograr lo que se nos pide que logremos.<\/div>\n<div>Dependemos para ello no solo de la colaboraci\u00f3n de otros, sino en ocasiones de la ocurrencia de eventos sobre los que no tenemos control alguno. En situaciones<\/div>\n<div>multideterminadas e interdependientes, como son buena parte de las que se dan en la vida y en las empresas, somos generalmente due\u00f1os de nuestros esfuerzos, no de nuestros resultados. Esto se evidencia m\u00e1s en la medida en que los prop\u00f3sitos son m\u00e1s ambiciosos e involucran mayor n\u00famero de personas. El poder normalmente se encuentra fragmentado, y para lograr un determinado objetivo, debemos ser capaces no solo de unir la voluntad de quienes lo tienen, sino esperar que aquello que escapa a nuestro control, gravite a nuestro favor. La incertidumbre es caracter\u00edstica del universo en el que vivimos y los sistemas ca\u00f3ticos son abundantes en \u00e9l, de hecho la complejidad basada en la interdependencia de todo con todo, constituye la esencia de lo biol\u00f3gico y lo psico-social. La actual Teor\u00eda de la Complejidad ayuda a comprender esto.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Todo lo anterior correlaciona tambi\u00e9n con lo que los psic\u00f3logos denominan<\/div>\n<div>&#8220;tolerancia a la ambig\u00fbedad\u201d, una competencia necesaria para los que, como los<\/div>\n<div>administradores, trabajamos para lograr resultados en un mundo en donde la<\/div>\n<div>incertidumbre lleg\u00f3 hasta la F\u00edsica, la reina de las ciencias naturales. Saber aceptarla y navegar en ella, concentr\u00e1ndose en los procesos, es vital para la tranquilidad y la efectividad personal.<\/div>\n<div>La paradoja es que cuando soltamos el apego por los resultados y nos concentramos en el proceso, nuestro desempe\u00f1o mejora. No obstante hacer lo que aqu\u00ed se recomienda para mejorar la productividad, laboral o de otro tipo, viciar\u00eda la finalidad del desapego pues en la pr\u00e1ctica, continuar\u00edamos aferrados a los fines de nuestras acciones, pues continuar\u00edamos valor\u00e1ndonos en t\u00e9rminos de \u00e9xito \/ fracaso en lo que emprendamos.<\/div>\n<div>Adem\u00e1s de la comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre esfuerzos y acci\u00f3n, en si misma<\/div>\n<div>liberadora, podemos reforzar esta posici\u00f3n mediante dos sub-pr\u00e1cticas adicionales; a saber:<\/div>\n<div>&#8211; Definir un meta objetivo que englobe las acciones cotidianas y\u00a0<\/div>\n<div>&#8211; Recorrer caminos con coraz\u00f3n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Ve\u00e1mosla brevemente.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La meta objetivo<\/div>\n<div>Consiste en generar una especie de meta-prop\u00f3sito coincidente con la cosmovisi\u00f3n que hemos descrito antes, que convierta los resultados buscados en simples medios al servicio del mismo. La auto-realizaci\u00f3n, entendida como el proceso de llegar a ser lo que potencialmente se es, puede servir. En este sentido el \u00e9xito o el fracaso se convierten en maestros, porque a trav\u00e9s de las acciones para obtener resultados aprendemos&#8230; somos m\u00e1s. Podemos de esta manera convivir con todo tipo de objetivos o de intencionalidades, sin sentirnos apegados a ellos y convertir en aprendizaje todo lo que vivamos.<\/div>\n<div>Para los creyentes en Dios y en su intervenci\u00f3n personal o impersonal en asuntos<\/div>\n<div>humanos, el aceptar su voluntad puede representar una idea equivalente.<\/div>\n<div>La posici\u00f3n de Deepak Chopra, respecto a la posibilidad de desapegarse de los<\/div>\n<div>resultados, es muy interesante. Afirma que si cuando formulamos nuestros objetivos nos abrimos a la posibilidad de que no se cumplan si as\u00ed lo dictan las circunstancias, o la voluntad de Dios, podemos luchar por ellos concentr\u00e1ndonos en los esfuerzos y sin dejar de mirar los resultados, no hacer depender de ellos nuestro valoraci\u00f3n del \u00e9xito o el fracaso. San Ignacio de Loyola hac\u00eda desde la perspectiva cristiana, una afirmaci\u00f3n similar a la anterior cuando dec\u00eda: &#8220;Obremos como si todo dependiera de nosotros, pero dejemos el resultado en manos de Dios\u201d.<\/div>\n<div>El enfoque plasmado en el Baghavad Gita, que constituye la esencia de la filosof\u00eda del Karma Yoga de los hind\u00faes y budistas, me parece obtiene un notable equilibrio entre proceso y fines: Mirar el futuro y luchar por construirlo seg\u00fan los sue\u00f1os, pero sin apetecer los frutos de la acci\u00f3n. Si se dan bien si no, examinar porqu\u00e9 y modificar los fines y\/o los medios, enfatizando en todos los casos el aprendizaje. El camino y lo que en \u00e9l se aprende es el fin, el destino el medio. Gandhi, seguidor del sendero del Karma Yoga, afirmaba: Esfuerzo completo, victoria completa.<\/div>\n<div>Coincidentes con esta orientaci\u00f3n est\u00e1 el aprender a reconocer las oportunidades de crecimientos que nos ofrece la vida. Cuando nos sintamos emocionalmente inseguros, nos enfermemos, perdamos un trabajo o una relaci\u00f3n comience a volverse inestable, deteng\u00e1monos, y busquemos las lecciones que puedan estar presentes en esos hechos, en lugar de lamentarnos por no haber logrado lo que quer\u00edamos. En esta direcci\u00f3n puede estar un c\u00e1ntico de guerra de la etnia Suahili: \u00a0&#8220;Solo la lucha le da sentido a la vida, la victoria o la derrota est\u00e1n en manos de los dioses \u00a1Celebremos la lucha!&#8221;<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Recorrer caminos con coraz\u00f3n<\/div>\n<div>Esta opci\u00f3n est\u00e1 relacionada con el SER, buscando en cada experiencia existencial expresar todas las posibilidades que existan dentro de nosotros mismos. En esta orientaci\u00f3n el hacer y el tener estar\u00edan supeditadas al ser. La vida se mirar\u00eda como una especie de arte mayor, como bailar, cantar, pintar&#8230; fines en s\u00ed mismos.<\/div>\n<div>Un camino que tiene coraz\u00f3n, seg\u00fan Carlos Castaneda, es aquel cuyo recorrido es placentero en s\u00ed mismo, aunque no conduzca a ninguna parte. Cualquier sendero que escojamos es un camino entre cantidades de caminos. En todos<\/div>\n<div>aprendemos, pero si sentimos que no debemos seguirlo porque sus beneficios son inferiores a sus costos, debemos abandonarlo.<\/div>\n<div>Miremos cada camino con cuidado, prob\u00e9moslos tantas veces como consideremos necesario. Luego hag\u00e1monos una pregunta. \u00bfTiene coraz\u00f3n este camino? Si la respuesta es no, escojamos otro. Si tiene coraz\u00f3n, el camino es bueno y nos har\u00e1 gozoso el viaje; si no lo tiene, generar\u00e1 infelicidad.<\/div>\n<div>Todo lo anterior contrar\u00eda la idea tan difundida, que lo que hace meritorio un camino es el esfuerzo. Lo cierto es que hasta en el campo administrativo, como lo se\u00f1ala Peter Drucker en su cl\u00e1sico libro, El ejecutivo Eficaz,lo m\u00e1s conveniente es construir sobre fortalezas, las propias y las de los dem\u00e1s; no sobre debilidades. Para ello debemos usar nuestra ventaja comparativa, es decir, aquello que hacemos bien en forma natural&#8230; lo que se nos da.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Cuando recorremos caminos con coraz\u00f3n fluimos. Una persona que fluye, seg\u00fan<\/div>\n<div>Mihaly Csikszentmihalyi, est\u00e1 completamente centrada en la acci\u00f3n no en los<\/div>\n<div>resultados de la misma, desapareciendo en esos momentos la consciencia de s\u00ed. La sensaci\u00f3n de tiempo se distorsiona, convirti\u00e9ndose las horas en minutos. Cuando en una actividad fluimos, funcionamos a plenitud en cuerpo y mente.<\/div>\n<div>La decisi\u00f3n de seguir un camino laboral debe responder a nuestra vocaci\u00f3n; es decir a que en \u00e9l expresemos nuestro ser, empleando nuestras fortalezas, haciendo lo que nos es natural hacer. La vocaci\u00f3n y el desaf\u00edo que nos haga emplearnos a fondo, parecen ser indispensables para convertir la tarea en un fin en s\u00ed mismo y fluir con ella. Cuando esto pasa, las sensaciones que experimentamos en el trabajo no son diferentes a las que sentimos cuando nos estamos divirtiendo. La separaci\u00f3n entre trabajo y tiempo libre se difumina. Hacemos las cosas porque nos proporcionan una satisfacci\u00f3n intr\u00ednseca, inmanente a la actividad misma, no para conseguir un prop\u00f3sito externo pues realizarla conlleva su propia recompensa. La investigaci\u00f3n de F.Herzberg, una de las m\u00e1s amplias que se han hecho en el campo de la motivaci\u00f3n hacia el trabajo, valida lo anterior.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Es propio de nuestra naturaleza humana hacer que los sue\u00f1os se conviertan en<\/div>\n<div>realidad. Esto podemos lograrlo poniendo el m\u00ednimo de obst\u00e1culos, ojal\u00e1 ninguno, a las fuerzas naturales que fluyen dentro de nosotros. Esto equivale al wu wei del Tao\u00edsmo, consistente en lograr el mejor resultado a trav\u00e9s de la comprensi\u00f3n de la naturaleza de aquello que deseemos intervenir, haci\u00e9ndolo con el m\u00ednimo de perturbaci\u00f3n de su esencia. Que el TAO fluya a trav\u00e9s de uno hasta que la vida se convierta en una danza.<\/div>\n<div>El fluir se da cuando nuestros actos brotan del amor, de all\u00ed la recomendaci\u00f3n de<\/div>\n<div>recorrer caminos con coraz\u00f3n Para Carlos Castaneda no es dif\u00edcil saber si un camino tiene coraz\u00f3n o no. El problema es que no nos hacemos la pregunta y cuando por fin nos percatamos que no tiene coraz\u00f3n, el camino est\u00e1 ya a punto de matarnos. En esas circunstancias, dice Castaneda, muy pocos seres humanos examinaran cr\u00edticamente lo que los motiv\u00f3 a recorrerlo y s\u00f3lo excepcionalmente decidir\u00e1n, algunos, dejar de transitarlo.<\/div>\n<div>Un subproducto adicional de esta pr\u00e1ctica es que cuando comenzamos a fluir con la propia corriente existencial, la vida parece dejar de opon\u00e9rsenos porque vivimos en armon\u00eda con la forma en que nos expresamos a trav\u00e9s de ella.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Respondamos estas dos preguntas:<\/div>\n<div>\u00bfQu\u00e9 har\u00edamos si no necesit\u00e1ramos trabajar para vivir? y<\/div>\n<div>\u00bfCu\u00e1l es desde ese camino, la mejor manera de servir a los dem\u00e1s?<\/div>\n<div>Ellas nos indicar\u00e1n qu\u00e9 caminos laborales tienen coraz\u00f3n para nosotros. Al<\/div>\n<div>contestarla, eliminemos cualquier restricci\u00f3n, como la econ\u00f3mica, a fin de no limitar la calidad de las respuestas. El tema de dinero debemos tratarlo despu\u00e9s de definir el camino, viendo c\u00f3mo podemos lograr los medios que necesitamos para vivir seg\u00fan queramos, sin abandonar el sendero que hayamos elegido.<\/div>\n<div>Cuando expresamos en el trabajo nuestra vocaci\u00f3n y aptitudes, poniendo lo que<\/div>\n<div>hacemos al servicio de los dem\u00e1s, experimentamos la sensaci\u00f3n de estar recorriendo un camino con coraz\u00f3n, fluyendo con \u00e9l.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>ACEPTAR&#8230; Y DEJAR IR<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Aceptar&#8230; y dejar ir, significa dejar de pelear con la vida, aceptando a las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se den, incluidas decisiones y acciones del pasado, lo \u201cmalo\u201d, asi como lo \u201cbueno\u201d. Tambien significa no culpar a nadie ni a nada, ni siquiera a nosotros mismos, de la situaci\u00f9n negativa que en un momento dado podamos estar viviendo. Esto estimula la capacidad de dar una respuesta creativa a la vida, tal como es, en el aqu\u00ed y en el ahora. Implica saber renunciar no aferrandonos a aquello que la raz\u00f9n nos dice es, en nuestras circunstancias, imposible o muy costoso de lograr.<\/div>\n<div>Aceptar&#8230; y dejar ir, es liberarse del pasado, dejarlo atras, con el objeto de poder<\/div>\n<div>comenzar a experimentar la vida tal como es en presente, empezando entre otras, a aceptarnos como somos con todo lo que consideramos nuestras imperfecciones.<\/div>\n<div>No es sencillo. \u00bfC\u00f3mo saber cuando es bueno luchar y cuando aceptar y dejar ir?<\/div>\n<div>Una conocida oraci\u00f9n, la de los Agentes de Cambio, nos puede ayudar a decidor. En ella se pide a Dios fortaleza para aceptar lo que al cambio se resista, aceptaci\u00f3n de lo inmodificable y sabidur\u00eda para reconocer la diferencia.<\/div>\n<div>Cooperemos con lo inevitable, ayudando a que sea lo que ha de ser.<\/div>\n<div>Una de las nobles verdades de Buda, tal vez la m\u00e1s conocida, es que el deseo, es decir las expectativas, son la causa del sufrimiento. La segunda dice que la forma de extinguir el sufrimiento es eliminando el deseo. Cuando dejamos de esperar que las cosas sean distintas a lo que son comenzamos a transitar el sendero de la paz interior. Si dejamos de luchar y de resistirnos a lo inevitable, viviremos plenamente el presente, permaneciendo abiertos a todas las opciones sin aferrarnos r\u00fcgidamente a ninguna de ellas.<\/div>\n<div>Siempre que enfrentemos cualquier evento recordemos: Este momento es como<\/div>\n<div>debe ser. Esto es as\u00ed porque en la vida no parece haber premios ni castigos<\/div>\n<div>decretados por una entidad externa a nosotros mismos, s\u00f3lo consecuencias de<\/div>\n<div>nuestros propios actos. Busquemos explicaciones m\u00e1s que culpas, tratando de<\/div>\n<div>aprender de todo lo que nos pase, renunciando incluso a entender, si no nos es<\/div>\n<div>posible explicarnos por qu\u00e9 algo sucedi\u00f3 como sucedi\u00f3. Para todo lo que nos pase hay razones que, bien aprovechadas, trabajan en favor de nuestra auto-realizaci\u00f3n. En cada problema hay un principio de oportunidad, que nos permite transformar cualquier circunstancia adversa, en algo positivo.<\/div>\n<div>No hay nada que no se pueda aceptar, incluso la propia falta de aceptaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>EPILOGO<\/div>\n<div>A medida que avanzamos con estas pr\u00e1cticas, evolucionamos hacia una mayor<\/div>\n<div>madurez y nos sentimos m\u00e1s tranquilos frente a nosotros mismos y a los dem\u00e1s,<\/div>\n<div>m\u00e1s sanos mental y hasta f\u00edsicamente. Podemos desprendernos de nuestros senti-pensamientos y verlos desde afuera, cesando nuestra identificaci\u00f3n con ellos.<\/div>\n<div>Adquirimos tambi\u00e9n un gran poder de auto-transformaci\u00f3n, porque al desidentificarnos de nuestros senti-pensamientos, los podemos manejar en forma m\u00e1s consciente.<\/div>\n<div>En el nivel YOICO nos damos cuenta de la unidad del g\u00e9nero humano pues, m\u00e1s all\u00e1 de grupos de pertenencia y de distintas formas de senti-pensar, somos capaces de percibir toda forma de vida auto consciente como nuestro hermano. Comenzamos en ese momento a abrirnos al siguiente nivel: la consciencia c\u00f3smica, percat\u00e1ndonos denuestra unidad con todo lo que aparentemente est\u00e1 por fuera de nosotros porque forma parte de nosotros. De esta consciencia c\u00f3smica surge el amor y la compasi\u00f3n por todo lo que existe. Nos damos cuenta entonces, a nivel no s\u00f3lo intelectual sino emocional, de que todo est\u00e1 interrelacionado con todo. Nuestro pensamiento se vuelve sist\u00e9mico de forma natural y nuestro amor se extiende sin fronteras a todos los seres.<\/div>\n<div>Tener empat\u00eda es sentir como propio el dolor de los dem\u00e1s. De ah\u00ed la necesidad de hacer algo para calmar su sufrimiento: Si ellos sufren tambi\u00e9n yo sufro, si su<\/div>\n<div>sufrimiento se calma, tambi\u00e9n el m\u00edo lo har\u00e1. No tenemos que hacer grandes cosas para ayudar, sino m\u00e1s bien encontrar qui\u00e9nes somos, y servir a los dem\u00e1s en el escenario y en las circunstancias que la vida nos haya colocado. Estar all\u00ed puede ser suficiente.<\/div>\n<div>Desarrollar la capacidad de ocupar la posici\u00f3n del Testigo, o Yo que observa, es la forma m\u00e1s r\u00e1pida de aprender a ser consciente. Esta es una meta muy alta para el actual estado evolutivo de la humanidad, de modo que es \u00fatil recordar las palabras de Einstein, citado por Joan Borysenko:&#8221;Nadie puede lograr el objetivo del propio desarrollo a cabalidad pero el esfuerzo por alcanzarlo es, en s\u00ed mismo, una parte de la liberaci\u00f3n y un fundamento de la seguridad interior&#8221;.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00e1cticas para desarrollar la autoconciencia \u00a0\u00a0 A medida que avanzamos con estas pr\u00e1cticas, evolucionamos hacia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":8804,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[500],"tags":[],"class_list":["post-8805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-personal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8805"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8805\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}