{"id":8696,"date":"2015-09-01T04:00:00","date_gmt":"2015-09-01T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/psicoterapia-transpersonal-2\/"},"modified":"2015-09-01T04:00:00","modified_gmt":"2015-09-01T07:00:00","slug":"psicoterapia-transpersonal-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/psicoterapia-transpersonal-2\/","title":{"rendered":"Psicoterapia transpersonal"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8695\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/b184fcc64e2c630bc6793d8e1c9e3f5e.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/b184fcc64e2c630bc6793d8e1c9e3f5e.jpg 400w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/b184fcc64e2c630bc6793d8e1c9e3f5e-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<h4>El contacto con el aqu\u00ed\/ahora: disquisiciones para la Vida y la Psicoterapia<\/h4>\n<p>Lo m\u00e1s importante a tener en cuenta al hablar de estar en el aqu\u00ed\/ahora, de estar \u201cpresentes\u201d, es que no es una idea: es una experiencia. Cuando lo discutimos como un mero concepto, es muy f\u00e1cil extraviarnos: hablamos y pensamos en esto, puede que creamos comprender de qu\u00e9 se trata, pero eso simplemente no es posible a trav\u00e9s de la mente -tal como las pr\u00e1cticas, por ejemplo, de nadar o de andar en bicicleta. La mente, por su misma naturaleza, no puede conectarse con el aqu\u00ed\/ahora. Puede pensar acerca de eso, comparar con ideas escuchadas en el pasado, proyectar una idea hacia el futuro&#8230; pero no percibir directamente el momento presente. La mente, como mecanismo, es sumamente \u00fatil en otros \u00e1mbitos, pero para el contacto con el presente constituye una interferencia.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.transformacion.cl\/el_Presente_disquisiciones.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.transformacion.cl\/el_Presente_disquisiciones.htm<\/a><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En forma paralela al surgimiento del Movimiento del Potencial Humano y al de la Psicolog\u00eda Humanista como Asociaci\u00f3n (A.H.P.) a principios de los a\u00f1os sesenta, comenzaron a popularizarse numerosas expresiones relativas a un determinado estilo de vida y de funcionamiento, tales como \u201cautoactualizaci\u00f3n\u201d, \u201cexpansi\u00f3n de la consciencia\u201d, \u201cpotencial humano\u201d, \u201capertura a la experiencia\u201d y muchas otras similares. Entre \u00e9stas comenz\u00f3 a escucharse el concepto de \u201caqu\u00ed y ahora\u201d, utilizado especialmente por los representantes de la corriente guest\u00e1ltica iniciada por Fritz y Laura Perls, Hefferline y Goodman (1951), para quienes la atenci\u00f3n al presente es uno de los tres pilares del trabajo terap\u00e9utico (junto con la consciencia y la responsabilidad). Fritz Perls lleg\u00f3 a decir: \u2018Para m\u00ed, nada existe excepto el ahora. Ahora es igual a experiencia es igual a toma de consciencia es igual a realidad. El pasado ya no es y el futuro a\u00fan no es. S\u00f3lo existe el ahora\u2019 (en Naranjo, 1990, p\u00e1g. 27). Una de las figuras que sobresalen del folklore espiritual de los sesenta, Ram Dass (el psic\u00f3logo Richard Alpert), escribi\u00f3 un libro que, a trav\u00e9s de m\u00e1s de ciento veinte p\u00e1ginas, menciona una y otra vez la frase \u201cbe here now\u201d de m\u00faltiples formas y con diferentes dise\u00f1os en cada p\u00e1gina (Ram Dass 1971).<\/p>\n<p>Sin embargo, como suele ocurrir con aquello que se populariza, pronto se desvirtu\u00f3 el significado original, que proven\u00eda especialmente del Budismo, del Zen y del Tao\u00edsmo. Para las implicancias que puedan desprenderse para la vida cotidiana y para el trabajo psicoterap\u00e9utico, en las siguientes l\u00edneas intento rescatar ese sentido esencial, el motivo por el cual son tantos los fil\u00f3sofos, literatos, poetas y m\u00edsticos que lo destacan; luego discuto posibles hip\u00f3tesis para explicar por qu\u00e9 \u00e9sta parece ser una experiencia tan infrecuente en nuestras vidas cotidianas y, finalmente, sugiero ciertas claves que facilitan el contacto con el aqu\u00ed\/ahora.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s importante a tener en cuenta al hablar de estar en el aqu\u00ed\/ahora, de estar \u201cpresentes\u201d, es que no es una idea: es una experiencia. Cuando lo discutimos como un mero concepto, es muy f\u00e1cil extraviarnos: hablamos y pensamos en esto, puede que creamos comprender de qu\u00e9 se trata, pero eso simplemente no es posible a trav\u00e9s de la mente -tal como las pr\u00e1cticas, por ejemplo, de nadar o de andar en bicicleta. La mente, por su misma naturaleza, no puede conectarse con el aqu\u00ed\/ahora. Puede pensar acerca de eso, comparar con ideas escuchadas en el pasado, proyectar una idea hacia el futuro&#8230; pero no percibir directamente el momento presente. La mente, como mecanismo, es sumamente \u00fatil en otros \u00e1mbitos, pero para el contacto con el presente constituye una interferencia. Esta diferencia se da de igual modo en muchos \u00e1mbitos, en los que creemos dominar un determinado fen\u00f3meno por el mero hecho de comprenderlo intelectualmente, lo que es un grave pero muy extendido error, especialmente entre psic\u00f3logos y psiquiatras. Lao Ts\u00e9 -m\u00e1ximo exponente del Tao\u00edsmo- dice que la verdad -el Tao- no puede ser expresada, lo que entiendo como \u201cno puede ser conceptualizada por la mente\u201d.<\/p>\n<p>Son numerosos los poetas -como Walt Whitman- y literatos -como Goethe2 o Aldous Huxley- que sugieren vivir en el presente, como los exponentes de la terapia Gestalt -Fritz Perls o Claudio Naranjo (1973)-, los exponentes de la corriente Transpersonal y pr\u00e1cticamente todos los grandes m\u00edsticos. El mismo Jes\u00fas hace muchas referencias a esto en los Evangelios oficiales y en los Ap\u00f3crifos: \u2018Contemplad los lirios del campo: no labran, ni tampoco hilan. Sin embargo, yo os digo que ni Salom\u00f3n, en medio de toda su gloria se visti\u00f3 con tanto primor como uno de estos lirios&#8221; (Mateo, 6, 30) &#8220;No and\u00e9is, pues, acongojados por el d\u00eda de ma\u00f1ana, que el d\u00eda de ma\u00f1ana harto cuidado traer\u00e1 por s\u00ed: b\u00e1stele ya a cada d\u00eda su propio af\u00e1n&#8221; (Mateo, 6, 35); \u2018En verdad os digo que si no os volv\u00e9is y hac\u00e9is semejantes a los ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el Reino de los cielos&#8221; (Mateo, 18, 3) &#8220;Es m\u00e1s f\u00e1cil el pasar un camello por el ojo de una aguja que entrar un rico en el reino de los cielos&#8221;\u2019 (Mateo, 19, 25) (Nuevo Testamento, 1953), y &#8220;Hab\u00eda un hombre rico que ten\u00eda mucho dinero. Dijo, &#8220;Invertir\u00e9 mi dinero en arar, plantar, cosechar y llenar mis bodegas con la cosecha, de modo que nada me falte&#8221;. Estas son las cosas que reflexionaba en su coraz\u00f3n, pero esa misma noche muri\u00f3. Quien tenga o\u00eddos que escuche&#8221; (Tom\u00e1s, 63) (Meyer &amp; Bloom, 1992, p\u00e1g. 49).<\/p>\n<p>El Buda, por su parte, menciona en el Pali Canon: \u2018No vuelvas a prestarle atenci\u00f3n a las cosas que ya pasaron, y para el futuro no abrigues esperanzas vanas: El pasado fue dejado atr\u00e1s por ti, el futuro a\u00fan no ha llegado. Pero quien con visi\u00f3n clara puede ver el presente que est\u00e1 aqu\u00ed y ahora, tal sabio deber\u00eda aspirar a ganar lo que no puede perderse ni hacerse flaquear\u2019 (cit. en Naranjo, C., 1990, p\u00e1g.49).<\/p>\n<p>Esta conocida historia tambi\u00e9n ilustra la idea:<\/p>\n<p>Un buscador interroga a un maestro zen acerca de la naturaleza de la iluminaci\u00f3n:<br \/>_Maestro, por curiosidad, \u00bfqu\u00e9 hac\u00eda usted antes de su iluminaci\u00f3n?<br \/>_Cortaba y acarreaba le\u00f1a para el fog\u00f3n y tra\u00eda agua del pozo. _Responde el maestro.<br \/>_Ah\u00e1, una vida simple y laboriosa. Y ahora que se ha iluminado, su vida debe haber cambiado mucho&#8230; debe estar dedicado a la meditaci\u00f3n, la oraci\u00f3n, el contacto con realidades trascendentes&#8230; \u00bfqu\u00e9 es lo que hace ahora?<br \/>_Corto y acarreo le\u00f1a para el fog\u00f3n y traigo agua del pozo. _Responde imperturbable el maestro.<br \/>_Pero, maestro, no comprendo _dice el disc\u00edpulo, confundido_ \u00bfAcaso la iluminaci\u00f3n no transform\u00f3 su vida? Yo habr\u00eda supuesto que usted estar\u00eda dedicado a otras actividades.<br \/>_Claro que no comprendes _le responde el maestro. _Lo que cambia no es lo que haces _a menos que antes te dedicaras a cosas muy ajenas a tu naturaleza_; lo que cambia es la cualidad de lo que haces.<br \/>_\u00bfA qu\u00e9 se refiere con eso? _Pregunta el disc\u00edpulo, intentando comprender.<br \/>_Es algo muy simple, en realidad&#8230; para nada misterioso o sobrenatural. Antes, cuando cortaba y acarreaba le\u00f1a, por ejemplo, mi cabeza estaba en cualquier otra parte: quiz\u00e1s so\u00f1ando con la iluminaci\u00f3n, quiz\u00e1s irritado por tener que realizar actividades tan innobles, quiz\u00e1s esforz\u00e1ndome por ser humilde y por aceptar la situaci\u00f3n, quiz\u00e1s enfrascado en remordimientos o fantas\u00edas respecto a situaciones con otras personas, etc\u00e9tera.<br \/>Ahora, cuando corto y acarreo le\u00f1a y traigo agua del pozo, simplemente estoy ah\u00ed, en lo que estoy haciendo, sin un prop\u00f3sito ulterior. No tengo deseos de estar en otra parte ni dejo que mi mente me lleve de la nariz a donde le plazca. Y eso tan simple cambia todo de ra\u00edz.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos, sin embargo, preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 sentido tiene \u201cestar presente\u201d? Para valorar esta posibilidad suele ser necesario haber descubierto el efecto pernicioso de la alternativa opuesta: descubrir el efecto destructivo de la mente autom\u00e1tica y repetitiva en cuanto a generar preocupaciones, tensi\u00f3n, autoflagelamiento, culpa, ansiedad, temor o depresi\u00f3n que resultan vivencias absolutamente innecesarias y que no nos ayudan a enfrentar o a solucionar nada; muy por el contrario:<\/p>\n<p>\u2018\u00a1Cu\u00e1nta energ\u00eda se ha desperdiciado en pensamientos in\u00fatiles acerca del pasado: por a\u00f1orar ociosamente d\u00edas de anta\u00f1o, por arrepentimiento y remordimientos vanos, y por la repetici\u00f3n sin sentido y ruidosa, en palabras o pensamientos, de todas las banalidades del pasado! De igual futilidad es gran parte del pensamiento que se le da al futuro: esperanzas vanas, planes fant\u00e1sticos y sue\u00f1os vac\u00edos, temores infundados y preocupaciones in\u00fatiles.\u2019 (Nyaponika Thera 1962).<\/p>\n<p>Si de alg\u00fan modo descubrimos que somos nosotros mismos quienes generamos estas vivencias al alimentar cierto tipo de pensamientos y que tenemos la opci\u00f3n de no hacerlo&#8230; la conclusi\u00f3n es obvia y la puerta se abre para que nos interesemos en explorar algo diferente.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la manifestaci\u00f3n m\u00e1s cotidiana de lo expuesto en la cita anterior es que nos hemos vuelto compulsivamente adictos a los pensamientos repetitivos y autom\u00e1ticos: escuchamos continuamente nuestras divagaciones mentales, las que en muchos momentos no tienen ni ton ni son. Rara vez la soluci\u00f3n a las dificultades surge de estas divagaciones y, sin embargo, de veras parecemos creer que la \u00fanica forma de resolver los problemas es reflexionar continuamente en ellos. Si examinamos nuestra experiencia, descubriremos que las ideas o soluciones para enfrentar problemas no surgen de ese modo, sino de un trabajo mental intencional y focalizado en examinar alternativas pr\u00e1cticas; o bien como una respuesta que parece venir de la nada, en un estado en que esta mente compulsiva se halla relajada. Este es un ejemplo de esto \u00faltimo:<\/p>\n<p>\u2018El qu\u00edmico Kekule cont\u00f3 de una noche en que trabajaba hasta tarde y decidi\u00f3 dormitar, girando su silla para enfrentar el fuego. Nuevamente los \u00e1tomos hac\u00edan cabriolas frente a sus ojos, formando esta vez largas filas de estructuras que giraban y se retorc\u00edan como serpientes. De s\u00fabito, una de las serpientes atrap\u00f3 su propia cola y gir\u00f3 \u201cburlonamente\u201d frente a \u00e9l. A partir de esta imagen, Kekule desarroll\u00f3 el concepto molecular que le hizo m\u00e1s famoso: la idea de que muchos compuestos org\u00e1nicos vienen en cadenas o anillos cerrados tales como el anillo de benzeno. Fue la soluci\u00f3n a un problema que en la qu\u00edmica org\u00e1nica hab\u00eda quedado por mucho tiempo sin respuesta.\u201d (Green, 1999, p\u00e1g. 220)<\/p>\n<p>Estar o no en lo que est\u00e1 ocurriendo ahora tiene una serie de implicancias. Quien est\u00e1 \u201causente\u201d simplemente no se vuelca a s\u00ed mismo a la situaci\u00f3n: no est\u00e1 all\u00ed, no est\u00e1 participando, no expresa lo que piensa o siente&#8230; y el momento y sus protagonistas se escapan. La mente neur\u00f3tica calcula, posterga o planifica, pero el momento es \u00fanico y se escapa cada vez. Mientras la mente est\u00e1 ocupada, las personas, las situaciones, circunstancias y las oportunidades de desarrollo y expresi\u00f3n que implican se pierden.<\/p>\n<p>Si imaginamos que nuestro potencial es similar a una semilla, cabr\u00eda preguntarse \u00bfqu\u00e9 es lo que esta semilla necesita para desarrollarse? Sugiero la idea de que este potencial no es est\u00e1tico, no se halla pre-fijado, y que depende de nosotros desarrollarlo e ir m\u00e1s all\u00e1. \u00bfC\u00f3mo hacerlo? Precisamente volc\u00e1ndonos a cada situaci\u00f3n, extrayendo el m\u00e1ximo de ella, no dejando nada \u201cpara despu\u00e9s\u201d, no acumulando asuntos inconclusos3 y expresando todo lo que este momento particular nos inspira. As\u00ed, no habr\u00e1 remordimientos respecto a lo que se pudo hacer o decir y que no se hizo ni se dijo. Por supuesto, de lo que se trata es de responder al llamado del momento: es importante distinguir qu\u00e9 nos \u201cllama\u201d en un momento o situaci\u00f3n determinados. Puede presentarse lo que muchos denominar\u00edan una gran oportunidad de uno u otro tipo; sin embargo, si escudri\u00f1amos con la mayor honestidad y sinceridad posibles nuestras sensaciones, no percibimos ninguna atracci\u00f3n. Y a veces ocurre lo contrario: todo nuestro raciocinio nos dice que no debemos hacer tal o cual cosa, y nuestras claves internas nos indican lo contrario.<\/p>\n<p>Al responder al momento, lo importante no son las circunstancias externas, sino la resonancia que sintamos en nuestro interior respecto a ellas. En momentos privilegiados podemos percibir la perfecci\u00f3n de lo que el momento nos trae: concluimos que eso es lo que necesit\u00e1bamos, nos maravillamos de la sincronicidad de las cosas. Pues bien, si deseamos sumarnos a esa sincronicidad, simplemente debemos volcar lo nuestro en cada instante. De ese modo, desarrollaremos nuestro potencial, cualquiera que \u00e9ste sea y hasta donde nos atrevamos a descubrirlo. Seg\u00fan Claudio Naranjo (1990):<\/p>\n<p>\u2018El vivir-en-el-momento, en contraste con otras t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas, parece una prescripci\u00f3n perfectamente apropiada para la vida&#8221;.(p\u00e1g.41) &#8220;Esto no es lo que transmiten los mandatos cl\u00e1sicos del centrarse en el presente. T\u00f3mese, por ejemplo, al rey Salom\u00f3n: \u201cY lo mejor que puede hacer el hombre en este mundo es comer, beber y divertirse\u201d (Eclesiast\u00e9s 15), o la versi\u00f3n posterior del mismo pensamiento en la Primera Ep\u00edstola de San Pablo a los corintios: \u201cComamos y bebamos, pues ma\u00f1ana moriremos\u201d El car\u00e1cter de estos mandatos, como el de la mayor\u00eda de las afirmaciones que enfatizan el valor de la actualidad, es hedonista. Y no podr\u00eda ser de otra manera, pues si el valor del presente no va a ser para un futuro, tiene que ser intr\u00ednseco: el presente debe contener su propia recompensa\u201d (p\u00e1g. 42).<\/p>\n<p>Obst\u00e1culos<\/p>\n<p>Si, como se\u00f1alan las creencias de la Psicolog\u00eda Humanista y Transpersonal, la naturaleza del hombre es vivir en el presente, \u00bfpor qu\u00e9 resulta una experiencia tan infrecuente en los adultos? Es casi de perogrullo mencionar la influencia del condicionamiento temprano en esta dificultad. Es importante destacarla, sin embargo, porque \u00e9sta es una situaci\u00f3n generalizada: la cultura occidental completa vive desconectada del momento presente y ense\u00f1a y refuerza a vivir de este modo. Cada individuo reproduce en s\u00ed mismo los mecanismos que se le ense\u00f1an para no conectarse con el momento y lugar presentes. Durante nuestro condicionamiento infantil, experimentamos dos tipos de situaciones que tienen este efecto:<\/p>\n<p>a) Situaciones en las que vemos modelos practicando conductas de evitaci\u00f3n del momento presente, y<br \/>b) Situaciones que nos resultan dolorosas y que no deseamos, por tanto, repetir.<\/p>\n<p>En el primer caso, vemos repetidamente a adultos inmersos en la enso\u00f1aci\u00f3n respecto a episodios vividos en el pasado. A veces, esto tiene la carga emocional de la melancol\u00eda, la a\u00f1oranza o la depresi\u00f3n. Vemos que pierden la ocasi\u00f3n de disfrutar ahora por estar inmersos en algo que ya ocurri\u00f3 y que ya no pueden corregir. Tambi\u00e9n los vemos planificando o intentando controlar lo que ocurrir\u00e1 en el futuro, invirtiendo gran cantidad de tiempo y energ\u00eda en esto, generalmente con el dudoso beneficio de evitar futuro sufrimiento. Cuando ni\u00f1os vemos, por ejemplo, que nuestros padres trabajan con mucho esfuerzo _supuestamente para \u201cnuestro beneficio futuro\u201d_, realizando actividades que les disgustan, para obtener algo en un hipot\u00e9tico futuro. Como consecuencia de esto, los sentimos lejanos ahora, tensos ahora, neur\u00f3ticos ahora. Esto no nos hace sentido, pero para ellos parece tenerlo. Nuestros padres y los adultos en general tienen tal grado de justificaciones para este comportamiento que pronto lo asimilamos como aquello que esperan de nosotros.<\/p>\n<p>El segundo tipo de situaciones clave son aquellas en las que experimentamos dolor. En general se trata de situaciones en las que adultos en los cuales confiamos nos retiran el amor o directamente nos producen da\u00f1o. Vivimos el dolor con tal intensidad _sin interponer las defensas que desarrollamos despu\u00e9s_, que esto nos resulta pr\u00e1cticamente insoportable: sentimos que el dolor nos aniquilar\u00e1. Comenzamos a cerrarnos y a defendernos: no queremos volver a sentir esto jam\u00e1s. Y, naturalmente, para lograr esto debemos anestesiarnos al presente, a lo que estamos sintiendo ahora.<\/p>\n<p>Como consecuencia de nuestra exposici\u00f3n a nuestra sociedad, desarrollamos, entonces, defensas. Estas consisten en una insensibilizaci\u00f3n generalizada de cuerpo y emociones, que tiene por objeto evitarnos el contacto con el dolor producto de situaciones pasadas y a la vez evitar sentir nuevamente dolor en el presente. Si estamos solos, entonces, evitaremos de diversas maneras que emerja el dolor de nuestras experiencias pasadas; buscaremos \u201cdistraernos\u201d y recurriremos al c\u00famulo de trucos que ya habremos aprendido para no contactarnos con nuestro cuerpo y emociones, con lo que sentimos ahora. Si nos encontramos en compa\u00f1\u00eda de otros, tambi\u00e9n pondremos en marcha diferentes estrategias para no abrir nuestra vulnerabilidad a lo que pueda ocurrir en esta situaci\u00f3n: actuaremos autom\u00e1ticamente, utilizaremos lugares comunes&#8230; lo que sea para protegernos del temido da\u00f1o emocional.<\/p>\n<p>En general, los te\u00f3ricos humanistas y transpersonales perfilan al individuo neur\u00f3tico como aquel que, producto de su condicionamiento temprano, vive pendiente del pasado y\/o del futuro, bastante ajeno a lo que est\u00e1 ocurriendo en este momento y este lugar, ajeno a lo que siente en su cuerpo y sus emociones ahora. Al no contactarse con estas claves, no logra enfrentar en forma efectiva lo que la vida le presenta, que siempre es ahora. Como lo dice Horacio en una de sus Ep\u00edstolas: \u2018Aquel que pospone la hora de vivir como si no le importara en absoluto, es como el campesino que espera que el r\u00edo pase antes de cruzar; pero ocurre que pasa y pasa, y seguir\u00e1 pasando para siempre\u2019 (cit. en Naranjo, C., 1990, p\u00e1g.46).<\/p>\n<p>Sugerencias para la Pr\u00e1ctica<\/p>\n<p>Nuestros patrones neur\u00f3ticos suelen parecernos insuperables; esta sensaci\u00f3n es, por supuesto, subjetiva, y se debe a que no recordamos haber vivido libres de ellos. La fuerza del h\u00e1bito _conductas, reacciones y pensamientos repetidos miles de veces, a\u00f1o tras a\u00f1o_ agranda el poder real que estos patrones poseen. El ant\u00eddoto es, por cierto, la consciencia. Independientemente de la persistencia del h\u00e1bito, de la tendencia de darle y darle vueltas a las cosas en la mente y la fuerza de los patrones emocionales _que de un segundo a otro ti\u00f1en completamente cualquier situaci\u00f3n de la subjetividad m\u00e1s total_, contrarrestaremos esto con atenci\u00f3n y dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el lapso de tiempo en que estamos presentes, nuestra neurosis de hecho no existe. Es muy importante comprender esto, puesto que la idea generalizada es que nuestro desarrollo interno ocurre por etapas y que se trata de un proceso arduo y trabajoso. Si bien es cierto que aprendemos y que dejamos cosas atr\u00e1s, tambi\u00e9n es real la posibilidad de saltar de golpe a un estado de consciencia en que nuestra neurosis simplemente no se halla a la vista. La f\u00f3rmula es simple: estar presente. Y lo que esto demuestra es que son los pensamientos autom\u00e1ticos los que perpet\u00faan nuestra neurosis.<\/p>\n<p>Estar presente _en el aqu\u00ed y ahora_ implica, simplemente, estar con todo el ser, con toda nuestra atenci\u00f3n puesta en el momento y situaci\u00f3n en que se est\u00e1 en este instante, respondiendo a los requerimientos y desaf\u00edos que \u00e9sta presenta. Implica poner atenci\u00f3n al cuerpo, a lo que perciben los sentidos, a todo _valga la redundancia_ lo que se halla aqu\u00ed en este momento. Al intentar hacer esto, probablemente nos demos cuenta del grado en que la mente interviene para comentar e interpretar lo que estamos presenciando y para hacer todo tipo de alcances que no guardan relaci\u00f3n alguna con la situaci\u00f3n inmediata.<\/p>\n<p>Especialmente en el Zen, se destaca la interferencia que produce la mente en nuestro contacto con la realidad. Muchas historias que provienen de esa tradici\u00f3n ilustran esto, como aquella en la cual el Maestro vierte t\u00e9 en la taza del visitante hasta rebalsarla, para mostrarle c\u00f3mo su mente repleta de ideas no se halla abierta a lo nuevo, a lo que surge del momento. En esta misma tradici\u00f3n, tambi\u00e9n los koans4 _acertijos que no tienen una respuesta racional_ tienen como prop\u00f3sito agotar la mente para permitirnos un contacto m\u00e1s directo con una realidad que, de otro modo, nos resulta escurridiza.<\/p>\n<p>A pesar de lo anterior, lo que en general se sugiere (Lowe, P.; 1998; Tolle, E., 1999) no es intentar deshacerse de la mente o silenciarla. Existen ciertas claves para estar presente, para estar aqu\u00ed\/ahora. Para seguirlas hay que sobreponerse a h\u00e1bitos profundamente enraizados que nos llevan en direcci\u00f3n opuesta. Al principio, quiz\u00e1, esto represente un esfuerzo de la voluntad, algo que se busca mediante una intenci\u00f3n mental voluntariosa; con el tiempo, sin embargo, esto se da cada vez con mayor naturalidad y facilidad, en la medida en que se persista en ello.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n explicar\u00e9 cinco claves, que separar\u00e9 s\u00f3lo con un fin did\u00e1ctico, pues se hallan interconectadas intr\u00ednsecamente:<\/p>\n<p>a) No dejarse llevar por los pensamientos: Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes de la mente es su capacidad de abstraer, de alejarse de lo concreto, de lo inmediato, de traer recuerdos del pasado y supuestas im\u00e1genes futuras y de establecer generalizaciones, diferencias, similitudes, jerarqu\u00edas, etc\u00e9tera. Si bien eso puede ser \u00fatil en algunas circunstancias muy delimitadas, para la vida cotidiana por lo general representa un grave inconveniente: en la medida en que estamos absortos en estas especulaciones, no estamos aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La sugerencia al respecto es, entonces, dejar que el incesante flujo de pensamientos autom\u00e1ticos pase de largo. De hecho, la mayor parte de los pensamientos que pululan en nuestra mente no est\u00e1n all\u00ed por decisi\u00f3n nuestra. Son repeticiones de admoniciones de nuestros padres, profesores, frases repetitivas de la publicidad y de la sociedad en que vivimos, an\u00e1lisis de situaciones basados en temores o actitudes aprendidas tempranamente, etc\u00e9tera. Es muy posible, sin embargo, que no nos percatemos de que no somos v\u00edctimas del ruido mental del que muchas veces nos quejamos: debemos darnos cuenta de nuestra cuota de responsabilidad al respecto. Anhelamos un silencio mental que nos permita descansar por fin, pero paralelamente hacemos algo que mantiene y refuerza la presencia de esos pensamientos de los cuales nos quejamos&#8230; \u00bfQu\u00e9 es? Simplemente, les prestamos atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en nuestra mente suelen repetirse pensamientos de tipo catastr\u00f3fico respecto a las consecuencias de nuestros actos. Cuando deseamos tomar una iniciativa, seguir nuestro impulso, aparecen todas estas fantas\u00edas respecto a las posibles consecuencias negativas. Posiblemente nuestro h\u00e1bito sea el de seguirles el hilo, comentarlos internamente, dejar que nuestras emociones reaccionen concordantemente&#8230; con todo eso, lo que hacemos es reforzarlos. Cada vez que les escuchamos, que dejamos que nos afecten, que los comentamos internamente, les estamos dando m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer, entonces? La soluci\u00f3n es asombrosamente simple y no guarda ninguna relaci\u00f3n con las extendidas fantas\u00edas acerca de la ausencia de pensamientos y el vac\u00edo mental, condici\u00f3n que ocurre muy excepcionalmente. Algo que est\u00e1 enteramente en nuestras manos hacer es dejar de escuchar esos pensamientos, dejar de ponerles atenci\u00f3n. Est\u00e1n all\u00ed; es posible que no podamos alejarlos, pero podemos dejar de darles importancia. Puede que al principio se vuelvan m\u00e1s insistentes, pero si persistimos en dejarlos pasar, perder\u00e1n fuerza. Perm\u00edtaseme sugerir una imagen: estamos en un cuarto lleno de globos, los cuales representan a nuestros pensamientos. Simplemente se trata de dejar de perseguirlos. Quedarse quieto, aceptar su presencia, pero no correr tras ellos como si fu\u00e9semos ni\u00f1os, fascinados por sus formas y colores.<\/p>\n<p>b) Estar en el cuerpo y en los sentidos: Si dejamos de poner atenci\u00f3n a nuestros pensamientos, \u00bfhacia d\u00f3nde dirigiremos nuestra atenci\u00f3n? A nuestro cuerpo, a nuestros sentidos5. A diferencia de la mente, el cuerpo tiende a estar en el presente. La sugerencia de atender a estos aspectos es quiz\u00e1 la m\u00e1s b\u00e1sica e importante, pues casi inevitablemente nos hace caer al presente. Si, adem\u00e1s, no luchamos contra la presencia de los pensamientos, sino que los dejamos pasar, lo m\u00e1s probable ser\u00e1 que despu\u00e9s de breves instantes sintamos una tranquilidad poco frecuente.<\/p>\n<p>Ponemos atenci\u00f3n, entonces, a los sonidos, a las sensaciones corporales, a la temperatura ambiente, a la respiraci\u00f3n&#8230; y \u201csoltamos\u201d las preocupaciones u otros pensamientos que persistan; quiz\u00e1s imaginando que se van con la exhalaci\u00f3n. No se trata de concentrarse ni de realizar esfuerzo alguno; hablo de una atenci\u00f3n que vamos a dejar flotar de una a otra sensaci\u00f3n corporal o est\u00edmulo sensorial, y que s\u00f3lo va a evitar dejarse llevar por los pensamientos que aparecen.<\/p>\n<p>Una ventaja adicional de poner atenci\u00f3n al cuerpo consiste en que as\u00ed nos contactamos con las numerosas claves que \u00e9ste nos entrega, respecto a lo que sentimos en este momento con relaci\u00f3n a las personas con las que estamos, el lugar y la situaci\u00f3n, y respecto a lo que nos est\u00e1 ocurriendo internamente en nuestra sensibilidad.<\/p>\n<p>c) \u201cEstar con\u201d lo que est\u00e1 ocurriendo _en lugar de oponernos: Si observamos muy atentamente nuestras reacciones mentales y emocionales respecto a las diversas situaciones que vivimos, descubriremos que es en extremo frecuente que nos opongamos a la situaci\u00f3n que se nos presenta en cada instante. Esto quiz\u00e1s es en gran medida producto de nuestra mentalidad occidental, m\u00e1s interesada en alterar las cosas que en aceptarlas. \u00bfC\u00f3mo se refleja esto? De cualquier modo que implique alterar una situaci\u00f3n con argumentos como: \u201cEsto no debiera estar ocurriendo\u201d; \u201cMi situaci\u00f3n deber\u00eda ser diferente\u201d; \u201cEs injusto que esto ocurra\u201d; \u201cEsa persona no debi\u00f3 decirme esto\u201d; \u201cMis padres fueron demasiado severos conmigo\u201d; \u201cYo no debiera sentir o decir tales o cuales cosas\u201d; \u201cNo debiera sentir culpa por esto\u201d; \u201cEsa persona deber\u00eda cambiar\u201d. La lista es interminable.<\/p>\n<p>\u00bfSignifica esto quedarse de manos atadas o pasivo\/a ante una situaci\u00f3n determinada? No; lo que implica es estar con la situaci\u00f3n y con lo que \u00e9sta nos produce, antes que dejarnos llevar por nuestra compulsi\u00f3n a modificarla. Puede que la situaci\u00f3n nos guste o no; naturalmente, tenemos preferencias, pero la verdad es que la vida sigue su propio curso de acuerdo a leyes y principios que no entendemos a cabalidad. Las cosas ocurren independientemente de nuestra voluntad y la realidad es que el control que creemos ejercer es una ilusi\u00f3n. Lo \u00fanico en lo que tenemos injerencia es en la actitud que asumimos respecto a lo que ocurre en nuestro interior y exterior. Y el estar con lo que est\u00e1 ocurriendo nos traer\u00e1 una paz insospechada.<\/p>\n<p>Supongamos que nuestra pareja hace o dice algo que nos disgusta. La cadena usual de sucesos que ocurre a continuaci\u00f3n es una discusi\u00f3n _o, lo que es peor, una acumulaci\u00f3n de rencor_ en la que ambos tratan de cambiarse mutuamente, a trav\u00e9s de la culpa o la manipulaci\u00f3n de diferentes tipos. La alternativa propuesta supone aceptar lo que de hecho ocurri\u00f3 y quiz\u00e1 manifestar con claridad la reacci\u00f3n que nos produjo _que tambi\u00e9n debe ser aceptada. La conversaci\u00f3n resultante debiera ir dirigida no a modificar al otro o a su conducta, sino a expresar y estar con lo que la situaci\u00f3n nos produjo y produce a medida que hablamos, y con las sensaciones y sentimientos que se desarrollen a partir de esto.<\/p>\n<p>d) No dejarse dominar por los patrones emocionales: Podr\u00edamos decir que una gran, gran proporci\u00f3n de nuestras reacciones emocionales es autom\u00e1tica. Provienen de nuestra herencia gen\u00e9tica _reptiles, monos, etc\u00e9tera_ y est\u00e1n destinadas a mantener nuestra supervivencia protegi\u00e9ndonos a nosotros mismos, a nuestra prole, nuestra pareja, nuestro territorio. Adem\u00e1s de la herencia de este tipo, est\u00e1n presentes con toda probabilidad en nosotros actitudes y reacciones emocionales de nuestros padres: ira, tristeza, depresi\u00f3n, rencor, desaliento, desesperanza, optimismo, superficialidad emocional, etc\u00e9tera. Dado que solemos estar m\u00e1s identificados con las emociones que con cualquier otro aspecto de nosotros mismos, este aspecto requiere especial atenci\u00f3n y dedicaci\u00f3n. Debemos estar muy alertas y atentos, y entonces observaremos lo autom\u00e1ticas y repetitivas que son nuestras reacciones emocionales, y tambi\u00e9n su primitivismo. No est\u00e1n orientadas a vivir en armon\u00eda con otros, sino a cuidar el territorio y asegurar la supervivencia. Nos llevan a enga\u00f1ar, a competir y a hacer una cantidad de cosas contra los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Estar presente en medio de una reacci\u00f3n emocional es especialmente demandante, pero su efecto es m\u00e1gico. Si estamos alertas y no nos dejamos llevar por ella, podemos sentir la fuerte alteraci\u00f3n del cuerpo y los efectos en todo el sistema, pero no estaremos presos de la reacci\u00f3n. Sentiremos el efecto en el cuerpo, s\u00ed, pero seguiremos teniendo la posibilidad de elegir, de no ser prisioneros de la emoci\u00f3n en s\u00ed.<\/p>\n<p>e) Ante las dificultades concretas, un enfoque pr\u00e1ctico: Si concordamos en que la pre-ocupaci\u00f3n y la ansiedad anticipatoria son un desgaste in\u00fatil, \u00bfcu\u00e1l puede ser la sugerencia respecto a las dificultades reales y cotidianas de la vida pr\u00e1ctica? Sencillamente, un abordaje cien por cien practico, con preguntas como estas: \u00bfQu\u00e9 puedo hacer ahora al respecto? \u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 en mis manos y qu\u00e9 no? Y si hay algo que se puede hacer ahora, simplemente hacerlo. Y con lo que no est\u00e1 en nuestras manos, simplemente entregarnos a la realidad de que no lo controlamos y no caer en la tentaci\u00f3n de sumergirnos en la desgastadora ansiedad.<\/p>\n<p>De seguirlas, estas pocas claves pueden transformar nuestras vidas, y llevarnos a un estado de presencia cada vez m\u00e1s frecuente; y eso es lo esencial de lo que en Oriente se ha dado en llamar \u201ciluminaci\u00f3n\u201d o \u201cdespertar espiritual\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El contacto con el aqu\u00ed\/ahora: disquisiciones para la Vida y la Psicoterapia Lo m\u00e1s importante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":8695,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[500],"tags":[],"class_list":["post-8696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-personal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8695"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}