{"id":8621,"date":"2014-10-20T14:52:05","date_gmt":"2014-10-20T17:52:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/chile-magico-2\/"},"modified":"2014-10-20T14:52:05","modified_gmt":"2014-10-20T17:52:05","slug":"chile-magico-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/chile-magico-2\/","title":{"rendered":"Chile m\u00e1gico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8620\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/bf1e20a4462b71e3cc4cece2a8c96ac8.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/bf1e20a4462b71e3cc4cece2a8c96ac8.jpg 800w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/bf1e20a4462b71e3cc4cece2a8c96ac8-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/bf1e20a4462b71e3cc4cece2a8c96ac8-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mitos y leyendas: El Chile m\u00e1gico<br \/>Una flor en el desierto, un buque fantasma o una sirena en el mar austral. El imaginario de Chile no tiene l\u00edmites.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El imaginario del mundo popular, de origen especialmente campesino, se reproduce, recrea y transmite a trav\u00e9s de cuentos y leyendas tradicionales. Se trata de relatos orales que van de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a lo largo de todo el territorio. Los mitos y leyendas, expresan, con el protagonismo de las gentes, el pensamiento m\u00e1gico del Chile profundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/www.thisischile.cl\/\">http:\/\/www.thisischile.cl\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuentos populares, de norte a sur<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces ocurri\u00f3, a veces fue un sue\u00f1o o fruto de la imaginaci\u00f3n. Son los cuentos que alguna vez escuchamos para nunca olvidar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el norte grande es muy popular la A\u00f1a\u00f1uca, una leyenda sobre la flor del desierto. En el norte chico a\u00fan se cuentan historias de piratas y tesoros escondidos que recuerdan al m\u00edtico Sir Francis Drake. En la zona central, en los alrededores de Santiago, es muy popular la Quintrala, mujer cruel y embrujada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro sur, entre muchas otras de corte campesino, es popular la leyenda de La laguna del Inca, un lugar encantado en la cordillera, que es resultado de una historia de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el sur, en la Araucan\u00eda, hay gran variedad de mitos y leyendas mapuche, entre \u00e9stas la de La anciana due\u00f1a de la monta\u00f1a, que refleja el respeto a la gente mayor. En el imaginario nacional se destaca la mitolog\u00eda de Chilo\u00e9, con sus relatos sobre la Pincoya, una sirena austral, y el Caleuche, un barco fantasma. En el Chile insular, la Isla de Pascua tiene su propia mitolog\u00eda de acuerdo a una cosmovisi\u00f3n distinta a la de los habitantes del continente. Entre sus leyendas m\u00e1s populares est\u00e1 la de Make-Make, sobre la creaci\u00f3n del mundo y el hombre p\u00e1jaro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La A\u00f1a\u00f1uca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1a\u00f1uca era una joven que viv\u00eda en Monte Patria, un pueblito cercano al r\u00edo Limar\u00ed. Entonces se llamaba Monte Rey porque a\u00fan estaba bajo dominio espa\u00f1ol. La hermosa A\u00f1a\u00f1uca atra\u00eda la admiraci\u00f3n de los j\u00f3venes del pueblo. Ninguno hab\u00eda podido conquistarla. Un d\u00eda lleg\u00f3 un buenmozo y enigm\u00e1tico minero que buscaba una veta de oro muy codiciada. Al ver a A\u00f1a\u00f1uca se enamor\u00f3 de ella y se qued\u00f3 a vivir en Monte Rey. Y fue correspondido. Una noche el minero tuvo un sue\u00f1o inquietante. Se le apareci\u00f3 un duende de la monta\u00f1a que le revel\u00f3 el lugar preciso donde estaba la veta de la mina que lo ten\u00eda obsesionado. Sin vacilar parti\u00f3 en su b\u00fasqueda, dejando a A\u00f1a\u00f1uca con la promesa de que volver\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1a\u00f1uca esper\u00f3 d\u00eda tras d\u00eda, pero su enamorado no regres\u00f3. El espejismo se lo hab\u00eda tragado. La tristeza se instal\u00f3 en A\u00f1a\u00f1uca y fue muriendo de amor, desconsolada. La gente de Monte Rey la llor\u00f3 y enterr\u00f3 un d\u00eda de lluvia. Al otro d\u00eda, el sol calent\u00f3 el valle y se llen\u00f3 de hermosas flores rojas, que en honor de la joven fueron llamadas A\u00f1a\u00f1uca. La flor crece hasta hoy entre Copiap\u00f3 y el valle de Quilimar\u00ed y, despu\u00e9s que el cielo llora, la pampa se convierte en el maravilloso desierto florido.<\/p>\n<p>Tesoros de piratas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El corsario Sir Francis Drake descubri\u00f3 la bah\u00eda de Guayac\u00e1n en 1578. Por su forma se le conoce como la bah\u00eda de la Herradura, un lugar que fue refugio de piratas, bucaneros y corsarios. Todos especialistas en asaltar galeones espa\u00f1oles que transportaban tesoros, producto de otros saqueos, desde Am\u00e9rica hacia Europa. La leyenda cuenta que en la bah\u00eda de Guayac\u00e1n se enterraron joyas incre\u00edbles y que muchos murieron busc\u00e1ndolas. Las mismas excavaciones codiciosas fueron la tumba de los buscadores de tesoros. Seg\u00fan la leyenda, un tesoro de Drake permanecer\u00eda a\u00fan en una cueva de Laguna Verde, en la costa de lo que hoy es la Regi\u00f3n de Valpara\u00edso. All\u00ed habr\u00eda un tesoro que nunca ha sido encontrado. Los pescadores, temerosos y osados al mismo tiempo, dicen que no se puede entrar a esa cueva, a la que se podr\u00eda acceder desde la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de de los accesos estar\u00eda en la calle Esmeralda de Valpara\u00edso. Se cuenta que lo resguarda un chivato monstruoso de gran fuerza, que sale en las noches para atrapar a los buscadores de tesoros. Los lleva a la cueva y se encarga de volverlos locos. Este chivato tendr\u00eda encantada a una muchacha y quien ose liberarla del encanto se expone a terribles sufrimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La piedra del le\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos en que los ind\u00edgenas habitaban la zona de San Felipe, los pumas abundaban en los alrededores. Y por ah\u00ed se encuentra la piedra del le\u00f3n, m\u00e1s precisamente en un cerro llamado Yevide. Desde que existe memoria se sabe que estos felinos han sido perseguidos y que est\u00e1n en riesgo de exterminio. Cuenta la leyenda que en Yevide viv\u00eda una hermosa leona con sus dos cachorros. Un d\u00eda la hembra tuvo que dejar a sus hijos para salir a buscar comida, y dej\u00f3 a los cachorros durmiendo junto a una enorme piedra. Cuando la leona regres\u00f3 de la cacer\u00eda los peque\u00f1os no estaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su ausencia, unos arrieros se los hab\u00edan llevado. La madre, desesperada, los busc\u00f3 incesantemente sin resultados. Al llegar la noche se ech\u00f3 desconsolada junto a la piedra e hizo escuchar sus gru\u00f1idos de lamento. Se dice que desde todas partes se escuchaban los rugidos del animal, que no eran otra cosa que el llanto de una fiera herida. A partir del amanecer siguiente nunca m\u00e1s se volvi\u00f3 a ver a un solo puma. Todos se fueron del cerro Yevide. Y en las noches de invierno, la gente suele escuchar el gemido de la leona. Es el alma de ella, dicen, que a\u00fan reclama a sus hijos que dej\u00f3 en la piedra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Quintrala<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda el pelo rojo como el quitral, por ello le llamaban la Quintrala. Su nombre, do\u00f1a Catalina de los R\u00edos y Lisperguer. Hermosa y caprichosa, figura entre los m\u00e1s temibles criminales del siglo XVII. En su hacienda de La Ligua y los alrededores dej\u00f3 una leyenda de horror, atribuy\u00e9ndosele pactos con el diablo. Desenfrenada, fue indomable para su marido \u2013que vivi\u00f3 poco tiempo- quien se convirti\u00f3 en c\u00f3mplice de su perversidad. En la zona se cuentan los maltratos que propinaba a los indios de la hacienda, quienes deb\u00edan fugarse hacia los montes. La Quintrala presid\u00eda los castigos sin conmoverse ante el dolor ajeno. Acusada por sus cr\u00edmenes fue apresada y juzgada por el comisionado de la Audiencia, quien la encontr\u00f3 culpable de parricidio y del asesinato colectivo de su servidumbre. Se le condujo a Santiago donde su astucia y dinero influyeron para dilatar el proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los pactos diab\u00f3licos que se le atribuyen est\u00e1 el que hizo para conseguir el amor del fraile que la casara. El fraile se resisti\u00f3 al acoso y se autoflagelaba, hasta que huy\u00f3 hacia Per\u00fa para evitar a la seductora bruja. Solo volvi\u00f3 cuando supo del arresto y de sus enfermedades. Nunca confes\u00f3 sus pecados mortales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laguna del Inca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los incas dominaron el Chile precolombino hasta el Maule, realizaban sus rituales y ceremonias religiosas en la Cordillera de los Andes. Era el lugar ideal para quienes se consideraban hijos del sol. Seg\u00fan cuenta la leyenda, el inca Illi Yupanqui se enamor\u00f3 de la hermosa princesa Kora-ll\u00e9. Decidieron casarse en una cumbre ubicada a orillas de una laguna. Despu\u00e9s de la ceremonia nupcial, la princesa deb\u00eda descender por la ladera del cerro, ataviada con su traje y vistosas joyas. El camino era estrecho, cubierto de piedrecillas que hicieron resbalar a la princesa, quien cay\u00f3 al vac\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Advertido por los gritos, el inca ech\u00f3 a correr pero, cuando lleg\u00f3 a su lado, ya era tarde. Su amada princesa yac\u00eda muerta. Atribulado por la tristeza, decidi\u00f3 que el cuerpo de la princesa fuera depositado en las profundidades de la laguna. Cuando fue sumergida, el agua m\u00e1gicamente torn\u00f3 en color esmeralda. El mismo color de los ojos de la princesa. Desde entonces se dice que la Laguna del Inca \u2013ubicada en Portillo- est\u00e1 encantada y, a veces, en noches de plenilunio, el alma de Illi Yupanqui vaga por la quieta superficie de la laguna. Y se escuchan los lamentos del inca recordando a su amada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La anciana due\u00f1a de la monta\u00f1a<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las boscosas monta\u00f1as de la Araucan\u00eda, se perdi\u00f3 un hombre que andaba buscando a sus animales. No los encontr\u00f3. Se hizo la noche sin que hallara el camino de regreso a su casa, de modo que decidi\u00f3 buscar un lugar en el monte para dormir. Cuando se acomodaba para descansar, de pronto vio un fulgor en medio del bosque. Era una fogata y alrededor del fuego bailaba una anciana. Se dirigi\u00f3 hacia ella. Se trataba de Kvpvka, la due\u00f1a de la monta\u00f1a, que ten\u00eda una casa hecha con materiales recogidos en los bosques del monte. Pose\u00eda de todo, papas, arvejas, ma\u00edz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre salud\u00f3 con mucho respeto a la anciana, luego se hicieron amigos y se casaron. Al saber que el hombre era pobre, viudo y que ten\u00eda cuatro hijos, la anciana le dijo: \u201csi tienes hijos, tr\u00e1elos, aqu\u00ed hay de todo\u201d. Entonces el hombre llev\u00f3 a sus hijos, comieron y alojaron en la casa de la Kvpvka. Cierta noche, uno de los ni\u00f1os se ri\u00f3 de los pies de la anciana: \u201cmiren, la viejita tiene s\u00f3lo dos dedos\u201d. La anciana mont\u00f3 en c\u00f3lera, pate\u00f3 su casa y as\u00ed desapareci\u00f3 todo, el fuego, la riqueza y la Kvpvka. El hombre desesperado devolvi\u00f3 a sus hijos a la antigua casa, les aconsej\u00f3 contra la burla y regres\u00f3 a la monta\u00f1a para seguir viviendo con la Kvpvka.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Pincoya<\/p>\n<p>Uno de los mitos m\u00e1s populares entre los pescadores de Chilo\u00e9 es el de una sirena llamada la Pincoya. A veces, dicen, la acompa\u00f1a su marido, el Pincoy. Rara vez abandona el mar para internarse por r\u00edos y lagos. Esta ninfa marina fecunda los peces y mariscos bajo las aguas, de modo que de ella dependen la abundancia o escasez del alimento de los pescadores. Cuando la Pincoya aparece en la playa danzando, con sus brazos abiertos y mirando hacia el mar, los pescadores se alegran porque este baile es anuncio de pesca abundante. Si danza mirando hacia la costa, es mal presagio porque alejar\u00e1 a los peces. Pero el mal presagio puede ser bueno para otros, porque la Pincoya lleva la abundancia a los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alegr\u00eda, aunque sea desde la pobreza, atrae a la Pincoya, por eso los chilotes cantan, bailan y hacen curantos para que ella los vea y los favorezca. Parte del mito cuenta que la Pincoya naci\u00f3 en la hermosa laguna Huelde, cerca de Cucao, que es una mujer muy bella, de tez blanca ligeramente bronceada, cabellos de oro y que, de la cintura hacia abajo, tiene la forma de un pez. Ciertas noches silba o entona embrujadoras canciones amorosas, ante las cuales nadie puede resistirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Caleuche<\/p>\n<p>Un buque fantasma navega por los mares de Chilo\u00e9. Es el Caleuche, y su tripulaci\u00f3n est\u00e1 compuesta de brujos. En las noches oscuras ilumina su velamen rojizo y cuando quiere ocultarse provoca una densa neblina. Nunca vaga por el archipi\u00e9lago a la luz del d\u00eda, porque se hace invisible o se convierte en una roca. Y sus tripulantes se transforman en lobos marinos o en alcatraces. Quien mira al Caleuche puede quedar, por arte de brujer\u00eda, con la boca torcida o con la cabeza vuelta hacia la espalda. Al buque pueden subir, sin embargo, los n\u00e1ufragos, los ahogados, quienes pueden ver las ciudades del fondo del mar y sus tesoros, pero no divulgar lo visto. Es el caso de la chalupa que sali\u00f3 de Chonchi, dirigida por el hijo de un respetable habitante del lugar. La chalupa no volvi\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el padre lo supo, se limito a sonre\u00edr de una manera extra\u00f1a que guardaba una revelaci\u00f3n: el hijo se encontraba a salvo a bordo del Caleuche. Desde ese d\u00eda, el padre comenz\u00f3 a enriquecerse en su actividad de comerciante, y por las noches se escuch\u00f3 el arrastre de cadenas cerca de su casa: era el Caleuche que desembarcaba furtivamente cuantiosas mercader\u00edas, lo que revelaba las ocultas relaciones que el negociante ten\u00eda con el barco fantasma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci\u00f3n del mundo<\/p>\n<p>Se cuenta en Rapa Nui, la Isla de Pascua, que cuando en la tierra no hab\u00eda nada todo estaba por hacerse. Entonces, ocurri\u00f3 una disputa entre los esp\u00edritus. Un esp\u00edritu poderoso que viv\u00eda en el aire se impuso ante los m\u00e1s d\u00e9biles que se rebelaron. El poderoso los convirti\u00f3 en monta\u00f1as y volcanes. A los arrepentidos los convirti\u00f3 en estrellas. Para habitar la tierra, el poderoso transform\u00f3 en hombre a un esp\u00edritu que era hijo suyo; lo lanz\u00f3 a la tierra y, al caer, qued\u00f3 aturdido. La madre del joven sinti\u00f3 tristeza y quiso observarlo; entonces, para mirarlo, abri\u00f3 en el cielo una peque\u00f1a ventana. Por ella, a veces, asoma su rostro p\u00e1lido. El poderoso tom\u00f3 una estrella y la convirti\u00f3 en mujer para que acompa\u00f1ara a su hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llegar al joven la mujer tuvo que caminar con sus pies descalzos, pero no se lastim\u00f3 porque el poderoso orden\u00f3 que crecieran hierbas y flores a su paso. Ella jugaba con las flores y al tocarlas se convert\u00edan en aves y mariposas. Y la hierba que su pie hab\u00eda tocado se convirti\u00f3 en una selva gigantesca. La pareja se reuni\u00f3 y encontraron que el mundo era bello. En el d\u00eda, el poderoso los miraba por una ventanita redonda, y fue el sol. En la noche, era la madre quien se asomaba por la ventana, y fue la luna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La leyenda de Make-Make<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuenta la leyenda que, despu\u00e9s de haber creado el mundo, el Make-Make sinti\u00f3 que algo faltaba. Entonces cogi\u00f3 una calabaza que conten\u00eda agua y, con asombro, se dio cuenta que al mirar en el agua ve\u00eda su rostro reflejado. Make-Make salud\u00f3 a su propia imagen y not\u00f3 que en ella hab\u00eda un pico, alas y plumas. Mientras observaba su reflejo vio a un p\u00e1jaro posado sobre su hombro. Encontrando gran similitud entre su imagen y la del ave, uni\u00f3 su reflejo y el del p\u00e1jaro para crear de ese modo a su primog\u00e9nito. No obstante, Make-Make quiso crear a un ser que tuviese su imagen, que hablara y pensara como \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, primeramente fecund\u00f3 las aguas del mar y entonces aparecieron los peces. Pero el resultado no era el que esperaba. Luego, fecund\u00f3 una piedra en la que hab\u00eda tierra colorada, y de ella surgi\u00f3 el hombre. Make-Make se sinti\u00f3 contento por haber creado al hombre, la criatura que \u00e9l deseaba; sin embargo, al ver al hombre solitario, cre\u00f3 tambi\u00e9n a la mujer. Make Make no olvid\u00f3 su imagen de p\u00e1jaro y llev\u00f3 a las aves hasta los motu o islotes frente a Rano Kau para celebrar el culto de Tangata Manu, el hombre-p\u00e1jaro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mitos y leyendas: El Chile m\u00e1gicoUna flor en el desierto, un buque fantasma o una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":8620,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[499],"tags":[],"class_list":["post-8621","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8621"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8621"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8621\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8620"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}