{"id":8488,"date":"2012-04-16T20:22:17","date_gmt":"2012-04-16T23:22:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/acerca-del-exceso-de-informacion-2\/"},"modified":"2012-04-16T20:22:17","modified_gmt":"2012-04-16T23:22:17","slug":"acerca-del-exceso-de-informacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/acerca-del-exceso-de-informacion-2\/","title":{"rendered":"Acerca del exceso de informaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8487\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/3329d3457818ad53d5d679622eeb71cc.jpg\" alt=\"\" width=\"287\" height=\"175\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/3329d3457818ad53d5d679622eeb71cc.jpg 287w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/3329d3457818ad53d5d679622eeb71cc-130x78.jpg 130w\" sizes=\"(max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/p>\n<h4>El exceso de informaci\u00f3n, una nueva forma de contaminaci\u00f3n<\/h4>\n<div>La infoxicaci\u00f3n es lo que tenemos cuando la informaci\u00f3n que nos rodea, o aquello que creemos que debi\u00e9ramos saber, supera nuestra capacidad de asimilaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Aunque no todo el mundo tiene acceso a la totalidad de los medios, para todos se ha incrementado, en progresi\u00f3n geom\u00e9trica, la cantidad de datos con relaci\u00f3n a los que ten\u00edamos disponibles hace algunos a\u00f1os. Pero la pregunta fundamental que nos hacemos ante esta avalancha es: ese enorme crecimiento de datos \u00bfha hecho crecer de igual forma nuestro conocimiento?<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente :<a href=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.nueva-acropolis.es<\/a><\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El neur\u00f3logo ruso Levon Badalian (1929-1994), que se dedic\u00f3 de forma especial a la neurolog\u00eda infantil, advert\u00eda sobre el da\u00f1o que el exceso de informaci\u00f3n provoca en el desarrollo neurol\u00f3gico y cerebral de los ni\u00f1os, siendo este el causante de muchos de los trastornos del aprendizaje&#8230;<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El psic\u00f3logo brit\u00e1nico David Lewis ha acu\u00f1ado el t\u00e9rmino Information Fatigue Syndrome (IFS), S\u00edndrome de Fatiga por Exceso de Informaci\u00f3n. Este t\u00e9rmino se utiliza para caracterizar el elevado nivel de estr\u00e9s de quienes intentan a toda costa asimilar el caudal de informaci\u00f3n que les llega constantemente a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n, tel\u00e9fonos m\u00f3viles, peri\u00f3dicos, libros, faxes y, sobre todo, de Internet. El IFS se caracteriza por un estado psicol\u00f3gico de hiperexcitaci\u00f3n y ansiedad al verse ante un amplio mar de informaci\u00f3n y contar, literalmente, con millones de p\u00e1ginas. Pero, al mismo tiempo, provoca miedo e inseguridad por no poder manejar esa inmensa cantidad de informaci\u00f3n. En muchos casos lleva, incluso, a la par\u00e1lisis de la capacidad anal\u00edtica, pudiendo conducir a decisiones imprudentes y a conclusiones distorsionadas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Esta nueva forma de contaminaci\u00f3n ha sido llamada Infoxicaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La infoxicaci\u00f3n es lo que tenemos cuando la informaci\u00f3n que nos rodea, o aquello que creemos que debi\u00e9ramos saber, supera nuestra capacidad de asimilaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Aunque no todo el mundo tiene acceso a la totalidad de los medios, para todos se ha incrementado, en progresi\u00f3n geom\u00e9trica, la cantidad de datos con relaci\u00f3n a los que ten\u00edamos disponibles hace algunos a\u00f1os. Pero la pregunta fundamental que nos hacemos ante esta avalancha es: ese enorme crecimiento de datos \u00bfha hecho crecer de igual forma nuestro conocimiento?<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El contar con m\u00e1s datos, tener informaci\u00f3n al d\u00eda, estar conectado de forma permanente, no necesariamente significa que se conoce m\u00e1s, o que se comprende mejor lo que sucede.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Datos, informaci\u00f3n e inteligencia<\/div>\n<div>Los datos \u2013las cifras, la cantidad, la an\u00e9cdota, el suceso\u2013 son la materia prima de la informaci\u00f3n. Lo que hoy se escucha como noticias son generalmente datos, \u201csucedi\u00f3 esto o aquello\u201d, y se supone que en las im\u00e1genes, fotograf\u00edas o filmaciones que se muestran estamos viendo la realidad; pero se nos olvida que la c\u00e1mara no capta todo, sino lo que quiere captar el que la maneja, o lo que queda tras ser editadas las tomas parciales. Datos son fechas, lugares, nombres; lo que en realidad tenemos no es un exceso de informaci\u00f3n, sino un exceso de datos.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La informaci\u00f3n es la capacidad de responder preguntas que expliquen los datos, por qu\u00e9 sucedi\u00f3 esto o aquello, cu\u00e1l es la raz\u00f3n de que las cifras suban o bajen. La informaci\u00f3n requiere, necesariamente, del pensamiento. Una secuencia r\u00e1pida de im\u00e1genes, sonidos y locuci\u00f3n puede resultar impactante para convencer al consumidor o al elector, como ya advert\u00eda Vance Packard al final de los a\u00f1os 50, pero no permite hacer el proceso reflexivo que lleva a comprender el porqu\u00e9 de los sucesos. El oc\u00e9ano de datos que recibimos diariamente y a los que tenemos acceso, solo puede ser \u00fatil en la medida en que lo podamos procesar como informaci\u00f3n. No basta con estar enterado de que algo sucedi\u00f3, es necesario saber por qu\u00e9 sucedi\u00f3, en qu\u00e9 entorno y contexto sucedi\u00f3; ah\u00ed s\u00ed vamos a estar informados; antes de eso solo estaremos impactados e, incluso, saturados por exceso de impacto. Los datos dicen lo que est\u00e1 sucediendo, pero la informaci\u00f3n nos ayuda a comprender por qu\u00e9 sucede.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La inteligencia es, fundamentalmente, la capacidad de discernir: saber qu\u00e9 es una cosa, qu\u00e9 es otra y cu\u00e1l es la diferencia entre ambas. Puede parecer sencillo, pero para lograr el conocimiento necesitamos discernimiento, saber qu\u00e9 es lo correcto para poder diferenciarlo de lo que no lo es. Esto proporciona principios y criterios.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>A trav\u00e9s de los datos elaboramos un proceso de pensamiento. Pero para que toda informaci\u00f3n sea algo \u00fatil, es necesario aplicar el discernimiento, evaluarla de acuerdo a un buen criterio, contrastarla con principios fundamentales para saber su validez. En definitiva, es la inteligencia la que produce el conocimiento.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El exceso de datos se transforma en una intoxicaci\u00f3n cuando no puede ser digerido; para lograr esta asimilaci\u00f3n es necesario pensar sobre ello para comprender hacia d\u00f3nde van los procesos y no quedarnos solo con el impacto de los datos.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Es importante comprender lo que sucede, pero no basta; es preciso desarrollar la creatividad necesaria para resolver los desaf\u00edos; lograr un conocimiento prospectivo que permita adelantarse a los hechos; comprender el sentido de las cosas; en fin, es necesario tener conocimiento verdaderamente estrat\u00e9gico, que es el producto de la inteligencia. Todo ello es preguntarse, es hacer filosof\u00eda.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Hacer filosof\u00eda es descubrir el fil\u00f3sofo que todos llevamos dentro, es desarrollar nuestras potencialidades latentes, es asombrarnos ante la vida y el mundo, es buscar la sabidur\u00eda sin sectarismos. Eso es en realidad la filosof\u00eda a la manera cl\u00e1sica: el mejor remedio para salir de la intoxicaci\u00f3n por exceso de datos, que nos hace caer en las grandes tenazas de la manipulaci\u00f3n.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El exceso de informaci\u00f3n, una nueva forma de contaminaci\u00f3n La infoxicaci\u00f3n es lo que tenemos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":8487,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[499],"tags":[],"class_list":["post-8488","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8488"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8488\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}