{"id":8416,"date":"2011-01-26T13:25:13","date_gmt":"2011-01-26T16:25:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/relacion-maestro-discipulo-2\/"},"modified":"2011-01-26T13:25:13","modified_gmt":"2011-01-26T16:25:13","slug":"relacion-maestro-discipulo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/relacion-maestro-discipulo-2\/","title":{"rendered":"Relaci\u00f3n maestro-disc\u00edpulo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8415\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/30acc056eefaa17655fb482e0f42c3aa.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"290\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/30acc056eefaa17655fb482e0f42c3aa.jpg 320w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/30acc056eefaa17655fb482e0f42c3aa-300x272.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/p>\n<h4>La Relaci\u00f3n entre Maestro y Disc\u00edpulo<\/h4>\n<p>En Occidente se valora mucho el conocimiento; pero con este t\u00e9rmino generalmente se alude a la erudici\u00f3n: un c\u00famulo de informaci\u00f3n que ignora el conocimiento que proviene de la experiencia directa. En realidad se pasa por alto la importancia de la transmisi\u00f3n del conocimiento, que une a maestro y disc\u00edpulo en un proceso din\u00e1mico. A veces la actitud hacia el aprendizaje es muy mec\u00e1nica: pagamos una cierta cuota y esperamos recibir un par de perspectivas inteligentes o algunas t\u00e9cnicas \u00fatiles.<\/p>\n<p>Fuente : <a href=\"http:\/\/alcione.cl\/wp2\/?p=91\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/alcione.cl\/wp2\/?p=91<\/a><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>La relaci\u00f3n tradicional entre maestro y disc\u00edpulo, basada en aprender y compartir, en dedicaci\u00f3n y gratitud, tiene pocos seguidores aqu\u00ed. Los disc\u00edpulos recogen informaci\u00f3n procedente de maestros que han pasado con buen \u00e9xito por el mismo proceso de recolecci\u00f3n, y la \u00fanica responsabilidad implica un intercambio de informaci\u00f3n. Rara vez se involucra alguna de las partes de forma personal, y es frecuente que tanto los disc\u00edpulos como los maestros se olviden mutuamente en cuanto termina el curso.<\/p>\n<p>No obstante, esta relaci\u00f3n sin duda existi\u00f3 en algunas tradiciones esot\u00e9ricas europeas hasta hace unos siglos. Pero una vez que se rompe el lazo entre maestro y disc\u00edpulo, es dif\u00edcil repararlo; por lo tanto, el conocimiento experimental es dif\u00edcil de obtener. Aunque el estado natural de la mente es uno de atenci\u00f3n consciente, s\u00f3lo en ocasiones ejercitamos espont\u00e1neamente este tipo de atenci\u00f3n. Sin un gu\u00eda adecuado es dif\u00edcil crear la base necesaria para prolongar, dirigir e integrar semejante experiencia.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os han llegado a Occidente una gran cantidad de maestros provenientes de diversas tradiciones, y han logrado enraizar diversas ense\u00f1anzas. Asimismo, ha existido receptividad y una buena acogida a diferentes maneras de pensar. Gran parte del conocimiento ofrecido por maestros de Oriente ha creado una cierta fascinaci\u00f3n. Sin embargo hay una tendencia a tratar de pasar por alto las v\u00edas tradicionales y obtener este conocimiento empleando sistemas occidentales en lugar de los m\u00e9todos tradicionales, que frecuentemente se consideran irracionales o ineficaces. Es posible que estemos tan acostumbrados a nuestro enfoque que, a\u00fan cuando no nos satisfaga, nos resulte m\u00e1s inc\u00f3modo entrar en contacto con la calidez de la tradicional relaci\u00f3n entre maestro y disc\u00edpulo, que exige un estrecho lazo de confianza mutua.<\/p>\n<p>En el T\u00edbet hay cierto tipo de venado que produce un almizcle muy valioso para elaborar perfumes y medicinas. Los cazadores hacen un gran esfuerzo para obtener esta sustancia, sin importarles la vida del venado. De igual manera, a veces los disc\u00edpulos parecen valorar al maestro tan s\u00f3lo por lo que puede darles. Esta actitud desestima el proceso de aprendizaje, ya que tanto para el disc\u00edpulo como para el maestro es imprescindible la creaci\u00f3n de una sana relaci\u00f3n de respeto y aprecio mutuos. Esta relaci\u00f3n es especialmente importante para el disc\u00edpulo, porque la \u00fanica manera de alcanzar un conocimiento genuino es por medio de la experiencia directa y este proceso de aprendizaje requiere de la gu\u00eda de un maestro.<\/p>\n<p>A menudo tratamos de coleccionar ense\u00f1anzas como si fueran estampas; nos parece que recogiendo un poco de informaci\u00f3n de aqu\u00ed y de all\u00e1 algo de hinduismo, sufismo, zen \u2013 estamos adquiriendo conocimiento. Sin embargo, el limitarnos a una colecci\u00f3n fortuita de definiciones, conceptos y t\u00e9cnicas puede ser m\u00e1s perjudicial que provechoso: los fragmentos fuera de contexto a menudo pierden su significado y ofrecen una idea tergiversada de las ense\u00f1anzas en juego.<\/p>\n<p>Los maestros tienen diferentes estilos y personalidades; es posible que no est\u00e9n de acuerdo entre ellos mismos, pero eso no ha de ser un problema, y puede que incluso sea valioso. Si no hubiese necesidad de esta diversidad s\u00f3lo habr\u00eda existido una ense\u00f1anza y un \u00fanico tipo de pr\u00e1ctica. El disc\u00edpulo no debiera dejarse afectar por estas divergencias ni hacer una costumbre del escoger con gran cuidado entre los diversos maestros posibles o incluso entre las acciones aparentemente contradictorias del maestro que \u00e9l elija. El principal inter\u00e9s de un disc\u00edpulo es cultivar una relaci\u00f3n positiva con el maestro y mantenerla hasta descifrar el conocimiento total.<\/p>\n<p>Es importante, antes que nada, pensar muy bien en lo que hace a un buen maestro; despu\u00e9s estar seguros de que confiamos en el maestro que elegimos: alguien a quien podamos obedecer aunque el camino se complique. Seguir las instrucciones de un maestro no significa aceptar ciegamente todo lo que nos diga pero despu\u00e9s de tomarnos el tiempo necesario para escoger un maestro debemos mantenernos receptivos a sus consejos. Las im\u00e1genes exteriores a menudo son poderosas queremos buenas vibraciones y que nuestros sentidos sean estimulados -. Tambi\u00e9n queremos que la senda sea muy agradable y f\u00e1cil de recorrer. Sin embargo, un maestro, del mismo modo que un presidente, no debe ser elegido por su apariencia.<\/p>\n<p>El conocimiento del maestro debe estar basado en su experiencia de las ense\u00f1anzas y en la compasi\u00f3n. Tambi\u00e9n es importante que comprenda a sus disc\u00edpulos, que realmente quiera ense\u00f1arles y que su motivaci\u00f3n para ense\u00f1ar sea genuina. En otras palabras, debe saber lo que hace.<\/p>\n<p>Para poder dar equilibrio a sus disc\u00edpulos, el maestro debe ser equilibrado. Pero muchas tradiciones tienden a hacer hincapi\u00e9 en un aspecto de la instrucci\u00f3n m\u00e1s que en los otros. Es posible que un maestro no ofrezca un sistema equilibrado de ense\u00f1anzas, puede ser que enfatice la pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n sin la necesaria instrucci\u00f3n filos\u00f3fica, o puede que no combine la erudici\u00f3n con suficiente experiencia pr\u00e1ctica para crear equilibrio. As\u00ed pues, es importante tomar en cuenta si el maestro resalta el estudio y la pr\u00e1ctica. Es dif\u00edcil encontrar un buen maestro, e igualmente dif\u00edcil aceptar las responsabilidades de ser un disc\u00edpulo aplicado, las cuales no s\u00f3lo implican ser muy trabajador sino tambi\u00e9n receptivo, y leal. Tales cualidades no son muy fomentadas en el sistema educativo occidental, por lo cual son dif\u00edciles de forjar para muchos.<\/p>\n<p>Cuando por primera vez empezamos a seguir una senda espiritual, casi siempre hay un gran entusiasmo, pero a menudo no tenemos la estabilidad ni perseverancia necesarias para persistir cuando se desvanece la fascinaci\u00f3n inicial. Somos atra\u00eddos a la fuente de luz de las ense\u00f1anzas, pero cuando el calor se vuelve molesto salimos corriendo. Cuando no se realizan nuestras grandes expectativas; cuando el maestro nos pide que hagamos algo que no nos gusta, entonces tal vez decidamos que ya hemos recibido suficientes ense\u00f1anzas, y nos escapemos a menudo para buscar un maestro nuevo y mejor-.<\/p>\n<p>Cuando dejamos a un maestro por nuestras dificultades en nuestra relaci\u00f3n con \u00e9l, no sirve de mucho conseguir otro porque, a menudo, la dificultad que no podemos superar no es m\u00e1s que la manifestaci\u00f3n de un obst\u00e1culo en nosotros mismos. Una vez que asumimos una relaci\u00f3n seria con un maestro, romperla puede tener como resultado una gran decepci\u00f3n tanto para el disc\u00edpulo como para el maestro. Incluso podemos amargarnos al pensar que el tiempo que pasamos con ese maestro fue tiempo perdido. De esta manera, una preciosa oportunidad para crecer puede convertirse en una situaci\u00f3n muy negativa. Una vez que hemos elegido a un maestro es mejor comprometernos firmemente con esa relaci\u00f3n para avanzar en nuestra senda. En cierto modo ni siquiera importa qu\u00e9 tal parece el maestro, pues lo que cuenta es la relaci\u00f3n; \u00e9sta se prolonga hasta que hemos alcanzado la iluminaci\u00f3n. Ese es su objetivo, y si hemos de lograrlo, debemos trabajar para protegerla. Cuando establecemos esta relaci\u00f3n, cuando llegamos al cruce de caminos donde conocemos a un buen compa\u00f1ero de viaje, aparece nuestra senda.<\/p>\n<p>Aunque por alg\u00fan motivo el maestro no sea el indicado para nosotros y diste de ser perfecto, cuando recordemos que estas consideraciones no son tan importantes como parecen, que lo \u00fanico que interesa es la posibilidad de crecer y aprender, podremos emplear esta oportunidad para estudiarnos diligentemente a nosotros mismos y distinguir nuestras propias debilidades. Es posible que descubramos que nosotros somos los que tenemos defectos, y que el maestro no ha hecho m\u00e1s que conducirnos. Cuando aceptamos esto y aprendemos a confiar en el consejo del maestro incluso cuando est\u00e9 en conflicto con nuestros propios deseos o interpretaciones personales -empieza a brotar el fruto de la relaci\u00f3n, y empezamos a realizar grandes progresos.<\/p>\n<p>Un maestro consumado no s\u00f3lo contempla las acciones presentes sino tambi\u00e9n sus consecuencias; su perspectiva es muy amplia. Si seguimos sus consejos, a\u00fan cuando en ese momento no los comprendamos, descubrimos su utilidad en aspectos que antes no pod\u00edamos concebir.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre maestro y disc\u00edpulo puede constituir una experiencia muy estimulante al impulsar y enriquecer un proceso de crecimiento en m\u00e1s aspectos de los que cre\u00edamos posibles. Tambi\u00e9n puede estimular una actitud abierta, haciendo posible que recibamos todo lo que el maestro tiene que brindar. Puede que se nos pidan tareas dif\u00edciles, pero a veces las pautas de car\u00e1cter destructivas s\u00f3lo pueden romperse con gran perseverancia por nuestra parte. El maestro est\u00e1 ah\u00ed para mostrarnos nuestro potencial y aptitudes. Cuando finalmente unamos los consejos del maestro a nuestra experiencia y nos demos cuenta del valor de sus ense\u00f1anzas, seremos capaces de vernos m\u00e1s claramente y, por lo tanto, de ocuparnos m\u00e1s eficazmente de nuestros problemas. Al mirar retrospectivamente nuestros cambios, podremos percibir la pericia del maestro para transformar los factores negativos en otros edificantes. Por eso debi\u00e9ramos seguir confiando en el maestro y estar llenos de esperanza; el verdadero aprendizaje que a menudo se da de maneras inesperadas o decepcionantes \u2013 podr\u00e1 entonces tener lugar.<\/p>\n<p>En la relaci\u00f3n entre disc\u00edpulo y maestro pueden transmitirse ense\u00f1anzas exteriores, interiores y secretas todas cosidas entre s\u00ed con el hilo de la relaci\u00f3n -. Sin ponernos en contacto con este linaje de ense\u00f1anzas de manera \u00edntima, personal, es muy dif\u00edcil experimentar lo que significan los logros espirituales. Pero una vez que lo hacemos, comprendemos la bondad del maestro, y nace una hermosa relaci\u00f3n basada en la honestidad y la confianza. De nuestra receptividad brota entonces la compasi\u00f3n y empezamos a comprender la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos y los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El maestro, las ense\u00f1anzas y nosotros mismos constituimos los cimientos para el desarrollo espiritual. Los tres debemos estar ligados \u00edntimamente para que tenga lugar un genuino progreso; y si falta cualquiera de ellos, nuestro crecimiento se ve obstaculizado. Juntos, los tres son como buenos amigos que conf\u00edan y cuentan unos con otros. Para que las ense\u00f1anzas sean transmitidas debemos permanecer receptivos, como una t\u00fanica blanca que es te\u00f1ida del color de las ense\u00f1anzas. O, como una pel\u00edcula dentro de una c\u00e1mara, cuando nos exponemos a la luz de la ense\u00f1anza nos transformamos en la imagen del maestro.<\/p>\n<p>Cuando la transferencia de maestro a disc\u00edpulo es plena y abierta, experimentamos al maestro, las ense\u00f1anzas y nosotros mismos, como uno solo. Cuando experimentamos esta verdad, es como si antes hubi\u00e9ramos vivido en un cuarto diminuto y oscuro, con s\u00f3lo la luz de una linterna y luego, repentinamente, nos hicieran entrar en un vasto espacio, iluminado por el sol. La alegr\u00eda y claridad de esta experiencia hacen que todas las dificultades de la relaci\u00f3n entre maestro y disc\u00edpulo valgan la pena. La importancia de esta relaci\u00f3n no puede ser suficientemente recalcada. A menos que los v\u00ednculos con el conocimiento experimental sean transmitidos y mantenidos en esta generaci\u00f3n, se perder\u00e1n enormes reservas de sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Confiar en el maestro interior<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo: C\u00f3mo podemos ser receptivos para lo que es apropiado para nosotros como individuos? De d\u00f3nde obtendremos el catalizador para acelerar el proceso?<\/p>\n<p>Rimpoche: Por lo general necesitamos un maestro, pero \u00e9ste no puede saber en un par de semanas lo que es apropiado para nosotros, pues esto \u00faltimo implica un proceso largo y complejo. Es posible que al principio nos d\u00e9 diferentes ejercicios, porque el maestro debe conocer nuestra consciencia y c\u00f3mo reaccionan nuestros sentidos. Despu\u00e9s de practicar estos ejercicios durante un tiempo, describimos nuestra experiencia al maestro, de quien recibimos instrucciones privadas. Despu\u00e9s volvemos a meditar, y nuevamente consultamos.<\/p>\n<p>Para nuestro crecimiento interior hace falta un buen maestro, ya que algunas cosas son dif\u00edciles de aprender sin la gu\u00eda de alguien experimentado. No obstante, hay maestros que saben mucho y pese a ello no comprenden a fondo la mente y las experiencias de cada uno. Puede que sepan algunas cosas acerca de una persona y sin embargo no perciban las sutiles diferencias entre cada consciencia individual. Las diferencias m\u00e1s sutiles s\u00f3lo pueden ser vistas por alguien muy evolucionado.<\/p>\n<p>El maestro puede utilizar un sistema de diagn\u00f3stico mental para determinar las necesidades espec\u00edficas de cada disc\u00edpulo. La manera de proceder para un disc\u00edpulo y un maestro es atenerse a este sistema; sin embargo, este m\u00e9todo de precisi\u00f3n ha sido utilizado muy poco en los a\u00f1os recientes. Ahora las clases son de cien o doscientos alumnos, pero un maestro no puede conocer f\u00e1cilmente a sus disc\u00edpulos sin un contacto y una relaci\u00f3n rec\u00edproca m\u00e1s estrechos.<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo: Cree usted que para alguien que sigue una senda espiritual siempre es necesario tener un maestro particular?<\/p>\n<p>Rimpoche: Es muy dif\u00edcil generalizar. Algunas personas necesitan la gu\u00eda de un maestro, pero puede que otras no. Cuando ya no tenemos concepciones err\u00f3neas y podemos arregl\u00e1rnoslas solos, es posible que no necesitemos un maestro, pero hasta ese momento debi\u00e9ramos al menos contar con amigos espirituales que nos ayuden.<\/p>\n<p>La senda espiritual tiene muchos obst\u00e1culos, tales como nuestro di\u00e1logo interior, nuestras sensaciones, preocupaciones, o incluso nuestros amigos y familiares. Por eso son importantes las buenas influencias. Una vez interesados en la senda espiritual, el tratar con quienes son de naturaleza similar puede ayudarnos a sentir apoyo, protecci\u00f3n y contribuir a disminuir la confusi\u00f3n. Al principio pueden surgir muchos problemas, de modo que es dif\u00edcil mantener enfocada la senda sin una ayuda de ese tipo. Hasta que sepamos cuidarnos es importante elegir un ambiente espiritual armonioso que nos respalde. Esto no significa necesariamente que debamos apartarnos del mundo, sino m\u00e1s bien que debi\u00e9ramos protegernos un poco. Puede ser que al ir desarrollando fuerza seamos capaces de cuidar de otros as\u00ed como de nosotros mismos. Sin embargo, trabajar prematuramente con otras personas puede debilitarnos, perjudicarnos y afectar a las personas que intentamos ayudar.<\/p>\n<p>A menos que aprendamos a protegernos, f\u00e1cilmente caeremos en la tentaci\u00f3n de recurrir a nuestras pautas pasadas y de olvidar lo que hemos logrado con la pr\u00e1ctica. Debemos darnos \u00e1nimos y ser fuertes.<\/p>\n<p>Autodisciplina significa acci\u00f3n apropiada, es decir, hacer todo lo posible por nosotros mismos. Cuando nuestra mente no est\u00e1 equilibrada, nuestras acciones tampoco lo estar\u00e1n, caeremos en extremos y crearemos frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las mejores maneras de disciplinar al ego es hacernos amigos de nosotros mismos. Cuando estamos alegres el ego se debilita y no genera frustraci\u00f3n ni descontento. Tenemos problemas porque creemos tenerlos. Cuando no obedecemos a nuestra propia voz interior aparecen los conflictos.<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo: Hay un momento en el que uno debiera dejar a su maestro y estar solo a\u00fan antes de que su pr\u00e1ctica est\u00e9 completamente desarrollada?<\/p>\n<p>Rimpoche: Creo que ante todo es necesario que podamos arregl\u00e1rnoslas en el mundo y no ser enga\u00f1ados. Despu\u00e9s, tal vez podemos irnos. Una vez que conocemos los elementos esenciales y somos estables, con confianza en nosotros mismos, podemos gradualmente desarrollarnos y aprender de cualquier error que cometamos.<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo: Cu\u00e1l es la diferencia entre devoci\u00f3n y dependencia?<\/p>\n<p>Rimpoche: Desde un punto de vista intelectual la devoci\u00f3n no se considera una virtud muy elevada, ya que la mayor\u00eda de la gente no comprende sus beneficios psicol\u00f3gicos. La devoci\u00f3n crea una correspondencia, as\u00ed como un poder que, aunque emocional, puede usarse para desarrollar la atenci\u00f3n consciente. Desde el punto de vista espiritual, la devoci\u00f3n es valiosa porque expresa las aspiraciones de nuestra mente; crea una apertura que se auto perpet\u00faa.<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo: Es a veces la emoci\u00f3n una fuerza motivadora? Si tenemos una llama y le soplamos un poco, \u00e9sta arde mejor. En este sentido la emoci\u00f3n parece constructiva.<\/p>\n<p>Rimpoche: As\u00ed es. Por eso en los sistemas religiosos se considera tan importante la devoci\u00f3n. A pesar de que a veces se cree que \u00e9sta se basa en la fe ciega e indica una falta de inteligencia, la devoci\u00f3n y la oraci\u00f3n son herramientas muy eficaces y poderosas para generar y entrar en contacto con niveles m\u00e1s sutiles de atenci\u00f3n consciente. La inspiraci\u00f3n y ense\u00f1anzas del linaje se dan a conocer interiormente al meditador por medio de la devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo: Noto que me fastidia la idea de un maestro. Estuve buscando uno, y creo que estoy buscando alguien a quien venerar, que haga realidad todos mis deseos. Podr\u00eda hablarnos m\u00e1s acerca de la funci\u00f3n del maestro?<\/p>\n<p>Rimpoche: Hace varios siglos el mundo ten\u00eda mucho respeto por la religi\u00f3n y la espiritualidad, pero esta actitud cambi\u00f3 cuando la gente comenz\u00f3 a orientarse cada vez m\u00e1s hacia la ciencia. Todo ten\u00eda que ser demostrado intelectual y cient\u00edficamente, y dado que el conocimiento o comprensi\u00f3n adquirida por medio de la intuici\u00f3n o la fe no es cient\u00edficamente previsible, la fe y la devoci\u00f3n empezaron a tener una connotaci\u00f3n de debilidad. Por eso en la actualidad, hasta el intento de sentir devoci\u00f3n nos causa muchos conflictos interiores. La total confianza en otra persona pone en peligro la independencia del ego, y cuando esto ocurre, la relaci\u00f3n entre maestro y disc\u00edpulo puede ser molesta. Vemos que al maestro se lo trata como si de alguna manera fuera superior al disc\u00edpulo, lo cual atropella nuestros sentimientos de igualdad. No vemos el valor de esto. Pero si una persona es realmente capaz de ser maestro, es mucho lo que podemos lograr mediante la fe y devoci\u00f3n a \u00e9l, y nuestra confianza no es inmerecida. Un buen maestro se encarga de la responsabilidad de guiar y estimular nuestro crecimiento y desarrollo interior.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre maestro y disc\u00edpulo depende del compromiso y la confianza mutuos. Si estando con un maestro creemos estar siendo manipulados o puestos en rid\u00edculo; si creemos que el maestro est\u00e1 jugando con nosotros, es posible que nuestra devoci\u00f3n no sea muy sana, ya que nuestro crecimiento espiritual depende de la franqueza y la honestidad. Queremos consejo, pero no queremos que nos digan lo que debemos hacer, porque eso amenaza a nuestros egos. No nos gusta estar en una situaci\u00f3n en la que otro parece saber m\u00e1s que nosotros. Queremos tener la sensaci\u00f3n de que estamos aprendiendo solos, de modo que alguna informaci\u00f3n o consejo que nos da el maestro, sobre todo cuando contradice nuestros propios deseos, puede resentirnos con \u00e9l e incluso podemos tener ganas de interrumpir la relaci\u00f3n. Pero si por alguna renuencia a enfrentarnos honestamente con nosotros mismos efectivamente interrumpimos esa relaci\u00f3n de confianza y compromiso, puede ser muy dif\u00edcil progresar espiritualmente.<\/p>\n<p>Hay algunos disc\u00edpulos que tienen mucho respeto por la ense\u00f1anza aunque no tanto por el maestro. Pero es importante darse cuenta de que el maestro y la ense\u00f1anza son una misma cosa. Es posible que un disc\u00edpulo quiera tratar de seguir a un maestro e incluso contraiga el compromiso de ver si la cosa funciona, pero esta actitud no basta como fundamento para iniciar una relaci\u00f3n seria: puede ocasionar que tanto el maestro como el disc\u00edpulo pierdan tiempo valioso. De modo que es importante que haya un compromiso serio con el maestro, basado en la confianza y el respeto mutuos.<\/p>\n<p>A nivel externo, el maestro posee la inspiraci\u00f3n de todo un linaje de maestros, y este conocimiento se transmite directamente al disc\u00edpulo. Es como una placa de impresi\u00f3n: una vez que grabamos una marca en la placa esta imprimir\u00e1 lo mismo cada vez. Esta transmisi\u00f3n tiene el poder de cargarnos de una especie de electricidad de modo que nos volvemos semejantes a la luz, y gracias a ella descubrimos que nosotros mismos somos el linaje. Mientras el maestro va transmitiendo la ense\u00f1anza al disc\u00edpulo, \u00e9ste se va convirtiendo en la imagen del maestro hasta llegar a ser maestro \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>A un nivel m\u00e1s interior, maestro significa consciencia interna, nuestra propia naturaleza intr\u00ednseca. Tambi\u00e9n se puede calificar de maestro a nuestro conocimiento, logros y experiencia diaria, aunque incluso esto requiere de la protecci\u00f3n y est\u00edmulo del verdadero maestro. Si nuestro coraz\u00f3n se abre, la devoci\u00f3n y compasi\u00f3n se convierten en una profunda serenidad. En ese momento el maestro puede ser simplemente un s\u00edmbolo de la energ\u00eda positiva que se libera cuando desaparecen los obst\u00e1culos y se desarrolla una rica experiencia interior.<\/p>\n<p>Debido a nuestro sentido de la verdad interior podemos anhelar un maestro que nos lleve a la realizaci\u00f3n de la verdad fundamental, pero puede ser dif\u00edcil o imposible encontrar alguien que nunca se equivoca. Podemos terminar sumamente decepcionados.<\/p>\n<p>Por lo tanto, ante todo debemos desprendernos de nuestras expectativas. Una vez que nos abrimos podemos darnos cuenta de las cualidades positivas del maestro, y estas cualidades se revelan dentro de ese espacio abierto que es nuestra consciencia. De modo que en realidad no importa que el instrumento externo de la transmisi\u00f3n sea imperfecto. Mediante el trabajo con ese instrumento podemos recibir una experiencia valiosa. Cuando hayamos desarrollado y ejercitado la atenci\u00f3n consciente, todo parecer\u00e1 apropiado en nuestra relaci\u00f3n con el maestro.<\/p>\n<p>Tal vez un maestro no es m\u00e1s que un catalizador: nos muestra el camino, nos gu\u00eda e incluso nos apremia a expresar nuestra verdadera naturaleza. La relaci\u00f3n con \u00e9l se convierte en una situaci\u00f3n gracias a la cual crecemos.<\/p>\n<p>Esencialmente, un maestro es un buen amigo, alguien que puede guiarnos y ayudarnos a salir de situaciones preocupantes. En ese sentido, todas las personas y situaciones pueden ser nuestro maestro, amigo y gu\u00eda, aunque a veces debamos recorrer terreno muy doloroso o desagradable.<\/p>\n<p>Hay otro aspecto que puede estar en juego aqu\u00ed. Tal como en su mayor parte el mundo es agua, en su mayor parte el ser humano es emocional, y esa condici\u00f3n emocional siente la necesidad de alimentarse de alegr\u00eda o amor. Hay tanto deseo de estar en contacto y sentir cari\u00f1o por otros. Necesitamos apoyo, pero a menudo no podemos contar con nuestros amigos ni con la sociedad ni siquiera con nuestros propios padres. No tenemos a nadie lo suficientemente cerca como para sentirnos satisfechos. Ansiamos la satisfacci\u00f3n de nuestros deseos, y esa misma ansia emocional afecta todo lo que hacemos. De modo que se intensifican la frustraci\u00f3n y la amargura. Cuando desistimos de procurar alcanzar la satisfacci\u00f3n fuera de nosotros, muy gradualmente, nuestros deseos empiezan a calmarse.<\/p>\n<p>Cuando somos muy sensibles, los amores pasajeros no nos satisfacen; debemos encontrar a alguien en quien confiar, a quien podamos amar sin temor al rechazo. Es entonces que actuamos seg\u00fan nuestros propios conocimientos, con un coraz\u00f3n abierto y con energ\u00eda. En este sentido el maestro es un espejo de nuestro yo superior. El activa nuestra fuente de conocimiento interior y nos estimula a evolucionar. Cuando tenemos el coraz\u00f3n abierto, la experiencia viva y nueva surge en nuestro interior la reconoceremos, sin lugar a dudas-.<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo: Como maestro c\u00f3mo puede usted ayudarnos a desarrollar nuestra meditaci\u00f3n despu\u00e9s de que aprendamos a meditar correctamente?<\/p>\n<p>Rimpoche: Ante todo el maestro se\u00f1ala ciertos pasos durante la pr\u00e1ctica, y alienta al disc\u00edpulo a seguirlo, para que gradualmente el disc\u00edpulo llegue a tener la misma experiencia que el maestro. Esta es la manera tradicional. Puesto que el maestro conoce bien la zona, puede explicarle el mapa al disc\u00edpulo y conducirlo. La responsabilidad del disc\u00edpulo es seguir exactamente el mapa. Cuando no lo haga, la experiencia o realizaci\u00f3n no llegar\u00e1. Algunas personas pueden entrar en contacto con el estado meditativo directamente. Est\u00e1n enteramente dispuestas a aceptar las instrucciones del maestro. Pero otras personas no son capaces de seguir instrucciones. Cuando cumplimos las instrucciones del maestro podemos verlas como una especie de transmisi\u00f3n, poseedora de cierto magnetismo que nos ayuda a comprender. Podemos entender que todas las ideas y teor\u00edas son tan s\u00f3lo medios para facilitar la comprensi\u00f3n. Cuando \u00e9sta se vuelve luminosa y silenciosa, ya no hay necesidad de preguntar ni de contestar.<\/p>\n<p>Hay ciertas horas o ciertos d\u00edas en que con toda naturalidad nos encontramos en estados meditativos; entonces no parece haber problema alguno: el estado meditativo nos impregna. En ese momento podemos meditar con facilidad, la misma meditaci\u00f3n cuida de nosotros y se convierte en nuestra maestra.<\/p>\n<p>Finalmente, nuestro mejor maestro somos nosotros mismos. Cuando somos receptivos y cuidadosos, podemos ser nuestro mejor gu\u00eda.<\/p>\n<p>Tarthang Tulku<br \/>Instituto Nyingma<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Relaci\u00f3n entre Maestro y Disc\u00edpulo En Occidente se valora mucho el conocimiento; pero con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":8415,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[499],"tags":[],"class_list":["post-8416","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8416"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8416"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8416\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8415"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}