{"id":7604,"date":"2012-08-06T14:17:51","date_gmt":"2012-08-06T17:17:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/hipnoterapia-regresiva\/"},"modified":"2012-08-06T14:17:51","modified_gmt":"2012-08-06T17:17:51","slug":"hipnoterapia-regresiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/hipnoterapia-regresiva\/","title":{"rendered":"Hipnoterapia Regresiva"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7603\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/34570ba96cc3a4daee50221a47a4e2ec.jpg\" alt=\"\" width=\"181\" height=\"278\" \/><\/p>\n<h4>Hipnoterapia regresiva:Un viaje sanador a trav\u00e9s del tiempo<\/h4>\n<div>Si quiero sanar el presente -lo que no entiendo de m\u00ed mismo- porque siento sensaciones de malestar en mi cuerpo o en mi mente, entonces debo buscar, encontrar y solucionar la experiencia, esa primera emoci\u00f3n que envenen\u00f3 mi vida. La hipnoterapia regresiva es un buen camino para lograrlo.<\/div>\n<div>\n<div>La Hipnoterapia Regresiva, Reconstructiva y Sanadora (H.R.R.S.) combina diferentes t\u00e9cnicas hipn\u00f3ticas y terapias complementarias que producen un efecto reparador, reconstruyendo y sanando a las personas.<\/div>\n<div>Se ha comprobado que puede ayudar a sanar diferentes problemas y enfermedades, como: depresi\u00f3n, fobias, adicciones (tabaco, alcohol, drogas), traumas, miedos, problemas conductuales, agresividad, trastornos del sue\u00f1o y alimenticios, p\u00e1nico esc\u00e9nico, timidez, bajo rendimiento acad\u00e9mico, inseguridad, estr\u00e9s, depresi\u00f3n post parto, enuresis, obsesiones, soledad, tartamudez, dolores psicosom\u00e1ticos, complejos, falta de concentraci\u00f3n, ansiedad, duelo, baja autoestima, problemas de memoria, negatividad, crisis de p\u00e1nico, etc., adem\u00e1s de ser una potente herramienta de ayuda en las relaciones humanas, familiares y de parejas; como preparaci\u00f3n para ex\u00e1menes acad\u00e9micos, entrevistas de trabajo, conferencias y en cualquier enfermedad f\u00edsica que tenga una ra\u00edz emocional.<\/div>\n<\/p><\/div>\n<div>Fuente :\u00a0<a href=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.revistasomos.cl<\/a><\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La Hipnoterapia Regresiva, Reconstructiva y Sanadora (H.R.R.S.) combina diferentes t\u00e9cnicas hipn\u00f3ticas y terapias complementarias que producen un efecto reparador, reconstruyendo y sanando a las personas.<\/div>\n<div>Se ha comprobado que puede ayudar a sanar diferentes problemas y enfermedades, como: depresi\u00f3n, fobias, adicciones (tabaco, alcohol, drogas), traumas, miedos, problemas conductuales, agresividad, trastornos del sue\u00f1o y alimenticios, p\u00e1nico esc\u00e9nico, timidez, bajo rendimiento acad\u00e9mico, inseguridad, estr\u00e9s, depresi\u00f3n post parto, enuresis, obsesiones, soledad, tartamudez, dolores psicosom\u00e1ticos, complejos, falta de concentraci\u00f3n, ansiedad, duelo, baja autoestima, problemas de memoria, negatividad, crisis de p\u00e1nico, etc., adem\u00e1s de ser una potente herramienta de ayuda en las relaciones humanas, familiares y de parejas; como preparaci\u00f3n para ex\u00e1menes acad\u00e9micos, entrevistas de trabajo, conferencias y en cualquier enfermedad f\u00edsica que tenga una ra\u00edz emocional.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>A pesar de tener una linda familia, un buen pasar y, en el fondo, todo lo necesario para ser feliz, Andrea (**), mujer de 35 a\u00f1os, me visita porque experimenta un gran sentimiento de soledad. Lleva dos a\u00f1os en tratamiento psicol\u00f3gico y psiqui\u00e1trico, pero no siente progreso y la sensaci\u00f3n de no ser feliz sigue presente.<\/div>\n<div>En la tercera sesi\u00f3n con ella, le propongo realizar una regresi\u00f3n a vidas pasadas. Lo hacemos y, r\u00e1pidamente, llega a un momento en que es un hombre joven que est\u00e1 solo en el campo. No vive con nadie, pero a pesar de ello vive feliz, le gusta vivir as\u00ed. Su soledad es voluntaria. La llevo a sus \u00faltimos momentos antes de trascender \u2013morir- a los 85 a\u00f1os de edad y sigue vi\u00e9ndose en soledad pero tambi\u00e9n en paz, y asume su muerte con tranquilidad. Durante toda su vida, este hombre dese\u00f3 estar solo. Evitaba a las personas porque lo incomodaban, y sent\u00eda agrado disfrutando de la naturaleza y haciendo lo que quer\u00eda cuando estimaba conveniente hacerlo. Sent\u00eda que tener a alguien al lado le restring\u00eda su libertad.<\/div>\n<div>Cuando la hago volver, Andrea asegura que muchas de las emociones experimentadas durante la regresi\u00f3n las sinti\u00f3 como un recuerdo v\u00edvido, no como una creaci\u00f3n de su imaginaci\u00f3n. Se emociona, sus ojos se llenan de l\u00e1grimas y asegura que en su actual vida ha sentido muchas veces esas mismas emociones. Est\u00e1 segura de haber vivido esa vida y comienza a entender lo que le sucede ahora. Se da cuenta de que en la actualidad no es que se sienta sola sino que muchas veces desea estar m\u00e1s sola y no puede. Hab\u00eda invertido sus emociones, y ahora las corrige, se entiende a s\u00ed misma y comienza a trabajar su presente. Recupera las ganas de vivir y se siente mucho m\u00e1s feliz. Ha vuelto a re-encantarse con la vida al aire libre. Para Andrea fue vital conocer el origen de sus emociones actuales, y una vez que las comprendi\u00f3, fue capaz de revertir su proceso, comenzado a ser hoy la mujer que deseaba ser.<\/div>\n<div>Entre vidas<\/div>\n<div>Esta regresi\u00f3n es parte de un tratamiento m\u00e1s amplio, que consiste en rastrear las emociones que han ido envenenando nuestras vidas porque no fueron expresadas o cuya expresi\u00f3n fue muy negativa, proceso que requiere entre 6 y 8 sesiones. Sondeamos la vida actual, la ni\u00f1ez, la vida intrauterina, las vidas anteriores y el per\u00edodo entre vidas. Este \u00faltimo es la etapa menos conocida, en general.<\/div>\n<div>Ximena vino a la consulta con la intenci\u00f3n de solucionar su inseguridad, la que la llev\u00f3 hasta un ataque de ansiedad y crisis de p\u00e1nico. Despu\u00e9s de una regresi\u00f3n, la llev\u00e9 a una etapa entre vidas, un lugar especial de mucha luz y paz. All\u00ed se encontr\u00f3 con quienes reconoci\u00f3 como sus Maestros (\u00e1ngeles protectores, Maestros ascendidos, su Ser Interno, etc.). La interpretaci\u00f3n de esta visi\u00f3n depende de las creencias de cada persona. En la mayor\u00eda de los casos, se trata de dos Maestros, a veces dos hombres, otras dos mujeres o una pareja. Ximena pregunta por su problem\u00e1tica y la primera Maestra le responde que ella no es culpable de su vida, que la ni\u00f1a que fue en la vida que record\u00f3 durante la regresi\u00f3n sufri\u00f3 mucho sin merecerlo y que ella no debe hacer lo mismo. El segundo Maestro le dice que es linda, lo que la hace llorar\u2026 Su emoci\u00f3n se entiende porque ella hoy en d\u00eda se considera fea.<\/div>\n<div>Ella tambi\u00e9n siente que lo que vio es m\u00e1s fuerte que el producto de su imaginaci\u00f3n o un sue\u00f1o. Lo percibe como real, como si hubiera hablado con estas personas, y lo que le dicen le hace total sentido y le da fuerza para iniciar su proceso de sanaci\u00f3n. En la regresi\u00f3n anterior, era una ni\u00f1a que fue abandonada por sus padres en unos edificios desocupados, muriendo en el lugar. Ah\u00ed se origina el sentirse fea y rechazada, que es parte del rechazo que Ximena sent\u00eda por s\u00ed misma.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00bfVidas anteriores?<\/div>\n<div>La posibilidad de haber vivido vidas anteriores es un tema que llama mucho la atenci\u00f3n y constituye factor de m\u00faltiples controversias. Mucha gente que recuerda escenas vividas en otros cuerpos cree haber tenido encarnaciones anteriores. Otros atribuyen estos recuerdos a memorias gen\u00e9ticas, vivencias l\u00edmites que despu\u00e9s son transmitidas a trav\u00e9s de los genes. Otros sostienen que son vidas captadas por la sensibilidad de las personas pero que no las han vivido realmente. Por \u00faltimo, est\u00e1n los que consideran que son creaciones de la imaginaci\u00f3n de quienes est\u00e1n en trance.<\/div>\n<div>No importa qu\u00e9 interpretaci\u00f3n le demos a este fen\u00f3meno, lo que importa es que est\u00e1 en nuestra mente y nos influye. Hay que recordar que para nuestra mente es tan real un ladr\u00f3n que entra en nuestra casa como un fantasma que pena en la misma, y si creo en ambas realidades, a ambas les temo, no quiero experimentarlas y me provocan emociones negativas que me influyen.<\/div>\n<div>Otra paciente, Lorena, vino a tratarse por una singular fobia: No pod\u00eda andar en su veh\u00edculo sobre adoquines. Ella prefer\u00eda recorrer en su auto mayores distancias con tal de no circular por aquellas calles que a\u00fan tienen estas piedras en el suelo. Realic\u00e9 la regresi\u00f3n para descubrir de d\u00f3nde ven\u00eda el problema y ella se remont\u00f3 a la \u00e9poca medieval. Ve a una mujer que corre con un gato en sus brazos mientras la persigue una turba y, por culpa de los adoquines, tropieza, se cae, la toman, la golpean y la queman viva, supuestamente por bruja. La que est\u00e1 viendo la escena es una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os, su hija. Esta visi\u00f3n traum\u00e1tica ha provocado que le tema a los adoquines.<\/div>\n<div>Una fobia es un miedo irracional a algo. Ahora, este miedo se hace racional porque es l\u00f3gico y, por ello, sanador. Si pensamos en la reencarnaci\u00f3n, Lorena fue esa ni\u00f1a, pero si lo vemos desde el punto de vista biol\u00f3gico, Lorena es pariente gen\u00e9tica de la misma ni\u00f1a. \u00bfImporta? En absoluto, es un contenido que est\u00e1 en su mente, gener\u00e1ndole una fobia que la inhabilitaba. Lo que s\u00ed importa es que hoy ella puede manejar por calles con adoquines.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Vivencias de infancia<\/div>\n<div>Sin embargo, la respuesta a una situaci\u00f3n problem\u00e1tica que hoy nos aqueja no siempre est\u00e1 en una vida anterior; muchas veces est\u00e1 en las vivencias emocionales de nuestra primera infancia.<\/div>\n<div>Juan, un joven de 16 a\u00f1os, llega acompa\u00f1ado de su madre porque, a pesar de ser muy inteligente, repiti\u00f3 de curso. Me entrevisto con \u00e9l a solas con la autorizaci\u00f3n de su madre y me revela que aunque quiere estudiar, no lo puede hacer, que puede pasar horas delante de un cuaderno sin ser capaz siquiera de abrirlo. El d\u00eda de la prueba se arrepiente, no responde y obtiene mala calificaci\u00f3n. Realizamos la terapia y encontramos que en una ocasi\u00f3n, cuando Juan ten\u00eda 5 a\u00f1os, su padre lleg\u00f3 bebido y se puso a discutir con su madre. Ella se descontrola, el padre patea hasta el perro. El ni\u00f1o, asustado, quiere hablarles, decirles que se callen, pero no se atreve. Se bloquea porque siente que sus padres no lo van a atender. Hoy, sus padres est\u00e1n separados y Juan es lo \u00fanico que los une. Ahora, el joven no los escucha, no los atiende y hace exactamente lo que ellos no desean. Necesit\u00f3 realizar la terapia para sanar las emociones retenidas en la experiencia anterior. Durante las vacaciones de verano pidi\u00f3 tener profesores particulares y comenz\u00f3 el a\u00f1o en marzo con una muy buena disposici\u00f3n.<\/div>\n<div>El subconsciente<\/div>\n<div>A muchos de nosotros nos puede llamar la atenci\u00f3n que en algunos aspectos de la vida no somos tan maduros como en el resto de nuestra existencia, o tener a veces reacciones que nos asustan o nos extra\u00f1an. Podemos ser destacados profesionales, excelentes padres, buenos amigos, pero cuando nos hablan de un tema en especial, alguien tiene un gesto particular, sentimos un aroma o nos ocurre alguna situaci\u00f3n determinada, nuestra conducta cambia y reaccionamos de manera tal que nos desconocemos a nosotros mismos. Tratamos de entendernos y no podemos, buscamos respuestas y no las encontramos.<\/div>\n<div>Por ejemplo, basta ir a visitar a un amigo que vive en un departamento en el piso 20 para que, al salir al balc\u00f3n, me paralizo, el v\u00e9rtigo se apodera de m\u00ed y no me permite reaccionar, me pongo p\u00e1lido, sudo helado e incluso me tienen que ayudar a salir de ah\u00ed. Busco en mi mente las razones de por qu\u00e9 me sucedi\u00f3 eso y no encuentro la respuesta. Desde entonces el miedo a las alturas me inhabilita para hacer mi vida normal y evito todos los edificios altos, incluso viajar en avi\u00f3n. Se me ha generado una fobia y no s\u00e9 qu\u00e9 me la provoc\u00f3.<\/div>\n<div>No encuentro la respuesta porque no est\u00e1 donde la busco, en el consciente, en el hemisferio izquierdo. La respuesta est\u00e1 en el subconsciente, en el hemisferio derecho. Algunas situaciones emocionales que uno vive pueden gatillar emociones no superadas, retenidas, encapsuladas, vividas en mi primera infancia, en mi vida intrauterina, en mi nacimiento o incluso antes.<\/div>\n<div>Si a los 3 a\u00f1os, por ejemplo, me mordi\u00f3 un perro, me doli\u00f3, me desesper\u00e9, pero sobre todo tuve mucho miedo, angustia, sentimiento de desprotecci\u00f3n. Hoy quiz\u00e1s no recuerde ese hecho, pero cuando veo un perro me paralizo, me siento inseguro, no s\u00e9 qu\u00e9 hacer y hasta puedo entrar en p\u00e1nico. Lo que sucede es que esa primera experiencia de los 3 a\u00f1os qued\u00f3 retenida, la emoci\u00f3n no fue expresada ni resuelta; por lo tanto, hoy, cuando veo un perro, dejo de tener la edad emocional actual y paso a tener la edad en que se trab\u00f3 dicha emoci\u00f3n, es decir tengo la habilidad emocional de un ni\u00f1o de 3 a\u00f1os para resolver la situaci\u00f3n del perro que est\u00e1 ante m\u00ed.<\/div>\n<div>Marta, mujer de 24 a\u00f1os, llega despu\u00e9s de un tratamiento psicol\u00f3gico de un a\u00f1o para luego volver a la universidad con un diagn\u00f3stico de fobia acad\u00e9mica, evidentemente sin haberlo solucionado. No pod\u00eda estar sentada en una sala de clases, le ven\u00edan deseos de arrancar, comenzaba a sudar y a sentir tensi\u00f3n en todo su cuerpo, le ard\u00eda la cara. Cuando buscamos las emociones reprimidas, llegamos a la edad de 4 a\u00f1os. Estaba en el jard\u00edn infantil y hab\u00eda desobedecido las normas: se hab\u00eda pintado las u\u00f1as y las escond\u00eda para no ser vista por la t\u00eda, ya que sab\u00eda que pod\u00eda retarla. Es descubierta, se le llama la atenci\u00f3n delante de los dem\u00e1s ni\u00f1os y la llevan a la direcci\u00f3n del jard\u00edn, donde hab\u00eda otras t\u00edas, y entre todas le retan. Se siente impotente, apenada y con miedo; suda nerviosa y se pone colorada, siente su cuerpo tenso y deseos de arrancar. En el fondo, los mismos s\u00edntomas de adulta. Esto le hace sentido a Marta y decide sanarse, limpiando estas emociones. Este mes retom\u00f3 las clases en la universidad y est\u00e1 felizmente sentada en sus aulas.<\/div>\n<div>Desde el vientre de la madre\u2026<\/div>\n<div>El origen de gran parte de nuestros problemas actuales data de nuestra etapa intrauterina, en la que nuestra madre nos traspas\u00f3 sus emociones, vivi\u00e9ndolas nosotros como si fueran nuestras. Es por ello que uno las recuerda, las siente, las disfruta o las sufre, sin entender el por qu\u00e9. Desde el vientre materno somos afectados por lo que ocurre fuera de nosotros. Si lo que vive y siente nuestra madre son emociones positivas, \u00e9stas nos dar\u00e1n seguridad y tranquilidad, pero si experimenta penas, angustias, rabias, \u00e9stas nos afectar\u00e1n negativamente y naceremos inseguros, con baja autoestima, retra\u00eddos. Lo mismo sucede con nuestro nacimiento. No es lo mismo nacer por parto normal que por ces\u00e1rea, a los nueve o a los siete meses.<\/div>\n<div>Ignacio, hombre de 35 a\u00f1os, llega a la consulta porque se siente muy inseguro, con diversos miedos que no llegan a ser fobias. En parte del proceso, cuando revive el momento de nacer, escucha gritos y siente mucho temor, tensi\u00f3n y un gran dolor de cabeza. Este dolor le acompa\u00f1a hoy cada vez que se tensiona o se siente deprimido. Como su madre est\u00e1 viva y en buen estado de salud mental, le pido que hable con ella sobre su nacimiento ya que nunca lo ha hecho. Al hacerlo, se entera de que naci\u00f3 mediante f\u00f3rceps, procedimiento de urgencia que se utiliza s\u00f3lo en los casos en que hay problemas y se hace necesario tirar al beb\u00e9 desde la cabeza. Lo que recuerda es coincidente con los hechos. Una vez que conoce la causa y hace la reconstrucci\u00f3n de esa parte de su vida, Ignacio sana tanto de sus inseguridades como de la somatizaci\u00f3n reflejada en los dolores de cabeza.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Heridas del alma<\/div>\n<div>A veces, la ra\u00edz del problema no est\u00e1 en situaciones de esta vida, ya sea en nuestra infancia o en nuestra etapa intrauterina, ni siquiera en nuestro nacimiento. En ese caso debemos indagar en las vidas anteriores que las personas contienen en su mente (no necesariamente porque las hayan vivido). Tenemos fragmentos de vidas que aparentemente no son nuestras.<\/div>\n<div>Luisa, mujer de 32 a\u00f1os, psic\u00f3loga, llega a mi consulta porque desde el terremoto del a\u00f1o pasado no duerme tranquila, cree que tiembla a cada momento, est\u00e1 con miedo permanente. Ha tratado de dominarse, de hacer terapia con otros colegas, pero su miedo se mantiene. Durante el procedimiento, salta a una vida anterior, en la que era una ni\u00f1a en Medio Oriente. Calcula que tiene 6 a\u00f1os y est\u00e1 con su madre, quien vende productos en una feria; es de d\u00eda y hace mucho calor. Est\u00e1 narrando esto cuando, de pronto, se asusta porque en la feria comienza un incendio y, producto del calor y los g\u00e9neros que se vend\u00edan o tapaban el sol, se propaga r\u00e1pidamente. Todos corren desesperados, incluidas ella y su madre, pero en un momento se separan y la ni\u00f1a se pierde, no encuentra a su madre. Angustiada y llorando, la peque\u00f1a se refugia bajo una pared esperando que la madre aparezca. Como resultado de la estampida, la pared cede y cae sobre la ni\u00f1a, quit\u00e1ndole la vida al aplastarla.<\/div>\n<div>Cuando Luisa sale del estado hipn\u00f3tico, le pregunto d\u00f3nde estaba en el momento del terremoto y me cuenta que lo vivi\u00f3 en una discoteque, que todos corr\u00ederon desesperados y ella temi\u00f3 que le cayera algo encima. Su miedo no es al terremoto mismo, sino a la gente corriendo en estampida y a la posibilidad de morir aplastada de nuevo. Hoy hace una vida normal, sin temor a los temblores ni a la gente corriendo. Evidentemente, hubo que sanar esa vivencia.<\/div>\n<div>Para sanar no basta con recordar la situaci\u00f3n conflictiva, puesto que puede quedar como una an\u00e9cdota que da cierta tranquilidad al consciente, pero eso no garantiza que la persona sane. Es necesario expresar las emociones y recontar la historia. Las heridas del alma, de la mente y de las emociones act\u00faan de manera similar a como lo hacen las del cuerpo. Si me hiero el brazo y aplico en la herida s\u00f3lo un pa\u00f1o, se me va a infectar, y cada vez que me toque o me pase a llevar, gritar\u00e9 de dolor. Eso es lo que ocurre cuando tengo una emoci\u00f3n no sana: cada vez que me la toco, grito o lloro, me pongo violento o agresivo o me voy para adentro, introspectivo o depresivo. La \u00fanica manera de sanar una herida es sacando aquello que la oculta y desinfect\u00e1ndola. Llegar\u00e1 el momento en que uno ver\u00e1 la cicatriz, y evidentemente no le agradar\u00e1, pero ya no doler\u00e1 al tocarla. Ubicar\u00e9 el acontecimiento en el pasado, me ser\u00e1 desagradable haberlo vivido, pero podr\u00e9 hablar de \u00e9l sin reacciones emocionales inadecuadas y no me afectar\u00e1 en el presente.<\/div>\n<div>Cada uno de nosotros puede renunciar a todo, incluso a su propia vida, pero no puede renunciar a ser feliz. La felicidad es aquella brisa que aparece en nuestra vida y la refresca, y sucede cuando estamos en paz con nosotros mismos y con lo que nos rodea. Esta Hipnoterapia Regresiva, Reconstructiva y Sanadora nos permite recobrar la paz y por ende saborear la brisa de la felicidad.\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Por Claudio Reyes D\u00edaz *<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hipnoterapia regresiva:Un viaje sanador a trav\u00e9s del tiempo Si quiero sanar el presente -lo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":7603,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[495],"tags":[],"class_list":["post-7604","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medicina-integrativa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7604"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7604\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}