{"id":14276,"date":"2020-03-26T03:38:15","date_gmt":"2020-03-26T06:38:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/ensayo-sobre-la-ceguera-cumple-25-anos-como-jose-saramago-se-anticipo-a-la-cuarentena-por-el-coronavirus\/"},"modified":"2020-03-26T03:38:15","modified_gmt":"2020-03-26T06:38:15","slug":"ensayo-sobre-la-ceguera-cumple-25-anos-como-jose-saramago-se-anticipo-a-la-cuarentena-por-el-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/ensayo-sobre-la-ceguera-cumple-25-anos-como-jose-saramago-se-anticipo-a-la-cuarentena-por-el-coronavirus\/","title":{"rendered":"\u201cEnsayo sobre la ceguera\u201d cumple 25 a\u00f1os: c\u00f3mo Jos\u00e9 Saramago se anticip\u00f3 a la cuarentena por el coronavirus"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14272\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/e6446adaf88305054ca19cc2d67eeba6.jpg\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/e6446adaf88305054ca19cc2d67eeba6.jpg 980w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/e6446adaf88305054ca19cc2d67eeba6-300x162.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/e6446adaf88305054ca19cc2d67eeba6-768x414.jpg 768w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/e6446adaf88305054ca19cc2d67eeba6-950x512.jpg 950w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su c\u00e9lebre novela, el Nobel portugu\u00e9s no solo escribi\u00f3 una aterradora visi\u00f3n sobre una pandemia, sino postul\u00f3 volver a la solidaridad humana para reconstruir una sociedad en crisis. A 25 a\u00f1os de su primera edici\u00f3n, escritores peruanos destacan su actualidad.<br \/>En su novela, Saramago alerta sobre c\u00f3mo nuestra propia ceguera como especie nos puede llevar a la destrucci\u00f3n del fr\u00e1gil equilibrio en el que vivimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despert\u00f3 por la ma\u00f1ana con la idea de la novela: ni\u00f1os ciegos empiezan a nacer. Al principio, no hay alarma, solo lamentos. Sin embargo, a medida de que el mundo entiende que no nacer\u00e1n m\u00e1s ni\u00f1os con visi\u00f3n normal, el p\u00e1nico cunde. Jos\u00e9 Saramago imagin\u00f3 entonces un mundo en que, con el tiempo, la proporci\u00f3n demogr\u00e1fica termina favoreciendo a los ciegos. Y cuando toda la poblaci\u00f3n es invidente, un d\u00eda nace el primer un ni\u00f1o en a\u00f1os con capacidad visual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14273\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago2.jpg\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"708\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago2.jpg 980w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago2-300x217.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago2-768x555.jpg 768w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago2-950x686.jpg 950w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed lo escribi\u00f3 en la entrada de su diario del 20 de abril de 1993. En su memorable \u201cCuadernos de Lanzarote\u201d, el escritor portugu\u00e9s cuenta c\u00f3mo entonces todo le pareci\u00f3 claro, m\u00e1s all\u00e1 de algunos problemas t\u00e9cnicos, especialmente c\u00f3mo mantener personajes a trav\u00e9s del dilatad\u00edsimo tiempo narrativo que exig\u00eda la novela. Despu\u00e9s de semanas pens\u00e1ndolo, el 21 de junio, Saramago anota: \u201cDificultad resuelta. No es necesario que los personajes tengan que ir naciendo ciegos hasta sustituir por completo a los que tienen vista: pueden cegar en cualquier momento\u201d. Con ello, el escritor no solo resolvi\u00f3 su problema con el tiempo narrativo, sino que imagin\u00f3 una de las epidemias m\u00e1s angustiantes de las que se haya escrito: la llamada \u201cpeste blanca\u201d, un mal capaz de empujar a toda la sociedad a avanzar ciega por un camino abarrotado de inmundicia, como en el c\u00e9lebre cuadro de Pieter Brueghel \u201cLa par\u00e1bola de los ciegos\u201d. El 2 de agosto, como apunta en su cuaderno, Saramago encuentra las primeras l\u00edneas de la novela, aqu\u00e9l maravilloso inicio sobre un cruce de avenidas, cuando esperando el verde del sem\u00e1foro, un hombre que regresa a casa tras un d\u00eda de trabajo se queda ciego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14274\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramagoa.jpeg\" alt=\"\" width=\"1214\" height=\"697\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramagoa.jpeg 1214w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramagoa-300x172.jpeg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramagoa-1024x588.jpeg 1024w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramagoa-768x441.jpeg 768w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramagoa-950x545.jpeg 950w\" sizes=\"(max-width: 1214px) 100vw, 1214px\" \/><br \/>Reflexi\u00f3n del escritor portugu\u00e9s a prop\u00f3sito de su novela (AFP)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien las pandemias sin cura han ensombrecido la historia de la humanidad, tambi\u00e9n han estimulado la creaci\u00f3n de obras literarias notables. Y a la luz del momento que vivimos por el coronavirus, el escritor Selenco Vega se\u00f1ala al &#8220;Ensayo sobre la ceguera&#8221; como una lectura actual y necesaria. \u201cEn la novela, una tenaz ceguera blanca se propaga y trastoca la vida aparentemente civilizada de la gente, sumi\u00e9ndola en el caos. Hay una dimensi\u00f3n aleg\u00f3rica que nos habla sobre la fragilidad de las relaciones humanas, siempre movi\u00e9ndose entre la maldad y la bondad, representada esta \u00faltima por la mujer del m\u00e9dico, personaje emblem\u00e1tico del libro\u201d, reflexiona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la periodista Patricia del R\u00edo, Saramago elige que sus personajes pierdan la vista, o mejor dicho, pierdan la capacidad de mirar al otro, la capacidad de encontrarse en el otro. \u201cEsa ceguera no es solo f\u00edsica, sino tambi\u00e9n emocional. Las personas se deshumanizan a tal punto que se convierten, sin distinci\u00f3n, en completos animales. El instinto de sobrevivencia los coloca en los lugares m\u00e1s atroces\u201d, explica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SOMBRAS DE SOMBRAS<br \/>El 15 de agosto, Saramago apunt\u00f3 en su diario una decisi\u00f3n creativa fundamental para su novela: eliminar cualquier nombre propio en la historia: \u201cPrefiero que el libro sea poblado por sombras de sombras, que el lector no sepa nunca de quien se trata, para que entre, de facto, en el mundo de los dem\u00e1s, esos a quienes no conocemos, todos nosotros\u201d. \u201cQue los personajes no tengan nombre es un recurso muy interesante, porque te hace dar cuenta de que ya no son seres humanos. Se han convertido en una especie de manada que busca salir adelante a costa del otro\u201d, se\u00f1ala Del R\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1ala el cr\u00edtico Alonso Rab\u00ed, la novela ilustra a la perfecci\u00f3n el efecto que tiene en la gente la idea de una enfermedad que se propaga sin l\u00edmite ni soluci\u00f3n. \u201cComo muchas alegor\u00edas de trasfondo tr\u00e1gico, el relato pone en escena diversos t\u00f3picos, que van desde mecanismos de control y sujeci\u00f3n, la preponderancia del miedo, la desinformaci\u00f3n y las pugnas de poder. Cualquier parecido con nuestra actualidad no es coincidencia, es un terrible patr\u00f3n\u201d, advierte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14275\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago4.jpg\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"548\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago4.jpg 980w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago4-300x168.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago4-768x429.jpg 768w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/saramago4-950x531.jpg 950w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><br \/>Saramago muri\u00f3 el 18 de junio de 2010. Sus restos fueron incinerados en Lisboa.<br \/>El 8 de julio de 1994, un a\u00f1o despu\u00e9s, Saramago escribe feliz: \u201cEl ensayo sali\u00f3 del atolladero en el que hab\u00eda ca\u00eddo\u201d. Todo ese tiempo se hab\u00eda quedado atascado en cap\u00edtulos que no lo llevaban a ninguna parte. Semanas despu\u00e9s, el 24 de julio, confesar\u00eda cu\u00e1l era la raz\u00f3n de su bloqueo: una cosa era hacer una novela sin personajes, otro pensar que era posible hacerla sin gente. \u201cTard\u00e9 demasiado tiempo en comprender que mis ciegos podr\u00edan pasar sin nombre, pero no pod\u00edan vivir sin humanidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es all\u00ed donde aparece un personaje fundamental para organizar toda la novela: la mujer del oftalm\u00f3logo. Como destaca Patricia del R\u00edo, se trata de la mujer que nunca pierde la vista, un testigo de la desgracia, de la involuci\u00f3n social, que mira con horror e impotencia lo que ocurre. \u201cEsa mirada es fundamental \u2013afirma-. Porque ella es la conciencia de lo que ocurre. Creo que todos, en momentos de crisis, deber\u00edamos ser como ella: No perder la capacidad de ver m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1ala el escritor Jerem\u00edas Gamboa, los libros saben m\u00e1s de ellos mismos que sus propios autores. \u201cEn sus diarios, Saramago anota sus intentos por arrancar su novela. En un d\u00eda exacto, al descubrir que la ceguera es \u201cblanca\u201d, el libro se dispara ante sus ojos. La distinci\u00f3n de colores es clave: una ceguera blanca lo obligaba a hablar de \u201cotra ceguera\u201d y posiblemente a no interesarse en las causas cient\u00edficas o no de la pandemia como en las operaciones m\u00e1s oscuras de la conciencia humana ante una situaci\u00f3n l\u00edmite\u201d, explica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Gamboa, como en Moby Dick, de Melville, lo blanco representa el horror de un mundo de cabeza. \u201cLa mezquindad, el terror de la voluntad individual, la vileza y anomia, todo eso llega a niveles extremos ante nuestros ojos que nos sirven de anuncio y de alerta. El final de la novela refuerza ese car\u00e1cter de advertencia y pese a otorgarle al libro un tinte aleccionador que no empa\u00f1a la experiencia de pesadilla de esta f\u00e1bula sofisticada. Al final las plagas terminan pasando. Lo importante es la manera en que definimos la humanidad para atravesarlas\u201d, afirma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PUNTO FINAL<br \/>\u201cTermin\u00e9 ayer el ensayo sobre la ceguera\u201d anotaba Saramago en la entrada del 9 de agosto de 1995, tras muchas dudas, perplejidades y equ\u00edvocos. Posteriormente Saramago compartir\u00e1 en su diario las intenciones que le llevaron a escribirla: \u201cVivimos intoxicados por todas las contaminaciones imaginables, en medios donde la basura ha pasado a ser soberano se\u00f1or. Salimos a la calle puros y luminosos, lavados de la cabeza a los pies, desodorizados, perfumados y caminamos, otra vez ciegos, por las ciudades, por las playas, por los campos de un mundo que nosotros mismos estamos convirtiendo en estercolero. Despu\u00e9s de haber destruido la naturaleza, arruinamos el medio tecnol\u00f3gico y cultural fuera del cual nunca m\u00e1s seremos capaces de imaginar la vida\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2019De esa masa estamos hechos, mitad indiferencia y mitad ruindad\u2019\u201d, dice a su esposa el oftalm\u00f3logo enceguecido, rechazado en su af\u00e1n de alertar a la poblaci\u00f3n de la desgracia colectiva que \u00e9l avizora\u201d, recuerda la escritora Teresa Ruiz Rosas. \u201cEn esta alegor\u00eda que hoy parece visionaria, Saramago pone a prueba el instinto de supervivencia; desfilan terribles exponentes de indiferencia y ruindad, mas acaban venciendo la solidaridad y amor al pr\u00f3jimo que, parad\u00f3jicamente, salen a relucir en la situaci\u00f3n extrema a la que est\u00e1n reducidos sus personajes an\u00f3nimos. Final feliz tras haber superado una dur\u00edsima prueba de larga cuarentena\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las alegor\u00edas planteadas en \u201cEnsayo sobre la ceguera\u201d resuenan hoy m\u00e1s que nunca, cuando el mundo se enfrenta su ceguera colectiva, sus propias fallas. En su novela, Saramago exacerba los aspectos negativos que la humanidad, la crueldad, la deshumanizaci\u00f3n y la incomprensi\u00f3n, para luego mostrar que la solidaridad es la \u00fanica cura a las plagas. Una advertencia que, para el escritor Ricardo Sumalavia, empezamos a tomar en cuenta: \u201cLees ahora la novela de Saramago y te preguntas qu\u00e9 significa ver. Ayer sal\u00ed a la farmacia. Las calles estaban vac\u00edas, salvo en la entrada de una tienda. Un par de hombres, con las mascarillas hacia abajo, beb\u00edan una gaseosa y com\u00edan un trozo de keke. Cruzamos miradas y, para mi sorpresa, me saludaron. \u201cBuenas tardes\u201d, me dijeron. Creo que en situaciones normales no nos saludar\u00edamos. Ni nos hubi\u00e9ramos visto. Pienso que, ante el riesgo, tambi\u00e9n somos capaces de abandonar la ceguera cotidiana para atrevernos a ver, ahora s\u00ed, a quien est\u00e1 a nuestro lado\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Fuente: https:\/\/elcomercio.pe<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 En su c\u00e9lebre novela, el Nobel portugu\u00e9s no solo escribi\u00f3 una aterradora visi\u00f3n sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":14272,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[507],"tags":[],"class_list":["post-14276","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14276"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14276\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14272"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}