{"id":14062,"date":"2019-12-21T13:09:43","date_gmt":"2019-12-21T16:09:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-enfermedad-de-estar-siempre-ocupados-el-gran-mal-de-esta-epoca\/"},"modified":"2019-12-21T13:09:43","modified_gmt":"2019-12-21T16:09:43","slug":"la-enfermedad-de-estar-siempre-ocupados-el-gran-mal-de-esta-epoca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-enfermedad-de-estar-siempre-ocupados-el-gran-mal-de-esta-epoca\/","title":{"rendered":"LA ENFERMEDAD DE ESTAR SIEMPRE OCUPADOS, EL GRAN MAL DE ESTA \u00c9POCA"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14061\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/176305b02b8b14f75f2e6c696c06f6d6.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/176305b02b8b14f75f2e6c696c06f6d6.jpg 550w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/176305b02b8b14f75f2e6c696c06f6d6-300x157.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/176305b02b8b14f75f2e6c696c06f6d6-250x130.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>En una sociedad capitalista como la nuestra, estar siempre ocupado parece tomarse como sin\u00f3nimo de \u00e9xito. Muchas personas en general son ya incapaces de &#8220;quedarse quietas&#8221;, por as\u00ed decirlo, evocando ese quietismo que se aconseja en ciertas tradiciones filos\u00f3ficas y espirituales como ejercicio de la tranquilidad de mente. &#8220;Sentado, sin hacer nada, la hierba crece y la primavera llega por s\u00ed sola&#8221;, dice el conocido proverbio zen que nos habla de la posibilidad del\u00a0<a href=\"https:\/\/pijamasurf.com\/2012\/12\/dale-unas-vacaciones-a-tu-cerebro-neuro-vacacionando-al-no-hacer\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><u>no-hacer<\/u><\/a>\u00a0como postura parad\u00f3jicamente activa frente a la realidad y sus exigencias.<\/p>\n<p>Con todo, en nuestras sociedades, cuando alguien se encuentra sin nada que hacer o decide pasar las tardes de manera relajada en el sof\u00e1, hay cierta sensaci\u00f3n de incomodidad, incluso de culpa, como si t\u00e1citamente no estuviera permitido estar francamente inactivo. La norma en la vida actual es siempre estar ocupado, siempre tener cosas que hacer para sobrevivir o demostrar el \u00e9xito rotundo. En ocasiones, esto empieza desde la infancia, con una cantidad excesiva de clases extracurriculares para hacer un poco de tiempo antes de la cena familiar (si es que la hay).<\/p>\n<p>En la actualidad, estar ocupado es un estilo de vida deseable y obligatorio. La enfermedad de estar ocupado es la respuesta a un sistema de explotaci\u00f3n no s\u00f3lo de los recursos de la naturaleza sino tambi\u00e9n de la fuerza obrera y la capacidad creativa del ser humano. En cualquier \u00e1mbito, la explotaci\u00f3n destruye todo sentido de bienestar, salud e incluso espiritualidad.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista de salud mental, la enfermedad del\u00a0<em>workaholism<\/em>\u00a0\u2013la asociaci\u00f3n de los t\u00e9rminos para &#8220;trabajo&#8221; y &#8220;adicci\u00f3n&#8221; en ingl\u00e9s\u2013 impide mantener una conexi\u00f3n entre mente y cuerpo y por lo tanto, dificulta\u00a0saber estar en el presente en el marco de nuestras interacciones sociales. En\u00a0algunos casos puede incluso sabotear\u00a0la creaci\u00f3n o la experiencia de\u00a0un sentido de comunidad, el cual resulta ser una de las necesidades b\u00e1sicas del ser humano para garantizar su supervivencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>La tecnolog\u00eda, \u00bfla cadena\u00a0de la fuerza productiva explotada?<\/h2>\n<p>La constante oferta y demanda de la \u00faltima tecnolog\u00eda m\u00f3vil ha permitido extender los horarios del trabajo, que ha pasado de durar un promedio de\u00a040 horas a la semana (horas suficientes para provocar un desequilibrio\u00a0en la existencia) a una especie de tiempo sin l\u00edmites\u00a0que se extiende incluso a esos instantes que anta\u00f1o estaban consagrados a la vida personal o subjetiva. Esas horas extra que no se ven reflejadas en una n\u00f3mina y que, adem\u00e1s, se espera que se cumplan con compromiso y sin queja. La tecnolog\u00eda y la explotaci\u00f3n laboral, un estilo de vida que acerca a las sociedades a plagas del siglo XXI: ansiedad, depresi\u00f3n, incapacidad de vinculaci\u00f3n afectiva, pobreza extrema.<\/p>\n<p>En uno de sus libros m\u00e1s l\u00facidos,\u00a0<em>La sociedad del rendimiento<\/em>, el fil\u00f3sofo de origen coreano\u00a0<a href=\"https:\/\/pijamasurf.com\/2018\/12\/byung-chul_han_los_libros_del_primer_filosofo_que_necesitas_leer_para_entender_esta_epoca\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><u>Byung-Chul Han<\/u><\/a>\u00a0nos dice al respecto:<\/p>\n<p><em>El cambio de paradigma de una sociedad disciplinaria a una sociedad de rendimiento denota una continuidad en un nivel determinado. Seg\u00fan parece, al inconsciente social le es inherente el af\u00e1n de maximizar la producci\u00f3n. A partir de cierto punto de productividad, la t\u00e9cnica disciplinaria, es decir, el esquema negativo de la prohibici\u00f3n, alcanza de pronto su l\u00edmite. Con el fin de aumentar la productividad se sustituye el paradigma disciplinario por el de rendimiento, por el esquema positivo del poder hacer (K\u00f6nnen), pues a partir de un nivel determinado de producci\u00f3n, la negatividad de la prohibici\u00f3n tiene un efecto bloqueante e impide un crecimiento ulterior. La positividad del\u00a0poder es mucho m\u00e1s eficiente que la negatividad del deber. De este modo, el inconsciente social pasa del deber al poder. El sujeto de rendimiento es m\u00e1s r\u00e1pido y m\u00e1s productivo que el de obediencia. Sin embargo, el poder no anula el deber. El sujeto de rendimiento sigue disciplinado. Ya ha pasado por la fase disciplinaria. El poder eleva el nivel de productividad obtenida por la t\u00e9cnica disciplinaria, esto es, por el imperativo del deber. En relaci\u00f3n con el incremento de productividad no se da ninguna ruptura entre el deber y el poder, sino una continuidad.<\/em><\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante:<\/p>\n<p><em>El sujeto de rendimiento est\u00e1 libre de un dominio externo que lo obligue a trabajar o incluso lo explote. Es due\u00f1o y soberano de s\u00ed mismo. De esta manera, no est\u00e1 sometido a nadie, mejor dicho, s\u00f3lo a s\u00ed mismo. En este sentido, se diferencia del sujeto de obediencia. La supresi\u00f3n de un dominio externo no conduce hacia la libertad; m\u00e1s bien hace que libertad y coacci\u00f3n coincidan. As\u00ed, el sujeto de rendimiento se abandona a la libertad obligada o a la libre obligaci\u00f3n de maximizar el rendimiento. El exceso de trabajo y rendimiento se agudiza y se convierte en autoexplotaci\u00f3n. Esta es mucho m\u00e1s eficaz que la explotaci\u00f3n por otros, pues va acompa\u00f1ada de un sentimiento de libertad. El explotador es al mismo tiempo el explotado. V\u00edctima y verdugo ya no pueden diferenciarse. Esta autorreferencialidad genera una libertad parad\u00f3jica, que, a causa de las estructuras de obligaci\u00f3n inmanentes a ella, se convierte en violencia. Las enfermedades ps\u00edquicas de la sociedad de rendimiento constituyen precisamente las manifestaciones patol\u00f3gicas de esta libertad parad\u00f3jica.<\/em><\/p>\n<p>Si bien este sistema es complejo de alterar ante la precaridad de un sustento econ\u00f3mico que mantenga a flote a una familia trabajadora, los expertos en salud mental recomiendan por encima de todo no dejar de lado los v\u00ednculos personales (esto es,\u00a0estar con el otro sin la constante interrupci\u00f3n de mensajes ni correos),\u00a0el cuidado de s\u00ed tomando en cuenta\u00a0las necesidades del cuerpo y la psique, adem\u00e1s de detalles como un abrazo o\u00a0la atenci\u00f3n presente durante\u00a0una conversaci\u00f3n, o dejar\u00a0un mensaje escrito en la habitaci\u00f3n de los hijos antes de irse a trabajar sin poder saludarlos porque est\u00e1n dormidos todav\u00eda. En pocas palabras, usar la vinculaci\u00f3n con el otro\u00a0como el ant\u00eddoto contra los males subjetivos m\u00e1s comunes del siglo XXI.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0pijamasurf.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una sociedad capitalista como la nuestra, estar siempre ocupado parece tomarse como sin\u00f3nimo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":14061,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[502],"tags":[],"class_list":["post-14062","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-evolutivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14062"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14062"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14062\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14061"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}