{"id":14018,"date":"2019-12-10T13:50:32","date_gmt":"2019-12-10T16:50:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/bertha-pacifista-y-nobel\/"},"modified":"2019-12-10T13:50:32","modified_gmt":"2019-12-10T16:50:32","slug":"bertha-pacifista-y-nobel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/bertha-pacifista-y-nobel\/","title":{"rendered":"BERTHA, PACIFISTA Y NOBEL"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14016\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/9b5a0a3fd69afdefa5535542b438e3b5.jpg\" alt=\"\" width=\"514\" height=\"271\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/9b5a0a3fd69afdefa5535542b438e3b5.jpg 514w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/9b5a0a3fd69afdefa5535542b438e3b5-300x158.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 514px) 100vw, 514px\" \/><\/p>\n<h1 id=\"articulo-titulo\" class=\"articulo-titulo \">Bertha von Suttner, la primera pacifista reconocida con un Nobel<\/h1>\n<div class=\"articulo-subtitulos\">\n<h2 class=\"articulo-subtitulo\">Las penurias econ\u00f3micas y su amistad con Alfred Nobel fraguaron su amor por la literatura y su activismo a favor de la paz<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14017\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Bertha.jpg\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Bertha.jpg 1393w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Bertha-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Bertha-1024x686.jpg 1024w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Bertha-768x514.jpg 768w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Bertha-950x636.jpg 950w\" sizes=\"(max-width: 1393px) 100vw, 1393px\" \/><\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\n<p>La vida de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.google.com\/doodles\/celebrating-bertha-von-suttner\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Bertha von Suttner<\/strong><\/a>\u00a0se puede resumir en dos etapas: la primera estuvo protagonizada por una educaci\u00f3n casi militar en la que nada se pod\u00eda cuestionar y la segunda por la negaci\u00f3n de todo lo anterior y por un pacifismo totalmente militante.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CKee8euZq-YCFSwGuQYdLKEOWQ\">\u00a0<\/div>\n<p>Bertha, que naci\u00f3 en pleno Imperio Austroh\u00fangaro, era condesa desde el minuto uno, al ser hija p\u00f3stuma del conde Franz Kinsky von Wchinitz und Tettau, y nieta, por el lado materno, de un capit\u00e1n de caballer\u00eda. Fue criada y educada por un tutor que era miembro de la corte austriaca, as\u00ed que dispuso de una infancia c\u00f3moda y entretenida por los viajes y actos sociales, que compagin\u00f3 con el aprendizaje de idiomas y de m\u00fasica.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa infancia acomodada y feliz se termin\u00f3 cuando su madre dilapid\u00f3 la fortuna familiar y Bertha empez\u00f3 una nueva etapa como institutriz en la casa de un bar\u00f3n. All\u00ed vivi\u00f3 penurias econ\u00f3micas, se cas\u00f3 en secreto, viaj\u00f3 al C\u00e1ucaso, se convirti\u00f3 en escritora y, sobre todo, en una firme defensora de la paz y una activista del desarme y la cooperaci\u00f3n internacional para el desarrollo humano.<\/p>\n<p>Durante una breve estancia en Par\u00eds trabaj\u00f3 para Alfred Nobel, con quien estableci\u00f3 una profunda relaci\u00f3n de amistad que durar\u00eda a\u00f1os y al que propuso crear uno de los premios que llevan su nombre en favor de la paz a trav\u00e9s de su obra literaria m\u00e1s famosa,\u00a0<em>\u00a1Adi\u00f3s a las armas!.<\/em>\u00a0La primera mujer en iniciar la tradici\u00f3n de los Premios Nobel de la Paz, y la segunda en recibir uno despu\u00e9s de Marie Curie fue precisamente Bertha von Suttner, que naci\u00f3 como condesa por su padre y muri\u00f3 como baronesa por su marido.<\/p>\n<p>Bertha Felicitas Sophie era su verdadero nombre y naci\u00f3 el 9 de junio de 1843 en Praga, que entonces formaba parte del Imperio Austroh\u00fangaro. Desde su nacimiento vivi\u00f3 rodeada del lujo de la corte y recibi\u00f3 exquisita educaci\u00f3n por parte de un tutor personal, con el que aprendi\u00f3 alem\u00e1n, franc\u00e9s, italiano e ingl\u00e9s. Adem\u00e1s, estudi\u00f3 piano, ya una de las grandes aspiraciones familiares era que hiciera carrera en la \u00f3pera.<\/p>\n<p>Cuando su madre dilapid\u00f3 la fortuna familiar debido a su afici\u00f3n por el juego, Bertha ten\u00eda 30 a\u00f1os y no le qued\u00f3 otra opci\u00f3n que buscarse la vida fuera del c\u00edrculo familiar. Consigui\u00f3 un puesto en Viena como institutriz y maestra de las cuatro hijas peque\u00f1as de la casa del bar\u00f3n Karl von Suttner. El trabajo solo le dur\u00f3 tres a\u00f1os, tiempo m\u00e1s que suficiente para que se enamorara del hermano mayor de las chicas, el conde Arthur Gundaccar von Suttner. Pero el problema fue que el bar\u00f3n se opuso a la relaci\u00f3n porque Bertha era siete a\u00f1os mayor que Arthur y porque a pesar de pertenecer a la aristocracia, poco pod\u00eda aportar a aquel matrimonio aparte de su t\u00edtulo.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|apoyos\" class=\"sumario_apoyos izquierda\">La madre de Arthur Gundaccar la despidi\u00f3 para poner fin a la relaci\u00f3n entre ambos, pero para no dejarla sin medios de vida, la coloc\u00f3 en casa de Alfred Nobel, en Par\u00eds, que en ese tiempo fue llamado a Suecia por su rey. A pesar de solo estar dos semanas con \u00e9l desarrollaron una gran relaci\u00f3n de amistad que perdur\u00f3 en el tiempo con el intercambio de cartas y una gran influencia en la vida de ambos.<\/section>\n<div class=\"teads-inread sm-screen\">\u00a0<\/div>\n<p>La desaprobaci\u00f3n del matrimonio por parte de los Suttner increment\u00f3 el amor de la joven pareja que, tras casarse en secreto y ser desheredado \u00e9l, decidi\u00f3 viajar al C\u00e1ucaso. All\u00ed vivieron durante nueve a\u00f1os en los que se ganaron la vida de manera muy precaria dando clases de idiomas y m\u00fasica y, finalmente, y con mayor \u00e9xito, dedic\u00e1ndose a la literatura. Bertha tom\u00f3 entonces el apellido de su marido, Von Suttner.<\/p>\n<p>Arthur comenz\u00f3 a publicar con \u00e9xito novelas sobre la guerra, el pa\u00eds y sus gentes en los semanarios alemanes, mientras que Bertha empez\u00f3 su actividad como periodista con el seud\u00f3nimo de B. Oulet, con el que alcanz\u00f3 un \u00e9xito similar al de su marido.<\/p>\n<p>En 1885 se reconciliaron con la familia de Arthur y regresaron a Austria acogidos por ellos. Bertha sigui\u00f3 interes\u00e1ndose especialmente por el pacifismo en sus art\u00edculos y comenz\u00f3 a escribir novelas. Su vida se orient\u00f3 casi exclusivamente hacia lo literario hasta que, a trav\u00e9s de un amigo, conocieron la Asociaci\u00f3n Internacional de Arbitraje y Paz en Londres y grupos similares en el continente, que ten\u00edan como objetivo el arbitraje y la paz en lugar de la fuerza armada.<\/p>\n<p>Bertha von Suttner se puso a trabajar de inmediato en una novela cuya protagonista sufre todos los horrores de la guerra a trav\u00e9s de una cuidadosa investigaci\u00f3n. El \u00e9xito del libro\u00a0<em>\u00a1Adi\u00f3s a las armas!<\/em>, publicado a fines de 1889, lo convirti\u00f3 en un cl\u00e1sico del movimiento pacifista internacional y se tradujo a varios idiomas al criticar muchos aspectos de la \u00e9poca y predecir los resultados de nacionalismos y armamentos exagerados. Fue adaptada al cine en 1914.<\/p>\n<p>Desde ese momento Bertha se convirti\u00f3 en una l\u00edder del movimiento por la paz, dedicando gran parte de su tiempo, su energ\u00eda y sus escritos a la causa y asistiendo a reuniones y congresos internacionales, ayudando a establecer grupos de paz, reclutamiento, ofreciendo conferencias y conversando con personas de todo el mundo para promover proyectos de paz.<\/p>\n<p>En 1892 le prometi\u00f3 a Alfred Nobel que lo mantendr\u00eda informado sobre el progreso del movimiento de paz y trat\u00f3 de convencerlo de su efectividad. En enero de 1893 recibi\u00f3 una carta suya cont\u00e1ndole su idea de un premio de la paz, una realidad que establec\u00eda en su testamento. Fue aqu\u00ed cuando Bertha se dio cuenta de que su trabajo ten\u00eda \u00e9xito.<\/p>\n<p>Bertha von Suttner y su esposo continuaron trabajando para obtener apoyos para el Manifiesto del Zar y la Conferencia de Paz de La Haya de 1899, organizando reuniones p\u00fablicas, formando comit\u00e9s y ofreciendo conferencias. La muerte de Arthur en 1902 hizo que se replanteara su futuro, pero decidi\u00f3 continuar con el trabajo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sigui\u00f3 escribiendo, pero solo por la paz, y su empe\u00f1o se centr\u00f3 en demostrar a los jefes de Estado de los distintos pa\u00edses europeos la necesidad de encontrar soluciones alejadas de los conflictos armados para resolver problemas pol\u00edticos. En todo este tiempo tampoco se olvid\u00f3 de su amigo Alfred Nobel, quien en su testamento destinaba una parte importante de su fortuna a crear un fondo con el que premiar a todas aquellas personas que hubieran dedicado de manera excepcional su vida a la paz, a la ciencia y a la literatura.<\/p>\n<p>La mujer que hab\u00eda inspirado e influido en aquel testamento, Bertha von Suttner, fue la primera mujer en recibir, tal d\u00eda como hoy, 10 de diciembre de hace 114 a\u00f1os, en 1905, el Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n<p>Bertha von Suttner, quien tambi\u00e9n luch\u00f3 por los derechos de las mujeres y estuvo siempre a favor de una Europa unida, particip\u00f3 en citas internacionales tan importantes como la Conferencia de la Haya de 1907, donde ya expres\u00f3 los temores ante la amenaza belicista que sobrevolaba el Viejo Continente y que a\u00f1os m\u00e1s tarde se confirm\u00f3.<\/p>\n<p>Su \u00faltimo gran esfuerzo, realizado en 1912, cuando ten\u00eda casi 70 a\u00f1os, fue una segunda gira de conferencias por Estados Unidos. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en agosto de 1913, ya afectada por el comienzo de la enfermedad que acab\u00f3 con su vida, la baronesa habl\u00f3 en el Congreso Internacional de la Paz en La Haya, donde fue reconocida por su trabajo.<\/p>\n<p>El 21 de junio de 1914, dos meses antes del estallido de la Primera Guerra Mundial contra la que hab\u00eda advertido y luchado, Bertha von Suttner muri\u00f3 a los 71 a\u00f1os, v\u00edctima de un c\u00e1ncer de est\u00f3mago. De acuerdo con sus deseos, fue incinerada en Gotha y sus cenizas quedaron all\u00ed, pero la guerra y sus consecuencias inmediatas pusieron fin a los planes del movimiento de paz para el congreso en Viena y al monumento previsto en su honor.<\/p>\n<p>Con posterioridad a su muerte han sido numerosos los reconocimientos a su labor y en favor de la paz. De hecho, muchas ciudades de Austria y Alemania han dado su nombre a escuelas, plazas o calles; la pacifista apareci\u00f3 tambi\u00e9n en el billete de 1.000 chelines de 1966; Austria la conmemor\u00f3 grabando su retrato en las monedas austriacas de 2 euros y un asteroide,\u00a0<em>12799 von Suttner<\/em>, fue bautizado con su nombre en su honor.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div class=\"articulo-trust\">\n<div class=\"articulo-trust__inner\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"articulo-trust__inner\">Fuente:\u00a0elpais.com<\/div>\n<div class=\"articulo-trust__inner\">\u00a0<\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bertha von Suttner, la primera pacifista reconocida con un Nobel Las penurias econ\u00f3micas y su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":14016,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[513],"tags":[],"class_list":["post-14018","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad-positiva"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14018"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14018"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14018\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14018"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14018"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14018"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}