{"id":13562,"date":"2019-06-03T14:10:19","date_gmt":"2019-06-03T17:10:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-bondad-es-el-punto-mas-elevado-de-la-inteligencia\/"},"modified":"2019-06-03T14:10:19","modified_gmt":"2019-06-03T17:10:19","slug":"la-bondad-es-el-punto-mas-elevado-de-la-inteligencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-bondad-es-el-punto-mas-elevado-de-la-inteligencia\/","title":{"rendered":"LA BONDAD ES EL PUNTO M\u00c1S ELEVADO DE LA INTELIGENCIA"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13561\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/655af8b7abc6fb518fdedb745896576f.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/655af8b7abc6fb518fdedb745896576f.jpg 800w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/655af8b7abc6fb518fdedb745896576f-300x234.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/655af8b7abc6fb518fdedb745896576f-768x599.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<h3><a href=\"https:\/\/espaciosumanocero.blogspot.com\/2017\/05\/la-bondad-es-el-punto-mas-elevado-de-la.html\">La bondad es el punto m\u00e1s elevado de la inteligencia<\/a><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hace unas semanas escrib\u00ed que la bondad es el pin\u00e1culo de la inteligencia. Es su punto m\u00e1s cenital, el instante en el que la inteligencia se queda sorprendida de lo que es capaz de hacer por s\u00ed misma. Leo ahora en una entrevista a Richard Davidson, especialista en neurociencia afectiva, que \u00abla base de un cerebro sano es la bondad\u00bb. Suelo definir la bondad como todo curso de acci\u00f3n que colabora a que la felicidad pueda comparecer en la vida del otro. A veces se hace acompa\u00f1ar de la generosidad, que surge cuando una persona prefiere disminuir el nivel de satisfacci\u00f3n de sus intereses a cambio de que el otro ampl\u00ede el de los suyos, y que en personas sentimentalmente bien construidas suele ser devuelta con la gratitud.\u00a0En la arquitectura afectiva coloco la bondad como contrapunto de la crueldad (la utilizaci\u00f3n del da\u00f1o para obtener un beneficio), la maldad (ejecuci\u00f3n de un da\u00f1o aunque no adjunte r\u00e9ditos), la perversidad (cuando hay regodeo al infligir da\u00f1o a alguien), la malicia (desear el perjuicio en el otro aunque no se participe directamente en \u00e9l). La bondad es justo lo contrario a estos sentimientos que requieren del sufrimiento para poder ser.\u00a0<\/p>\n<p>La bondad liga con la afabilidad, la ternura, el cuidado, la atenci\u00f3n, la conectividad, la empat\u00eda, la compasi\u00f3n, la fraternidad, todos ellos sentimientos y conductas predispuestos a incorporar al otro tanto en las deliberaciones como en las acciones personales. Se tratar\u00eda de todo el aparataje sentimental en el que se est\u00e1 atento a los requerimientos del otro. Seg\u00fan la nomenclatura que utilizo en el ensayo\u00a0<em>Los sentimientos tambi\u00e9n tienen raz\u00f3n\u00a0<\/em>(<a href=\"http:\/\/www.culbuks.com\/producto\/razon-y-sentimientos\/\">ver<\/a>), ser\u00edan los dispositivos afectivos de apertura al otro. La amabilidad es aquella acci\u00f3n en la que tratamos al otro con la bondad y consideraci\u00f3n que se merece toda persona por el hecho de serlo. Intentar colmar nuestros prop\u00f3sitos pero teniendo en cuenta tambi\u00e9n los del otro es una conducta muy sabia para que los dem\u00e1s la repliquen cuando seamos nosotros los destinatarios del curso de acci\u00f3n. Ser bondadoso con los dem\u00e1s es serlo con uno mismo, con nuestra com\u00fan condici\u00f3n de seres humanos empe\u00f1ados en llegar a ser el ser que nos gustar\u00eda ser. Ayudar a que la felicidad desembarque en la vida de los dem\u00e1s es ayudar a que tambi\u00e9n desembarque en la nuestra. De ah\u00ed que no haya mayor beneficio social para todos que la magnitud cooperativa, que se nutre de la bondad y la \u00e9tica, si es que esta tr\u00edada m\u00e1gica no es la misma cosa astillada en distintas palabras. Para incorporar la bondad en el traj\u00edn diario hay que brincar la estrecha y claustrof\u00f3bica geograf\u00eda del yo absolutamente absorto en un individualismo competitivo y narcisista. Richard Davidson defiende que la bondad se cultiva. En su instituto entrenan a chicos y chicas. En los ejercicios acercan a su mente a una persona que aman, reviven una \u00e9poca en la que esta persona fue aguijoneada por el sufrimiento y sopesan qu\u00e9 hacer para liberarla de ese dolor.\u00a0\u00a0Luego ampl\u00edan el foco a personas que no les importan y finalmente a personas que les irritan. En este breve recorrido se puede sintetizar en qu\u00e9 consiste humanizarnos.\u00a0<\/p>\n<p>Recuerdo que en una entrevista le preguntaron a Michael Tomasello, uno de los grandes estudiosos de la cooperaci\u00f3n, por qu\u00e9 podemos ser muy amables con la gente de nuestro entorno y luego ser despiadados en otros contextos, como por ejemplo en el laboral. Su respuesta fue muy elocuente. Tomasello argument\u00f3 que nuestros valores var\u00edan en funci\u00f3n de en qu\u00e9 c\u00edrculo nos movamos. No nos comportamos igual con el conocido que con el desconocido. Homologar ambos comportamientos es una de las grandes aspiraciones de la \u00e9tica, qu\u00e9 podemos hacer para pasar del c\u00edrculo \u00edntimo al c\u00edrculo p\u00fablico con la misma actitud emp\u00e1tica, c\u00f3mo realizar esa transacci\u00f3n desde el \u00e1mbito afectuoso al \u00e1mbito donde el afecto pierde irradiaci\u00f3n. Yo he intentado explicarlo en mi nuevo ensayo. Se tratar\u00eda del paso del afecto a la virtud (Davidson afirma que en los circuitos neuronales la virtud activa la zona motora del cerebro), del sentimiento a la racionalidad del sentimiento. En\u00a0<em>Los siete pecados capitales<\/em>, Savater aclaraba algo que nos ata\u00f1e a todos como personas enclaustradas con otras personas en el mundo y por tanto cautivas de gigantescos bucles de interdependencia que no podemos obviar: \u00abLas virtudes no se aprenden en abstracto. Hay que buscar a las personas que las posean para poder aprenderlas\u00bb. He aqu\u00ed la importancia de la ejemplaridad en el paisaje social. Yo suelo decir que para la sensibilidad \u00e9tica un ejemplo vale m\u00e1s que mil palabras, siempre que sepamos qu\u00e9 palabras queramos ejemplificar. En el plano \u00e9tico la teor\u00eda es poco persuasora. Sabemos qu\u00e9 es la bondad, pero para aprenderla necesitamos contemplarla en personas consideradas valiosas por la comunidad y reproducirla en nuestra vida. Pocas tareas requieren tanta participaci\u00f3n de la inteligencia, pero pocas satisfacen tanto cuando se automatizan a trav\u00e9s del h\u00e1bito. Cuando alguien lo logra estamos ante un sabio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h3><a href=\"https:\/\/espaciosumanocero.blogspot.com\/2018\/06\/la-bondad-convierte-el-dialogo-en-un.html\">La bondad convierte el di\u00e1logo en un verdadero di\u00e1logo<\/a><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Dialogamos porque necesitamos converger en puntos de encuentro con las personas con las que convivimos. \u00abEl hombre es un animal pol\u00edtico por naturaleza, y quien crea no serlo o es un dios o es un idiota\u00bb, ponder\u00f3 Arist\u00f3teles en una sentencia que otorga al destino comunitario un papel estelar en la aventura humana. Dialogamos porque somos animales pol\u00edticos. Si la existencia fuera una experiencia insular en vez de una experiencia al un\u00edsono con otras existencias, no ser\u00eda necesario dialogar. El propio t\u00e9rmino di\u00e1logo no tendr\u00eda ning\u00fan sentido, o ser\u00eda rotundamente inconcebible. Di\u00e1logo proviene del prefijo \u00abd\u00eda\u00bb (adverbio que en griego significa que circula) y \u00ablogos\u00bb (palabra). El di\u00e1logo es la palabra que circula. Pero esa palabra no vaga en una nebulosidad indefinida, no se desliza por territorios desdibujados, transita entre nosotros, que es el gentilicio de cualquier habitante del planeta Tierra con un m\u00ednimo de intelecci\u00f3n. La inexistencia de un nosotros imposibilitar\u00eda el despliegue del di\u00e1logo. Por eso defiendo que el di\u00e1logo es ante todo una disposici\u00f3n sentimental y pol\u00edtica, aunque barajo que ambas proyecciones son lo mismo. Los sentimientos son sedimentaciones pol\u00edticas y la pol\u00edtica es pura organizaci\u00f3n sentimental.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La definici\u00f3n m\u00e1s hermosa que he le\u00eddo de di\u00e1logo pertenece a Eugenio D\u2019Ors. Como apunto en el libro\u00a0<em>El triunfo de la inteligencia sobre la fuerza\u00a0<\/em>(<a href=\"http:\/\/www.culbuks.com\/producto\/el-triunfo-de-la-inteligencia-sobre-la-fuerza-una-etica-del-dialogo\/\">ver<\/a>), me la encontr\u00e9 en mitad de una serendipia, lo que en mi caso agreg\u00f3 fascinaci\u00f3n al hallazgo. La definici\u00f3n es sucinta e imbatible: \u00abEl di\u00e1logo son las nupcias que mantienen la bondad y la inteligencia\u00bb. Meses despu\u00e9s de publicar este ensayo, me he encontrado con una enunciaci\u00f3n de la bondad que enlaza directamente con su irrenunciable participaci\u00f3n en el horizonte discursivo. Me parece tan bella que la he incorporado a mis herramientas y ya la he compartido en alguna conferencia.\u00a0Pertenece a Emilio Lled\u00f3 y descansa pl\u00e1cidamente en las p\u00e1ginas de su obra\u00a0<em>Elogio de la infelicidad<\/em>: \u00abLa bondad es el cuidado por la facultad de juzgar y entender\u00bb. Dicho de un modo m\u00e1s prosaico e instrumental: solo cuando soy cuidadoso con el otro puedo entender al otro. En castellano el verbo cuidar significa amar, pero tambi\u00e9n querer. Insertando esta nueva acepci\u00f3n en el aserto anterior todo se torna clarividente: solo cuando quiero entender al otro puedo entender al otro. Ese querer entender al otro es pura bondad, que para m\u00ed es uno de los sin\u00f3nimos del di\u00e1logo pr\u00e1ctico, la palabra que intersecta a dos seres humanos con la clara adherencia afectiva de desear entenderse para mejorarse. De ah\u00ed el lema del romanticismo alem\u00e1n que afirmaba que \u00absolo los amigos se entienden\u00bb. Yo lo parafrasear\u00eda para extender su precioso significado. \u00abSolo cuando se trata al otro como a un amigo uno puede entenderse con \u00e9l\u00bb. Estar\u00edamos llevando a la praxis lo que Arist\u00f3teles llamaba \u00abamistad c\u00edvica\u00bb. Esta idea transporta al di\u00e1logo a dimensiones que sobrepasan con mucho el monocultivo comunicativo. M\u00e1s bien se adentran en las vastas tierras del ser que somos y de la civilicidad que anhelamos.<\/p>\n<p>En mi lectura matinal de hoy me encuentro en el ensayo\u00a0<em>De la dignidad humana<\/em>\u00a0de Thomas De Koninck con una cita de Louis Leprince-Ringuet que ratifica esta idea nodal: \u00abEl di\u00e1logo salva de la violencia, es\u00a0\u00a0una relaci\u00f3n aut\u00e9ntica: todo aquel que acepta, para s\u00ed mismo y para el otro, la prueba del logos, es decir, de la palabra, del discurso y del pensamiento, respeta profundamente la humanidad del otro y, por tanto, la suya propia\u00bb.\u00a0\u00a0Vuelvo a cederle la palabra a Lled\u00f3, que la trata con el amor que se merece una invenci\u00f3n tan prodigiosa: \u00abEl aire sem\u00e1ntico que emiten nuestros labios enlaza con unas abstracciones que nos ponen en contacto con un universo de conceptos inventados por ese animal que habla\u00bb. La pregunta es pertinente. \u00bfCon qui\u00e9n habla el animal que habla? La respuesta es pura tautolog\u00eda:\u00a0\u00a0el animal que habla habla con otros animales que tambi\u00e9n hablan. Dialogar es admitir que el otro que nos habla es un ser humano como yo. La palabra que circula entre nosotros nos enfrenta a\u00a0la palmaria experiencia de la alteridad, pero tambi\u00e9n a la muy olvidada de la paridad. Al ser distinto a mi interlocutor necesito dialogar con \u00e9l para saber qui\u00e9n habita en el ser cuya corporeidad se presenta ante m\u00ed, y\u00a0\u00a0puedo entender todo lo que me exprese porque somos iguales en tanto que compartimos la pertenencia a la humanidad.<\/p>\n<p>Recuerdo haberle le\u00eddo a la interdisciplinaria Siri Husvedt en\u00a0<em>La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres<\/em>\u00a0que \u00ablas ideas y las soluciones surgen de las interacciones y los di\u00e1logos. Lo de fuera se mueve hacia dentro para que lo de dentro se mueva hacia fuera\u00bb.\u00a0Creo que esta descripci\u00f3n sirve como definici\u00f3n de fraternidad. La palabra dialogada permite entrar en el yo del otro y que ese yo entre en mi yo, y lo permite porque por encima de todo lo diferentes que podamos ser somos semejantes en nuestra irrenunciable adscripci\u00f3n humana.\u00a0Los sistemas alternativos de gesti\u00f3n y resoluci\u00f3n de conflictos refrendan esta constataci\u00f3n. Intentan que cada una de las partes vea en la otra la misma condici\u00f3n humana que solicitan para s\u00ed, porque de lo contrario el di\u00e1logo encalla. La bondad que el di\u00e1logo pr\u00e1ctico trae impl\u00edcita dociliza las palabras y las intenciones elegidas por la inteligencia, excluye de su listado aquellos t\u00e9rminos que podr\u00edan lesionar la humanidad del interlocutor.\u00a0El insulto, el exabrupto, la imprecaci\u00f3n, los t\u00e9rminos lacerantes, el maltrato verbal, el silencio como punici\u00f3n, siempre aspiran a restar humanidad al ser humano al que van dirigidos. Sin embargo, la palabra ecol\u00f3gica y educada se\u00f1ala el estatuto de ser humano a aquel que la recibe como sonido sem\u00e1ntico en sus t\u00edmpanos o la lee en letras a trav\u00e9s de sus ojos. Ese di\u00e1logo cuajado de inteligencia y bondad permite el prodigio de vernos en el otro porque ese otro es como nosotros aunque simult\u00e1neamente difiera. Cuando alcanzamos esta excelencia resulta sencillo tratar a ese otro con la humanidad que reclamamos constitutivamente para nosotros. Lo tratar\u00edamos como a un amigo. Se antoja dif\u00edcil tratar m\u00e1s humanamente a alguien.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p><a class=\"profile-name-link g-profile\" href=\"https:\/\/www.blogger.com\/profile\/01049438277526388948\" rel=\"author\" data-gapiscan=\"true\" data-onload=\"true\" data-gapiattached=\"true\">Jos\u00e9 Miguel Valle<\/a>\u00a0\/\u00a0<a href=\"https:\/\/espaciosumanocero.blogspot.com\/search?q=bondad\">https:\/\/espaciosumanocero.blogspot.com\/search?q=bondad<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La bondad es el punto m\u00e1s elevado de la inteligencia Hace unas semanas escrib\u00ed que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":13561,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[502],"tags":[],"class_list":["post-13562","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-evolutivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13562"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13562"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13562\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}