{"id":12165,"date":"2016-06-21T04:00:00","date_gmt":"2016-06-21T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-agricultura-urbana-3\/"},"modified":"2016-06-21T04:00:00","modified_gmt":"2016-06-21T07:00:00","slug":"la-agricultura-urbana-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-agricultura-urbana-3\/","title":{"rendered":"La agricultura urbana"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12164\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/25173d423c8b9d3d3f7988bb146cdbe6.jpg\" alt=\"\" width=\"850\" height=\"566\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/25173d423c8b9d3d3f7988bb146cdbe6.jpg 850w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/25173d423c8b9d3d3f7988bb146cdbe6-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/25173d423c8b9d3d3f7988bb146cdbe6-768x511.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este post de Elizabeth Royte fue publicado originalmente en Ensia.com, una revista que destaca las soluciones internacionales del medioambiente en acci\u00f3n y se republica aqu\u00ed en el marco de un acuerdo para compartir contenido. Fue escrito en colaboraci\u00f3n con Food &amp; Environment Reporting Network, una organizaci\u00f3n de investigaci\u00f3n de noticias sin fines de lucro.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Mediod\u00eda de primavera, los alm\u00e1cigos casi vac\u00edos de Rising Pheasant Farms de Carolyn Leadley, en el vecindario de Poletown, una ciudad estadounidense de Detroit, apenas presagian la gran abundancia por venir. Pasar\u00e1n muchos meses antes de que Leadley est\u00e9 vendiendo la producci\u00f3n de este terreno de 800 metros. Pero la joven y afable agricultora no ha estado ociosa, ni siquiera durante las nevadas de invierno. Dos veces al d\u00eda, camina desde su casa hasta el peque\u00f1o invernadero en el jard\u00edn adyacente y pasa con su varilla de riego por sobre unas 100 bandejas de germinaci\u00f3n, de brotes y de microvegetales. Vende esta cosecha en miniatura durante todo el a\u00f1o en el mercado del Este de la ciudad y tambi\u00e9n a due\u00f1os de restaurantes, encantados de poner algunos vegetales de la zona en los platos de sus clientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Leadley es una importante productora de la vibrante comunidad agr\u00edcola comercial de Detroit, que en 2014 produjo casi 180 000 kg de alimentos, lo que es suficiente para alimentar a m\u00e1s de 600 personas con sus m\u00e1s de 1,300 huertas comunitarias, escolares, familiares y comerciales. Otras huertas en ciudades estadounidenses post industriales tambi\u00e9n son fruct\u00edferas: En 2008, las 226 huertas comunitarias e ilegales de Filadelfia produjeron alrededor de 900 000 kg de vegetales y hierbas de verano que equivalen a 4.9 millones de d\u00f3lares. Trabajando a toda m\u00e1quina, Added-Value Farm que ocupa una hect\u00e1rea en Brooklyn, aporta 18 000 kg de fruta y vegetales al barrio de ingresos bajos de Red Hook. Y en Camden, Nueva Jersey, una ciudad extremadamente pobre de 80 000 habitantes que solo tiene un gran supermercado, los agricultores comunitarios de 44 terrenos cosecharon alrededor de 14 000 kg de vegetales durante un verano inusu\u00e1lmente h\u00famedo y fr\u00edo. Esto representa suficiente comida como para alimentar a 508 personas tres veces al d\u00eda durante la temporada agr\u00edcola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Que los investigadores se tomen el trabajo de cuantificar la cantidad de alimentos producidos por peque\u00f1as huertas urbanas, ya sean huertas comunitarias como las de Camden y Philly o huertas comerciales como la de Leadley, es evidencia del movimiento nacional en expansi\u00f3n hacia los alimentos producidos en la zona y de su gran cantidad de adeptos. Los agricultores j\u00f3venes cada vez instalan m\u00e1s huertas comerciales en las ciudades y la producci\u00f3n \u201clocal\u201d, un t\u00e9rmino sin una definici\u00f3n formal, ahora llena los estantes de los negocios en todo EE. UU. desde Walmart hasta Whole Foods y esta se promueve en m\u00e1s de 150 naciones del mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura informa que 800 millones de personas en el mundo cultivan vegetales y frutas y cr\u00edan animales en las ciudades y producen lo que el Worldwatch Institute considera un impactante 15 a 20 por ciento de la comida mundial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">En los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, los habitantes de las ciudades cultivan por su subsistencia, pero en los EE. UU., la agricultura urbana es impulsada por el capitalismo o la ideolog\u00eda. El Departamento de Agricultura de los EE. UU. no controla los n\u00fameros de los agricultores urbanos, pero se basa en la demanda de los programas que financian la educaci\u00f3n y la infraestructura para apoyar los proyectos de agricultura urbana y en mediciones de la agricultura urbana en ciudades seleccionadas para afirmar que el negocio es un boom. \u00bfCu\u00e1n lejos y en qu\u00e9 direcci\u00f3n ir\u00e1 esta tendencia? \u00bfQu\u00e9 proporci\u00f3n de los alimentos que consumen las ciudades pueden producir los agricultores locales, a qu\u00e9 precio y qui\u00e9n tendr\u00e1 el privilegio de consumirlos? y \u00bfpodr\u00e1n estos proyectos hacer una contribuci\u00f3n significativa a la seguridad alimentaria en un mundo cada vez m\u00e1s poblado?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\"><strong>Ventajas Urbanas<br \/><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Como cualquiera que cultiva en una ciudad, Leadley es m\u00e1s que elocuente sobre la frescura de sus productos. Los brotes de arvejas que viajan 5 km para dar vida a una ensalada son indudablemente m\u00e1s ricos y nutritivos que los que viajan medio continente o vienen de m\u00e1s lejos todav\u00eda, dice Leadley. \u201cUn restaurant local al que le vendo tra\u00eda los brotes de Noruega\u201d. Los alimentos m\u00e1s frescos duran m\u00e1s en los estantes y en las heladeras, y reducen la cantidad de basura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Los alimentos que crecen y se consumen en las ciudades tienen otras ventajas: cuando son de estaci\u00f3n pueden costar menos que los del supermercado que deben viajar largas distancias, y en momentos de emergencia, cuando los canales de transporte y distribuci\u00f3n se interrumpen, pueden subsanar la falta de vegetales. Despu\u00e9s de grandes tormentas como el hurac\u00e1n Sandy y las tormentas de nieve del invierno pasado \u201cnuestra producci\u00f3n era lo \u00fanico que hab\u00eda en los estantes de muchos supermercados de la ciudad\u201d, dice Viraj Puri, cofundador de Gotham Greens, en Nueva York, que produce m\u00e1s de 300 toneladas [272 toneladas m\u00e9tricas] de hierbas y microvegetales al a\u00f1o en dos terrazas con instalaciones hidrop\u00f3nicas y planea instalar otra huerta en Chicago.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">A pesar de su relativo peque\u00f1o tama\u00f1o, las huertas urbanas producen una cantidad sorprendente de alimentos y sus cosechas muchas veces superan a las de sus primos rurales. Eso es posible por varias razones. Primero, las huertas de ciudad no tienen tantos problemas con los insectos y no tienen que lidiar con marmotas y ciervos hambrientos. Segundo, los agricultores urbanos pueden caminar por sus parcelas en minutos, en vez de horas, enfrentar los problemas a medida que surgen y cosechar en el mejor momento. Pueden cultivar con m\u00e1s densidad porque cultivan a mano, pueden nutrir la tierra con m\u00e1s frecuencia y controlar el riego y las aplicaciones de fertilizante con m\u00e1s precisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Aunque no tienen tanta presi\u00f3n como las huertas comerciales y las instalaciones en terrazas que conllevan grandes inversiones, las huertas comunitarias, que colectivamente cuidan las personas en espacios individuales o compartidos de tierra p\u00fablica o privada y que ha sido una caracter\u00edstica de las ciudades estadounidenses por m\u00e1s de cien a\u00f1os, constituyen el tipo de agricultura m\u00e1s com\u00fan en el pa\u00eds y producen m\u00e1s comida y alimentan a m\u00e1s personas, en total, que su contraparte comercial. Como iniciativas sociales, las huertas comunitarias funcionan en un universo financiero diferente: no se mantienen con las ventas, ni tienen que pagar empleados. En cambio, se basan en el trabajo voluntario o en la mano de obra barata de los j\u00f3venes, pagan poco o nada de alquiler y piden ayuda externa a programas de gobierno o a fundaciones que apoyan su funci\u00f3n social y ambiental. Esa ayuda puede incluir capacitaci\u00f3n, educaci\u00f3n en salud y nutrici\u00f3n, y una mayor resistencia de la comunidad al cambio clim\u00e1tico al juntar el agua de lluvia para combatir el efecto isla de calor urbano y convertir los desperdicios en compost.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Los inversores no esperan necesariamente que las huertas comunitarias sean autosustentables. Estas pueden incrementar sus ganancias vendiendo en los mercados de agricultores o a restaurantes, o pueden cobrar un monto a restaurantes u otros generadores de desperdicios por aceptar esos desechos y convertirlos en compost, \u201cpero los m\u00e1rgenes en el cultivo de vegetales son peque\u00f1os y como estas huertas brindan educaci\u00f3n a la comunidad y capacitan a j\u00f3venes l\u00edderes, no es probable que operen en negro\u201d, dice Ruth Goldman, una directiva de programa en Merck Family Fund, que provee fondos para proyectos de agricultura urbana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Hace algunos a\u00f1os, Elizabeth Bee Ayer, que hasta hace poco dictaba un programa de capacitaci\u00f3n para agricultores urbanos, estudi\u00f3 con cuidado el cultivo de remolacha en su Youth Farm en el barrio de Lefferts Gardens, en Brooklyn. Analiz\u00f3 el trabajo manual en la cosecha de remolachas y los minutos que llevaba lavarlas y acondicionarlas para la venta. \u201cHay peque\u00f1as cosas que pueden hacer que un huerto tenga \u00e9xito o quiebre\u201d, dice Ayer. \u201cNuestras remolachas cuestan 2.50 d\u00f3lares el atado de cuatro y a la gente del barrio le encantaba. Pero est\u00e1bamos perdiendo 12 centavos por remolacha.\u201d Finalmente, Ayer decidi\u00f3 no aumentar el precio: \u201cNadie las hubiera comprado\u201d, dijo. En cambio, subi\u00f3 al doble el precio del callaloo, una hierba del Caribe que costaba menos producir y que se vend\u00eda lo suficiente como para subsidiar las remolachas. \u201cA la gente le encanta, crece como yuyo, es de bajo mantenimiento y requiere poco trabajo\u201d. En definitiva,\u201csomos una organizaci\u00f3n sin fines de lucro y no quer\u00edamos lucrar con ello\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\"><strong>Sustentable y resiliente<br \/><\/strong><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Pocos envidiar\u00edan a Ayer su estrategia, pero tales pr\u00e1cticas pueden da\u00f1ar a los agricultores urbanos cuya actividad s\u00ed es lucrativa y que se esfuerzan por competir con los agricultores de la regi\u00f3n en los atestados mercados urbanos y con los productos baratos del supermercado que vienen de California y M\u00e9xico. Leadley, de Rising Pheasant Farms, se dio cuenta mucho tiempo atr\u00e1s de que no sobrevivir\u00eda vendiendo solo los vegetales de su huerto exterior, por lo que invirti\u00f3 en un invernadero de pl\u00e1stico y un sistema de calefacci\u00f3n. Los peque\u00f1os brotes, hojas de amaranto y colirr\u00e1bano crecen todo el a\u00f1o, crecen r\u00e1pido (en verano se pueden cosechar una vez por semana) y los 30 gramos se venden a m\u00e1s de un dolar.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Mirando el terreno de atr\u00e1s, Leadley dice \u201cCultivo esos vegetales porque le dan buena imagen a la huerta, atraen m\u00e1s clientes y adem\u00e1s me gusta cultivar al aire libre.\u201d Pero son los microvegetales los que hacen posible que Leadley no deba buscar un segundo trabajo como la gran mayor\u00eda de los agricultores estadounidenses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">El agr\u00f3nomo Mchezaji Axum junto con la Universidad del Distrito de Columbia (DC), la primera universidad nacional con concesi\u00f3n de tierras, ayuda a los agricultores urbanos a aumentar sus cosechas, ya sea que vendan en mercados pudientes como Leadley o en mercados pobres como Ayer. Axum promueve el uso de variedades de plantas adaptables a las condiciones urbanas (ma\u00edces que dan cuatro choclos en vez de dos, por ejemplo). Tambi\u00e9n recomienda m\u00e9todos biointensivos, como siembra cercana, asociaci\u00f3n de cultivos, uso de compost, rotaci\u00f3n de cultivos y uso de m\u00e9todos de extensi\u00f3n de temporada (cultivar en invierno vegetales que toleran el fr\u00edo como el repollo rizado, espinaca o zanahorias en invernaderos tipo arco, por ejemplo, o comenzar las plantas en mini-invernaderos con tapas transparentes para que pasen los rayos del sol, pero protejan a las plantas de la lluvia y el fr\u00edo extremos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">\u201cAprenden a mejorar la calidad de la tierra, a dejar espacio para que las plantas reciban m\u00e1s luz solar\u201d, dice Axum. Revisando los resultados del DC de las huertas comunitarias, Axum se sorprendi\u00f3 de lo poco que en realidad se cultiva. \u201cLa gente no est\u00e1 usando bien su espacio. M\u00e1s del 90 por ciento no produce intensivamente. Algunas personas solo quieren cultivar como quieren sin que se les diga nada\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">\u201cUsar m\u00e9todos biointensivos puede no ser parte de la cultura\u201d, dice Laura J. Lawson, profesora de paisajismo en Rutgers State University y autora de \u201cCity Bountiful: A Century of Community Gardening in America\u201d (Ciudad pr\u00f3diga: Un siglo de huertas comunitarias en los Estados Unidos). \u201cDepende de qui\u00e9n te haya ense\u00f1ado a cultivar\u201d. Lawson recuerda la historia de un visitante bien intencionado del Philadelphia Garden que sugiri\u00f3 que los agricultores no hab\u00edan plantado el ma\u00edz en el mejor lugar para la fotos\u00edntesis. Las mujeres le contestaron \u201csiempre lo plantamos all\u00ed, de esa forma podemos orinar detr\u00e1s\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Todo es cuesti\u00f3n de aumentar y agregar productos locales para cubrir las demandas de grandes compradores como colegios, hospitales o almacenes. Seg\u00fan los consejeros de pol\u00edticas alimentarias, que fueron establecidas por las organizaciones de base y los gobiernos locales para fortalecer y apoyar el sistema de producci\u00f3n local, vender a las instituciones cercanas es clave para que los sistemas de producci\u00f3n urbanos sean m\u00e1s sustentables y resilientes, adem\u00e1s de proveer un medio de vida a los agricultores locales. Pero aumentar la producci\u00f3n muchas veces requiere de m\u00e1s tierra y por tanto m\u00e1s trabajo para cultivarla, adem\u00e1s de cambios en el uso local de la tierra y en otras pol\u00edticas, experiencia en marketing y redes de distribuci\u00f3n eficientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">\u201cMuchas instituciones locales quieren comprar su comida aqu\u00ed\u201d, dice Noah Link, un granjero de Detroit, cuyo emprendimiento comercial Food Field incluye una huerta que est\u00e1 en sus comienzos, grandes sectores de camas de germinaci\u00f3n, dos invernaderos de arco de 45 m de largo (uno de las cuales aloja una angosta pileta llena de bagres), pollos, colmenas y suficientes paneles solares como para darle energ\u00eda a todo. \u201cPero las granjas locales no producen suficientes alimentos todav\u00eda. Necesitar\u00edamos unirnos para empujar juntos y hacer ventas a granel\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Link no cultiva microvegetales, el ingrediente secreto para muchas operaciones comerciales, porque \u00e9l tiene a favor el volumen: su granja ocupa una manzana completa. Annie Novak, que fue la cofundadora de la primera huerta comercial en una terraza de la ciudad de Nueva York en 2009, no tiene el privilegio del espacio. Ella se dio cuenta enseguida de que no podr\u00eda cultivar suficiente diversidad de productos como para satisfacer a sus clientes que apoyan la agricultura comunal en solo 540 metros cuadrados de alm\u00e1cigos poco profundos. \u201cAs\u00ed que me asoci\u00e9 a una granja del norte de la ciudad para complementar y diversificar los cajones\u201d. Ahora se focaliza en nichos y en los productos con valor agregado. \u201cPreparo una salsa picante con mis pimientos y vendo todo el resto\u201d, dice. Tambi\u00e9n cultiva microvegetales para restaurantes, vende miel, hierbas, flores y \u201cproductos diferentes e interesantes como las zanahorias moradas o los tomates reliquia, que nos dan la oportunidad de educar a la gente sobre el valor de los alimentos, los espacios verdes y nuestra conexi\u00f3n con la naturaleza\u201d, dice Novak.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">A veces elegir estrat\u00e9gicamente los cultivos no es suficiente. Brooklyn Grange, una huerta comercial que cultiva dos terrazas en la ciudad de Nueva york, cosecha m\u00e1s de 23 000 kg de tomates, repollo rizado, lechuga, zanahorias, rabanitos y chauchas entre otros vegetales cada a\u00f1o. Los vende a trav\u00e9s de CSA, en puestos y restaurantes locales. Pero para aumentar sus ingresos, Brooklyn Grange tambi\u00e9n ofrece un programa de capacitaci\u00f3n durante el verano para apicultores (850 d\u00f3lares), clases de yoga y tours, y adem\u00e1s alquila sus paradis\u00edacos jardines con vistas impactantes a Manhattan para sesiones fotogr\u00e1ficas, casamientos, comidas privadas y otros eventos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">\u201cLas granjas urbanas son como las peque\u00f1as granjas de las zonas rurales\u201d, dice Carolyn Dimitri, una economista especializada en econom\u00eda aplicada, que estudia sistemas de alimentos y pol\u00edtica alimentaria en la Universidad de Nueva York. \u201cTienen los mismos problemas: la gente no quiere pagar mucho por la comida y el trabajo es caro. As\u00ed que deben vender productos de alto valor y hacer un poco de agroturismo.\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\"><strong>Bajo control<br \/><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">En una ma\u00f1ana miserable de marzo, con una capa brillante de hielo sobre un colch\u00f3n de nieve sucia, un grupo de agricultores urbanos de Chicago trabaja en mangas de camisa y zapatillas; sus u\u00f1as llamativamente limpias. En sus jardines no hay metal ni restos de madera acumul\u00e1ndose en las esquinas, no hay gallinas que pisen la tierra de los invernaderos. De hecho, estos agricultores no usan tierra para nada. Las hojas de sus albahacas y r\u00faculas crecen densamente y brotan de bandejas con c\u00f3digos de barras. Las bandejas est\u00e1n sobre estantes fijos a casi 4 metros de altura y est\u00e1n iluminadas como camas solares por luces blancas y violetas. Se oyen los ventiladores, el agua brotando y el zumbido de las computadoras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">FarmedHere, el productor m\u00e1s importante del pa\u00eds de Agricultura en Ambiente Controlado (CEA, por sus siglas en ingl\u00e9s) produce casi 500 000 kg al a\u00f1o de brotes tiernos para ensalada, albahaca y menta en sus instalaciones de 8 000 metros cuadrados en las afueras industriales de Chicago. Como muchas instalaciones hidrop\u00f3nicas y acuap\u00f3nicas (en donde el agua de las piletas donde est\u00e1n los peces riega a su vez las plantas y vuelve filtrada a la pileta de los peces), el lugar da una sensaci\u00f3n futur\u00edstica: luces brillantes y acero inoxidable. Los empleados usan redes para el pelo y guantes de nitrilo. Sin las dificultades del clima, ni de insectos o de muchas personas, cumple de manera r\u00e1pida y confiable contratos anuales con los supermercados locales, lo que incluye cerca de 50 Whole Foods Markets.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">\u201cNo llegamos a cubrir la demanda\u201d, dice Nick Greens, un DJ devenido en agricultor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">A diferencia de las granjas de exterior, la CEA no necesita usar pesticidas ni nitr\u00f3geno en el agua. Su sistema de riego cerrado consume diez veces menos agua que los sistemas convencionales. Y con 25 diferentes cultivos al a\u00f1o, en vez de los 5 cultivos de las granjas convencionales, las cosechas de la CEA son diez o veinte veces mayores que las del mismo cultivo sembrado en exteriores, en teor\u00eda bosques y praderas econ\u00f3micas para arar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">\u00bfEs la CEA el futuro de la agricultura urbana? Por cierto, produce muchos alimentos en poco espacio. Pero hasta que no haya una econom\u00eda de escala, esta actividad, que necesita de gran capital para construcci\u00f3n y manutenci\u00f3n, debe concentrarse exclusivamente en cultivos de precios altos como los microvegetales, los tomates de invierno y las hierbas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">La reducci\u00f3n de los espacios reduce el costo del transporte, las emisiones de carbono, el empaque y la refrigeraci\u00f3n. Pero cultivar en interiores con luces, calefacci\u00f3n y refrigeraci\u00f3n que funcionan en base a combustibles f\u00f3siles puede contrarrestar ese ahorro. Cuando Louis Albright, un profesor em\u00e9rito en ingenier\u00eda biol\u00f3gica y ambiental de la Universidad Cornell analiz\u00f3 los n\u00fameros, descubri\u00f3 que la agricultura de sistema cerrado es cara, usa mucha energ\u00eda y en algunas latitudes tiene pocas probabilidades de funcionar con energ\u00eda solar o e\u00f3lica. Cultivar medio kilo de lechuga hidrop\u00f3nica en Ithaca, Nueva York, genera 4 kg de di\u00f3xido de carbono en la central el\u00e9ctrica local, medio kg de tomates podr\u00eda generar el doble. Si se cultivara esa lechuga en un invernadero sin luces artificiales, las emisiones bajar\u00edan a dos tercios,dice Albright,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\"><strong>Seguridad alimentaria<br \/><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">En los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo, los habitantes de las ciudades siempre han cultivado para su subsistencia. Pero ahora lo hacen m\u00e1s que nunca. En el \u00c1frica sub-sahariana, por ejemplo, se estima que el 40 por ciento de la poblaci\u00f3n urbana hace alg\u00fan cultivo. Residentes de larga data y reci\u00e9n llegados cultivan porque tienen hambre, saben c\u00f3mo cultivar, los valores de la tierra en zonas marginales son bajos (bajo las l\u00edneas de electricidad y junto a las autopistas) y los insumos como los desperdicios org\u00e1nicos (fertilizantes) son baratos. Otro motivo es el precio de la comida. La gente en los pa\u00edses subdesarrollados gasta en alimentos un porcentaje mucho m\u00e1s alto de sus ingresos que los estadounidenses y la mala infraestructura en refrigeraci\u00f3n y transporte hace que los productos perecederos como frutas y vegetales sean especialmente apreciados. Al concentrarse en cultivos de alto valor los agricultores urbanos pueden proveerse su alimento y complementar sus ingresos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">En los Estados Unidos, la agricultura urbana tiene l\u00f3gicamente mayor impacto en la seguridad alimentaria de lugares que de alguna forma se asemejan al sur del mundo, esto es en ciudades y barrios donde la tierra es barata, la media de ingresos es baja y la necesidad de alimentos frescos es alta. Detroit, en este sentido, es un terreno f\u00e9rtil. Michael Hamm, un profesor de agricultura sostenible en la Universidad Estatal de Michigan, calcula que la ciudad, que tiene algo menos de 700.000 habitantes y m\u00e1s de 100 000 lotes bald\u00edos (muchos de los cuales se pueden comprar por menos de lo que sale una heladera debido a la reciente bancarrota de la ciudad), podr\u00eda producir tres cuartas partes de los vegetales que actualmente se consumen y cerca de la mitad de la consumisi\u00f3n de fruta en parcelas de tierra disponible usando m\u00e9todos biointensivos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Nadie espera que las granjas urbanas en los Estados Unidos reemplacen a las huertas rurales o semirurales: las ciudades no tienen los terrenos ni los agricultores capacitados y muchos no pueden producir alimentos durante todo el a\u00f1o. \u00bfPero pueden las granjas urbanas acceder a las cadenas de abastecimiento de larga distancia? Dimitri, de la Universidad de Nueva York, piensa que no. Si consideramos el tama\u00f1o y la naturaleza del abastecimiento de alimentos a nivel nacional, la agricultura urbana de nuestras ciudades \u201cno tiene gran impacto y es econ\u00f3micamente ineficiente. Los agricultores urbanos no pueden cobrar lo que deber\u00edan y son demasiado chicos como para obtener la ventaja de la econom\u00eda de escala y usar los recursos con m\u00e1s eficacia\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Esto no significa que las huertas comunitarias que no buscan una ganancia no sean importantes para sus propias comunidades. La producci\u00f3n de Camden de 14 000 kg puede no parecer mucho, pero es una gran cosa para los que tienen la suerte de consumirla. \u201cEn las comunidades pobres, donde los ingresos de los hogares son reducidos,\u201d dice Domenic Vitiello, profesor adjunto de planeamiento ciudadano y regional en la Universidad de Penilvania, \u201clos vegetales y las frutas que crecen en las huertas significan mucho m\u00e1s que donde los hogares disponen de m\u00e1s recursos\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">La historia dice que la huerta comunitaria, apoyada por individuos, agencias gubernamentales y fil\u00e1ntropos est\u00e1 aqu\u00ed para quedarse. Y ya sea que estas huertas produzcan m\u00e1s alimentos o m\u00e1s conocimiento sobre los alimentos (de d\u00f3nde vienen, qu\u00e9 se necesita para producirlos, c\u00f3mo prepararlos y c\u00f3mo comerlos) o no, tienen de todas maneras un enorme valor como lugares de reuni\u00f3n y de formaci\u00f3n y como un medio para conectar a las personas con la naturaleza. Ya sea que cultivar verduras y frutas en los espacios reducidos de las ciudades tenga sentido o no en cuanto a lo econ\u00f3mico o la seguridad alimentaria, las personas que quieran hacerlo encontrar\u00e1n la forma. Como dice Laura Lawson: \u201cLas huertas comunitarias son parte de nuestro ideal de c\u00f3mo debe ser una comunidad y por eso su valor es inestimable\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/www.tiempoconsciente.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.tiempoconsciente.com<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Este post de Elizabeth Royte fue publicado originalmente en Ensia.com, una revista que destaca [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":12164,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[461],"tags":[],"class_list":["post-12165","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12165"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12165"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12165\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}