{"id":11046,"date":"2011-03-21T21:38:15","date_gmt":"2011-03-22T00:38:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/127-horas-2\/"},"modified":"2011-03-21T21:38:15","modified_gmt":"2011-03-22T00:38:15","slug":"127-horas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/127-horas-2\/","title":{"rendered":"&#8220;127 Horas&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-11045\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/758a3389efb46e106c29158d84a48457.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/758a3389efb46e106c29158d84a48457.jpg 400w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/758a3389efb46e106c29158d84a48457-300x206.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>{youtube}Z9pnhwnVkv4{\/youtube}<\/p>\n<p>Esa historia de \u2018127 horas\u2019 es la de Aron Ralston Lee, un alpinista estadounidense que en 2003 tuvo un tr\u00e1gico accidente mientras hac\u00eda senderismo en Blue John Canyon (Utah).<\/p>\n<p>Tras el desprendimiento de una roca, Ralston cay\u00f3 en una grieta, con tan mala fortuna que la dichosa roca que cay\u00f3 con \u00e9l qued\u00f3 trabada aplastando su antebrazo derecho y atrap\u00e1ndolo contra la pared del ca\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cinco d\u00edas tratando, sin \u00e9xito, de liberarse, y ya sin apenas agua que poder echarse a la boca, \u00e9ste opt\u00f3 por amputarse el antebrazo con tal de poder escapar de aquella prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ralston logr\u00f3 salvar su vida y, al a\u00f1o siguiente, document\u00f3 su historia en la autobiograf\u00eda Entre la espada y la pared (y nunca mejor dicho\u2026). Este libro es precisamente el que ha servido de base a Boyle y al guionista Simon Beaufoy (que ya colaboraron juntos en \u2018Slumdog Millionaire\u2019) para llevar a la gran pantalla la haza\u00f1a de este joven alpinista.<\/p>\n<p>Aron Ralston (James Franco) se dispone a pasar el fin de semana haciendo senderismo en el ca\u00f1\u00f3n conocido como Blue John Canyon (cerca de Moab, Utah).<br \/>Despu\u00e9s de aprovisionarse bien, lleva a cabo el viaje primero en coche, luego en bici y finalmente a pie hasta su destino. Mientras desciende por una grieta, la roca que hay bajo sus pies se desprende y juntos caen al suelo.<\/p>\n<p>La mala fortuna provoca que el antebrazo derecho de Ralston quede atrapado entre la roca y la pared del ca\u00f1\u00f3n. Pese a sus continuos intentos por levantarla o moverla, la roca no cede y el joven alpinista empieza a desesperarse.<\/p>\n<p>Ralston se encuentra atrapado en un lugar rec\u00f3ndito en medio de la nada, y lo peor de todo es que nadie, ni sus amigos ni su familia, sabe que est\u00e1 all\u00ed.<br \/>Boyle deja de lado el romanticismo de su anterior trabajo y nos sumerge de lleno en una cruda y ver\u00eddica historia de supervivencia.<\/p>\n<p>Las 127 horas que dan t\u00edtulo a la pel\u00edcula son el total de horas de sufrimiento que Aron Ralston padeci\u00f3 hasta ser rescatado. 127 horas de desesperaci\u00f3n, pasando fr\u00edo y hambre, gritando pidiendo ayuda y haciendo lo imposible para poder salir de ah\u00ed con vida. Las 127 peores horas de su vida. Pese a lo reducido del escenario, Boyle no pierde su habitual dinamismo a la hora de rodar.<\/p>\n<p>De hecho, los malabarismos con la c\u00e1mara son constantes en el transcurso de la pel\u00edcula, sac\u00e1ndose adem\u00e1s varios ases de la manga para que el desarrollo de la historia no sea mon\u00f3tono ni se haga pesado sino todo lo contrario, resulte sumamente entretenido y visualmente muy \u00e1gil.<\/p>\n<p>Lo que en pocas palabras podr\u00edamos definir como \u2018estilo videoclipero\u2019, pero que encaja como un guante (aunque puede que a algunos se les atragante).<br \/>Uno de los recursos m\u00e1s recurrentes es el de la c\u00e1mara subjetiva, ubicada a veces en lugares de lo m\u00e1s ins\u00f3litos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se cambia constantemente el \u00e1ngulo de la c\u00e1mara para poder observar la escena desde diferentes perspectivas, de modo que tengamos una vista m\u00e1s amplia del entorno que rodea a Ralston, de lo reducido e inc\u00f3modo que es el espacio en el que se encuentra trabado, de lo engorrosos y asfixiantes que resultan los pocos metros de los que dispone para su movilidad.<\/p>\n<p>No son pocos los que han comparado esta cinta con la espa\u00f1ola \u2018Buried\u2019, de Rodrigo Cort\u00e9s. Lo cierto es que ambos directores utilizan como mejor pueden los mecanismos de los que disponen, teniendo en cuenta lo limitado del escenario y la soledad del protagonista.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de eso, son dos propuestas muy diferentes en muchos aspectos, aunque tengan algunos puntos en com\u00fan.<br \/>Dicho esto, Boyle tampoco pierde demasiado el tiempo en pre\u00e1mbulos y va bastante directo a la trama en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>No necesita explicarnos demasiados detalles de la vida del personaje principal, ya que le iremos conociendo a medida que transcurran los minutos con los habituales flashbacks. As\u00ed pues, no hace falta esperar mucho para ver a Ralston atrapado en la grieta. De ah\u00ed en adelante, se nos relatan los cinco d\u00edas y pico de calvario que pasa el joven alpinista hasta que logra salir de su \u2018prisi\u00f3n\u2019.<\/p>\n<p>En este tiempo somos testigos de los diversos y fallidos intentos para liberar su brazo. Vemos como pasan las horas y se va quedando sin provisiones; c\u00f3mo sus fuerzas disminuyen y c\u00f3mo la esperanza de salir de ah\u00ed con vida se va convirtiendo m\u00e1s en un sue\u00f1o que en una posibilidad real.<\/p>\n<p>Boyle logra meternos no s\u00f3lo en la piel de Ralston sino tambi\u00e9n en su cabeza. Preso de la desesperaci\u00f3n, Ralston va trayendo a su mente recuerdos de su infancia, de su juventud y de d\u00edas pasados. Piensa en su familia, en sus amigos e incluso en su antigua novia.<\/p>\n<p>Pese a lo solo y desamparado que se encuentra, esos recuerdos nunca le abandonan. Su gente est\u00e1 ah\u00ed, esperando a que vuelva, y eso es lo que hace que luche por su vida. Una maldita e insignificante roca no puede interponerse a todo eso. Una rec\u00f3ndita grieta no puede convertirse en su sepultura.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los recuerdos de Ralston, el director plasma en pantalla tambi\u00e9n sus pensamientos y sus sensaciones (cuando tiene sed, por ejemplo).<br \/>En una m\u00e1s que adecuada hora y media nos relata la historia de Ralston haci\u00e9ndonos part\u00edcipes de ella, transmiti\u00e9ndonos su angustia y su sufrimiento. Y se permite, adem\u00e1s, dotar a la trama de algunos momentos de humor -humor negro, se podr\u00eda decir-, que nos permiten tomar un poco de aire para afrontar la siguiente escena.<\/p>\n<p>Uno de los momentos m\u00e1s duros del film es aqu\u00e9l en el que el protagonista se amputa el brazo <br \/>No estamos ni mucho menos ante una ejemplo de gore atroz y repulsivo al estilo Saw, pero la crudeza y realismo con el que se rueda (s\u00ed, hay sangre y se ve \u2018todo\u2019 perfectamente), nos impacta e inc\u00f3moda. De ah\u00ed a que uno se desmaye o vomite, como se inform\u00f3 meses atr\u00e1s que ocurri\u00f3 en un pase, hay un trecho. Depender\u00e1 de la sensibilidad de cada uno.<\/p>\n<p>Pero ya sabemos que eso no son m\u00e1s que burdas artima\u00f1as publicitarias. Puede que no sea recomendable para est\u00f3magos sensibles, pero tampoco es para tanto.<br \/>Dicho esto, la pel\u00edcula viene amenizada con animadas canciones que, en algunos casos, contrastan notoriamente con la dureza de las im\u00e1genes. Otras, cerca del final, son algo m\u00e1s acordes a lo que vemos en escena para poder transmitir con mayor intensidad las emociones de aqu\u00e9l instante.<\/p>\n<p>En ese sentido, funcionan perfectamente el bien escogido tema de Sigur R\u00f3s (claramente identificable para los que ya conocemos a esta banda islandesa) como la certera banda sonora de A.R. Rahman, solemne y estimulante a lo largo de todo metraje.<\/p>\n<p>Recursos narrativos y visuales a parte, no podemos obviar que gran parte del triunfo de esta pel\u00edcula se lo debemos al bueno de James Franco.<br \/>Aunque fueron otros (Cillian Murphy, Ryan Gosling\u2026) los que postularon o sonaron para el papel principal, finalmente \u00e9ste fue a parar a Franco, al que hac\u00eda tiempo se le deb\u00eda un rol protagonista con cierta enjundia.<\/p>\n<p>Hasta ahora le hab\u00edamos visto participar en muchas pel\u00edculas como secundario (a destacar su papel en \u2018Mi nombre es Harvey Milk\u2019), a veces incluso con peque\u00f1os cameos.<\/p>\n<p>Sus papeles protagonistas tambi\u00e9n fueron varios (y algunos de ellos, bastante resultones), pero a excepci\u00f3n de su trabajo en el televisivo biopic de James Dean (que le vali\u00f3 un Globo de Oro), \u00e9stos pasaron mayormente desapercibidos.<br \/>Ya tocaba, pues, que cayera en sus manos un papel tan jugoso como \u00e9ste y con el que poder demostrar su talento. Y desde luego, lo hace con una cre\u00edble e intensa interpretaci\u00f3n. Sobre sus hombre recae todo el peso del film, y supera la prueba con nota.<\/p>\n<p>Con todo, Boyle convierte \u2018127 horas\u2019 en un relato en\u00e9rgico y esperanzador sobre la naturaleza humana y sobre la vida. Y es que pese a la terrible situaci\u00f3n que vivi\u00f3 Ralston, \u00e9ste jam\u00e1s dej\u00f3 de hacer lo que m\u00e1s le gustaba e incluso volvi\u00f3 al ca\u00f1\u00f3n en el que pas\u00f3 esas desesperadas 127 horas. El destino puso una piedra en su camino y tropez\u00f3, pero volvi\u00f3 a levantarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>{youtube}Z9pnhwnVkv4{\/youtube} Esa historia de \u2018127 horas\u2019 es la de Aron Ralston Lee, un alpinista estadounidense [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":11045,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[509],"tags":[],"class_list":["post-11046","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-artes-visuales-y-escenicas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11046"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11046"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11046\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}