{"id":10409,"date":"2012-08-13T16:02:43","date_gmt":"2012-08-13T19:02:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/el-hombre-ante-la-mujer-del-siglo-xxi-2\/"},"modified":"2012-08-13T16:02:43","modified_gmt":"2012-08-13T19:02:43","slug":"el-hombre-ante-la-mujer-del-siglo-xxi-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/el-hombre-ante-la-mujer-del-siglo-xxi-2\/","title":{"rendered":"El hombre ante la mujer del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10408\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/7cee367fd12ab81e6ccfd7ebc32d45ef.jpg\" alt=\"\" width=\"285\" height=\"177\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El hombre ante la mujer del siglo XXI<\/h4>\n<div style=\"text-align: justify;\">En verdad la mujer del siglo XXI est\u00e1 a la carrera. Ella si ha sabido tomar las riendas, pues todo aquello ya lo tiene gen\u00e9tico, como aval de nacimiento, y ahora, que ha aprendido de su mentor, el var\u00f3n, a ser independiente f\u00edsica e intelectualmente, nos ha adelantado, pues mientras nosotros luch\u00e1bamos ellas administraban, mientras nosotros re\u00edamos nuestras aventuras, ellas lloraban sus soledades y cuidaban la continuidad de la raza.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin duda ellas nos han adelantado. Su gesti\u00f3n de las emociones y sentimientos (y no &#8220;control&#8221;, como estilamos los machos) les hacen m\u00e1s adaptables a los cambios incesantes que vivimos en estos tiempos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Fuente :\u00a0<a href=\"https:\/\/mcacanal.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.saberalternativo.es<\/a><\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Hoy los hombres estamos de capa ca\u00edda. El arquetipo herc\u00faleo adorado por los c\u00e9sares y asimilado por la mayor\u00eda de las tribus de este lado del mediterr\u00e1neo les parece (a ellas) mas bien risible, por no decir pat\u00e9tico.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Antes se estilaba que fu\u00e9semos fuertes, duros, resistentes y potentes, competitivos y gallardos, velludos y con fuerte olor de aquel que trabaja de sol a sol para traer el pan nuestro de cada d\u00eda al hogar&#8230;y nada de demostrar sentimentalismos ni debilidades femeninas, pues pod\u00edas ser condenado al \u00e1mbito de los afeminados, o sea, de los que nunca serian \u201cverdaderos hombres\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">De esto se pas\u00f3 a que fu\u00e9semos inteligentes, avispados, e igualmente competitivos, duros, etc., etc., pero en nuestras mentes entrenadas para cazar \u201cel dinero\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Del traje de piel de oso nos embutimos en chaquetas y ahorcantes corbatas, fruto del barniz civilizado de nuestros tiempos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Y nos adaptamos. Comenzamos a limpiarnos las u\u00f1as y a cortarnos los cabellos; aceptamos incluso el ducharnos cada d\u00eda y afeitarnos, acicalarnos y peinarnos, hasta perfumarnos, cual f\u00e9minas de otro tiempo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Pero no era suficiente. Hab\u00eda que poner tierra por medio con nuestra animal naturaleza, tap\u00e1ndola y escondi\u00e9ndola como fuere. Se nos exigi\u00f3 fidelidad a nuestro compromiso y responsabilidades familiares infinitas, para la manutenci\u00f3n y desarrollo de la prole&#8230; con sus nuevas y constantes demandas y necesidades: coches, motos, game-boys, videos, dvd\u00b4s, Internet, tel\u00e9fono, club, Lewis, etc&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Se nos pidi\u00f3 ser mod\u00e9licos padres atentos, disponibles, amistosos y sensibles.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El poco tiempo que nos queda despu\u00e9s de tantas y tantas responsabilidades para ser \u201chombres del nuevo milenio\u201d tenemos que dedicarlo a atender a nuestras esposas e hijos, comprender sus cambios y ambiciones, escuchar sus diatribas y eternas insatisfacciones, y nadie nos da el necesitado masaje en las cargadas y doloridas espaldas, doblegadas ante tanto peso. De hecho, no se te ocurra ni sugerirlo pues eres tachado de machista y dictador que exige acciones indignas de una mujer del siglo XXI. Mas bien eres t\u00fa el que debe ser sensible y ofrecerte para masajear sus aer\u00f3bicas espaldas, machacadas tras dos horas de r\u00edtmico gimnasio, despu\u00e9s de haber recogido la cocina si es que esa noche esperas no dormir en el sof\u00e1 del sal\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Y, para colmo, Daniel Goleman va y saca el libro ese de \u201cInteligencia Emocional\u201d que debe convertirse en mi nueva Biblia de mesilla de noche&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esta es una conversaci\u00f3n cualquiera, que puede o\u00edrse tras la ducha en un gimnasio de nuestra geograf\u00eda ib\u00e9rica, entre dos fatigados y congestionados amigos despu\u00e9s de intentar seguir el ritmo a esa endiablada profesora de aer\u00f3bic.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Definitivamente ya no sirve con tener una buena billetera y ser un hombre inteligente y con apostura.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ahora debes desarrollar las habilidades que antes eran propiedad exclusiva de las mujeres, a saber:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Expresar tus emociones y conocerlas, convivir habitualmente con ellas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Fluir con tus sentimientos, pues no son constantes y fijos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-No bloquear los cambios emocionales.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Sentir tu cuerpo y sus necesidades, atendi\u00e9ndolo y mim\u00e1ndolo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Ser sensible, emp\u00e1tico, ligero y risue\u00f1o, nada de durezas y rigideces, m\u00e1s propias de los vaqueros de western. Eso s\u00f3lo para cuando las circunstancias lo exijan.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Sexualmente receptivo y contenido, nada de carreras, adem\u00e1s de atractivo y sexy.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Elegante e higi\u00e9nico, amante del arte y buen danzar\u00edn, creativo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Intuitivo para captar las sutilezas de los cambios emocionales de los que te rodean.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Cooperativo mas no competitivo, pero sin dejar de serlo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">-Emocionalmente autosuficiente, pues ellas ya no desean ser mas nuestras madres.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En verdad la mujer del siglo XXI est\u00e1 a la carrera. Ella si ha sabido tomar las riendas, pues todo aquello ya lo tiene gen\u00e9tico, como aval de nacimiento, y ahora, que ha aprendido de su mentor, el var\u00f3n, a ser independiente f\u00edsica e intelectualmente, nos ha adelantado, pues mientras nosotros luch\u00e1bamos ellas administraban, mientras nosotros re\u00edamos nuestras aventuras, ellas lloraban sus soledades y cuidaban la continuidad de la raza.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin duda ellas nos han adelantado. Su gesti\u00f3n de las emociones y sentimientos (y no &#8220;control&#8221;, como estilamos los machos) les hacen m\u00e1s adaptables a los cambios incesantes que vivimos en estos tiempos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Su acerada intuici\u00f3n y natural creatividad les hace m\u00e1s \u00e1giles ante lo imprevisible. Est\u00e1n acostumbradas a las sutilizas del lenguaje corporal, con lo que tienen mas informaci\u00f3n no verbal que nosotros, los poco perceptivos varones.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sus largos milenios de espera y servicio les ha hecho m\u00e1s resistentes y capaces para realizar multiplicidad de tareas, mientras que nosotros seguimos siendo mono-tarea.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En cuanto las empresas tomen conciencia del valor a\u00f1adido que ofrece la mujer por sus capacidades emocionales, el valor de la competencia intelectual quedara relegada al ba\u00fal de los recuerdos y nosotros con ello.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Nosotros, que s\u00f3lo nos enfocamos en el primog\u00e9nito, el que gobernar\u00eda al resto y heredero de nuestro testigo, igual en casa que en la empresa, incapaces de motivar a un grupo, seremos superados por ellas acostumbradas a gestionar equipos tan dispares como puede ser la familia, negociar con el enfurecido marido (gesti\u00f3n del conflicto) para que no destroce a alguno de sus hijos, armonizar los diferentes temperamentos y estimular la pacifica convivencia de cada ni\u00f1o o ni\u00f1a, en conjunto (gesti\u00f3n de los equipos), atisbar las necesidades de cada uno, sus talentos propios, sin que ni siquiera sea necesaria la palabra para descubrirla (gesti\u00f3n del talento y las competencias), eterna educadora para la vida social (habilidades interpersonales).<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Visionaria, pitonisa de toda \u00e9poca, capaz de gestar en su interior sus sue\u00f1os y mantenerlos durante el tiempo que sea menester, hasta que dan a luz su proyecto, su creaci\u00f3n, sus hijos; constantes y perseverantes en sus empresas (la maternidad) las cuales no abandonan hasta que se hayan desarrollado y ya caminen por si mismas, autosuficientes.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Creadora de las ilusiones, puntal del erotismo de la vida, consciente de la importancia de la belleza de las formas, del color, de la armon\u00eda de los continentes y de los contenidos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Y nosotros, en vez de ver un valor en esto, en vez de aprender hoy de nuestras eternas compa\u00f1eras, nos sentimos amenazados, temerosos de perder el lugar que naturalmente nos corresponde, pues nuestro talante competitivo y luchador nos hace ver un enemigo donde lo que en el fondo esta mutaci\u00f3n nos propone es, por fin, la transformaci\u00f3n hacia el reto de la verdadera comuni\u00f3n, donde por igual sean compartidos los papeles en el amor, el poder y el conocimiento, tanto para el hombre como para la mujer.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Amigo, compa\u00f1ero, hermano, prep\u00e1rate para la mujer que viene, pues el tren pasa r\u00e1pido y es posible que, esta vez, te quedes s\u00f3lo en esta estaci\u00f3n en la que te encuentras triste, tenso y enfurecido. Aligera tu equipaje, tus creencias arcaicas. Disponte a correr, y r\u00e1pido. Yo te echar\u00e9 una mano, pues ya estoy en el carro.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Autor: \u00a0 \u00a0Pablo Fern\u00e1ndez del Campo<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre ante la mujer del siglo XXI En verdad la mujer del siglo XXI [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":10408,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[505],"tags":[],"class_list":["post-10409","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo-de-la-mujer"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10409"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10409\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}