{"id":10315,"date":"2012-12-18T15:52:34","date_gmt":"2012-12-18T18:52:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/el-alma-del-sexo-2\/"},"modified":"2012-12-18T15:52:34","modified_gmt":"2012-12-18T18:52:34","slug":"el-alma-del-sexo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/el-alma-del-sexo-2\/","title":{"rendered":"El alma del sexo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10314\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/5031e263a4a258791d6306b2d3d9dbf6.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"257\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El alma del sexo<\/h4>\n<div style=\"text-align: justify;\">Vivir la sexualidad es claramente tocar el n\u00facleo de lo que uno es, y es, en las mejores condiciones, el gran trampol\u00edn donde uno salta por encima de su peque\u00f1o o gran ego y se encuentra con la inmensidad. Una inmensidad que dura unos segundos pero que simult\u00e1neamente es eterna, te\u00f1ida con el rostro del amado o amada y que sobeviene de la mano del amor.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Tal vez por eso en tantas tribus y en grandes tradiciones el sexo ha sido sagrado. No s\u00f3lo por el aspecto reproductivo de \u00e9ste, clave de la supervivencia de un grupo, sino tambi\u00e9n porque el esp\u00edritu se manifestaba m\u00e1gicamente en la especie de danza imantada que suelen hacer los amantes.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Fuente :\u00a0<a href=\"https:\/\/mcacanal.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.concienciasinfronteras.com\u00a0<\/a><\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Nuestra sexualidad en estos tiempos est\u00e1 en crisis, aunque los indicadores externos gozan de buena salud. Libros, manuales, v\u00eddeos, debates televisivos dejan la sexualidad tan al descubierto que parece pecado mantenerla en la misma intimidad en la que naci\u00f3. Una vez hemos reivindicado el cuerpo como nuestro y la sexualidad una libertad inalienable del individuo, nos hemos alejado del fantasma opresor del pasado pero hemos sucumbido, complacientemente, a los estragos del mercado.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Desde las consultas sexol\u00f3gicas a la enumeraci\u00f3n de las patolog\u00edas sexuales. Desde las encuestas picantes y simplonas a los fen\u00f3menos sociales de liberaci\u00f3n-represi\u00f3n hemos ido comprobando el triste perfil de nuestra sexualidad que va como en un claroscuro de la erotizaci\u00f3n a la desgana, de la abulia a la compulsi\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El mercado, \u00e1vido, ha querido llenar ese vac\u00edo y esa desorientaci\u00f3n y ha hecho una apolog\u00eda del sexo. Por un lado, ha marcado, como \u00fanica v\u00eda, una l\u00ednea recta y ascendente, imagen prepotente del orgasmo masculino, como si fuera tambi\u00e9n la l\u00ednea ascendente de beneficios de una empresa modelo o la marcha de un tren imparable. Por otro, ha quitado lastre emocional a la sexualidad volvi\u00e9ndola extremadamente ligera como un refresco con burbujas. La supuesta sexualidad masculina se ha trivializado o se ha plegado a la idea de rendimiento, de efectividad de la misma a la que se est\u00e1 acostumbrado en una sociedad industrial. Se debe ser en la cama un superhombre capaz de infligir varios orgasmos a la partenaire; como en las im\u00e1genes de las pel\u00edculas comerciales se ha de penetrar raudo y con la mand\u00edbula prieta golpear la pelvis, sin parar, hasta que estalle el orgasmo femenino. Un orgasmo y una sexualidad femenina que no se ha tenido tiempo de descubrir ni menos de saborear.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de esta imagen de la sexualidad del hombre que en este art\u00edculo intencionalmente mantengo estereotipada hay un vac\u00edo de ser. Una carencia en el sentir que se camufla en una pose de fuerza, conquista y falsa seguridad. Al otro lado de esta pretensi\u00f3n masculina aparece irremediablemente el fracaso; fracaso de no ser un superhombre, fracaso en la competencia con otros en ap\u00e9ndices, m\u00fasculos y resultados, y la ca\u00edda en picado en la precocidad o la insensibilizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n la jactancia es una forma m\u00e1s de escapismo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La mujer tambi\u00e9n ha entrado de lleno en el mercantilismo, bien porque ha sido una forma m\u00e1s de seducir al poder, bien porque es otra forma de capear las desigualdades sociales entre los sexos. M\u00e1s sensible a su interioridad, \u00e9sta sufre la misma incomunicaci\u00f3n, a veces negando en la frigidez, otras c\u00f3mplice del mismo juego.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La sexualidad ha perdido perspectiva parad\u00f3jicamente cuando tanto y tanto se ha dicho sobre ella. Cuanta m\u00e1s normativa, cuantos m\u00e1s mauales de c\u00f3mo hacer feliz en la cama a un hombre o a una mujer, m\u00e1s lejos de la propia sexualidad, m\u00e1s lejos del propio instinto espont\u00e1neo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Hay tanto miedo a no ser normal, a no dar la talla, a ser tachada de estrecha o de casquivana, a ser considerado machista o marica que nos sentimos encorsetados justo en un acto, el sexual, donde la prerrogativa es la de ser como t\u00fa eres.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En estos momentos la sexualidad es una zanahoria que nos hace buscar cada vez m\u00e1s los est\u00edmulos m\u00e1s intensos, azuzados, claro est\u00e1, por el v\u00e9rtigo del aburrimiento. Y es que buscamos la llave que hemos perdido en el lugar menos indicado pues la promesa de la sexualidad no est\u00e1 propiamente en el sexo y menos en las t\u00e9cnicas sexuales. Querer estrujar los \u00f3rganos sexuales para sacarle el jugo de la felicidad haciendo todas las permutaciones posibles es avivar el sentido de la perversi\u00f3n pues como dice la palabra, algo perverso, es aquello que ha desviado su centro.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Buscar el centro desde la sexualidad es converger, deseo y amor, instinto y fusi\u00f3n, necesariamente cuerpo y alma. La sexualidad est\u00e1 dentro de la cabeza, es impulsada como un barco por las entra\u00f1as y toma su curso en el pecho, pero nunca est\u00e1 en el sexo. La sexualidad es la salsa de la vida y no requiere mas normas de las que le dicta su coraz\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Vivir la sexualidad es claramente tocar el n\u00facleo de lo que uno es, y es, en las mejores condiciones, el gran trampol\u00edn donde uno salta por encima de su peque\u00f1o o gran ego y se encuentra con la inmensidad. Una inmensidad que dura unos segundos pero que simult\u00e1neamente es eterna, te\u00f1ida con el rostro del amado o amada y que sobeviene de la mano del amor.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Tal vez por eso en tantas tribus y en grandes tradiciones el sexo ha sido sagrado. No s\u00f3lo por el aspecto reproductivo de \u00e9ste, clave de la supervivencia de un grupo, sino tambi\u00e9n porque el esp\u00edritu se manifestaba m\u00e1gicamente en la especie de danza imantada que suelen hacer los amantes.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">No olvidemos que el deseo en forma de Eros es un dios porque el ser humano siente su fuerza como algo descomunal, de otro mundo, algo que lo atraviesa y que lo enciende. En ese estado se ilumina, se comunica con lo sensible, se fusiona con el otro como jam\u00e1s podr\u00eda hacerlo en una conciencia ordinaria. Es como si, en esta sexualidad el individuo se reconoce due\u00f1o y se siente invencible, amoroso y a la vez l\u00facido. Es harto sabido que los totalitarismos y las doctrinas, los imperios y las iglesias reprimen ese sentir para convertir a un pueblo sumiso o fan\u00e1tico, como si cort\u00e1ndole a la hiedra su ra\u00edz dif\u00edcilmente \u00e9sta tomar\u00e1 altura.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La insatisfacci\u00f3n en la sexualidad atiende a suced\u00e1neos, compra im\u00e1genes bellas y dulces, muestras con desfachafez lo que ya no est\u00e1 vivo y, sobre todo, consume. Pronto se administrar\u00e1 en aerosol el p\u00e9ptido oxytocin, o en pastillas afrodisiacos hormonales para poder sobrellevar el tedio de la vida o conjugar bien la sexualidad con el trabajo o las relaciones sociales y que no interfieran entre s\u00ed.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente nos empezamos a dar cuenta de esta falacia, de la gran mentira del sexo. Las tradiciones pueden dar alguna luz en estos momentos si bien hay que ser extremadamente cautos y prudentes para no intercambiar un modelo por otro habi\u00e9ndose olvidado una vez m\u00e1s de s\u00ed mismo. Pero ellas han ritualizado la sexualidad, no solo para quitarle la compulsi\u00f3n o la inmediatez propias sino para insertar la vivencia en un ritmo m\u00e1s lento, es decir, en un tiempo no lineal sino sagrado. El ritmo lento es un comp\u00e1s con el arco muy grande que nos permite respirar y que nos posibilita observar desde una mayor serenidad. Ah\u00ed uno es due\u00f1o de su energ\u00eda y tiene la oportunidad, como se hace en el Tantra o en el Tao\u00edsmo, de rescatar algo de esa fuente inagotable e instintiva y llevarla a grados de sutilidad y de despertar de \u00e1reas dormidas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sublimar la energ\u00eda sexual o natural en energ\u00eda espiritual es uno de los objetivos del m\u00edstico, del iniciado. Instinto y esp\u00edritu no son tan extra\u00f1os, el mismo mito de la Kundalini y las bodas divinas de Shiva y Shakti lo desvelan. Si tuvi\u00e9ramos ahora mismo una experiencia m\u00edstica sabr\u00edamos que el orgasmo es una antesala, rompe cadenas para que el esp\u00edritu vuele. Por eso es sagrado el sexo porque sin dominar esa fuerza que anida en la base toda buenaintenci\u00f3n santificadora es pura elucubraci\u00f3n o mero encubrimiento.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n tambi\u00e9n dice que el r\u00edo de la vida hay que saberlo contener. La sexualidad tiene que ser encauzada sin que te lleve la corriente. Controlar el orgasmo no es un juego de ni\u00f1os, mantener el cuerpo sano y fuerte requiere disciplina, no perder la concentraci\u00f3n durante horas en el acto amoroso merece muchas horas de meditaci\u00f3n. Pero esto son altos vuelos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En principio hay que tirar a la basura todo lo que sab\u00edamos sobre sexo para confiar m\u00e1s en la propia naturaleza. Hay que hacer del cuerpo un templo que sea acogedor para el deseo. Hay que vencer la rutina y el aburrimiento para que la atenci\u00f3n no se disipe y hay que crear las condiciones para que el amor vagabundo anide. Las t\u00e9cnicas son lo de menos, los rituales se crean con la imaginaci\u00f3n y con la misma imaginaci\u00f3n se trascienden, pero sin amor, sin amor la vida se seca y se empobrece.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El alma del sexo Vivir la sexualidad es claramente tocar el n\u00facleo de lo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":10314,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[504],"tags":[],"class_list":["post-10315","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sexualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10315"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10315\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10314"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}