{"id":10222,"date":"2016-08-03T04:00:00","date_gmt":"2016-08-03T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-dificil-tarea-de-ser-padres-2\/"},"modified":"2016-08-03T04:00:00","modified_gmt":"2016-08-03T07:00:00","slug":"la-dificil-tarea-de-ser-padres-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/la-dificil-tarea-de-ser-padres-2\/","title":{"rendered":"La dif\u00edcil tarea de ser padres"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10221\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/64726cd81121b00d59d067e49338b3d6.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"307\" srcset=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/64726cd81121b00d59d067e49338b3d6.jpg 460w, https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/64726cd81121b00d59d067e49338b3d6-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4990\" style=\"float: left; border: 0; margin-left: 10px; margin-right: 10px;\" src=\"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/serpadres2.jpg\" height=\"150\" border=\"0\" \/>Debemos perdonar las limitaciones de nuestros padres y proporcionar alas a nuestros hijos para que tengan su propia visi\u00f3n del mundo.<br \/>Educar es ense\u00f1arles a ser libres para que asuman sus responsabilidades y cometan sus propios errores.<br \/>M\u00e1s que buscar la educaci\u00f3n perfecta, los progenitores deber\u00edan mirarse al espejo y ver qu\u00e9 valores transmiten con su ejemplo. Los ni\u00f1os aprenden mucho m\u00e1s observando c\u00f3mo se comportan sus padres que de lo sermones educativos que puedan recibir de ellos.<br \/>Puesto que no existe nada enteramente perfecto, tambi\u00e9n la educaci\u00f3n es un proceso org\u00e1nico en el que hijos y padres aprenden sobre la marcha. No hay otra escuela en la que graduarse que la vida misma. Tal como observaba el empresario norteamericano Michael Levine: \u201cTener hijos no nos convierte autom\u00e1ticamente en padres, del mismo modo que tener un piano no nos vuelve pianistas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>En una de las an\u00e9cdotas sobre la vida de Sigmund Freud, se comenta que un d\u00eda recibi\u00f3 la visita de una madre preocupada que le hizo la pregunta: \u201c\u00bfC\u00f3mo debo educar a mi hijo?\u201d El creador del psicoan\u00e1lisis le contest\u00f3: \u201cComo le d\u00e9 la gana. De todos modos estar\u00e1 mal\u201d. Un par de d\u00e9cadas antes, el pol\u00e9mico Oscar Wilde ya dec\u00eda que los ni\u00f1os empiezan amando a sus padres y, cuando han crecido, los juzgan; s\u00f3lo a veces llegan a perdonarlos.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presionados por las carencias de su propia educaci\u00f3n, muchos padres intentan dar a sus hijos todo aquello que no tuvieron y m\u00e1s. Se esmeran tanto en sus atenciones que generan toda clase de dudas e inseguridades en los peque\u00f1os. Sienten la necesidad de gustar a los hijos, lo cual no significa dar una buena educaci\u00f3n. A menudo el resultado acaba siendo justamente lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Padres, no amigos<br \/><\/strong><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">El pediatra Aldo Naouri, especialista en relaciones intrafamiliares, desaconseja totalmente este enfoque educativo. Asegura que la expresi\u00f3n \u201csomos amigos\u201d entre padres e hijos es el peor maltrato que se le puede infringir a un ni\u00f1o, porque todo hijo est\u00e1 condenado a amar y odiar a la vez a sus padres para, despu\u00e9s, seguir su propio camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edmites son necesarios para que los ni\u00f1os se sientan seguros, pero deben complementarse con el refuerzo positivo<br \/>En palabras de este influyente experto en el mundo educativo franc\u00e9s, no s\u00f3lo no existen los padres perfectos, sino que \u201cla relaci\u00f3n entre padres e hijos no puede ni debe ser horizontal. En un vuelo, al piloto del avi\u00f3n no se le ocurrir\u00eda, en aras de la democracia, invitar a un pasajero a que pilote. Del mismo modo, es irresponsable ceder el tim\u00f3n de la educaci\u00f3n a los propios ni\u00f1os. Incluso es desaconsejable que, cuando les pedimos algo, acabemos cada frase con un \u2018por favor\u2019. Los padres odiamos tanto las dictaduras que hemos olvidado que la autoridad es necesaria.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consecuencia de una educaci\u00f3n demasiado laxa, en la que los caprichos del ni\u00f1o siempre son satisfechos, es la baja tolerancia a la frustraci\u00f3n. Si los hijos se acostumbran a obtener todo lo que desean a trav\u00e9s de los padres, cuando se hagan adultos no sabr\u00e1n asimilar las negativas y fracasos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un curso suspendido en la universidad, un desenga\u00f1o amoroso, un despido laboral\u2026 Los que han crecido entre algodones no conocen la frustraci\u00f3n y, por lo tanto, no reaccionan de forma constructiva ante estos reveses habituales en la vida. En lugar de aprender del golpe, adoptan el papel de v\u00edctimas y buscan culpables, da\u00f1ando a otros o a s\u00ed mismos a causa del fracaso. En casos extremos, estos ni\u00f1os pueden desarrollar en la adolescencia el denominado \u201cs\u00edndrome del emperador\u201d, que caracteriza a los hijos que maltratan a sus padres y que se comportan como verdaderos d\u00e9spotas con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fabricar un peque\u00f1o tirano<br \/><\/strong><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">La pedagoga Elena Roger asegura que para fabricar un ni\u00f1o de este perfil basta con consentirle todo y no decirle nunca \u201cno\u201d a ninguna de sus demandas, cediendo a cualquiera de sus caprichos. Seg\u00fan esta especialista, la familia del peque\u00f1o tirano suele presentar estas caracter\u00edsticas: padres sobreprotectores que impiden que sus hijos aprendan de los fracasos y maduren por s\u00ed mismos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los primeros a\u00f1os, los progenitores claudican continuamente ante sus peticiones. Como son incapaces de ver al ni\u00f1o sufrir, acceden a todos sus caprichos. Para que el ni\u00f1o no tenga ansiedad, ante la primera se\u00f1al de malestar le apartan de la situaci\u00f3n que la ha provocado. <br \/>A menudo los progenitores tienen diferencias importantes en el estilo educativo, cosa que el ni\u00f1o aprovecha acudiendo a uno u otro en busca de ventajas. En el caso de padres separados, es habitual que uno de los progenitores se al\u00ede con el hijo tirano en contra del otro. Hay una manifiesta ausencia de l\u00edmites, as\u00ed como de figuras que ejerzan una m\u00ednima autoridad. Muchas veces la educaci\u00f3n recae en los abuelos o en otras personas, como una canguro, que siempre ser\u00e1 m\u00e1s suave a la hora de imponer disciplina. Y es habitual pensar en esos casos que el ni\u00f1o es especial, por tratarse de un hijo muy deseado, por las dificultades para tenerlo o porque es hijo \u00fanico&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para prevenir que nuestros hijos se conviertan en seres iracundos, a remolque siempre del \u00faltimo capricho, es esencial que se acostumbren a la frustraci\u00f3n desde peque\u00f1os. Deben tomar conciencia de que no se puede tener todo en la vida y que, por lo tanto, tambi\u00e9n hay que saber perder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si cedemos a los deseos de los hijos s\u00f3lo para ganar una paz barata, lo que conseguiremos con ello es que el problema se vaya agrandando hasta que sea demasiado tarde. En cambio, si les ense\u00f1amos a afrontar las dificultades de la vida, activaremos en ellos la resiliencia y el esp\u00edritu de superaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En opini\u00f3n de la psicopedagoga Mar\u00eda Laura Esteban, \u201cno existen padres buenos o malos, ni culpables, sino padres responsables que se equivocan y se cuestionan a s\u00ed mismos. Ser padre no es una profesi\u00f3n. No basta con formarse o informarse para adquirir competencias como progenitor (\u2026) Hagan lo que hagan los padres, su educaci\u00f3n siempre ser\u00e1 mala a ojos de los hijos. S\u00f3lo nos debemos preocupar en el supuesto de que el ni\u00f1o nos encuentre perfectos. Esta sumisi\u00f3n ser\u00eda se\u00f1al de que no le hemos permitido desarrollar el esp\u00edritu cr\u00edtico que resulta imprescindible para conquistar la autonom\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Complejo de culpabilidad<br \/><\/strong><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Detr\u00e1s del peligroso deseo de ser perfectos est\u00e1 el complejo de culpabilidad de muchos padres por el poco tiempo que dedican a sus hijos. Quieren compensar la carencia colmando sus deseos y d\u00e1ndoles la raz\u00f3n incluso cuando no la tienen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profesorado de las escuelas e institutos se ha acostumbrado tristemente a las presiones de los padres, que salen en defensa del ni\u00f1o y le disculpan cualquier barrabasada, con lo cual roban toda autoridad al personal docente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ni\u00f1os aprenden mucho m\u00e1s observando c\u00f3mo se comportan sus padres que de los sermones educativos que estos les den<br \/>La psic\u00f3loga cl\u00ednica Isabelle Filliozat advierte en su libro Los padres perfectos no existen que el miedo a hacerlo mal lleva a muchos progenitores a sacrificios que s\u00f3lo sirven para engendrar rencor en la cabeza de los hijos: \u201cUn padre que aspira a la perfecci\u00f3n a menudo se exaspera al no conseguirlo. Olvidamos demasiado a menudo que los hijos dan lo mejor de s\u00ed mismos. Si no consiguen satisfacer nuestras expectativas es porque lo que les pedimos no est\u00e1 a su alcance, o bien se contradice con nuestras expectativas inconscientes. Nuestro hijo nos intimida menos que nuestra pareja o nuestra suegra. Y la tentaci\u00f3n de que cargue con las culpas de los dem\u00e1s es muy fuerte. Los sentimientos de c\u00f3lera que mantenemos reprimidos tienden a revertir en nuestros hijos, simplemente porque pertenecen a un estatus inferior y dependen de nosotros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta corriente de negatividad subterr\u00e1nea brota normalmente de los conflictos no resueltos de los propios padres. La tentaci\u00f3n de ofrecer una educaci\u00f3n contraria a la recibida es, en s\u00ed, un factor de alto riesgo, ya que se pueden desembocar en las siguientes situaciones: una formaci\u00f3n excesivamente permisiva por parte de un padre que ha sido criado en la rigidez y en los castigos severos; o, en el otro extremo, una sobredosis de disciplina por parte de los progenitores que han crecido sin que nadie les imponga l\u00edmites, lo que les ha acarreado problemas posteriormente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a la cuesti\u00f3n que encabeza este art\u00edculo, sin duda no existen los padres perfectos, pero hallar un punto medio entre la disciplina y la libertad, entre la rigidez y la laxitud, es un buen criterio educativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para alcanzar este equilibrio a trav\u00e9s de est\u00edmulos positivos, la psic\u00f3loga y escritora Montserrat Dom\u00e8nech aporta su propia receta: \u201cMi filosof\u00eda pedag\u00f3gica es incidir en lo que nuestros hijos hacen bien, en lugar de castigarles por lo que hacen mal. La experiencia me ha demostrado que cuando rega\u00f1amos a un ni\u00f1o, \u00e9ste se pone a la defensiva y se enroca a\u00fan m\u00e1s en los malos h\u00e1bitos. En cambio, cuando ponemos \u00e9nfasis en lo que ha hecho bien, hacemos que se sienta orgulloso y que quiera repetir el buen h\u00e1bito para obtener nuevamente la gratificaci\u00f3n emocional. Esto no significa que no debamos poner l\u00edmites. Al contrario: es misi\u00f3n de los padres establecer las fronteras en las que los ni\u00f1os, en cada edad, pueden moverse. Una educaci\u00f3n que no incluya este ingrediente dar\u00e1 como resultado desorientaci\u00f3n, inseguridad e inmadurez. Sin embargo, los l\u00edmites deben complementarse con el refuerzo positivo. Cada vez que felicitamos a un ni\u00f1o por un avance en su comportamiento, estamos poniendo un ladrillo en la construcci\u00f3n de su autoestima y de su identidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La rebeld\u00eda positiva<br \/><\/strong><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 1.3em;\">Indudablemente, los l\u00edmites son necesarios para que los ni\u00f1os se sientan seguros, ya que sin ellos se enfrentan a un espacio de libertad demasiado grande para sus fuerzas. Por otra parte, una educaci\u00f3n demasiado pautada tampoco es buena para su desarrollo como seres humanos libres y creativos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El psicoanalista Adri\u00e1n Liberman ve incluso saludable cierto grado de rebeld\u00eda de los chicos hacia los padres: \u201cQue los hijos tengan objeciones es necesario para su desarrollo ps\u00edquico. Parte de la evoluci\u00f3n de cada persona consiste en moverse desde un estado de indefensi\u00f3n inicial hasta la plena autonom\u00eda. Si los padres se presentan como seres omnipotentes, si todo lo prev\u00e9n y todo lo saben, resulta dif\u00edcil adquirir la noci\u00f3n de identidad y de autonom\u00eda. Si se ubican en el otro extremo, si no consiguen conectarse con las necesidades de los ni\u00f1os, se revelan como ineptos, y esto se traduce en un desamparo que puede ser devastador. Poner fuera de peligro a los hijos de conflictos y dilemas que son parte esencial de la humanizaci\u00f3n es tarea imposible. Ser un buen padre es reconocer a los hijos como seres habitados por deseos y alentarlos a desarrollar una visi\u00f3n propia del mundo, incluyendo la posibilidad de disensiones y diferencias\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esencia, educar es ense\u00f1arles a ser libres para que asuman sus responsabilidades y cometan sus propios errores. Es un camino que nadie puede recorrer por ellos y los padres s\u00f3lo deben intervenir en el caso de que haya un peligro manifiesto, como los ambientes cercanos a las drogas o las salidas que pueden implicar accidentes de tr\u00e1fico. Fuera de eso, debemos darles un espacio en el que poder rebelarse y poner a prueba la realidad. Louis Pasteur dec\u00eda que la misi\u00f3n de los padres no es proteger a los hijos de las dificultades de la vida, sino ense\u00f1arles a superarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si estamos demasiado encima de ellos, en una alerta permanente, percibir\u00e1n el mundo como un lugar peligroso y crecer\u00e1n como seres miedosos, inseguros y dependientes. En cambio, si adem\u00e1s de unos l\u00edmites claros les transmitimos confianza, evolucionar\u00e1n con autoestima y no se arrugar\u00e1n ante las adversidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s que buscar la educaci\u00f3n perfecta, los progenitores deber\u00edan mirarse al espejo y ver qu\u00e9 valores transmiten con su ejemplo. Los ni\u00f1os aprenden mucho m\u00e1s observando c\u00f3mo se comportan sus padres que de lo sermones educativos que puedan recibir de ellos.<br \/>Puesto que no existe nada enteramente perfecto, tambi\u00e9n la educaci\u00f3n es un proceso org\u00e1nico en el que hijos y padres aprenden sobre la marcha. No hay otra escuela en la que graduarse que la vida misma. Tal como observaba el empresario norteamericano Michael Levine: \u201cTener hijos no nos convierte autom\u00e1ticamente en padres, del mismo modo que tener un piano no nos vuelve pianistas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cosas que nunca deben hacer los padres<\/strong><br \/>Tan importante como saber lo que hay que hacer con los ni\u00f1os es ser conscientes de los errores que a menudo cometemos en su educaci\u00f3n. El pediatra franc\u00e9s Aldo Naouri, tras m\u00e1s de 40 a\u00f1os de dedicaci\u00f3n a los conflictos familiares, ha fijado en estos cuatro puntos lo que los padres no deber\u00edan hacer:<br \/>\u2022 No anunciar nunca un castigo si no somos capaces de cumplirlo. La palabra es algo sagrado para un ni\u00f1o. Si \u00e9ste ve que los padres no son coherentes con lo que predican, la p\u00e9rdida de autoridad ser\u00e1 inmediata. Es mejor fijar un castigo m\u00e1s peque\u00f1o \u2013pedag\u00f3gicamente hablar\u00edamos de \u201cp\u00e9rdida de privilegios\u201d\u2013 y cumplirlo a rajatabla para que el peque\u00f1o visualice claramente los l\u00edmites.<br \/>\u2022 No dejar que el ni\u00f1o decida solo la ropa que se quiere poner. Si le otorgamos ese poder desde los primeros a\u00f1os de vida, acabar\u00e1 cuestionando incluso la que llevan los padres. Tambi\u00e9n el momento de vestirse es educativo, as\u00ed que hasta que no desarrollen un criterio suficientemente racional, deben ser los progenitores los que elijan la vestimenta.<br \/>\u2022 No explicar demasiado nuestras decisiones y, si lo debemos hacer, que sea siempre tras ejecutarlas. El ni\u00f1o ha de entender que una orden es una orden. No debemos caer en la trampa del aluvi\u00f3n de preguntas con las que los peque\u00f1os ponen a prueba a los adultos, a fin de pillarlos en una contradicci\u00f3n o bien vencerlos por fatiga.<br \/>\u2022 El castigo nunca debe ser f\u00edsico. Una buena medida es no imponer un castigo hasta que nosotros mismos nos hayamos calmado. M\u00e1s que castigarlos con algo que les violenta o desagrada, es m\u00e1s educativo privarles temporalmente de privilegios que afecten a su tiempo libre, como las horas que dedican a internet o a los videojuegos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12.16px; line-height: 15.808px;\">Fuente : <\/span><a style=\"font-size: 12.16px; line-height: 15.808px;\" href=\"http:\/\/www.elcorreodelsol.com\/\">http:\/\/www.elcorreodelsol.com\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debemos perdonar las limitaciones de nuestros padres y proporcionar alas a nuestros hijos para que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":10221,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[503],"tags":[],"class_list":["post-10222","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relaciones-humanas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10222"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10222\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mcacanal.com\/2021\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}